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Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie Hasta los confines de la tierra con el sermón El evangelio alborota a unos y hace sediento a otrosbasado en Hechos 17:1-15.

¿Alguna vez te has preguntado porqué el evangelio convierte a unos y otros lo rechazan airadamente? El Evangelio es como el fuego, que derrite la cera, pero endurece el ladrillo; el mismo fuego causa reacciones diferentes en materiales distintos. De esa misma forma, el evangelio produce reacciones distintas en los oyentes. La pregunta es, ¿Qué causa estas reacciones tan distintas?

Hay un componente humano que causa la oposición y un componente divino que vence la oposición del hombre. Jesús ilustró el componente humano en la parábola del sembrador (Mateo 13:18-23). Claramente, Jesús explicó como la condición del corazón determina la respuesta quedamos a la predicación de la palabra, desde el punto de vista humano. En el texto que tenemos por delante, Hechos 17:1-15, la predicación de la Palabra en la ciudad de Tesalónica causó un tremendo alboroto y la misma Palabra predicada en la ciudad de Berea produjo sed por la palabra.

Pablo y Silas fueron liberados de la cárcel en Filipo y se propusieron ir a Tesalónica, la capital de toda la región. Luego fueron a Tesalónica que estaba cerca de Filipo; las dos ciudades estaban comunicadas por una carretera que iba directamente de una ciudad a la otra.

Pregunta #1: ¿Dónde inició Pablo la presentación del Evangelio?

Aparece al final de Hechos 17:1 que iniciaron en la sinagoga buscando a los judíos para predicar allí primeramente y luego a los gentiles. Era lógico pensar, que la sinagoga sería el mejor lugar donde presentar el Evangelio porque ahí acudía mucha gente cada día de reposo y aquellos que acudían estaban familiarizados con el Antiguo Testamento. En la sinagoga, Pablo les enseñó durante tres días de reposo—tres semanas.

Pregunta #2: ¿Cuál fue la metodología de su enseñanza?

Pablo enseñó de manera interactiva y discutió o razonó con ellos. La palabra en el original es “dialegomai” que tiene que ver con presentar argumentos. 1 Pedro 3:15 dice “que estemos siempre preparados para presentar defensa de la fe que hay en nosotros.” Por un lado, presentamos defensa porque Dios usa esa defensa en algunos casos para traer convencimiento en el otro y traerlos a sus pies. En otros casos, presentamos defensa porque si no lo hacemos, nuestra fe parecería un asunto de sentimientos solamente en vez de ser una fe racional. Finalmente, presentamos defensa para silenciar la boca de los necios que no tienen temor de Dios (Proverbios 26:5).

Pregunta #3: ¿Cuál fue la fuente de autoridad a la que Pablo apeló?

El Hechos 17:2 nos dice que Pablo se basó en las Escrituras. No usó argumentos filosóficos para convencer al incrédulo porque el poder no está en la sabiduría humana; sino en la palabra de Dios. La fe viene por el oír y el oír por la palabra de Cristo (Romanos 10:17). Dios ha investido Su palabra con poder; representa Su misma esencia y es una extensión de Su ser. Pablo siempre rechazó la sabiduría humana porque la sabiduría humana es deficiente.La sabiduría humana tiene que ver con una forma terrenal y temporal de ver la vida y de vivir la vida. Es egoísta y carnal; es una sabiduría que busca la exaltación del hombre y por tanto le roba la gloria a Dios. Es de esa sabiduría que Pablo estuvo lleno cuando era perseguidor de la iglesia. Por eso Pablo hizo su defensa; discutió con ellos (v.2) y luego explicó (Hechos 17:3), presentando las evidencias que existían en las escrituras.

Pregunta #4: ¿Cual fue el centro o columna vertebral de su enseñanza?

Pablo no solo habló de la muerte y resurrección de Jesús, sino que también enseñó que era necesario que estos dos eventos ocurrieran. La cruz y la resurrección de Cristo eran necesarias para que se cumplieran las escrituras; ambas habían sido profetizadas. Si Cristo no cumple dichas promesas, Dios hubiese quedado como alguien infiel y entonces, no sería Dios. La cruz también fue necesaria para propiciar la ira de Dios y demostrarnos Su amor por nosotros a la misma vez; demuestra justicia y misericordia.Por otro lado, la resurrección de Cristo era necesaria porque un redentor muerto no nos sirve de nada (1 Corintios 15); si Cristo no resucita, aún estaríamos en nuestros pecados.

Pregunta #5: ¿Cuál fue el resultado de la predicación? 

Hubo dos resultados: algunos fueron persuadidos y creyeron (Hechos 17:4) mientras que otros se llenaron de envidia (Hechos 17:5-9). El segundo grupo consiguió a algunos hombres malvados que estaban dispuestos a alborotar la ciudad por una suma de dinero. Estos “asaltaron la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo”, pero no encontraron a Pablo ni a Silas. Entonces “arrastraron a Jasón y a algunos de los hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Esos que han trastornado al mundo han venido acá también; y Jasón los ha recibido, y todos ellos actúan contra los decretos del César, diciendo que hay otro rey, Jesús”. Ante las autoridades, ellos hicieron lo mismo que hicieron con Jesús: cambiaron la acusación y en vez de presentar una acusación de índole religiosa, presentaron una acusación política y social.

