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04 de Octubre de 2018

Virginiad: El propósito de Dios

Mientras limpiaba las lágrimas de mis ojos lo único que podía pensar era “lo he conseguido, ha sido difícil, a momentos muy difícil, pero ¡lo he conseguido!, he conseguido llegar al matrimonio virgen, he conseguido llevar el vestido blanco mereciéndomelo y lo único que puedo es agradecerle al Señor su bondad y misericordia.” Hay generaciones a las cuales esta declaración les parecería raro o una exageración, pero a vosotras que vivís en esta generación; sé que me entendéis. Hoy en día el mundo ya no ve la virginidad como algo bueno o algo a lo que aspirar y en tanto la presión que sentimos para salir del plan perfecto de Dios es inmensa. Se nos ataca en el colegio, en la universidad, en el trabajo, en las películas, con los amigos, el novio y hasta en el gimnasio; pero yo estoy aquí para decirte que vale la pena esperar.  Vale la pena seguir el plan perfecto de Dios, y aunque espero que no tengas que esperar 30+ años como yo para ver el cumplimiento de su plan, te prometo que no lo cambiaría por nada.  ¿Qué me llevó a esta decisión?, ¿qué recursos usé?, ¿por qué lo hice?, ¿por qué luche por ello?, déjame contártelo.

Dios es amor, lo hemos oído millones de veces, pero cuando estamos en medio de una prueba a veces nos cuesta creerlo. Por ese amor tan grande que tiene siempre busca lo mejor para nosotras, como dice en Jeremías 29:11 “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” “El fin que esperáis”, lo que más quieres, lo que más deseas; quien va a saber eso mejor que tu creador.  Dios no va por el mundo viendo que reglas puede ponerte para hacerte la vida imposible, para hacerte quedar mal; más bien te dice lo que realmente te va a ayudar a ser feliz. Y esto incluye la virginidad, la pureza de tu cuero y de tu alma, el mantenerte pura para Él y para el hombre que Él algún día traiga para caminar a tu lado. Él sabe la importancia de esa unión, lo importante que es para ti la fidelidad, lo que sentirás cuando des tu cuerpo por primera vez y lo especial que será si lo has hecho bien, si has esperado al matrimonio; Él también sabe el dolor que te causará el no esperar, el sentirte usada y desecha. Confía en el plan perfecto de Dios porque es justamente eso, un plan perfecto.

Hablando de fidelidad, ¿has pensado alguna vez en cuán importante es para ti la fidelidad? Una noche mi marido se despertó de una pesadilla súper nervioso porque en la pesadilla yo le había sido infiel. ¿Sabes lo que más le calmo y le ayudo a volver a dormir tranquilo? No fueron mis abrazos ni caricias, sino cuando le miré y le dije; “cariño, te fui fiel 30 años antes de conocerte y eso no va a cambiar ahora que estoy casada contigo”. Qué imagen más bonita ¿no? Pensar que cuando estas bajando hacia el altar con tu vestido de novia puesto puedas decir, “te he sido fiel toda mi vida y te seguiré siendo fiel de aquí en adelante”, y que él te pueda decir “te he estado esperando toda la vida y me he mantenido firme para poder entregarte mi pureza, mi todo, hoy”.  Suena como un cuento de hadas, pero no lo es, es lo que Dios tiene planeado para tu vida, es lo que más desea para ti y por ello te dice “espera”. Porque como dice en 1 Corintios 6: 18-20 “Huid de la fornicación” ¿Por qué? Porque pecas contra ti misma, porque das a uno que te gustó una vez lo más preciado que tienes. ¿Has pensado alguna vez porque se dice que una chica “perdió su virginidad”? pues se dice porque eso es específicamente lo que hace, perder algo preciado al menor postor, al que menos le va a dar por ello. Solo puedes dar tu virginidad a una persona, y tú decides a quien se lo vas a dar. ¿Por qué caer ante la presión en vez de regalárselo al hombre que te promete su fidelidad para el resto de vuestras vidas delante de Dios y los hombres? 

