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11 de Abril de 2018

La relación entre Jesús y Noe (2da parte)

Hola mi amada hermana, en la primera parte de este estudio hablamos acerca de cómo Jesucristo se presenta desde el Génesis, aún de manera pre encarnado. Hoy vamos a continuar con esa búsqueda de Él en ese bello libro.

Recuerda que, si no has descargado el cuestionario correspondiente a este tema, lo puedes hacer directamente aquí, sin costo alguno para que puedas ir contestándolo conforme estudies con nosotras. 

El día de hoy nos formulamos la pregunta: ¿Es Jesús tu refugio?

 

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Jesús nos dijo esto mismo en otras palabras en Juan 5:24 “En verdad, en verdad os digo: el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no viene a condenación, sino que ha pasado de muerte a vida.” Y por eso Pablo nos dice en 1 Cor 15:55-57 “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley; pero a Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

 

Jesús fue quien buscó a Adán y a Eva y luego Él fue quien nos buscó a todos nosotros, a quienes hemos creído en Él. Observemos lo que su obra en la cruz hizo, como nos muestra Colosenses 2:15 “Y habiendo despojado a los poderes y autoridades, hizo de ellos un espectáculo público, triunfando sobre ellos por medio de Él.” Por esto es que, la salvación no se pierde, porque la obra fue hecha por Él y no por nosotras.

Tan pronto como Adán y Eva comieron de la fruta, el versículo 7 de Génesis 3 nos dice: “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales.” El versículo 21 nos dice: “Y el Señor Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió.”  Ellos ya no tenían razón para esconderse porque ya estaban cubiertos, ellos mismos se hicieron delantales, sin embargo, su vergüenza no había sido quitada al cubrirse con las pieles, porque el pecado cambió su naturaleza, es decir, Dios no los cubrió para quitar su culpa, sino para apuntar al sacrificio que Jesús iba a hacer en la cruz por ellos. Para Dios poder cubrirlos con pieles, es porque Él antes había sacrificado un animal. Y quizás hay otra conexión con Jesús aquí.

Juan 19:23 dice: “Entonces los soldados, cuando crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una parte para cada soldado. Y tomaron también la túnica; y la túnica era sin costura, tejida en una sola pieza.”  En aquella época, buscando producirles la máxima vergüenza a quienes serían crucificados se les dejaba desnudos, Dios en su misericordia los cubrió para disminuir la vergüenza de Adán y Eva, sin embargo, fue necesario que Jesús experimentara la máxima humillación como parte del pago por nuestro pecado y erradicar nuestra culpa por siempre. Jesús estuvo completamente desnudo en la cruz.

 

Dios cubre a Adán y Eva y nosotros quitamos la ropa de Jesús.

Al estudiar Génesis encontramos otra conexión con Jesús, Génesis 3:15 “Y pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar.” Obviamente esto es una predicción de Jesús, sin embargo, no fue predicho a los dos, sino solo a la mujer, de aquí que tuviera que ser de una virgen. Isaías 7:14 “Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.”  

El castigo para Adán fue: “Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: “No comerás de él”, maldita será la tierra por tu causa; con trabajo comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y abrojos te producirá, y comerás de las plantas del campo.” (Génesis 3:17-18) y leamos también Juan 19:2 que dice: “y los soldados tejieron una corona de espinas, la pusieron sobre su cabeza y le vistieron con un manto de púrpura”. Satanás uso la misma maldición de Dios para crucificar a Jesús, Él fue quien indujo a Adán a caer en pecado y da la impresión de que lo hizo como una venganza. Mas nuestro soberano Dios usó esto para triunfar sobre él despojándolo de su poder y autoridad, nuestro Dios es todopoderoso. ¡Aleluya!

