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Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

En este pasaje, continúa el mensaje de Esteban, el cual vemos aquí funcionar como una apologista de la fe. Hechos 7:1-19 habla de la historia de los patriarcas, una porción que es la primera parte del mensaje de Esteban.

La fidelidad es un término que todos conocemos: es la lealtad de Dios a Sus promesas y a los que El llama Suyos. Lo que tal vez no conozcamos tan profundamente es la providencia. Esta palabra se puede definir como la bondadosa obra de los propósitos de Dios en Cristo que se manifiesta en su trato con el hombre. Nuestras vidas e historias forman parte del rompecabezas de la providencia de Dios que concluye en Sus propósitos. Entonces, la fidelidad de Dios a Su puebla obra a través de la providencia de Dios, algo del cual Esteban está hablando en este pasaje.

Esteban comienza dirigiéndose a su público hablando sobre su Dios, el Dios de Gloria, revelado a través de una historia humana, la de Abraham. Nos dice que Dios fue atrás de Abraham aun cuando él no Lo estaba buscando (Josué 24:3). Lo primero que Dios hace cuando se revela a Abraham es darle un mandato: “Sal de tu tierra y de tu parentela, y ve a la tierra que yo te mostrare” (Hechos 7:3). Lo primero que Dios hizo fue revelarse a sí mismo, revelando Su carácter y poder. Aquí Abraham conoce a un Dios de mandatos, no de sugerencias. Lo próximo que Dios hace con Abraham es separarlo como Su hijo, al igual que hizo y siempre hace con Su pueblo.  El primer significado de la palabra “santo” es separado; es por esto que, como cristianos, no debemos estar unidos en yugo desigual en toda relación (2 Corintios 6:14-18).  La raya que Esteban está rayando en la arena es: Dios o el mundo, pero no ambos. Dios jamás será el protagonista de la historia de yo escribo. Dios es el protagonista de la historia que El escribe para mí. Dios se revela a Abraham, y eso fue suficiente para arriesgar su vida y su historia. Esteban estaba tratando de explicar esto: Dios estaba intentando escribir una historia redentora a través de ellos, pero ellos se resistían como sea, lo opuesto de lo que hizo Abraham.

Nuestra desobediencia demuestra que no creemos en el carácter de Dios. El problema es que estamos acostumbrados a esta tierra y disfrutamos demasiado este lado de la eternidad.  Esteban intenta revelarle esto a su público en estos pasajes. Dios nos creó para la eternidad, no para esta vida. 

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó con la serie “Hasta los confines de la tierra” predicando el sermón “La gracia de Dios en uno, provoca celos en el otro” basado en Hechos 6:8-15.

 

Este pasaje está relacionado a la vida de Esteban, uno de los hombres escogidos para servir la mesa. Vemos a través de la palabra que la gracia de Dios muchas veces está sobre ciertos hombres, lo cual puede provocar celos en el otro. Así pasó con Esteban, quien fue llenado y tocado por gracia lo cual causó celos y una oposición contra el al punto de que sus opositores desearon quitarle la vida. Algo que sabemos que siempre es cierto es que la maldad es provocada cuando ve la piedad en otro.

El texto comienza con la letra “Y” lo cual significa que lo que se va a decir está relacionado con lo que se habló antes: “Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señalesentre el pueblo” (Hechos 6:8). El versículo anterior, Hechos 6:7, dice “Y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén, y muchos delos sacerdotes obedecían a la fe.” Este texto hablaba de que la iglesia de Dios estaba creciendo en tamaño e influencia. Esta influencia de la Palabra en el pueblo judío estaba provocando un celo y una oposición interna y externa hacia aquellos que abrazaron el cristianismo. Entre este marco está la historia de Esteban.

Lo primero que debemos ver en este texto es como Dios, el verdadero autor de la Palabra, ve a Esteban. Esteban es descrito como “un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo” (v.5) y como un hombre “lleno de gracia y de poder” (v.8). Fe es creer algo que tú no has visto todavía, y más que eso es creer en alguien que te ha prometido algo y Su carácter. Mientras más grande es el Dios que tú conoces, más grande es el grado de fe que depositas en El. Estar llenos de fe, entonces, es ver a Dios más grande y conocerlo más. Independientemente de que fuera apedreado o liberado, Esteban tuvo fe porque tenía confianza en el carácter de Dios y no en las circunstancias de su vida.

La falta de fe en nosotros habla de que (1) tengo que tener más fe en Dios y que (2) tengo una perspectiva terrenal de los eventos los cuales estoy atravesando. El problema mío no son las circunstancias que me rodean, es el yo que me gobierna. Es necesario borrar esa mentalidad terrenal y reemplazarla con una perspectiva celestial. Dios tiene la autoridad de hacer todo lo que quiera, pero aun así Dios ejerce Su soberanía a favor mío, aun cuando las cosas no van como quiero.  

Dios también describe a Esteban como alguien lleno de gracia en su vida y en su muerte. Era humilde, manso, perdonador, pacificador, paciente, bondadoso, gozoso.  Esto es central a este pasaje ya que el debate entre Esteban y sus opositores ocurrió como consecuencia de sus diferencias en carácter. Estos hombres, los cuales tenían un carácter opuesto al de Esteban, se levantaron contra él y, aun así, “no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba” (Hechos 6:10). El hecho de que la palabra “Espíritu” tenga una “e” mayúscula significa que el Espíritu Santo estaba hablando por medio de Esteban. Es por esto que sus opositores no lo podían resistir: por la sabiduría con la cual él hablaba.

En el versículo 11 vemos el inicio de la calumnia contra Esteban: “Entonces, en secreto persuadieron aalgunos hombres para que dijeran: Le hemos oído hablar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.” Aquí vemos a corazones pecaminosos convenciendo a otros corazones pecaminosos de los supuestos pecados de un corazón piadoso. Es un problema común el ser rápidos en creer los pecados del otro, pero lentos para creer la piedad del otro.