El evangelio que Pablo proclamó produjo un gran alboroto en Tesalónica y sin embargo, cuando Pablo llega a la próxima ciudad, a Berea, allí el mismo evangelio produjo sed de la Palabra entre quienes el evangelio fue proclamado.

30 de Diciembre de 2018

¿Y Si Cristo viniera hoy?

Como celebración y para reflexión del año nuevo, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón ¿Y Si Cristo viniera hoy? basado en 2 Pedro 3:1-13.

El domingo 23 de diciembre, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón ¿Y qué si Cristo no hubiese venido?  como una reflexión de la navidad. Este sermón fue basado en varios pasajes bíblicos, pero se enfoca primordialmente en Juan 15:22.

Veinte años han transcurrido desde que Dios inició esta obra de gracia, denominada la Iglesia Bautista Internacional o simplemente la IBI. Nunca imaginamos que en apenas dos décadas el impacto de esta obra sería tan profundo a lo largo y ancho del continente Latinoamericano. Lo que sí podemos decir es que desde un inicio soñamos con una iglesia que fuera un ente de impacto y de transformación en esta generación. Por eso nuestra visión habla de “desarrollar una iglesia sin muros compuesta de discípulos comprometidos con la verdad de Dios para transformar su esfera de influencia”.

Quizás una de las realidades que más me llena de gozo y satisfacción es ver la mano de Dios sobre nosotros, y haber palpado el impacto producido por el ministerio de una iglesia local y no simplemente el fruto de un solo hombre. Esto es cierto del púlpito de la iglesia; del ministerio de adoración, de los eventos Por Su Causa, del Instituto Integridad y Sabiduría que esta noche celebra su 10ª graduación y más recientemente, hemos comenzado a verlo en la influencia del ministerio de Ezer que empieza a impactar a las mujeres del continente con la verdad de Dios. Esto no es simplemente una impresión, sino la evidencia de lo que hemos visto cada vez que viajamos a las naciones de la región: A Dios le ha placido usarnos como instrumentos.

Veinte años después me sigue sorprendiendo hasta donde el ministerio ha producido huellas en nuestra región. No decimos esto con sentido de orgullo, sino con sentido de asombro, gratitud y con un gran peso sobre nuestros hombros. Reconocemos nuestra necesidad de permanecer fieles al evangelio si deseamos continuar siendo de algún uso para nuestro Dios.

Hoy más que nunca estoy convencido de que la motivación de toda buena obra es la gracia de Dios. Esa misma gracia es el motor de todo cuanto ocurre en y a través de nosotros. Dicha gracia no es simplemente el favor inmerecido de Dios, aunque lo es; su gracia es también la causante de todo impacto o transformación que nuestros ojos pueden ver. Esta es una de las muchas lecciones aprendidas en el terreno de la práctica y no solo a nivel teológico.

Dos décadas después del inicio, mis ojos pueden ver a un Dios más grande, no porque Él haya crecido, sino porque nuestra visión espiritual hoy, es más clara. Y 20 años más tarde yo puedo ver Su mano de gracia sobre el ministerio de manera abrumadora.

En todo este tiempo, no ha faltado el recurso humano; ni el recurso económico; no han faltado los ministerios externos con quienes hemos hecho alianzas que han permanecido en el tiempo. Tampoco han faltado los pastores amigos que nos han animado y apoyado en gran manera. Dios aún ha suplido amigos que sin pertenecer a la comunidad cristiana han reconocido el valor de lo que Dios está haciendo, y nos han extendido la mano. Definitivamente que su gracia es suficiente.

Todo lo anterior solo nos lleva a sentirnos cada vez más pequeños ante la majestad y grandeza de nuestro Dios y sus planes y nos lleva a abrazar un mayor compromiso con la causa de Cristo.

Como dice J. Stephen Yuille en su libro, A Labor of Love, (Una labor de amor):

“Si Dios considera a Su pueblo digno de sangre, nosotros debiéramos considerarlo digno de nuestro sudor,”.

A quien mucho se le da, mucho se le demandará. Así habló nuestro Señor Jesucristo. Cada uno de los pastores de nuestra iglesia dará cuenta a Dios por las almas de aquellos que Él ha puesto en nuestras manos, pero también dará cuenta por el uso hecho de los recursos puestos a nuestra disposición de parte de Dios. Estos recursos han sido muchos.

No podemos estar continuamente saciados mientras otros mueren de hambre espiritual esperando comer migajas. Eso no sería justo, ni sería pasado por alto en los cielos. La hambruna espiritual en nuestras naciones es otra de las realidades vividas y de las lecciones aprendidas. Por esta razón te lanzo un reto hoy: Que puedas comprometerte aún más con alcanzar nuestra región. La comodidad es conveniente, pero no es bíblica. Como dijera el pastor Hershael York en una de sus visitas a nuestra iglesia: Cristo no dijo, toma tu almohada y sígueme, sino, toma tu cruz y sígueme.

