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27 de Octubre de 2017

La verdadera sumisión - Parte 3

Una esposa hermosa: El resultado de la sumisión 

 “Así mismo vosotras mujeres, estad sujetas a vuestros maridos… considerando vuestra conducta casta y respetuosa, vuestro atavío no sea el externo… sino el interno, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible que es de grande estima delante de Dios”  (1 Pedro 3:1-4)

El propósito de la sumisión es que la mujer con su carácter piadoso influya positivamente en la vida de su marido, lo que el esposo ve en ella lo impactará en su caminar, llamado y servicio a la Iglesia.

La belleza interior que surge de la sumisión es un espíritu afable y apacible que es el resultado del efecto y fruto del evangelio en su vida, este espíritu tierno es un adorno incorruptible que atrae fuertemente al marido hacia ella.

NOTA:  no nacemos con un espíritu quieto, éste es el resultado de la obra del Espíritu Santo en nosotras, desde la caída la sumisión no es natural para ninguna mujer, nuestra vieja naturaleza hace que constantemente busquemos luchar contra nuestros esposos o sobrepasar su autoridad.

Pero ésta gentileza en ella no debe entenderse como debilidad de carácter, al contrario es la marca de su madurez espiritual, ya que a través de la sumisión la esposa proyecta una fuerte confianza en Dios, que se refleja en la calma y tranquilidad de su alma, por lo que en su corazón no hay lugar para la rebelión o insubordinación.

La meta de toda esposa piadosa es que a través de la sumisión ella pueda hacer todo lo que está en sus manos para ser las alas y no el ancla de su marido y así  hacer del liderazgo de su esposo un éxito. El resultado de la sumisión es la paz entre los esposos.

La sumisión no está basada en mi estado de ánimo, en mi propia opinión o en las cualidades de mi marido, sino en la plena confianza que tengo en Cristo [1 Pedro 3:1] la sumisión es un acto de fe y dependencia de Dios.   

Debemos de adoptar y practicar intencional y diligentemente todo tipo de actitud que favorezca la unidad y fortalecimiento de nuestro matrimonio como son el respeto, amor, paciencia, compasión, humildad, generosidad al perdonar y extender gracia.

“la mujer virtuosa es corona de su marido” (Proverbios 12:4a)

Gracias a Dios que no dice la mujer PERFECTA porque la perfección siempre será algo ajeno a nuestra naturaleza PERO la excelencia es algo que definitivamente si podemos  alcanzar con la ayuda de nuestro Señor.

Una mujer virtuosa no es una super mujer, sino una mujer equipada por la gracia de Dios para ser una esposa fiel y piadosa, es una mujer que sirve con humildad, enfocada en la gloria de Dios, comprometida en crecer en santificación y en ser la ayuda idónea para su esposo, haciendo todo lo que esté en sus manos para que el liderazgo de su marido sea afirmado.

La esposa virtuosa es una joya en la cabeza de su marido, no es el anillo real – señal de autoridad—sino la corona, la joya que todos pueden admirar.

Una esposa sumisa esta más enfocada en Cristo que en sí misma y por consecuencia está satisfecha en su matrimonio.     

FORMULA:  A medida que la esposa crece en + dependencia y temor de Dios  =  espíritu quieto y apacible → el esposo admire más la belleza del carácter piadoso de su esposa → la hace hermosa ante sus ojos y muy cerca de su corazón. 

La belleza de carácter y la docilidad de espíritu en una mujer son valores altamente apreciados por Dios y por los esposos.

Nosotras como mujeres no estamos llamadas a ejercer liderazgo sobre los hombres, estamos equipadas para ejercer labores de apoyo, somos el segundo violín de la orquestra, nuestra misión es acompañar y respaldar el trabajo del primer violín para que la melodía se pueda producir, somos las “voces interiores” de la sección de cuerdas. Sin la presencia del segundo violín el trabajo del primer violín no luce.   

Que nuestro corazón sea más como el Juan el Bautista señalando y apoyando a quien tiene el llamado de parte de Dios a dirigir el hogar  y no como el de Jezabel una mujer cuyo espíritu se caracterizó por la rebelión, acusación, manipulación, las ansias de control, la mentira, la ira, la arrogancia, el chisme, las críticas, los celos, la astucia, la sobre espiritualidad y la falsa preocupación por los demás.

Dios nos ayude.

 

 

Kena Contreras

Kena Contreras es esposa de Carlos Contreras, pastor de la Iglesia Gracia Soberana en Cd. Juarez, Mexico. Ellos tienen 4 hijos y 3 hermosos nietos. Juntos han servido a la iglesia por más de 25 años.  

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