Los opositores de Esteban pudieron convencer a otros de un pecado falso de Esteban a tal punto de condenarlo a la muerte: “Y alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, y cayendo sobreél, lo arrebataron ylo trajeron en presenciadel concilio.Y presentaron testigos falsosque dijeron: Este hombre continuamente hablaen contra de este lugar santo y de la ley; porque le hemos oído decir que este nazareno, Jesús, destruirá este lugar, y cambiará las tradiciones que Moisés nos legó” (Hechos 6:12-14).

Al final de la historia, la razón por la cual ellos construyeron toda esta mentira era porque no querían creer la verdad. A pesar de que no pudieron resistir el Espíritu que hablaba a través de Esteban, ellos resistieron. El último versículo de este pasaje dice: “Y al fijar la mirada en él, todos los que estaban sentados en el conciliovieron su rostro como el rostro de un ángel.” Esto nos recuerda al rostro de Moisés cuando tuvo comunión con Dios. De misma forma, la comunión de Dios con Esteban causó que Su gloria se reflejara en él. Esteban confió tanto en el Señor que glorificó a Dios hasta el momento de su muerte.

¿Dónde vas a poner tu confianza? ¿En las circunstancias o en el Señor que orquesta las circunstancias?

05 de Noviembre de 2017

Dolores del crecimiento

El pastor Miguel Núñez continuó con la seria “Hasta los confines de la tierra” con el sermón “Dolores del crecimiento” basado en Hechos 6:1-7.

En la medida de que una iglesia, familia, institución (etc.) crece, esta misma comienza a enfrentar dificultades y dolores fruto del crecimiento. Esto ocurrió en la iglesia la primitiva cuando comenzó a crecer y, como consecuencia, crecieron sus necesidades y la diversificación de la congregación.

El mensaje de hoy se puede dividir en siete aspectos los cuales nos ayudan ver cómo podemos aplicar el texto a nuestra iglesia y a nuestras vidas:

1. La problemática que surgió en la iglesia primitiva.

"Por aquellos días, al multiplicarse el número de los discípulos, surgió una queja de parte de los judíos helenistas en contra de los judíos nativos, porque sus viudas eran desatendidas en la distribución diaria de los alimentos." Hechos 6:1

La multiplicación de los discípulos está directamente corralada con el surgimiento de la queja. En este versículo vemos el surgimiento de una división en la iglesia en dos: los judíos helenistas y los judíos hebreos. Estos dos grupos que existían en la misma congregación estaban experimentando problemas ya que un grupo sentía que sus necesidades no estaban siendo cumplidas en la iglesia. Lucas nos deja ver que la queja no surge por un problema del corazón, pero por el crecimiento de la congregación.

Desde la época de Moisés, Dios ha hecho énfasis en que el pueblo debe tener cuidado especial con ciertas personas ya que estos son más vulnerables: los huérfanos, las viudas y los extranjeros. En la época en la cual Hechos fue escrito, las mujeres eran especialmente vulnerables (Santiago 1:27).

2. La propuesta de parte de los apóstoles

"Entonces los doce convocaron a la congregación de los discípulos, y dijeron: No es conveniente que nosotros descuidemos la palabra de Dios para servir mesas." Hechos 6:2

La primera conclusión a la cual llegaron era que era necesario priorizar la oración y la ministración de la Palabra porque no hacerlo causaría el daño mayor: mantener a la congregación malnutrida espiritualmente.

"Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea. Y nosotros nos entregaremos a la oración y al ministerio de la palabra." Hechos 6:3-4

La segunda parte de la propuesta fue escoger a siete hombres para encargarse de atender las mesas. Este es el primer momento que vemos una división de funciones en la iglesia.

3. La calificación requerida para aquellos que representaban la solución

"Por tanto, hermanos, escoged de entre vosotros siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea." Hechos 6:3

Una buena reputación es la opinión que otros tienen como fruto de nuestro caminar con Dios. Estos hombres debían tener estas características listadas en el versículo por que demostraban su caminar con el Señor. Estos hermanos necesitaban tener credibilidad por que representaban a Cristo y porque eran la solución al problema.

Debían:

- Tener una buena reputación porque a Dios siempre le ha importado la opinión que otros tienen de nosotros.

- Ser llenos del Espíritu Santo por que el caminar en el Espíritu produce fruto en el Espíritu.

- Tener sabiduría. Sabiduría no es inteligencia, es entendimiento de la Palabra de Dios y las implicaciones de lo que dice la Palabra.

4. La aceptación de la solución

Lo propuesto tuvo la aprobación de toda la congregación, Hechos 6:5a

La congregación demostró un espíritu sumiso, respetando la decisión del liderazgo de la iglesia.

5. La identidad de los escogidos

"y escogieron a Esteban, un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás, un prosélitode Antioquía;" Hechos 6:5b

6. La dependencia del espíritu de Dios

"a los cuales presentaron ante los apóstoles, y después de orar, pusieron sus manos sobre ellos." Hechos 6:6

Esa posición de mano representa la necesidad de la llenura del Espíritu de aquel que ha de servir.

7. La bendición de honrar a Dios

"Y la palabra de Dios crecía, y el número de los discípulos se multiplicaba en gran manera en Jerusalén, y muchos delos sacerdotes obedecían a la fe." Hechos 6:7

El crecimiento de la iglesia y el crecimiento de la iglesia son dos cosas separadas. Lo que vemos que estaba creciendo aquí era la influencia e impacto de la Palabra en los que la escuchaban.

 

La iglesia que entiende sus prioridades es una iglesia que también es bendecida por nuestro Dios. 

22 de Octubre de 2017

Sola gratia

Este domingo, el pastor Miguel Núñez expuso su mensaje titulado “Sola gratia” el cual estaba basado en Efesios 2 versículos 4 al 9. Esta prédica fue la 5ta parte de una serie de mensajes basados en las cinco “solas” de la reforma.

Martin Lutero dijo en su libro La esclavitud de la voluntad que “sola gratia” es la bisagra sobre la cual gira todo lo demás. Solo la gracia puede sacarnos de la condición miserable en la cual todos hemos ciado como pecadores. Solo la gracia nos puede liberar del pecado y es solo por gracia que el hombre puede hacer algo bueno. La marca distintiva de la fe cristiana es la gracia, no la justicia. Solo en el cristianismo la salvación se recibe aparte de las obras de la ley.   

"Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús, a fin de poder mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe." (Efesios 2:4-9)

Pablo inicia el texto con un “pero”, el cual separa una idea anterior y la que está por venir. En los versículos anteriores, Pablo relataba de nuestra condición caída: estábamos “muertos en delitos y pecados”; así es como Dios nos vio y nos encontró. Es por esto que el “pero” es tan enfático: porque contrasta la pobreza del hombre y la riqueza de Dios. Al lado del hombre, Dios luce infinitamente rico en misericordia.

Para hablar de la gracia de Dios hay que hablar del amor de Dios. El texto nos dice, “por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo”. Nuestra salvación es el resultado de la gracia de Dios y no nuestras propias obras. Esto se exalta en el versículo 4, el cual resalta la misericordia de Dios contra la perdición del hombre. En el antiguo testamento, la palabra traducida a misericordia es “hesed” la cual hace alusión al amor fiel de nuestro Dios en medio de nuestras infidelidades. Cuando Dios nos encontró estábamos muertos y los muertos no atraen a nadie, y, aun así, Dios nos amó. Cuando el amor de Dios me encuentra, no es porque era atractivo, pero cuando Dios trabaja en mi me vuelve atractivo por que Él forma la imagen de Cristo en mí. Dios no encuentra lo que es hermoso, Dios forma lo hermoso. Sin el amor de Dios, no hubiese salvación. 

Jeremías 31:3 nos dice que el amor de Dios es eterno. En la eternidad pasada, Dios nos amó y después nos creó, lo cual significa que El me debió haber extendido Su gracia en la eternidad pasada (2 Timoteo 1:9-10). Dios nos extendió esa gracia y esa gracia entonces fue y me alcanzó cuando Dios trajo a Cristo Jesús, Su hijo encarnado Su hijo fue esa gracia expresada en tiempo y espacio para algo que Dios concibió fuera del tiempo y fuera del espacio.

Es evidente que no entendemos el amor de Dios porque si lo entendiéramos, obedeceríamos a Dios de manera natural. Hay una sola razón por la cual Dios me ama: porque si y porque Él sabe que Él tiene algo que solo Él puede dar. El amor verdadero es un amor que solo quiere dar, entonces Dios quiere darme lo que Él tiene y no puedo encontrar pero que necesito y me va a satisfacer y darme gozo eterno. El amor humano piensa en que uno puede obtener, pero el amor de Dios piensa en que nos puede dar.

Se nos dificulta entender una salvación por gracia porque estamos acostumbrados a la compensación a cambio del trabajo. Nosotros quisiéramos una participación en la salvación, pero la realidad es del Señor de A a Z: Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. (Efesios 2:8-9). 

La salvación no es una demanda, es una donación que Dios hace. La palabra de Dios claramente enseña que, si la salvación es por gracia, la cual la es, las obras quedan excluidas. Nada que hagamos es suficiente para ganar nuestra salvación. Aquel que piensa que puede alcanzar la gracia por algo que tiene o hace es culpable 2 veces: por el pecado cometido y por su arrogancia. Al hablar de la gracia de Dios, hay que primero hablar del problema de Dios. Si no nos percatamos de que tan grande era el problema de nuestra condición, no nos podemos dar cuenta de que tan grande es la gracia de Dios. 

15 de Octubre de 2017

Soli Deo gloria

Basada en Isaías 43:7

La Reforma nos ayudó a ver a Dios en el centro del universo y no al hombre. Recuperó la autoridad de la Biblia y nos hizo ver la gloria del evangelio.

Muchas veces pensamos que las verdades teológicas no son prácticas pero ¿de qué serviría ente ser teoria sin que esto cambie nuestra vida?

Piensa que Dios te creó y te llamó para Su gloria. Luego te dio un nombre nuevo para exaltar Su nombre. Todos nosotros somos personas insatisfechas y en todos los casos buscamos a quien culpar de nuestra insatisfacción.

Hábitos de personas insatisfechas:

No confían en las personas

Se enfocan en las cosas que no están bien

Se comparan con los demas

Se esfuerza por controlar su vida y la de los demás

Mira al futuro con preocupación

Llena sus conversaciones con chismes y quejas.

Dios hizo a Adán y Eva perfectos y los colocó en un mundo perfecto y lo arruinaron. ¿Cuando? Cuando comenzaron a desear vivir un propósito para el cual Dios no los creó. Dios te creó para volar a grandes alturas pero no en base a tus logros sino en base a su gloria. Ten pendiente que propósito no es lo mismo que actividad, así como ruido no es lo mismo que poder. Un carro viejo hace mucho ruido pero no tiene poder. El hombre no fue creado para encontrar satisfacción en lo que hace sino en Dios. El propósito es la razón de la existencia. Unos lentes están hechos para mejorar la vista. Puedes comer con ellos, pero no va a funcionar. La razón para tú comprar, estudiar, hacer ejercicio o comer es la gloria de Dios.

Pero qué es la gloria de Dios? No es sólo el conjunto de que Dios posee sino también la propulsión de estos hacia afuera. Sí queremos vivir para Su gloria debemos reflejarlo a través de nosotros. Es como la luna, que no tiene luz, pero refleja la luz del sol en la noche. En la medida en que reflejo más y más definida esa imagen más estoy viviendo para Su gloria.

Al vivir para la gloria de Dios, Dios no cambia, ni está más gozoso ni más completo: tú lo estás! Adán quiso cambiar el propósito de Dios y lo arruinó todo. 

El universo proclama la gloria de Dios. El hombre tiene en sí mismo la imagen de Dios, pero no la proclama comonlo hace el universo. Adán perdió el sentido de lo trascendente. Adán perdió el sentido de pertenencia. Su hogar era Edén. Por eso los emigrantes quieren volver a casa: no pertenecen allá. Por eso los gangueros se unen allá para sentir que pertenecen a algo. El hombre sin significado se envuelve en sí mismo y en un paquete muy pequeño. Salomón intentó vivir para su propia gloria y siendo el el más glorioso, tenía una gloria demasiado pequeña.