Viendo hacia atrás, tengo que decir que, si tuviera que iniciar de nuevo, comenzaría de la misma manera: un estudio bíblico en una casa, exclusivamente dedicado al estudio de las escrituras. Así iniciamos y a partir de un grupo de 10 o 12 personas, Dios fue añadiendo aquellos que iban siendo salvos para constituirse en una comunidad de unas 2,500 personas en el día de hoy.

El énfasis hecho en la proclamación de la verdad de nuestro Dios para dar a conocer Su carácter, revelado en Su Hijo y en Su evangelio, respaldado por un testimonio de integridad, no lo cambiaríamos en lo más mínimo.

Hoy en día el Señor no solamente ha abierto mis ojos para ver más claramente, sino que ha ensanchado mi corazón pastoral y por tanto veo multitudes más grandes como ovejas sin pastor en muchas de las naciones latinoamericanas por las cuales mi corazón llora y se carga.

Otro aprendizaje de estos 20 años: lo que muchos damos por sentado en nuestra iglesia o en nuestro país, otros muchos aún lo añoran.

Muchos me han hablado del trabajo arduo y tenaz que debió haber implicado el desarrollo de esta obra de Dios, pero con sinceridad de corazón hoy testifico que debido a la abundancia de la gracia de Dios para con nosotros, no hemos sentido que el trabajo haya sido arduo ni tenaz, sino más bien un recorrido montados en la mano del Dios que va delante de nosotros abriendo las puertas de obras que Él preparó de antemano y en las cuales nosotros no solamente hemos caminado, sino que también nos hemos deleitado.

Ha habido algunas aflicciones de cierta magnitud, pero al igual que el apóstol Pablo, tenemos que decir que estas no son más que leves y pasajeras, que no valen la pena ser comparadas con la gloria que ha de venir.

Mientras trato de contemplar los próximos 20 años del ministerio:

- Me imagino nuestra iglesia apoyando grandemente un ministerio hacia fuera encargado de preparar pastores para toda Latinoamérica que estén dispuestos a pagar el precio necesario para desplegar la gloria de la revelación de Dios para la redención de toda la región.

- Sueño con ver personas de nuestra iglesia que hoy están en la periferia, pero que deberían estar en el núcleo de lo que está ocurriendo aquí en IBI y fuera de IBI.

- Sueño no solamente con hacer más de lo mismo que hemos hecho: predicar fielmente la palabra, sino con hacer mucho más de lo que hasta ahora se ha podido hacer. Pero queremos seguir la cronología del plan soberano de nuestro Creador. Él dirige la orquesta, nosotros seguimos Sus instrucciones.

- Sueño con ver un ministerio de adoración que siga sirviendo de ejemplo en la región de lo que implica adorar a nuestro Dios de una manera reverente y de una forma contextualizada que permita la honra de Su nombre y la intimidad con Él. Queremos que la influencia que hemos alcanzado hasta ahora, llegue mucho más lejos.

- Sueño con iglesias locales plantadas o apoyadas por nuestro ministerio que sean agentes regionales de transformación de la comunidad.

- Sueño no solamente con la evangelización de los perdidos, sino con la transformación de las comunidades donde los antes perdidos, pero ahora convertidos, puedan crear un impacto más allá de los cuatros muros de sus iglesias. Damos gracias a Dios por los alcanzados, pero los no alcanzados son muchos más.

- Sueño con un ministerio que ayude en el futuro a otros ministerios a plantar sus propios institutos de formación académica. Queremos ver multiplicados y fortalecidos los acuerdos hechos con iglesias de diferentes regiones.

- Sueño con una iglesia capaz de enviar misioneros a diferentes regiones del planeta y que sirva de inspiración para que otras iglesias puedan hacer lo mismo. Los primeros ya han salido, pero queremos ver necesitamos miles más en los continentes porque la mies es mucha y los obreros son pocos.

- Sueño con ver un número creciente de profesionales cristianos que abrazan la causa de Cristo como Su causa, que prestan sus “maletines” y lugares de trabajo como púlpito desde donde pueda resonar la voz de Cristo. Algunos lo han hecho, muchos más necesitan hacer lo mismo.

En los próximos veinte años no te conformes con ser un observador de lo que pasa… conviértete en uno de los responsables de que las cosas pasen.

Recuerda que el único esfuerzo y dinero que vuelves a ver es el que inviertes en el reino de los cielos; todo lo demás se queda de este lado de la gloria.

Sé sabio… vive para la eternidad.

Sé bíblico… comprométete con la Gran Comisión

¡Sé un hombre y una mujer de Su causa y no de la tuya!

