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06 de Diciembre de 2017

¿Cómo sirve una mujer ocupada en un Ministerio de Damas?

Cuando joven madre, escribí una carta a mi iglesia solicitando considerar formalizar el papel del ministerio de mujeres. El pastor ejecutivo me llamó a una reunión y prontamente me ofreció el trabajo. Me quedé sin habla. En esa época mis cuatro hijos iban de 1 a 5 años de edad. ¿Sería que este hombre estaba mal de la cabeza? Explicó que claramente yo tenía una seria preocupación por las mujeres de nuestra iglesia, y me encomendó elaborar un calendario de acuerdo a mi persona. El conocía un secreto que a menudo es pasado por alto en nuestra frenética cultura: hacemos tiempo para aquello que más nos preocupa.

Así que, con el apoyo entusiasta de mi marido, me pasé tardes y horas de siesta construyendo un ministerio de mujeres. Durante esos años, no me comprometí con ninguna otra actividad, ni siquiera club de libros, club de padres, tiempo para ejercicio o para ver televisión. Aunque esas actividades tengan valor, las puse a un lado para dar espacio al ministerio porque sentí que revivía algo en mi interior. Es más, pude ver el poder del evangelio obrando entre el pueblo de Dios, cambiando vidas por Su Espíritu y Su Palabra.

Mi situación no es única. Las mujeres de nuestras iglesias son malabaristas de muchos compromisos. Ya sea que alguna lidere un grupo de estudio bíblico, o participe en algún estudio bíblico que requiera preparación, o planifique una conferencia, tendrá qué encarar cómo integrar tales actividades ministeriales dentro de todos los compromisos de su ocupada vida.

He aquí cinco consideraciones que me han ayudado a decidir si, cuándo, y dónde comprometer mi tiempo:

1. Recuerda tu primera área de ministerio

Nuestra primera área de servicio se debe a nuestras relaciones primarias. Cualquier compromiso ministerial que hagamos debe ser uno que no comprometa nuestra relación con esposos, niños, o padres. No significa que no podamos tomar tiempo fuera de esas relaciones (ir al gimnasio o al club de libros, por ejemplo, nos hará tomar tiempo); significa que debemos mantener presente el efecto de esos intercambios de tiempo.

Si eres casada, conversa con tu marido sobre tu anhelo de tener un rol ministerial. Asegúrate de que ambos estén en la misma página sobre encontrar un lugar de servicio y sobre el tiempo que el compromiso conllevará. Oren juntos sobre cómo cada uno puede estimular el crecimiento espiritual del otro e involucrarse en la iglesia. En mi experiencia, el tiempo otorgado al ministerio me ha hecho ser una mejor madre, hija, y esposa. El tiempo dado al ministerio fuera de mi casa me ha ayudado a atesorar y nutrir el ministerio dentro de mi hogar. Quienes gastan sus días en ambientes profesionales y toman tiempo para un estudio bíblico semanal o alguna relación de discipulado, por ejemplo, a menudo hablan no solo de su propio crecimiento espiritual sino también de un corazón y capacidad creciente para ministrar a la familia, amigos, y colaboradores.

2. Valora (r re-valora) tu calendario

Si bien la mayoría nos quejamos de estar muy ocupadas, prestar atención a los “hábitos de gasto” respecto al tiempo a menudo revelará tiempo a discreción que reclamamos para mejores propósitos. Haz inventarlo de tu calendario para determinar dónde caen tus ventanas predecibles de tiempo discrecional. Luego observa alguna área de servicio que corresponda a esas ventanas.

Cuantifica –mide- cuánto tiempo dispones antes de comprometerte, y luego mantén ojo alerta sobre el tiempo real de compromiso una vez que entres a alguna oportunidad de servicio. A medida que entres en nuevas etapas de vida, re-valora si tu compromiso de servicio todavía se acomoda a tus cambiantes demandas de tiempo.

Un rol que te haga perder con regularidad las actividades de un niño probablemente sea una mala elección de temporada. Dos años más adelante, quizás, podrías acomodar ese rol. Busca y ora por compromisos que permitan máxima oportunidad de servir a tu familia eclesiástica dentro de la red de responsabilidades esenciales a las que Dios te ha llamados en el presente.