Dios puede darnos todas las cosas, aún a Su propio Hijo, pero hay algo que no puede darme: Su propia gloria.

Daniel vivió de tal manera que el rey pudo ver al Dios de Daniel y emitir un decreto de que se debía adorar "al Dios de Daniel", ni siquiera "a Dios" o "a mi Dios".

Las personas son cada vez más narcisistas en cada generación,  pero entre 2005  y 06 hubo un poco histórico: Facebook y YouTube dispararon el narcisismo de la humanidad.

Dios no se beneficia cuando nosotros le damos gloria sino que los únicos beneficiados somos nosotros mismos. 

Todo es por Él. Él fue el agente de la creación y no solo lo creo sino que también lo mantiene. Nada puede existir sin Él.Todo es de Él. Todo lo que tenemos y disfrutamos.Todo es para El. Jesucristo es la razón de crear todo esto.

Por eso Soli Deo Gloria es algo tan práctico. La gloria de Dios me cambia, me transforma. 2Co3:18 estamos siendo transformados como por el Señor de gloria en gloria (de un estado en otro). Yo necesito leer su Palabra pero más que eso necesito detenerme y rumiarla. No puedo ver a Sarah como una mujer de 90 años que quedó embarazada sino a un Dios que puede hacer lo imposible.

Medita en su ser, en su amor, en su misericordia, en su gracia, en su generosidad, en su bondad, en su gloria.

24 de Septiembre de 2017

La suficiencia de las Escrituras

El mensaje de hoy del Pastor Miguel Núñez ha sido titulado La Suficiencia de las Escrituras, haciendo referencia a  los pasajes 2 Timoteo 3:14-17 y 2 Pedro 1:3. Es el segundo mensaje que expone dentro del paréntesis que hizo de la serie Hasta los Confines de la Tierra sobre el libro de Los Hechos, debido a la Conferencia Por Su Causa que será celebrada en la IBI el próximo fin de semana, titulada De Las Tinieblas A La Luz, en conmemoración de los 500 años de La Reforma de Martín Lutero, y bajo la sombrilla de Sola Escritura.   

La semana pasada, en el primer mensaje de este paréntesis, se expuso sobre Isaías 55:11, el cual fue titulado La Autoridad de la Palabra, y en resumen se expuso lo mencionado por el profeta, y que a la vez provocó la actuación de Lutero, ya que Lutero estaba completamente convencido de la autoridad de la palabra de Dios, así como del poder de Dios a través de Su Palabra. La Palabra es la comunicación de Dios para con nosotros. Su Palabra es recogida en la Biblia y es inspirada por Él, tal como lo muestra 2 Timoteo 3:16. Cuando la Biblia habla, Dios habla y nosotros callamos. Él es la máxima autoridad. La Palabra muestra Su propósito, Su voluntad, Su poder y Su autoridad. Cuando es expresada de acuerdo a Su voluntad nunca retorna vacía, porque cumple su propósito, su cometido, provoca cambios en el carácter del que la escucha y produce frutos. La palabra de Dios es poder y autoridad al momento de lidiar con las fuerzas del enemigo, en todo tiempo y momento. Expulsa demonios, y confronta y reprende nuestra alma.

En los versículos de hoy sobre 2 Timoteo 3:14-17, el apóstol Pablo le exhorta a su discípulo y amigo íntimo Timoteo, su hijo espiritual, a que siga las doctrinas aprendidas de las Sagradas Escrituras, porque a través de su autoridad y suficiencia son la revelación divina. Esta segunda carta de Pablo a Timoteo la escribió estando en la cárcel de Roma poco antes de morir en el año 67. Le muestra que la Biblia es una guía segura a la vida eterna, esta recoge lo dicho o inspirado por Dios a través de los profetas y apóstoles. La Palabra es de provecho para todos los propósitos de la vida cristiana. Es útil para todos, porque todos necesitamos ser enseñados, corregidos y reprendidos. En las Escrituras hay algo apto para cada caso.

También tenemos 2 Pedro 1:3 en el que el apóstol Pedro nos exhorta a crecer en la fe agregando el ejercicio de diversas virtudes. Esta segunda carta del apóstol Pedro fue escrita dos años después de la primera y poco después de haber sido azotado en la cárcel en el año 67. La fe une verdaderamente a Cristo con el creyente débil y con el fuerte y purifica realmente el corazón de uno y del otro. La fe obra santidad y produce efectos en el alma que ninguna otra gracia puede producir. Este crecimiento en la fe se obtiene a través de las Escrituras, las cuales son suficientes. Tal crecimiento es una meta que también es vital para el cristiano actual, por lo que no necesitamos las tradiciones.  Los atributos de la Palabra son: autoridad, suficiencia y claridad. La inspiración de Dios en la Palabra implica cada uno de estos atributos.

Con el tema de hoy, que es la suficiencia de la Palabra, nos referimos a que las Escrituras nos bastan completamente para conocer el carácter de Dios y para glorificarlo con nuestra vida personal. Cuando la Biblia habla de un tema es totalmente autoritaria y está por encima de la ley y de la ciencia.

Las Escrituras son suficientes para enseñar, reprender, corregir e instruir.

Suficientes para enseñar de la salvación del hombre. Son suficientes para darle vista a los ciegos espirituales y crea fe al mismo tiempo. No existe testimonio que pueda crear fe como lo hace las Escrituras. El mismo poder que creó el universo es el mismo poder que usa Dios para levantar muertos y llevarlos a una nueva vida.

Suficientes para enseñar la santificación. Cuando la santificación no se observa en el creyente no es por falta de la Palabra, es por negligencia de la persona.

Suficientes para reprender. Cristo mismo utilizó las Escrituras para reprender a Satanás cuando lo tentó en el desierto. Son suficientes para librar batallas espirituales.