 

Reflexión del pastor Miguel Núñez
en ocasión de la Noche de Celebración y Acción de Gracias
por los 20 años de la IBI
Miércoles 12 de diciembre del 2018

Este domingo el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Hasta los confines de la tierra” predicando el sermón “Engaño, persecución y gozo al mismo tiempo” basado en Hechos 16:16-25.

¿Cuál dirías tú que es la estrategia número uno de Satanás para evitar que el hombre llegue a conocer a Dios? Si nos remontamos al jardín del Edén podemos concluir que la estrategia por excelencia de Satanás fue el uso de la mentira y el engaño; incluso, en el Nuevo Testamento el es llamado el Padre de toda mentira. Satanás es tan astuto que es capaz de engañarnos aún haciendo uso de la verdad como veremos en el texto de hoy. Su segunda estrategia contra la iglesia fue persecución por 20 siglos y el antídoto con el que la iglesia ha respondió con gozo.

En Hechos 16:16-25 vemos el engaño de Satanás a través de una joven poseída. Pablo y sus compañeros volvieron al lugar de oración el día después del día de reposo y de camino hacia allá, se encuentran con una muchacha que tenía un espíritu de adivinación. Ella es descrita como una esclava de Satanás y de sus amos quienes percibían una gran ganancia por medio de sus supuestas adivinaciones. Eso fue así hace miles de años atrás, sigue siendo así y seguirá porque cuando el hombre cambia la verdad de Dios por la mentira, él termina adorando la criatura en vez del Creador (Romanos 1:25). El texto nos dice que esta mujer traía grandes ganancias a sus dueños y que seguía a Pablo diciendo, “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación.” Esta mujer poseída, o mas bien, el demonio, decía la verdad porque los demonios conocen la verdad; su problema es que no se someten a ella. Por otro lado, este demonio está usando la verdad para ocultarse y evitar ser expulsado y lo logró por muchos días (Hechos 16:18). Días mas tarde, Pablo se cansó de oír la misma verdad para lograr un engaño y por eso dice, “¡Te ordeno, en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella! Y salió en aquel mismo momento.”

Veamos ahora la persecución contra Pablo y su equipo misionero. Desde Hechos 16:19-23 se narra la acusación contra Pablo y lo que ellos padecieron. Los dueños de la mujer esclava se percataron de que ahora en adelante no percibirían mas ganancia a través de esta joven. Eso los llevó a perseguir a Pablo y Silas: “Pero cuando sus amos vieron que se les había ido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los arrastraron hasta la plaza (del mercad), ante las autoridades.” Satanás cambió su táctica de oposición y ahora en vez de decir la verdad para ocultarse, él usa la persecución para evitar que la fe cristiana se propague. Pero cuando Satanás usa la persecución como un mecanismo de oponerse al cristianismo, siempre ha fallado porque la iglesia se ha fortalecido y ha crecido.

La acusación fue que Pablo y su equipo habían alborotado toda la ciudad porque siendo judíos “proclaman costumbres que no nos es lícito aceptar ni observar, puesto que somos romanos” (Hechos 16:21). Roma permitía que cada grupo practicara su propia religión, pero no veía con buenos ojos el querer convertir a otros a tu religión por temor a que la gente dejara de ser leal al poder de Roma. El cristianismo pasó a ser una religión odiada en el imperio porque se oponía a la adoración del César o del emperador. Entonces, toda la multitud de Filipo apoyó la acusación como ocurrió en los tiempos de Jesús cuando toda la multitud gritó crucifícale, crucifícale. Las autoridades ordenaron que los azotaran con varas muchas veces y luego los colocaron en el calabozo. Esta fue una de las múltiples ocasiones cuando Pablo sufrió por causa del evangelio.  Cuando Pablo escribe a los corintios les dice en 2 Corintios 11:23-25 que él había estado en azotes un sinnúmero de veces, a menudo en peligros de muerte. Pablo explica sus convicciones en 2 Corintios 5 diciendo que estaba consciente que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo; eso lo motivaba a evangelizar. Pablo conocía el temor del Señor y por tanto sentía reverencia por Dios, pero a la vez sabía cuan severo es el castigo del infierno y deseaba que nadie fuera allá por la eternidad. Pablo estaba consciente que Cristo había muerto para que los que ahora vivimos ya no vivamos para nosotros mismos y sabía que Cristo no conoció pecado y, sin embargo, fue hecho pecado para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en Él.

Uno pensaría que si Dios escoge a alguien para llevar a cabo la evangelización de los perdidos que Dios pondría una valla de protección alrededor de esa persona. Pero ese no fue el caso; la fidelidad a Dios en medio del dolor, sufrimiento, y escasez hablan mas elocuente que la fidelidad en los buenos tiempos. Dios permite el sufrimiento en las vidas de sus hijos porque sin dolor nuestras vidas no adquieren profundidad; ninguna vida alcanza profundidad en la prosperidad y en medio de la felicidad. El conocimiento moldea tu mente; pero el dolor moldea tu corazón.

