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28 de Julio de 2020

Perseverando a pesar del abuso

Por  Yicell de Ortiz

“Gozándoos en la esperanza, perseverando en el sufrimiento, dedicados a la oración”

Romanos 12:12 (LBLA)

Cuando leemos la palabra “abuso”, tenemos que reconocer que, lamentablemente el abuso ha sido sufrido por muchos hombres, mujeres y niños alrededor del mundo, incluyendo aquellas mujeres que pertenecen a congregaciones cristianas.

Con este artículo queremos llevar una esperanza a cada mujer que está pasando o ha pasado por una situación de abuso. Esto es un problema que ha ido en crecimiento con el paso del tiempo; los casos de violencia doméstica ya alcanzan a varios millones de personas por años y, si vemos las estadísticas, una de cada cuatro mujeres ha sido víctima de violencia doméstica.

Tal vez no hayas sufrido abusos o maltratos, pero posiblemente conozcas a alguna mujer que lo esté padeciendo o lo haya padecido en algún momento de su vida.

Las congregaciones cristianas no están separadas de esta difícil situación. Muchas de las mujeres que asisten a las mismas, vienen de relaciones abusivas en sus hogares. Viven con hombres violentos y airados, y esto poco a poco va llenando sus corazones del pecado de la ira, amargura y queja, logrando con esto que el abuso se intensifique. Debido a esto, estas hermanas llegan a caer en gran desesperación y hasta en depresión. Muchos de estos casos llegan al departamento de consejería de las iglesias.

Es importante saber que cuando la madre sufre abuso en el hogar, los hijos son afectados de manera significativa. Ellos sufren traumas severos al ver a sus padres teniendo alguna pelea.

Para ayudarte a comprender un poco esta palabra “ABUSO” y sepas identificarla en tu relación, a continuación, te la defino:

¿Qué es el abuso?

Según Jim Newheiser, consejero cristiano y escritor del material de referencia: “¡Ayuda! ¿Cómo trato con el abuso?”, lo define como: “El trato inadecuado y perjudicial que una persona le da a otra persona al hacer uso de sus poderes, privilegios o ventajas.”

También es bueno que conozcas que hay varios tipos de abusos, te los enseño a continuación:

Maltrato físico. Es el comportamiento que inflige una lesión física no accidental a la víctima.

Abuso sexual de adulto. Incluye acoso sexual y la violación

Abuso sexual infantil. Es cualquier uso que se hace de un niño con el propósito de obtener satisfacción sexual.

Agresión verbal y maltrato psicológico. Incluyen el lenguaje y las acciones de odio, las amenazas y la manipulación.

Como podemos ver, el abuso es pecado, pues el que lo comete pone en peligro la seguridad de la persona, su vida y su integridad también, además de que está violando a esa persona que lleva impresa la imagen de Dios. (Génesis 1:27)

¿Cómo perseverar en medio del abuso?

Lo primero amiga es que si estas atravesando por cualquiera de los tipos de abuso antes descritos, entonces sabemos que sufres y necesitas ayuda. ¡Acércate a tus líderes de consejería!

También es de gran importancia que sepas que Dios ve ese sufrimiento y a través de Su Espíritu Santo Él desea consolarte, y ayudarte a salir adelante perseverando aún a pesar del abuso.

En las Escrituras encontrarás la esperanza y seguridad que Dios promete, allí hay abundancia de buenas noticias, hay respuestas, hay aliento, hay promesas ¡hay refrigerio para ti!

¿Qué te dice el Señor, tu Dios?

Clama al Dios de los indefensos.

En tu caminar con Dios puedes seguir hacia adelante, el Salmo 10:17-18 (NTV) dice:       

“Señor, tú conoces las esperanzas de los indefensos; ciertamente escucharás sus clamores y los consolarás. Harás justicia a los huérfanos y a los oprimidos, para que ya no los aterre un simple mortal.”

Te cuento que en la Biblia hay una historia de abuso muy conocida, se trata de José el hijo de Jacob, él sufrió muchos abusos de parte de sus hermanos. Ellos conspiraron para matarlo, lo echaron en una cisterna para que se muriera de hambre; desde allí imaginamos a José llorando y desesperado para que lo sacaran de allí. Sus hermanos no le prestaron atención (Génesis 37:18-25ª, 42:21). Luego lo vendieron como esclavo, separándolo de sus padres.

Te invito a que leas esa historia, José sirvió de manera fiel y perseveró a pesar de los abusos de parte de sus hermanos y de las situaciones que vivió en aquel lugar, sin embargo, Dios estaba con él. Más adelante José tuvo la oportunidad de vengarse de sus hermanos, pero contrario a eso, los perdonó y los bendijo.

Confía en Su justicia.

Otra manera en que puedes perseverar es confiando en todo tiempo en la justicia del Señor. Romanos 12:17a-19 (LBLA), dice, “Nunca paguéis a nadie mal por mal. Si es posible, en cuanto de vosotros dependa, estad en paz con todos los hombres. Amados, nunca os venguéis vosotros mismos,sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mia es la venganza, yo pagare, dice el Señor.”  Tal vez pudieras creer que los abusadores no reciben castigo por sus hechos. Pero si la justicia del mundo falla, es bueno que sepas que un día ese abusador estará delante de Dios quien es perfectamente justo. La justicia de Dios es una fuente de consuelo y perseverancia para los oprimidos, pues al final el Señor juzgará y pagará a cada uno como merece.

Dios te llama a perdonar.  

Efesios 4:32 dice: “Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.”  Una parte importante para perseverar a pesar del abuso es perdonar a quien te abusa. La Palabra de Dios nos manda a perdonar a todos los que nos lastiman. Dios nos perdonó a cada una de nosotras y Él espera que perdonemos igualmente. Él nos capacita para que podamos hacerlo. Si eres hija de Dios y eres o has sido abusada, así como de grande es tu dolor, mayor que ese dolor es la Gracia de Dios. Si amas a Dios y quieres obedecerlo, persevera en Él. Él estará contigo en este caminar.

Haz bien al que te ha herido.

Recuerda la historia de José, él tuvo la oportunidad de vengarse de sus hermanos, sin embargo, no lo hizo, él mostro amor y compasión. Romanos 12:20-21 nos dice, “Pero si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber, porque haciendo esto, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza. No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal.”  Una de las enseñanzas de Jesús fue amar a nuestro enemigo. Dios lo hizo cuando envío a su Hijo a morir por nuestros pecados para que fuéramos reconciliados con Él, lo hizo por amor. De la manera que puedes demostrar ese amor es orando por el abusador para que Dios le muestre el camino del arrepentimiento.

Recuerda:

1. Dios no está distante, Él se interesa por tu sufrimiento, Él es un Dios justo, y a su tiempo el obrará a tu favor. En Isaías 41:10 Él te enseña: “No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.”

2. Cristo conoce tu dolor, pues Él sufrió y soporto de manera inimaginable por ti, por eso es necesario que te acerques a su trono, allí recibirás la ayuda oportuna. Hebreos 4:16 dice: “Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios.  Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos.”

Yicell de Ortiz

dirige el blog yicelldeortizblog.com en donde tiene como propósito encaminar a las mujeres a Jesucristo y que ellas tengan vidas, matrimonios y familias fundamentadas en Él, proveyéndoles recursos bíblicos diversos y compartiendo también en las redes sociales. Es esposa y madre. Es miembro junto a su familia de la Iglesia Bautista Internacional (IBI), en donde junto a su esposo colabora en el ministerio de jóvenes Adultos M-AQUI."

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