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El Pastor Miguel Núñez predicó en base a 2 Tesalonicenses 3:6-17, el cual tituló: Una Ética De Trabajo Que Honre A Dios. Con este mensaje terminó la serie sobre la iglesia de Tesalónica.

Estos versículos tratan sobre el encargo, de manera imperativa, del Apóstol  a los hermanos de Tesalónica  para que se aparten de los que andan desordenadamente, en particular de los perezosos e intrusos y que trabajen para ganar su sustento, igual como lo hizo él mientras estuvo con ellos. Es un mensaje totalmente práctico y de aplicación en nuestras vidas personales. Pablo identifica el problema de esta iglesia y se pone de ejemplo para la corrección de este problema.

Algunos esperaban ser mantenidos en la ociosidad y se consentían un temperamento curioso y soberbio, por lo que se entrometían en las preocupaciones ajenas haciendo mucho daño dentro de la congregación.

El Apóstol Pablo los confrontó con esta situación, ya que los que han recibido el evangelio deben vivir de forma coherente con el evangelio. El cristiano no debe ser perezoso, no debe mantenerse ocioso. El siervo que espera la pronta llegada de su Señor, debe estar trabajando como manda su Señor. Si alguien rehúsa trabajar, se le tiene que censurar y separarlo de la congregación, pero siempre debemos buscar su bien con amonestaciones hechas en amor. 

Nuestra vida es una sola, en el mundo secular debemos ser igual de sagrado y santo que nuestro servicio en la iglesia. Representamos a Dios en nuestro trabajo, y lo debemos glorificar porque El nos da la inteligencia, la preparación y la disposición para Servirle dentro y fuera de la iglesia. Así también, con nuestro ejemplo, nuestro testimonio de vida, debemos ser modelo a imitar por parte de los demás. El cristiano debe aportar un valor agregado a lo que Dios hace a través de él. Debe esforzarse en el trabajo para que siempre sea eficiente, transparente, honesto y frugal en sus gastos personales. Debe ser realmente diferente al resto.

En esta carta Pablo hace cinco recomendaciones: 

1.-  Que se aparten de todo aquel que ande desordenadamente.

2.-  Que todos trabajen

3.-  Que trabajando sosegadamente coman su propio pan. Que se mantengan con el fruto de su trabajo.

4.-  Al que no obedece, señalarlo y no juntarse con el tal, a fin de que le de vergüenza.

5.-  Al hermano señalado que no lo tengan por enemigo, sino más bien amonestarlo en amor como un hermano.

Al finalizar esta serie sobre  la iglesia de Tesalónica, el Pastor expresó su agradecimiento a Dios por esta iglesia, que con sus problemas y dificultades había sido un ejemplo, y que esta serie lo había hecho crecer en lo personal, y así le oraba al Señor para que toda la congregación también le haya sido de edificación.

El Pastor Miguel Núñez retomó su serie sobre la carta del Apóstol Pablo a la iglesia de Tesalónica. Este mensaje fue titulado Orando Por El Ministerio De La Palabra, basado en 2 Tes 3:1-5, porque está orientado a la predicación y expansión de la Palabra.

En estos versículos el apóstol expresa confianza en estos hermanos, y ora por ellos. También les pide oración por él para que la Palabra corra y sea glorificada, al igual como lo fue entre ellos, y que seamos liberados de hombres perversos y malos, porque estos no tienen fe. Pero saben que Dios es fiel, los afirmará y los guardará del mal. Les expresa que tiene mucha confianza en ellos, de que harán todo lo que él les pide, y pide al Señor que encamine sus corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.  

Los que se han alejados pueden reunirse ante el trono de la gracia, y los enemigos de la predicación y los perseguidores de los predicadores son impíos e irracionales porque no tienen fe. Sin embargo el Señor ha utilizado esto para la expansión de la Palabra, porque el dolor, las heridas y el sufrimiento han sido el gran amplificador del evangelio.