Ahora en Hechos 16:25 vemos el gozo en medio de la persecución: “Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban.” Este fue el primer concierto que los presos de Filipos escucharon; nunca antes un prisionero había cantado detrás los barrotes. A pesar de las heridas sangrantes en sus espaldas, todavía quedaba un canto en sus corazones. Y luego, ocurre un terremoto el cual vemos narrado en Hechos 16:26-30. Como nuestro Dios controla todos los eventos de la naturaleza, sin duda que este terremoto no fue fortuito, sino que estuvo diseñado para producir la salida de Pablo y Silas de la cárcel, pero sobretodo la conversión del carcelero. El carcelero despertó atemorizado Y sacó su espada estuvo a punto de matarse asimismo creyendo que, al abrirse las puertas, todos los presos habían escapado lo cual, conllevaba la pena de muerte. Pero al ver esto Pablo clamó a gran voz “No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí”, el carcelero “…temblando, se postró ante Pablo y Silas, y después de sacarlos, dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?” Pablo y Silas respondieron de forma sencilla: solo por fe: “Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa.” Este el punto cumbre del evangelio: si depositas tu fe en Cristo Jesús puedes ser salvo.

11 de Noviembre de 2018

El Dios que va delante

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Hasta los confines de la tierra” predicando el sermón El Dios que va delante el cual está basado en Hechos 16:1-15.

Este domingo, el pastor Miguel Núñez predicó un sermón especial reflexionando en el décimo aniversario del incendio de nuestro templo titulado “Para conocer a Dios íntimamente requiere sufrir proporcionalmente”.

El 14 de agosto del año 2008, la IBI fue sorprendida con la noticia de que hubo un incendio que destruyó el templo por completo. Lo único que no fue afectado fue el púlpito y una Biblia que estaba abierta sobre dicho púlpito. Fue uno de esos sucesos que nadie esperaba y que levantó todo tipo de preguntas en nuestras mentes; pero pudimos ver la gracia de Dios en medio de la destrucción. Hubo pérdidas materiales, pero ninguna pérdida humana; la membresía se volcó en ayuda y seis meses después, dada la providencia de Dios, estábamos reunidos nuevamente en el mismo lugar básicamente con los mismos elementos. El fuego no era un mero accidente; creemos en un Dios de propósito quien, en Su soberanía estaba buscando enseñarnos o hacer algo en nosotros. La pregunta no era si Dios tenía o no un propósito con esto que había ocurrido, pero, ¿cual era ese propósito? El fuego sirvió para ayudarnos revisar nuestras vidas y ponernos a cuenta con Dios, así como también nos llevó a no invertir en una facilidad que nos iba a agregar 100 sillas y nos forzó a comenzar a construir en el lugar donde estamos hoy más rápidamente.

Conocer a Dios íntimamente requiere sufrir proporcionalmente ya que, a mayor sufrimiento, mayor conocimiento de Él, siempre y cuando hayamos aprendido a sufrir bien. En Filipenses 3:10, Pablo dice que la única forma de llegar a conocer el poder que levantó a Cristo de entre los muertos era si él pasaba por experiencias tan debilitantes en su vida que solo el poder de Dios pudiera sostenerlo. Aquí, la palabra “conocer” significa conocer a alguien más íntimamente a través de vivir experiencias cercanas con esa persona. Pablo quiere tener nuevas experiencias con Cristo, cada vez mas íntimas y más profundas, pero está consciente que esas experiencias solo pueden ser vividas siendo capacitado por medio del poder que resucitó a Cristo entre los muertos.

El poder de su resurrección no es un hecho histórico del pasado solamente. Es un poder dinámico que Cristo ejerce sobre nosotros vía la morada de Su Espíritu y que pone a nuestra disposición precisamente para formar Su imagen en nosotros; a esto es que llamamos santificación. Pablo parece insinuar que la manera como yo experimento el poder de Su resurrección es a través de la participación en Sus padecimientos. Es ese poder que me permite soportar y conquistar las dificultades por las que atravesamos (2 Corintios 4 7-10). Romanos 5:3-4b dice, “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado…”

Quisiera ver un aspecto del personaje Job. Todos conocemos la historia de Job de cómo lo perdió todo en un solo día y todavía responde adorando al Señor.Luego Satanás afecta la salud de Job y lo atormentaba severamente durante las noches (Job 4:13).Eventualmente, los tres amigos de Job que estaban supuestos a ser sus muletas se convirtieron en sus acusadores estando seguros de que sus argumentos teológicos eran los correctos (Job 42:7). Durante los argumentos, las opiniones de Job sonaban débiles; pero al final, Dios afirmó que el único que opinó bien de Dios fue Job y Dios termina reprendiendo a sus amigos. Job formó esa idea de Dios que sus amigos no tuvieron a través de sus experiencias de dolor.

Nosotros podemos tener preguntas; pero Dios no nos debe respuestas porque Su propósito número uno no es que yo conozca por qué Él hace lo que hace, sino revelar Su carácter porque es el conocerle lo que llena todas mis insatisfacciones y todas mis necesidades y anhelos. Dios gobierna el universo con una sabiduría inescrutable (Romanos 11). No sabemos lo que Dios está haciendo porque Él es indescifrable.  