Ahora me dices, “¡Pero Sara! ¡No entiendes! Si no se lo doy, me va a dejar y yo le quiero mucho.” O me dices “es que todos me miran raro y se ríen de mi cuando les digo que soy virgen”.  Y yo te contesto “Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas!” (Proverbios 31:10). ¿Cuánto vales tú?  Eso es una pregunta muy directa, pero quiero que las pienses y medites con determinación. ¿Cuánto vales tú? El Dios que creó los cielos y la tierra, que te ama con locura, que tiene un plan perfecto para tu vida; dio su vida en la cruz por ti. ¡El Dios del universo! No estoy hablando de un personaje ficticio como Thor o Capitán América, estoy hablando del Dios del universo, el que creo los diamantes y el oro. Él no fue a la cruz por diamantes ni oro, Él fue a la cruz por ti.  Mira este versículo de Lucas 12. “Considerad los cuervos, que no siembran, ni siegan; que no tienen almacén, ni granero, y Dios los alimenta. ¿Cuánto más sois vosotros de más estima que las aves?” (vs. 24) Dios cuida de las aves, los insectos, las plantas, los planetas, los cielos y la tierra, pero con todo eso lo que más le importa eres tú. Tú vales millones, tú vales la promesa de una vida a tu lado, tú vales muchísimo más de lo que este mundo te va a dar. Pon tu vida en las manos de Dios y veras que nada ni nadie te hará más feliz que Él. Te preguntas como es eso posible, pues mira este otro versículo de Lucas 12 “Mas buscad primeramente el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.” (vs. 31).

En una reunión de jóvenes el predicador dijo una frase que se ha quedado conmigo y me ayudó muchísimo durante todos esos años antes de casarme. Él dijo: “¡Corre! Corre lo más rápido que puedas hacia el Señor, no te distraigas con lo que tienes alrededor, ¡corre! Un día miraras a tu lado y veras a alguien corriendo contigo, y esa será la persona que Dios tenía reservado para ti”.  ¡Qué realidad más grande! Si ponemos nuestra vida en manos del gran alfarero, Él la moldeará a la perfección. Si corres hacia Él, Él te ayudará a mantenerte firme, Él te guiará y te dará lo mejor. Confía en tu Dios amoroso y dale toda tu vida. Hasta el momento que Dios trae esa persona a ti, las relaciones vienen y van. Me acuerdo pensando “si yo pensaba que este chico era bueno, no puedo esperar hasta conocer el que Dios tiene planeado para mí” y te digo ¡Qué gran realidad! Dios no podría haberme dado un mejor marido en todas sus facetas.  Los que yo elegí realmente no servían, pero él que Dios eligió, eso ya es otra historia, y es preciosa. ¿Porque te cuento todo esto? Porque sé que quieres ser feliz, realmente feliz. Porque sé que en lo más profundo de tu corazón quieres ver cumplida esa historia de hadas, y porque sé que esa felicidad solo vendrá en las manos de tu creador. Recuerda tu valor, recuerda que es abismal y recuerda que tienes Dios a tu lado para ayudarte y guiarte hacia “el fin que esperáis” (Jer. 29:11).

Sara Parks

Licenciatura en educación y Master de filología de idiomas. Profesora del  Seminario Bíblico de Toledo, España. Educadora y fundadora de Golden Gate English, y Giving is Better than Receiving Association, en Barcelona, España. Se crio en una familia cristiana de misioneros, Larry y Jane Parks, conoció al Señor a temprana edad y por múltiples pruebas que atravesó en su vida vio la necesidad de llegar a las generaciones jóvenes para el Señor. Durante su formación universitaria llegó a conocer sus dones y se preparó para trabajar de una manera reglada con jóvenes y niños. Su deseo de afectar en la vida de los niños, adolescentes y jóvenes adultos le ha llevado a servirlos para acercarlos más al Señor. Se casó en 2011 con Jhamir Vargas Pierola, y desde esa fecha como matrimonio han estado ayudando y liderando diferentes ministerios en las diferentes iglesias que el Señor les ha puesto. Actualmente se congregan en la IEG Barcelona,  sirven en el ministerio de alabanza, además de haber comenzado un ministerio para mujeres infértiles y junto a su esposo, estudios bíblicos para fortalecer matrimonios jóvenes. 

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