Aunque el Apóstol tenía confianza en ellos, se funda en su confianza en Dios, porque de otro modo no hay confianza en el hombre. Ora por ellos pidiendo bendiciones espirituales. Nuestro pecado y nuestra miseria es que depositamos nuestros afectos en los objetos equivocados. No hay verdadero amor de Dios sin fe en Jesucristo. Pide intercesión por la extensión y crecimiento de la Palabra. Así como para que sea glorificada.

Pablo llevaba la gran comisión, pero no lo hacía sin oración. Por eso cuando oramos aplicamos la gran comisión, cumplimos con ese mandato y a la vez contribuimos a la segunda venida del Señor, que dice que vendrá cuando Su Palabra sea expandida. En estos versos se observa la necesidad de Dios en la oración. Dice Pablo que Dios nos fortalece y protege del maligno.

Debemos orar fervientemente para que seamos capacitados para obedecer sus mandamientos y que el Señor pueda dirigir nuestros corazones al amor de Dios y a la paciencia de Cristo, para que puedan perseverar. El hombre persevera porque Dios lo preserva.

El Pastor, al igual que Pablo, nos exhorta a orar por la perseverancia, y la expansión de la Palabra. Y más en estos tiempos tan difíciles, pero si Dios está con nosotros nadie podrá contra nosotros.

El mensaje del Miguel Núñez fue basado en 2 Tesalonicenses 2:6-12, titulado La Venida Del Señor Y El Hombre De Pecado, es la continuación del mensaje de la semana pasada.
En el mensaje pasado se habló acerca de la confusión en esta iglesia sobre el tiempo de la venida del Señor, lo que obviamente era una herejía porque pensaban que era en su tiempo, por lo que Pablo les escribió aclarándoles sobre los eventos que deben suceder antes de la venida del Señor, que son la caída o apostasía y el surgimiento del hombre de pecado o anticristo.

Se mencionó que en la actualidad estamos viviendo dos de las mayores apostasía, como es el evangelio de la prosperidad y el movimiento LGBT, los cuales están contradiciendo la palabra de Dios y han sido introducidos al mundo entero, y muchas iglesias los han abrazado. Entonces debemos darle estrecho seguimiento para observar si estos movimientos realmente se convierten en la caída o gran apostasía, y luego el surgimiento del anticristo.

En los versículos de hoy el Apóstol Pablo describe como inicia la caída y el surgimiento del hombre de pecado. Se falsifican señales y prodigios, visiones y milagros, pero son señales falsas que sustentan doctrinas falsas, todo para engañar a la gente. Dice que serán notorias las obras diabólica que el estado anticristiano ha estado sustentando. Este hombre de pecado vendrá a cumplir la voluntad de Satanás

Los que se pierden serán los engañados, porque se niegan a aceptar la verdad que los salvaría, y esa verdad es el evangelio de Jesucristo. Por un lado tenemos la soberanía y voluntad de Dios, pero por otro lado también tenemos la responsabilidad humana o libre albedrío, y si en nuestra responsabilidad elegimos no aceptar la verdad, entonces estaremos perdidos.

Este sistema de maldad, el misterio de la iniquidad, ha estado en funcionamiento desde que Satanás fue destituido e hizo su primer engaño en el jardín del Eden.
El Apóstol se refiere a que el pecado es este: no amaron la verdad, y por tanto, no la creyeron, se agradaron con nociones falsas, por lo tanto Dios los deja entregados a sí mismos, y a los juicios espirituales en este mundo, y los castigos eternos en el más allá.
La caída del estado anticristiano está declarada. La pura palabra de Dios denunciará a este misterio de la iniquidad, y en su debido momento, será destruido por el resplandor de la venida de Cristo. Porque sabemos que la iglesia prevalecerá, porque las puertas del hades no prevalecerán contra ella. Es la garantía que ofrece la Palabra de Dios.