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó con la serie Hasta los confines de la tierra predicando el sermón Lecciones de ayer para la iglesia de hoy basado en Hechos 15:1-21.

Hechos 15:1-21 habla de un tema que para nosotros puede parecer irrelevante hoy en día: el debate de la circuncisión de los gentiles para alcanzar salvación. Sin embargo, la palabra de Dios establece qué Dios registró los eventos de Su pueblo en el pasado para la enseñanza de nosotros hoy.

El primer problema que nosotros comenzamos a ver en este texto es que algunos provenientes de Judea, sin identificación y autorización, van hasta Antioquía y comienzan a enseñar que si no circuncidáis conforme el rito de Moisés no podéis ser salvos. Esta enseñanza amenazaba el evangelio porque contradice el anuncio de la salvación en Cristo Jesús por gracia, por medio de la fe sin la participación de ninguna obra. El segundo problema en este pasaje es que estos hombres comenzaron a opinar y enseñar una doctrina contraria al evangelio y a lo que la iglesia ya había enseñado sin haber consultado con sus líderes, así sembrando zancadillas y dividiendo a la iglesia (Tito 3:10). Finalmente, vemos el tercer problema, el cual es peor aún: que la doctrina enseñada ponía en juego el evangelio mismo o la salvación por fe solamente.

Hechos 15:2 nos dice que Pablo y Bernabé tuvieron gran disensión y debate con ellos. De ahí origina la decisión de subir a Jerusalén a los apóstoles y a los ancianos para tratar esta cuestión. De camino ahí, pasaron por Fenicia y Samaria, relatando detalladamente la conversión de los gentiles, y causaban gran gozo a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén (Hechos 15:4) fueron recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, e informaron de todo lo que Dios había hecho con ellos. Como podemos ver, esta era una iglesia sometida a su liderazgo.

Pero al igual que en toda iglesia, había un grupo que disintió (Hechos 15:5), sin buena base doctrinal. Estos eran de la secta de los fariseos—lo que hoy llamaríamos “legalistas”—que habían creído y abrazado el evangelio, pero no estaban dispuestos a des-abrazar la circuncisión y la ley de Moisés. El evangelio corre peligro cada vez que alguien quiere quitarle o agregarle a su contenido. Si para salvarte necesitas hacer algo más que arrepentirte de tus pecados en base al sacrificio que Cristo hizo en la cruz y recibir Su perdón por gracia y depositar tu fe en Él como Señor y Salvador, ese no es el evangelio. Pedro establece que Dios permitió que los gentiles oyeran el Evangelio y creyeran (Hechos 15:7) y les concedió a los gentiles El Espíritu Santo al igual que a los judíos sin ningún otro requerimiento (Hechos 15:8). Dios no hizo distinción entre los gentiles y judíos (Hechos 15:9) y la salvo a ambos por gracia (Hechos 15:11).

Ya Pablo y Bernabé habían hablado en Antioquía y Jerusalén y ahora se levantó la cabeza de la iglesia de Jerusalén: Jacobo (Hechos 15:13-18). Jacobo menciona que Dios re-edificaría el tabernáculo de David, haciendo referencia al reinado de Cristo quien vino a reemplazar a David permanentemente. El habla de que Dios estaba haciendo esto para que “los hombres busquen al Señor, y todos los gentiles que son llamados por mi nombre”, algo que se sabía desde tiempos antiguos. Luego, reconociendo que la Iglesia estaba compuesta de judíos y gentiles, Jacobo recomienda cosas de las cuales los gentiles se debían abstener como ídolos, fornicación y violencia (Hechos 15:19-21) ya que podían ser de piedra de tropiezo para los judíos.

Este texto tiene algunos principios importantes de aplicación:

1. Cada creyente debe tener claro lo que es y lo que no es el evangelio, sobre todo en la medida en la medida en que el evangelio sigue avanzando hacia nuevos territorios.

2. Hay cosas de las cuales el cristiano tiene que abstenerse porque son puramente pecaminosas.

3. Pero hay otras de las cuales el cristiano tiene que abstenerse por amor a su hermano.

4. En toda iglesia, hay gente con mayor y menor grado de santificación y por tanto aquellos que son más maduros tienen que ser más pacientes con los que vienen detrás hasta que ellos vayan madurando y entendiendo.

5. Lo peor que un miembro de una iglesia puede hacer es comenzar a enseñar una doctrina contraria a la que los líderes de la iglesia han enseñado; eso es divisivo y Dios odia la división de Su iglesia.

6. Cristo rompió el velo de separación entre el hombre y Dios el día que murió; a partir de ahí, el hombre tiene acceso libre al trono de la gracia y no hay distinción entre judíos ni gentiles.

7. El agregar obras al sacrificio de Cristo en la cruz es como querer coser el velo nuevamente que ya fue quebrantado.

15 de Julio de 2018

La Idolatría del Hombre

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Hasta los confines de la tierra” con el sermón basado en Hechos 14:1-21, “La Idolatría del Hombre”.