Suficientes para corregir al que está en error. Las Escrituras están llenas de pasajes acerca de la corrección de nuestro carácter equivocado. Como muestra tenemos el pasaje de Aquila con Apolo, que lo corrige en sus enseñanzas.

Suficientes para instruir en justicia. Las Escrituras nos guían a un comportamiento correcto. Dios revela lo correcto, lo que debemos asumir en nuestro caminar.

Dios nos ha concedido todo este conocimiento a través de Cristo y su Palabra, y debo continuar ese crecimiento, porque mientras más lo conozco mejor vivo y mejor glorifico Su nombre. Este crecimiento y conocimiento de Él lo obtengo a través de las Escrituras que revela Su mente y Su corazón.

Las Escrituras también son suficientes para levantar y cultivar la esperanza de Su pueblo. Dios es fiel y cumple todas Sus promesas. Dios consuela Su pueblo a través de la Palabra. Igualmente mejora nuestra perspectiva de la vida. Su Palabra es nuestro deleite, por lo que trae perspectiva correcta a nuestra vida.

Al finalizar, el Pastor Miguel hace algunas preguntas para reflexionar sobre el estudio y lectura de las Escrituras, que son el ancla en medio de nuestras tormentas.

17 de Septiembre de 2017

La autoridad de la Palabra

Debido a la cercanía de la Conferencia Por Su Causa, De Las Tinieblas a  la Luz, a celebrarse a finales del presente mes de septiembre, el Pastor Miguel Núñez ha interrumpido esta semana y la próxima su serie Hasta Los Confines de la Tierra que lleva sobre el libro de Los Hechos. Este paréntesis se debe a que a final de octubre la iglesia celebra los 500 años de La Reforma iniciada por Martin Lutero el 31 de octubre de 1517, y por ello hoy trae el mensaje titulado: La Autoridad de la Palabra, basado en el libro del profeta Isaías, capítulo 55, versículo 11.

Isaías es reconocido como el profeta evangelista dadas sus numerosas profecías acerca de la venida, el carácter, el ministerio y la predicación, los sufrimientos y la muerte del Mesías, y la extensión de su reino. Con el tema de la liberación del cautiverio en Babilonia, el profeta apunta a una liberación mucho mayor que sería efectuada por el Mesías.

El versículo base del mensaje dice textualmente lo siguiente: “Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mi vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié”.

Este versículo nos muestra que el poder de Su Palabra en las esferas de la providencia y la gracia es tan cierto como en la de la naturaleza. La verdad sagrada produce un cambio espiritual en la mente del hombre que ni la lluvia ni la nieve pueden producir en la tierra. Su Palabra no retornará al Señor sin producir efectos importantes en cada uno de nosotros. Se anuncia la abundancia de parte de Dios, la incesante siembra de Su Palabra, su fecundidad imparable. Este verso infunde una indestructible confianza en el poder de la Palabra de Dios. La predicación de la Palabra es lo único que puede cambiar el deterioro de la sociedad.

Debido a que estamos en medio de una crisis de falta de autoridad, es válido el mensaje de hoy que nos muestra la autoridad de la Palabra. La Palabra de Dios guarda la máxima autoridad, por encima de la propia iglesia.

Dada la coincidencia histórica de la celebración de La Reforma, este mensaje sobre la autoridad de la palabra de Dios está anclado en este evento liderado por Martín Lutero hace cinco siglos, quien estableció que la autoridad de la Palabra está por encima de cualquier otra autoridad, ya sean eclesiásticas o seculares. Lutero defendió este concepto con mucha valentía, hasta con su propia vida, lo que queda demostrado en una oración que hizo antes de una audiencia imperial donde les pedían su retractación.

Lutero estaba completamente convencido de la autoridad de la palabra de Dios y del poder de Dios a través de Su Palabra. La autoridad de la Palabra está claramente establecida en la Biblia, tal como lo muestra el pasaje de 2ª de Timoteo 3:16. La Palabra es la comunicación de Dios para con nosotros, es inspirada por Él. Cuando la Biblia habla, Dios habla y nosotros callamos, porque Él es el creador y nosotros creaturas. Él es la máxima autoridad.

Su Palabra muestra Su propósito, Su voluntad, Su poder y autoridad. No vuelve a Él vacía porque trabaja en cada uno de nosotros y cumple su cometido, cumple el propósito de Dios, y provoca que el que la escucha produzca frutos de acuerdo a lo establecido en la Palabra. La Palabra de Dios tiene contenido, sentido y propósito, por eso cuando la creación la naturaleza lo respetó. Cuando Él habló se formó el mar, el cielo y la tierra.

En las Escrituras tenemos tres temas importantes que le dieron autoridad a Jesús, los cuales son:

1.- La santidad de su vida. Fue lo primero que le dio autoridad con la palabra expresada.

2.- El dominio de las escrituras cuando El enseñó. La precisión del manejo de las escrituras le dio autoridad.

3.- Jesús solo habló lo que Dios le autorizo a decir. El pueblo reconocía su autoridad y sabiduría, a pesar de que no había asistido a ninguna escuela, pero Cristo les contestaba que su sabiduría venía sólo de lo que el Padre le había revelado, no era de él, sino del Padre.

La Palabra de Dios es poder y autoridad al momento de lidiar con las fuerzas del enemigo, y en todo tiempo y momento. Expulsa  demonios, y confronta y reprende nuestra alma.

Después de la pausa de una semana por cumplir compromisos ministeriales en Guatemala, el pastor Miguel Núñez hoy reanuda la serie Hasta Los Confines de la Tierra sobre el libro de Los Hechos con el mensaje titulado: Sufrir por Su Causa es Parte de tu Llamado, basado en los versículos del 33 al 42 del capítulo 5.

