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16 de Abril de 2018

Bullying, una realidad que las familias necesitan conocer

Por  Sandra Viau

En los últimos años ha tomado mucho auge el término Bullying, también conocido como “Acoso u Hostigamiento Escolar". El mismo hace referencia al maltrato o conducta agresiva de un individuo a otro, que se repite constantemente con el propósito de ocasionar un daño premeditado y, producir temor o someter al afectado.

Tomando como referencia la Palabra de Dios vemos que de algún modo esta situación es un reflejo de lo que se describe como el perfil del carácter de las personas en los postreros días: "También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos...soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres...sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores...", (2ª Ti. 3: 1-4), por lo tanto, este es un tema sobre el cual es necesario alertar a los hijos.

El Bullying puede ser de tipo psicológico (emocional), verbal, físico o social (el cual puede incluir las redes sociales y medios de comunicación). Cualquiera de ellos produce dolor, sea físico o emocional, y afecta la estima del niño o adolescente, así como su socialización.

El Bullying se asocia a diversas causas, entre las que se encuentran niños con un perfil agresivo que buscan descargar sus frustraciones agrediendo a otros, como también el hecho de que algunos colegios son extremadamente grandes y carecen de la debida supervisión, o no tienen programas sólidos de educación en valores, etc., convirtiéndose así en lugares propicios para este tipo conductas, pero la causa de mayor peso es un terreno familiar violento, el abandono de uno de los progenitores, tensiones matrimoniales, situación socioeconómica precaria o la mala organización en el hogar, situaciones que sin lugar a dudas afectan el sano desarrollo emocional de los niños, provocando en ellos ira y frustración.

Ante esta realidad es importante i) hacer consciencia de que en toda situación de Bullying hay tres figuras claves y ii) conocer que en la Palabra de Dios encontrarás herramientas para alentar a tus hijos a confiar:

a) El Acosador: produce el daño, no tiene empatía con los demás, ni buenas relaciones sociales, necesita sentirse poderoso.

Si te notifican que tu hijo está haciendo Bullying a otro, no trates de minimizar la situación o justificarla, asume el compromiso de ayudar a tu hijo a asumir su falta, enmendarla y ayúdalo a encontrar qué hay en su corazón que lo ha llevado a actuar de este modo.

"Pues la ira del hombre no obra la justicia de Dios." Santiago 1:20

b) El Acosado: recibe el maltrato, tiende a ser sumiso, inseguro y dependiente, incapaz de defenderse, y puede tener algunas características físicas, de religión, raza, etc. diferentes a la media de su entorno.

Si notas que tu hijo pierde el interés por ir al colegio, baja su rendimiento, se niega a compartir con sus compañeros o hablar sobre ellos, presenta dificultades para dormir, pérdida de apetito o se torna irritable, presta atención pues es posible que esté pasando por alguna situación de acoso.

"Ciertamente Él se burla de los burladores, pero da gracia a los afligidos" Proverbios 3:34.

c) El Espectador: es el testigo, que puede ser tanto un cómplice o un ayudador para resolver la situación.

Los niños y adolescentes necesitan ser entrenados a denunciar las situaciones de Bullying, sean contra ellos o no, demostrar seguridad y firmeza frente al abuso, y al mismo tiempo apartarse de la situación rápidamente, buscando apoyo en alguna figura de autoridad.

"Bienaventurados los que procuran la paz, pues ellos serán llamados hijos de Dios" Mateo 5:9.

Independientemente del rol que le toque desempeñar a tu hijo frente a esta problemática, tu responsabilidad como madre es apuntarlo a Cristo, para que él pueda verlo como su Ayudador, Quien le ofrece Su protección al acosado, pero de igual modo da fortaleza y humildad para enmendar el comportamiento abusivo del que acosa, o brinda el valor para denunciar lo que está sucediendo y ser solidario con el oprimido, si es testigo del hecho.

 

 

Sandra Viau

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