La idolatría es cualquier cosa, pensamiento, idea, o persona que desplaza Dios a un segundo lugar para confiar en aquello que ponemos en el primer lugar. Eso fue exactamente lo que Adán y Eva hicieron en el jardín del Edén: lo que la serpiente les comunicó fue más confiable para ellos que lo que Dios ya había revelado. Allí surgió el primer ídolo del hombre y desde entonces hemos estado construyendo ídolos en nuestros corazones de diferentes formas, tamaños, esplendores y funcionalidades. Mientras más necesitamos la aprobación de los hombres, mayor será el número de ídolos en quienes encontraremos identificación.

El libro de los Hechos tiene un patrón recurrente que aparece en el pasaje de hoy. En Icono, al igual que en otras ciudades hubo predicación seguido de división. Luego confirmación del Señor con señales y prodigios, seguido de persecución y finalizando con la expansión del evangelio. Evidentemente, la predicación apostólica fue altamente efectiva. El Espíritu de Dios continuaba con Pablo y Bernabé ya que ellos hablaron de tal manera que una gran multitud, tanto de judíos como griegos, creyó (Hechos 14:1). Pero la predicación de la Palabra no siempre cae en terreno fértil. Hechos 14:2 dice que hubo un grupo de judíos que no creyeron entonces llenaron de odio los ánimos de los gentiles contra los Pablo y Bernabé.

En toda predicación o evangelización existe una división entre los que creyeron y los que no; así ocurrió en Icono (Hechos 14:4). Es interesante notar que en esa época judíos y gentiles normalmente no tenían trato el uno con el otro. Sin embargo, a la hora de hacer oposición, se juntaron tal como ocurrió en el juicio contra Cristo. Pero a pesar de esta división y del odio contra ellos, el texto nos dice que Pablo y Bernabé “se quedaron allí mucho tiempo hablando la palabra valientemente confiados en el Señor” y que Dios confirmaba la Palabra de Su gracia, concediendo que se hicieran señales y prodigios por medio de sus manos (Hechos 14:3).

Si hay algo que vemos en la vida de los apóstoles es que un verdadero ministro de Dios está dispuesto a sufrir por causa del evangelio; el sufrimiento experimentado no hace detener su predicación. En Hechos 14:5 vemos que los gentiles y judíos, con sus gobernantes, prepararon un atentado para maltratar y apedrear a los apóstoles quienes se vieron obligados a huir. Pero esto no detuvo la expansión del evangelio. Al huir, los apóstoles se vieron obligados a ir a como “Licaonia, Listra, Derbe, y sus alrededores; y allí continuaron anunciando el evangelio.” La persecución del evangelio resultó en la expansión del evangelio a otras ciudades.

En Listra, ocurrió un evento muy singular que pone en evidencia la idolatría del hombre. Hechos 14:8-13 habla de un paralítico desde nacimiento que escuchó a Pablo hablar. De repente Pablo fija la mirada en este hombre y se percata de que tenía fe para ser sanado (Hechos 14:9) y le dijo “con fuerte voz levántate derecho sobre tus pies. Y el dio un salto y anduvo.” Esto hizo que los que vieron el milagro concluyera inmediatamente que los dioses Júpiter y Mercurio, en los cuales ellos creían, se habían hecho semejantes a los hombres en la forma de Pablo y Bernabé. El sacerdote de Júpiter de la ciudad inmediatamente trajo toros y guirnaldas para ofrecerles sacrificios. Este hecho pone de manifiesto una realidad: la idolatría del hombre es incurable.

Romanos 1:25 explica la idolatría de esta manera:“porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, que es bendito por los siglos.”Los habitantes de Listra estaban listos para adorar a Pablo y Bernabé antes que a el Creador. Por eso, ellos reaccionaron rasgando su ropa lo cual era una forma judía para expresar que lo que acababan de ver y oír era una blasfemia. Ellos trataron entonces de voltear sus miradas para que dejaran de ponerla en la criatura y la volvieran al Creador (Hechos 14:15). Pablo comenzó hablándole del Creador porque justamente es el abandono del Creador lo que lleva a la adoración de la criatura. Perola gente insistía en adorarle (Hechos 14:18).

Eclesiastés 3:11 nos dice que Dios puso la eternidad en el corazón del hombre. Dios hizo esto precisamente para que el hombre pudiera buscarlo. Nuestro Padre conoce algo que el hombre no conoce y es que el pecado es auto destructivo, de manera que cuando nuestras aspiraciones son llenadas por Dios al buscar de Él, terminamos siendo protegidos. La realidad es que de la forma que tú concibas a Dios, así tú adorarás. Si pensamos en Dios como alguien que existe para resolver problemas, entonces le adoraremos como tal, lo que implica que cuando no tengo dificultades, no le busco y no me acuerdo de Él. La solución a los ídolos la encontramos en Mateo 22:37-40. La clave no es tanto odiar el pecado sino amar a Dios lo cual nos mantiene lejos del pecado.