Los apóstoles habían sido impactados fuertemente por el evangelio, estaban tan seguros del poder de Dios y del evangelio, que no les temían a la muerte física, ya que habían muerto al yo y habían resucitado con Cristo, no les temían a los hombres.
Los versículos de hoy nos narran que el Concilio quería ver muertos a los apóstoles porque no querían seguir escuchando sus prédicas en el nombre de Jesús, pero el fariseo y experto en la ley religiosa Gamaliel, quien gozaba de mucho respeto entre el pueblo y todos ellos, y quien fuera maestro de Pablo, se opuso a esta decisión argumentando que si este movimiento venía de los propios apóstoles se caería en poco tiempo, pero si venía de Dios no se podría detener y ellos se encontrarían peleando contra el propio Dios. Por lo que quedaron convencidos y dejaron en libertad a los apóstoles azotándolos antes y volviendo a recriminarlos por sus prédicas y enseñanzas en el nombre de Jesús.
Estos versículos nos muestran que el Señor tiene todos los corazones en Sus manos y dirige la prudencia sobre lo mundano para frenar a perseguidores. Normalmente el reproche por Cristo es la preferencia verdadera, porque hace que nos conformemos a su imagen y sirvamos su interés. Los apóstoles se regocijaron en lo que les pasaba, ya que si sufrimos el mal por hacer el bien, tenemos que regocijarnos en esa gracia que nos capacitó para hacer así. Ellos no predicaban sobre sí mismos, sino a Cristo, y era la predicación que más ofendía a los sacerdotes y fariseos. Este mensaje tiene este título así porque al pastor le llama la atención el cambio de cosmovisión de los apóstoles.

En la actualidad vivimos en una generación que prefiere escapar de las dificultades antes de sufrir. ¿Qué diría Cristo frente a la Cruz? Nuestra generación no valora el sufrimiento. Al leer la Biblia generalmente no aceptamos sus verdades en cuanto al sufrimiento. El cristiano tiene un llamado al sufrimiento por Su causa. Debemos hacer un cambio en nuestra cosmovisión, ver el sufrimiento y persecución como parte de nuestro llamado.


El texto de hoy nos revela 4 temas importantes. La ira del Sanedrín, La prudencia de Gamaliel, La cosmovisión de los apóstoles y El desacato a la orden gubernamental. A continuación se desarrollan brevemente:

1.- La ira del Sanedrín. Querían matar a los apóstoles. Es una reacción mundana y egocéntrica donde el humano tiene una tendencia a creer que la muerte hace terminar su dolor y sufrimiento. Quiere desaparecer la evidencia. Lo mismo hizo David con Urías.

2.- El Consejo prudente de Gamaliel. Este hombre ve algo importante en este movimiento que pudiera venir de Dios. Ofrece un consejo prudente para que ellos, que luchaban por Dios pudieran verse luchando contra Dios, y que dejarán libres a estos hombres y dejarán la persecución. El Concilio aceptó el consejo de Gamaliel y azotaron a los apóstoles.

3.- La cosmovisión de los apóstoles. Después de recibir los azotes salieron de la presencia del Concilio regocijados porque se sentían dignos de haber sufridos por la causa de Cristo. Es la primera vez que se escucha esto y es parte de lo que Cristo les había dicho en el aposento alto donde les dijo que, si él era perseguido, ellos también lo serian. Este sufrimiento es parte de la gracia de Dios, te capacita para soportar el sufrimiento. En Filipenses 1:29 nos dice que el sufrir por Cristo es una bendición, porque el valor para soportar esos sufrimientos es el fruto de la confianza en Dios. Se aprende a depender de Dios en medio de la dificultad y el sufrimiento. Debemos adoptar una nueva cosmovisión y gozarnos de las dificultades para depender más de Dios.

4.- El desacato a la orden gubernamental. Esto no está permitido a los cristianos, debemos respetar las ordenanzas de las autoridades, siempre que dichas ordenanzas no sean contrarias a Dios. Los apóstoles les dijeron al Concilio que debían respetar primero a Dios antes que a los hombres. Por eso salieron de allí y fueron directamente al templo a seguir predicando y enseñando en el nombre de Jesús.

Para terminar, el pastor hace un llamado a la revisión de nuestra cosmovisión. El predicar a Cristo debe ser la actividad constante de los ministros del evangelio, a Cristo crucificado y glorificado, nada fuera de esto. Por lo tanto, cualquiera que sea nuestra situación o rango en la vida, debemos procurar haberle conocido y glorificar Su nombre.

21 de Agosto de 2017

El costo de la obediencia

El pastor Miguel Núñez continúa la serie Hasta los Confines de la Tierra basada en el libro de Los Hechos, que nos permite revisar la historia inicial de la formación de la iglesia.  Hoy el mensaje que nos trae  ha sido titulado: El Costo de la Obediencia, basado en Hecho 5, versículos del 12 al 33.

El último mensaje que vimos de esta serie tenía el título: Confianza en la Soberanía de Dios, 2da. Parte, y en cuyo desarrollo vimos tres aspectos importantes que conectan con lo expuesto en el mensaje anterior, los cuales son: 1.-  La confianza en la soberanía de Dios afecta mi testimonio, 2.- La confianza en un Dios soberano afecta la manera como vivimos con nuestra familia y, 3.- La confianza con que Dios nos invita a Él no es razón para abusar de esa confianza y ser un confianzudo. Vistos estos elementos, podemos decir que el pasaje que relata lo sucedido con Ananías y Safira retrata su carácter y los podemos llamar unos confianzudos. Lo que sucedió con ellos fue una consecuencia de su pecado, de la mentira, y una disciplina para el resto de la iglesia que comenzaba. Vimos que la disciplina de Dios es un acto de amor y benevolencia para evitarnos mayores consecuencias, porque la iglesia se llenó de temor con lo sucedido a Ananías y Safira. Quedó demostrado que era necesario confiar en la soberanía de Dios.