3. Busca un rol que resuene

Algunas veces tomamos algún rol de servicio sin referencia a nuestros dones o preferencias porque hay alguna necesidad inmediata que Dios nos permite encontrar. Es una razón válida para servir, pero no siempre para hacerlo a largo plazo. Nuestra perspectiva de siervas y nivel de participación a menudo permanecerá más saludable cuando nos comprometemos a un área de servicio donde nos sentimos conectadas. ¿Qué amas? ¿Misiones? ¿Temas de justicia social? ¿Tutorizar madre jóvenes? ¿Hospitalidad? ¿Estudio Bíblico? Busca la manera de servir en aquella área de ministerio que te acelera el pulso.

Hay una razón por la cual Dios te dio un grupo particular de dones y pasiones. Permite que ello funcione como punto de referencia para determinar dónde invertirás tiempo y dar fruto conectada con el cuerpo de Cristo a tu alrededor.

4. Define el compromiso

A menudo, las mujeres se quemas en el servicio porque un rol que empezó siendo manejable se disparó en el tiempo a una carga inmanejable. Para evitarlo, considera comprometerte a roles que posean descripción clara de la labor y del marco de tiempo.

Una buena líder de ministerio te puede decir con exactitud lo que necesita de ti, Pídele descripción por escrito. Luego, acepta responsabilidades adicionales solo si ambas están de acuerdo, Una buena descripción definirá tareas específicas, tiempo de compromiso semanal y duración de servicio esperada.

Comprometerse a un rol indefinido abruma y es riesgo. En lugar de prometer tutoría a largo plazo a varias mujeres, por ejemplo, ¿por qué con considerar ofrecer reunirse con una mujer una semana sí y otra no durante una temporada o semestre?

A mejor definición de las expectativas de cada quien, desde el principio, más gustosamente podrás confiar tu tiempo al rol de servicio en cuestión.

Con todo, habrá ocasiones en el servicio donde seremos llamadas a extendemos más allá de toda expectativa. Por la gracia de Dios, dichas ocasiones traerán gran estiramiento [de una] pero también más profundo gozo.

5. Compañeros en servir

Dar tiempo para servir significará tomar tiempo de alguna otra área de nuestras vidas. Puesto que muchas mujeres son prestadoras primarias servicios, es frecuente que las tareas domésticas sufran. Antes de que renuncies a tu papel de servicio porque el fregadero está lleno de platos, considera establecer un ministerio compartido.

Reconocemos la importancia que tiene el entendimiento de la familia del pastor de que la familia entera comparte el ministerio, no tan solo el pastor. El mismo principio es verdad con otras áreas de servicio dentro de la iglesia.

He impartido un estudio bíblico vespertino en los últimos 15 años. Mi familia inmediata sabe que, al manejar la comida y los platos en esa noche de la semana, no solo están ayudando a Mamá. Están compartiendo conmigo en ministrar a las mujeres.

Si un papel de servicio requiere que sacrifiques un aumento de tiempo que afecta a tu familia, considera cómo ellos podrían compartir y ayudarte a cargar las tareas que de otro modo caerían sobre ti.

Prioridad gozosa

Al aceptar un compromiso definido que se acomoda a tu calendario, tus pasiones, y a tus valores sobre relaciones primarias, servir en un ministerio de mujeres no solo es alcanzable sino ricamente recompensable. Si te preocupa ministrar entre mujeres, si ves el enorme potencial de impactar hogares, iglesia, comunidad, para la gloria de Cristo, considera hacer de este servicio una prioridad gozosa entre las otras demandas de vida. Es una manera sencilla de gastar una porción de nuestro tiempo para afectar la eternidad.

 

 

Jen Wilking

Jen Wilking es esposa, madre de cuatro gran hijos, y abogada de que las mujeres amen a Dios con toda su mente a través del estudio fiel de Su Palabra. Escribe, dicta conferencias, enseña Biblia a mujeres. Vive en Flower Mound, Texas, y su familia llama “hogar” a la iglesia The Village Church. Jen es la autora de Women of the Word: How to Study the Bible with Both Our Hearts and Our Minds (Crossway, 2014). Puedes encontrarla en jenwilkin.blogspot.com y seguirla en Twitter.

 

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