Pablo completa este tema diciendo que aún quedan por cumplirse estas y otras profecías antes de que llegue el final. Todavía tenemos un poco de tiempo para arreglar nuestros asuntos con Dios y ser parte de Su pueblo.

Solo hay una forma de no ser engañados. Nuestra responsabilidad, y es abrazar la revelación de Dios escrita y encarnada. La Palabra de Dios es la revelación escrita y Jesucristo es la revelación encarnada, y El es la verdad, la vida y el camino, y creyendo en El seremos salvos.

En la continuación de la serie sobre las cartas de Pablo a la iglesia de Tesalónica, Miguel Núñez predicó sobre 2 Tesalonicenses 2:1-5, bajo el titulo La venida Del Señor Y El Hombre De Pecado.

En estos versículos el Apóstol Pablo hablando de la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con El, les ruega a los hermanos de Tesalónica que no se dejen confundir en su modo de pensar, ni por espíritu, y ni por cartas como si fueran del propio Pablo, en el sentido de que el día del Señor esta cerca. Sólo lo sabe Dios, que nadie los engañe, porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios, y hasta se hace pasar por Dios. Y al final con una pregunta les recuerda que cuando él ( Pablo ) estaba con ellos les decía de estas cosas.

Los Tesalonicenses estaban confundidos, y ante el peligro de cuestionar la verdad por estar equivocados en cuanto al tiempo, pero hay eventos que deben suceder primero. Tendría que haber caída, la apostasía que ocasionará el levantamiento del anticristo, el hombre de pecado.

 Hoy en día también se habla de supuestas nuevas revelaciones. Constantemente se presentan personas con planteamientos herejes que tratan de confundir al pueblo creyente. Muchas veces la confusión viene por falta de conocimiento, por falta de estudio de la Palabra de Dios.

De acuerdo a Pablo, antes del día del Señor deben presentarse dos eventos, la apostasía y la llegada del anticristo. La apostasía podría ser un movimiento que trate el distanciamiento o rotura con la fe cristiana. Lo que diferencia las apostasías que se presentaron desde el siglo primero con esta que menciona Pablo, es la aparición de personas con lenguaje engañoso, hablan de piedad mientras en sus actuaciones niegan la fe cristiana.  En la actualidad tenemos la apostasía del movimiento del evangelio de la prosperidad y el movimiento de la redefinición de la sexualidad humana.

El hombre de pecado, o anticristo, que trae la anarquía y destrucción , que no se somete a ninguna autoridad y se exalta por encima de Dios,  sería la segunda señal que Pablo menciona como un evento previo a la venida del Señor.

Cualquiera sea la incertidumbre que tengamos, o los errores que surjan sobre el tiempo de la venida de Cristo, la venida misma es inminente. Esta ha sido la fe y la esperanza de todos los cristianos de todas las épocas. Junto a la resurrección, es la columna vertebral de la fe cristiana. Todos los creyentes serán reunidos en Cristo para estar con El y ser felices en Su presencia para siempre.

El sermón del pastor Miguel Núñez fue titulado Dios Es Paciente Pero No Injusto, basado en 2 Tesalonicenses 1:5-12, como parte de su serie sobre las cartas del Apóstol Pablo a la iglesia de Tesalónica.

En estos versículos, después del saludo y el agradecimiento por su fe creciente y el amor entre los hermanos, Pablo les dice que todas esas persecuciones y aflicciones que padecen es una demostración del justo juicio de Dios para que sean tenidos por dignos del reino de Dios, y que serán recompensados cuando Jesucristo se manifieste en el día del Señor dando gloria, mientras aquellos perseguidores y angustiadores sufrirán exclusión y perdición eterna.

Al final, Pablo los exhorta a seguir orando para que Dios nos tenga por dignos de su llamamiento, y cumpla todo propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, para que Jesucristo sea glorificado.