En los versículos de hoy observamos el poder que acompañaba a la prédica del evangelio. Los apóstoles sanaban muchas personas. Tanto era la fe en ellos y el evangelio predicado, que los familiares sacaban a los enfermos en las camas o camillas para que, aunque fuera la sombra de la figura de Pedro o de alguno de ellos que pasaba por el lugar, le pasara por encima al enfermo y se sanara. Tambien aprendimos que todo lo que tienda a la pureza y reputación de la iglesia, fomenta su crecimiento, pero aquel poder solo, que obraba tales milagros por medio de los apóstoles, es el que puede rescatar pecadores del poder del pecado y de Satanás, y agregar nuevos creyentes a la nueva iglesia. Vemos que Cristo obra por medio de todos sus siervos fieles y todo el que recurra a Él, será sanado. Los apóstoles muestran una gran obediencia a las instrucciones de parte de Dios dadas por Jesús. Tanto así que pagaron un alto costo, ya que fueron encarcelados por enseñar en el nombre de Jesús, que se les había prohibido con anterioridad, pero un ángel los liberó de manera sobrenatural dándoles instrucciones de que volvieran al templo a seguir enseñando al pueblo. En estas enseñanzas los apóstoles testifican de Cristo ante el pueblo y luego ante el Concilio.  Es obvio que la recuperación de las enfermedades y la liberación de los problemas son concedidas para que Dios sea honrado con los servicios de nuestra vida. Y este servicio es continuar con la gran comisión, llevar el evangelio hasta los confines de la tierra, llevar la palabra de vida del evangelio que pone en nuestras bocas el Espíritu Santo. Son palabras de vida, mediante las cuales somos salvados. Los miembros del concilio no pueden dejar de ver que la palabra y el poder del Señor están contra ellos, y temblando por las consecuencias, de todos modos, siguen adelante. Mientras, los apóstoles seguían predicando el evangelio de Cristo en obediencia a Dios, por lo que estando presos y llamados por el concilio testifican de Él ante ellos, porque Cristo no vino a salvarnos en nuestros pecados, sino a salvarnos de nuestros pecados. El arrepentimiento y la remisión de pecados son bendiciones que los saduceos y miembros del concilio no valoraron ni vieron que las necesitaban; por tanto, no reconocieron la doctrina de Cristo, y no veían que donde se obra el arrepentimiento, sin falta se otorga remisión. Cristo da arrepentimiento por Su Espíritu que obra por la Palabra para despertar la conciencia, para obrar pesadumbre por el pecado y un cambio eficaz del corazón y la vida. Dar el Espíritu Santo es una prueba evidente de que la voluntad de Dios es que Cristo sea obedecido. Por esa razón los apóstoles respondieron al concilio diciéndoles que ellos obedecían a Dios primero y por encima de los hombres. Esta respuesta trajo tanta ira, celo y envidia a los del concilio que los querían ver muertos. Podemos ver que la obediencia tiene un costo.

Es importante ver algunos detalles de las enseñanzas que observamos en el texto, las cuales son:

1.- El gran poder de Dios desplegado sobre Su iglesia.  Se observa el poder de Dios desplegado sobre su iglesia, ya que los apóstoles hacían prodigios, sanaban gentes y sacaban espíritus inmundos. No hay dudas que esta iglesia primitiva tenía un gran avivamiento. La Palabra era predicada con denuedo, los enfermos eran curados y constantemente  se sumaban nuevas almas a la iglesia. Constantemente había conversiones.

2.- Las bendiciones de Dios parecen invitar la persecución del mundo. Paradójicamente las bendiciones vienen acompañadas de grandes persecuciones. Son los hijos de Dios los que fueron arrestados y llevados a la cárcel. Una de las razones de esta decisión es el celo y la envidia por parte del Sanedrín. Y este sentimiento de celos y envidia es la respuesta de Satanás a las bendiciones de Dios. Es obvio que la vida cristiana está llena de paradojas. Solo con la disciplina y ejercicio de responder con gratitud por las bendiciones de otros, y no con celos y envidia.

3.- La tribulación es el mejor escenario para Dios mostrar Su Poder. El texto muestra que en medio de la tribulación de los apóstoles en la cárcel Él los libera para que continúen predicando y enseñando en el nombre de Jesús. Dios no nos promete liberarnos de tribulaciones y dificultades, pero sí nos promete estar con nosotros siempre, en cada día de nuestra vida. Él nos libera del pecado y del poder de Satanás.

4.- Dios no nos ha dejado en este mundo para quitarnos los riesgos. Dios los sacó de la cárcel para que vuelvan hacer lo mismo por lo que los habían encarcelados, por lo que seguirían con el mismo riesgo de volver a la cárcel, y de hecho fue así. La vida por fe es una vida llena de riesgos, pero vivir de esa manera es lo mejor porque Dios controla la vida de los hombres, incluyendo sus riesgos.

5.- Los hombres de fe son hombres de obediencia. Los apóstoles fueron directo al templo predicando y enseñando en nombre de Jesús. Es obvio que la obediencia a Dios provoca Su apoyo y beneplácito. La desobediencia es un reflejo de mi carácter de no entregar algunas áreas a Cristo. La obediencia tardía es desobediencia temprana, cuando la obediencia no duele es desobediencia y la obediencia parcial es desobediencia total. La desobediencia es un reflejo de autosuficiencia y a la vez de orgullo. La obediencia nos ayuda a ver el poder de Dios y a vivir en tranquilidad. La rendición de mi vida a Dios me ayuda a la muerte del yo.

6.- Pequeñas demostraciones del poder de Dios frecuentemente desconcierta a grandes personajes. Los prisioneros fueron sacados de manera sobrenatural, los guardias en sus lugares y las puertas cerradas, pero los prisioneros no estaban.  Los miembros del sanedrín no entendían, estaban desconcertados y no sabían en qué iba a terminar todo este asunto. No quisieron preguntar directamente a los apóstoles para no escuchar lo que no querían oír. Ellos sabían que el poder de Dios no estaba con ellos, estaba con la formación de la nueva iglesia. Multitudes se convertían y la iglesia seguía creciendo de manera constante.

7.- Cómo un hombre o mujer impactados por el evangelio luce y habla. La persona impactada por el poder del evangelio habla con denuedo, sin temores, y con honestidad. Los apóstoles respondieron al Concilio que debían respetarlos como autoridades, pero deben obedecer primero a Dios, por encima de la autoridad civil, siempre que las órdenes de las autoridades contradigan las de Dios. Una persona impactada por el evangelio lo muestra al hablar y en su testimonio de vida, teniendo siempre pendiente el propio evangelio.