En génesis 4 comenzamos a estudiar a los hijos de Adán y Eva, a Caín y Abel. Dios no nos explica la razón por la cual aceptó la ofrenda de Abel y no de Caín, sin embargo, hay una pista que podemos encontrar en los versículos 3-4: “Y aconteció que, al transcurrir el tiempo, Caín trajo al Señor una ofrenda del fruto de la tierra. También Abel, por su parte, trajo de los primogénitos de sus ovejas y de la grosura de los mismos. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda

Nota que Caín trajo una ofrenda del fruto de la tierra mientras que Abel trajo de los primogénitos de sus ovejas. Observemos que la ofrenda de Abel fue de lo mejor de lo que él tenía, mientras que la de Caín, no necesariamente fue de lo mejor. Sabemos que Caín mató a su hermano, y aunque Abel está muerto, Dios dice que “la voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra” (versículo 10).  Dios es omnipresente y omnisciente y por lo tanto Él había visto lo que había ocurrido.

Abel realmente fue el primer mártir en la Biblia porque Caín lo mató por hacer el bien, porque estaba adorando a Dios. Hebreos 12:24 nos demuestra que la sangre de Abel hace referencia al sacrificio de Cristo “y a Jesús, el mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la sangre de Abel.” La sangre inocente de Abel gritaba por justicia a los oídos de Dios, más la sangre inocente de Cristo gritaba por misericordia por todos nosotros los pecadores, la sangre de Abel reveló el pecado en el corazón de Caín, mientras que la sangre de Jesús cubre y limpia todo nuestro como 1 Juan 1:9 nos explica: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.

La maldad del hombre está demostrada desde muy temprano en la historia de la humanidad, así mismo, la justicia y misericordia de Dios están demostradas al mismo tiempo, Dios dijo en Ezequiel 18:20 “El alma que peque, ésa morirá...” y Jesús vendría para morir derramando su sangre para cubrir todos los pecados de aquellos que están escritos en el libro de la vida.

Ahora veamos la relación que existe entre Noé y Jesús.

A través de Noé vemos el juicio de Dios por el pecado del hombre, la gracia manifiesta de Dios al salvar a Noé, su familia y animales, y también la promesa de Dios por mantener las estaciones del año. Como hemos dicho, la meta narrativa de la Biblia entera es la creación, caída, redención y restauración; en la historia de Noé esto es bien evidente y fácil de encontrar.  Dios creó un mundo perfecto, pero prontamente entró el pecado en el mundo y en las generaciones siguientes, leemos sobre la degeneración que se dio.

 

“Y la tierra se había corrompido delante de Dios,

y estaba la tierra llena de violencia.”

Génesis 6:11

 

Es increíble notar que menciona que la tierra estaba llena de violencia. No menciona pecado. Génesis 6:5 nos explica la profundidad de la maldad que había en aquel tiempo: “Y el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal.”  Ellos querían hacer siempre el mal.

¿Cómo habrá sido vivir en esa época? Hoy en día las cosas están mal y muchas veces nos abrumamos ante tanta maldad, sin embargo, contamos con un pueblo del cual todo cristiano forma parte con la morada del Espíritu Santo que nos frena de hacer el mal, pero, para aquel entonces, el Espíritu Santo no había sido dado de forma permanente todavía, por lo que en aquel tiempo no tenían los frenos que nosotros tenemos hoy.

 

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Y con esa pregunta terminamos el estudio del día de hoy, esperando que haya sido de mucha bendición te pedimos que no dejes de visitarnos el próximo viernes para terminar con este tema de “La relación entre Jesús y Noé

Recuerda de orar y visitar Mujer para la Gloria de Dios para que puedas escuchar el estudio y contestar tu cuestionario mientras escuchas y eres edificada con la hermana Cathy Scheraldi de Núñez, quien nos ha dado la oportunidad de compartir este bello estudio de su autoría.

 

¡Nos leemos pronto!

 

En Su Gracia

K A R L A

 
 
Karla Martínez de Fernández hija y sierva de Dios por gracia.  Esposa de Jorge Carlos y madre de Daniel, Santiago y Matías. Blogger en www.soymujerdevalor.com desde donde comparte con las mujeres su pasión por la Palabra de Dios, para saborear y atesorar la belleza del Evangelio en nuestro diario vivir para con ello vivir para la Gloria de Dios.
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