Las aflicciones prueban y fortalecen nuestra fe, ponen de manifiesto nuestro carácter y a la vez lo moldean. Es una demostración de que Dios no es injusto, porque aunque suframos por las aflicciones, moldean nuestro carácter y fortalecen nuestra fe.

La retribución que Pablo habla se refiere a tiempos futuros, para cuando venga el Señor. Por eso nosotros no podemos vengarnos de aquellos que nos hacen mal, no podemos buscar retribución por nuestra cuenta, la venganza es del Señor y esos serán reprendidos y condenados a la exclusión de la presencia de Dios y de la gloria de Su poder, y tendrán perdición eterna.

Donde quiera que estés, si oyes la voz de Dios en tu corazón no la deseches. Estamos en el tiempo de la gracia, aprovechemos esta gracia para aceptar a Jesucristo como nuestro Señor y  Salvador.

Oremos para que el Señor nos encuentre viviendo de una manera digna al llamado que Dios nos hizo. Que nuestra vida honre Su Palabra. 

En esta segunda carta, Pablo trata de corregir las expectativas de la venida del Señor, que creían sería en su tiempo, por expresiones del Apóstol en la primera carta,  como que dicha venida era inminente, por lo que muchos hermanos de Tesalónica abandonaron sus responsabilidades terrenales para esperar al Señor, por lo que esta carta se escribió poco tiempo después de la primera. 

Este tema de la segunda venida del Señor conduce a una notable predicción de algunos de los sucesos futuros que iban a tener lugar en las épocas posteriores de la iglesia, y que muestran el espíritu profético que tenia Pablo. En estos primeros versículos el Apóstol, junto a Silvano ( Silas ) y Timoteo, primero saluda en nombre del Padre y del Señor Jesucristo, y luego  bendice a Dios por el creciente amor, fe y paciencia de los hermanos de Tesalónica, de los cuales se siente orgulloso, y los exhorta a perseverar en medio de todos los sufrimientos y aflicciones por lo que pasan, debido a persecuciones y vejaciones por mantener firme su fe en Jesucristo.

Pablo trata a Dios como un padre, principalmente con los Tesalonicenses que eran gentiles y no conocían a Dios igual a un padre terrenal, lo veían muy lejano. Luego pide gracia para estos hermanos, algo de mucha costumbre en las cartas paulinas. Da gracias a Dios por esta iglesia que persevera en su fe y amor por los demás en medio de turbulencias, producto de persecuciones y aflicciones que sufrían estos hermanos. Estas gracias dadas por Pablo revelan el carácter maduro del Apóstol, y el crecimiento en la fe y el gran amor que estos hermanos muestran por los demás revelan igualmente el carácter maduro de los Tesalonicenses. Ambos muestran algo de su carácter, la madurez espiritual, que los ayuda a perseverar en medio de las aflicciones, y Pablo sabía perfectamente lo que era sufrir persecuciones y mantener la perseverancia en la fe en Jesucristo.   La madurez cristiana se refleja por el corazón agradecido y la ausencia de quejas.

Para crecer en fe necesariamente debo crecer en el conocimiento de Dios, lo que se traduce en confianza y tranquilidad. Igualmente, mi crecimiento en el conocimiento de Dios hace aumentar mi amor por los demás. El amor por Dios debe terminar en amor por el hermano, porque el que no ama al hermano que ve, no puede amar a Dios que no puede ver. La fe nos permite ver lo que el temor no nos permite ver.

 La fe  y el amor nos mueven a la acción.  Nos permiten buscar al hermano, caminar con él, restaurarlo, apoyarlo y ayudarlo.  La fe está íntimamente relacionada con la perseverancia. El que cree no perecerá, permanece. Esta iglesia fue un gran ejemplo para las demás iglesias de la época, y aún para las de hoy.  En medio de persecuciones y aflicciones se mantenía firme en el crecimiento de su fe y cada vez el amor por los demás era mayor.  El amor mutuo hizo que estos hermanos se unieran, se apoyaran y ayudaran.