Esta última reflexión es un llamado a cada uno de nosotros para que podamos hacer una introspección sobre nuestra vida, a título personal, para ver sí nuestro testimonio de vida muestra el impacto del evangelio.

Los apóstoles habían sido impactados fuertemente por el evangelio, estaban tan seguros del poder de Dios y del evangelio, que no le temían a la muerte física, ya que habían muerto al yo y habían resucitado con Cristo, no le temían a los hombres.

Padre celestial, fortalece nuestra fe. En el nombre de Jesús pedimos que sanes nuestro corazón y mente, transfórmanos para ser más santos y caminar en Tus caminos con toda libertad. Bendiciones.

13 de Agosto de 2017

Sola Fide

Esta semana el pastor Miguel Núñez ha interrumpido la serie Hasta los Confines de la Tierra para predicar sobre  el regalo del perdón de nuestros pecados y de la salvación por medio de la fe en Jesucristo, aprovechando que este año se celebra los 500 años de la reforma iniciada por Martín Lutero. El mensaje de hoy está basado en los versículos que muchos estudiosos han calificado como el punto central de la biblia, se trata del capitulo 3 de la carta a los Romanos, versículos del 20 al 31, y al cual se le ha titulado: Sola Fide.   https://youtu.be/hK4LWScemWw

Una de las principales intenciones de esta carta del apóstol Pablo a los Romanos es establecer claramente que la manera en que Dios acepta al pecador, o lo justifica ante sus ojos, es sólo por gracia por medio de la fe en la justicia de Cristo, sin acepción de naciones.

En estos versículos de hoy observamos que tanto los judíos como los gentiles no pueden ser justificados por sus obras, ya que la justificación es por la libre gracia de Dios, por fe en la justicia de Cristo, pero la ley no se deroga, sencillamente nos muestra lo pecadores que somos.

Debido a que somos pecadores Dios nos ha abierto un camino hacia Él, es la justicia de Dios; la justicia en la ordenación, en la provisión y en la aceptación. Es por esa fe que tiene Jesucristo por su objeto; el Salvador ungido, que eso significa el nombre de Jesucristo. La fe justificadora respeta a Cristo como Salvador en sus tres oficios ungidos: Profeta, Sacerdote y Rey; esa fe confía en Él, le acepta y se aferra de Él; en todo eso los judíos y los gentiles son, por igual, bienvenidos a Dios por medio de Cristo. No hay diferencia, su justicia está sobre todo aquel que cree; no solo se le ofrece, sino se le pone a ellos como una corona, como una túnica. Es libre gracia, pura misericordia; nada hay en nosotros que merezca tales favores. Nos llega gratuitamente, pero Cristo la compró y pagó el precio. La fe tiene consideración especial por la sangre de Cristo, como la que hizo la expiación. Dios declara su justicia en todo esto. Queda claro que odia el pecado, cuando nada inferior a la sangre de Cristo hace satisfacción por el pecado. Cobrar la deuda al pecador no estaría en conformidad con su justicia, puesto que el Fiador la pagó y Él aceptó ese pago a toda satisfacción.  Dios ejecutará la gran obra de la justificación y salvación de pecadores desde el primero al último, para acallar nuestra jactancia, que es parte de nuestras obras. Sino por fe, que en esta materia no es un acto de obediencia o una buena obra, sino la formación de una relación entre Cristo y el pecador, que considera adecuado que el creyente sea perdonado y justificado por amor del Salvador, y que el incrédulo, que no está unido o relacionado de este modo con Él, permanezca sometido a la condenación. La ley todavía es útil para convencernos de lo que es pasado, y para dirigirnos hacia el futuro. Aunque no podemos ser salvos por ella como  un pacto, sin embargo la reconocemos y nos sometemos a ella, como regla en la mano del Mediador.

La expresión sola fide, o solo fe, junto con la de sola escritura, que en materia de fe y de lo que tenemos que hacer, se constituyeron en punta de lanza de la reforma que inició Martín Lutero.

Del texto de hoy se desprenden cinco principios, los cuales son:

1.- Por las obras de la ley ningún ser humano será justificado. Es la  limitación. Ninguno de nosotros podrá cumplir perfectamente con las exigencias de la ley de Dios, ya sea por falta de cumplimento material o espiritual. La ley se hizo débil por causa de la carne. Por lo que Dios envió a Cristo a cumplirla por nosotros y salvarnos.

2.- El rol de la ley. Por medio de la ley conocemos el pecado y nos dice lo que complace a Dios. Nos muestra nuestro pecado, por lo que provoca que vayamos en busca de Cristo que fue el único que la cumplió.

3.- El cambio introducido por Cristo. Ahora tenemos disponible la justicia de Dios por medio de la fe en Cristo, quien cumplió perfectamente la ley de Dios. Él la cumplió por nosotros.

4.- Nadie merece la gloria de Dios. El pecado alcanzó a todos los hombres, por lo que no tenemos méritos para ganar la gloria de Dios. Pero la justificación a través de Cristo está disponible para todos los que creen en Él. Somos redimidos gratuitamente por la gracia de Dios por medio de la fe en la justicia de Cristo. Él pagó esa redención en la cruz. Esta redención culminó con la enemistad que existía entre el hombre y Dios, y fue promovida por el mismo Dios.   La justicia de Dios fue cabalmente llena por Jesucristo. Por esa razón nosotros no tenemos méritos para alcanzar dicha justicia, y Dios nos la otorga gratuitamente.

5.- La extensión de la obra de Dios. Ya sea judío o gentil la fe en Cristo nos otorga la justificación. Pero la ley no puede ser derogada porque nos muestra nuestros pecados.

Estos principios nos muestran claramente que solo la gracia de Dios, a través de la fe en la justicia de Cristo, y por Sus méritos, es que alcanzamos la justificación ante los ojos de Dios. No hay obra que se asemeje a la realizada por Cristo, por eso nuestras obras no pueden comprar la salvación, que es obra y regalo de Dios.

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