 

Este domingo, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón La redención: de judíos a gentiles basado en Hechos 13:42-52, como una continuación a la serie Hasta los confines de la tierra.

En este pasaje, vemos la reacción de la audiencia que fue expuesta a la Palabra de Dios con el sermón de Pablo en Antioquía. Es evidente que Pablo predicó bajo la unción del Espíritu de Dios ya que el v.42 afirma que la gente les rogaba tanto a Pablo como a Bernabé que se reunieron de nuevo durante el próximo día de reposo para que volvieran a predicar. El hambre por la palabra es el fruto del obrar del Espíritu de Dios y es el estado natural de aquel que ha nacido de nuevo, ha escuchado la voz de Dios y está caminando en el Espíritu de Dios.

Pero el hambre por la palabra en ese grupo era tal, que no pudieron ni siquiera esperar al próximo día de reposo, sino que siguieron a Pablo y a Bernabé para que ellos continuarán hablando de las verdades que acababan de escuchar (v.43). Casi toda la ciudad, ambos judíos y gentiles que habían comenzado a seguir al Dios de Israel, se reunió para escuchar La palabra del Señor (v.44). El Señor estaba obrando en este lugar.

Pero cuando seguimos leyendo, vemos que, como con la expansión de la fe cristiana, surgió también una oposición. Uno de los grandes misterios de Dios es que, Él, siendo soberano y omnipotente, permite que el movimiento cristiano crezca en medio de oposición.

Muchos creyeron y tenían hambre por la palabra, pero los judíos, dice Lucas, vieron el tamaño de la muchedumbre y se llenaron de celo. No hay nada que cause más celo que ver a otros tener éxito. Esta gente estaba tan airada que blasfemaron contra Dios; probablemente contra el Hijo más que contra el Padre.

Pero ni Pablo ni de Bernabé sintieron intimidación por la crítica ya que ellos fueron enviados por el Espíritu, habiendo sido llenados por el Espíritu (v.46-47). Reaccionaron con valor porque el temor es el fruto de la carne, pero el valor es el fruto del Espíritu. Al igual, el temor es el fruto de ver las circunstancias, pero el valor es el fruto de ver al Dios que controla las circunstancias.

Pablo explica que, por diseño de Dios, era necesario predicar la palabra de Dios a ellos, los judíos, primero porque yo eran los descendientes directos de la promesa hecha a Abraham. Sin embargo, ya que rechazaron la Palabra, de ahí en adelante fueron a predicarle a los gentiles. El rechazo del pueblo judío hizo natural que Dios quisiera llevar el mensaje a otros que aún no lo habían escuchado. Es cierto que Dios lo había decidido de ante manos que así ocurriera, pero hubo un factor humano que jugó un rol en la decisión.

El segundo sábado de Pablo estar en aquella localidad el día de reposo, fue para ellos (v.48). En esa ocasión había gentiles y judíos presentes que escucharon el evangelio, pero quienes respondieron fueron los gentiles. Los que creyeron, no creyeron debido a la oratoria o brillantez de la apologética de Pablo, sino debido al poder de Dios puesto en operación para traer a la fe a todo aquel que ya Él había elegido desde la eternidad pasada.

El texto no dice que aquellos que creyeron, fueron ordenados a vida eterna; sino “que los que habían sido ordenados a vida eterna previamente, esos fueron los que creyeron."

La palabra del Señor se difundía por toda la región; eso indica un avivamiento. Pero como siempre ocurre, hubo oposición otra vez. En esta ocasión la oposición vino de parte de mujeres piadosas y distinguidas y de los hombres más prominentes de la ciudad. Instigaron a hombres y mujeres, provocaron, persiguieron y expulsaron a Pablo y a Bernabé. Dios podía evitar que estas cosas ocurrieran, pero no lo hizo. La iglesia que se forma bajo presión, persecución y hostigamiento es una iglesia menos contaminada. Estas personas expulsaron a Pablo y Bernabé, pero no pudieron expulsar la Palabra que fue sembrada por el Espíritu de Dios en el corazón de los hombres.

En esta ocasión la persecución resultó en un cierto juicio de parte de Dios (v.51). Pablo y Bernabé se “sacudieron el polvo de sus pies contra ellos y se fueron a Ícono.” Esta era una forma de expresar cierto juicio contra aquellos que habían rechazado el evangelio de Dios. También era una forma visible de dejar ver que el juicio que viniera sobre ellos, era responsabilidad de ellos.

A pesar de la persecución, el versículo 52 nos dice que “los discípulos estaban continuamente llenos de gozo y del Espíritu Santo.” La palabra de Dios habla de que el gozo del Señor es nuestra fortaleza. Dios lo dice de esa manera conociendo que lo opuesto también es cierto: la falta del gozo del Señor es nuestra debilidad. Cuando nos falta gozo, nos falta llenura; cuando nos falta llenura, nos falta gozo.

 

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