IBI top movil

 

05 de Julio de 2015

Humillación y avivamiento

El Pastor Miguel Núñez interrumpió su serie sobre la iglesia de Tesalónica para predicar sobre Nehemías, capítulo 9 que habla sobre la humillación, y lo tituló Humillación y Avivamiento.

En su introducción dijo que debía confesar que sentía mucho temor y temblor por esta prédica, por la situación que vive el mundo luego de la decisión de la Suprema Corte de Justicia norteamericana que permite el matrimonio de personas del mismo sexo en los 50 estados de la unión ( Estados Unidos ).

Este libro de Nehemías nos permite conocer las memorias de este gran líder, un gran organizador. En el imperio Persa, aún siendo judío, llegó a ser copero de mucha confianza del Rey, lo que aprovechó para que le permitiera regresar a Jerusalen, y así liderear uno de los regresos del pueblo judío a Jerusalen. El propósito de su regreso fue la construcción de murallas alrededor de la ciudad porque era muy vulnerable y él tenía miedo de que su pueblo perdiera su identidad y costumbres por las constantes invasiones.

En este capítulo vemos un período de avivamiento que siguió a una lectura pública de la Palabra de Dios, ya que nunca se produce un avivamiento sin haber escuchado la Palabra de Dios, y en este caso los judíos que tuvieron 70 años en cautiverio nunca escucharon la Palabra de Dios. Dicha lectura causó un gran impacto en el pueblo, la gente lloró de alegría y de arrepentimiento de sus pecados.

El pueblo reconoció que se había apartado de las normas que Dios había establecido para ellos, y cuán lejos se encontraban del cumplimiento de sus mandamientos. Reconocieron sus pecados y los de sus padres, y se arrepintieron de ellos. Este sentimiento no fue pasajero, los impulsó hacer grandes cosas, una de ellas fue la construcción de las murallas, el propósito principal del regreso de Nehemías.

La historia del pueblo de Dios es la historia de la iglesia de Dios. Nehemías está tratando de llamar al pueblo de regreso a la ley.
Este mensaje es un llamado al arrepentimiento de los pecados de la iglesia y del pueblo de Dios.

En los avivamientos hay dos cosas. Una intensidad mayor en la búsqueda de Dios y una humillación frente a Dios.
Poca exposición a la palabra de Dios, resulta en poca santidad de parte del pueblo de Dios. No puede haber santificación sin estudio de la palabra de Dios, ya que no se conoce el carácter santo de Dios.
Dios pide arrepentimiento del pueblo, pero el pueblo lo ha desobedecido.

El pueblo judío fue llevado al exilio en Babilonia. Si el pueblo de Dios actual no se arrepiente, será llevado a Babilonia dentro de su propio terreno, con cambios de gobernantes y cambios de leyes.
Tanto en Europa como en Estados Unidos han sacado a Dios de sus centros de enseñanzas, ya no quieren al Dios que les dio su origen y desarrollo, están en la época postmoderna, postcristiana. Por lo tanto veremos consecuencias nefastas para estos pueblos.

En latinoamérica estamos en el sur global, donde tenemos nuestros propios pecados, pero los hermanos del norte están en medio del pecado. Si el sur no se arrepiente, le sucederá igual que al norte.
La institucionalidad del pecado es la mayor grieta que se ha producido en la sociedad desde la creación. El pecado ha existido desde la caída, pero su institucionalización es la más grande apostasía, y la iglesia no se ha pronunciado en contra.

Arrepintámonos de nuestros pecados y Dios es fie y justo para perdonarnos y sanarnos, y así volver a Sus mandatos.

Pertenece a la serie Ocasiones Especiales
09 de Noviembre de 2014

Perdonado completamente

El pastor José (Pepe) Mendoza nos recuerda a través de este sermón que hemos sido absolutamente perdonados por Cristo. A pesar de que él conoce muy bien de qué estamos hechos, nos limpia y nos permite portar Su vestimenta justa. Si somos honestos nos daremos cuenta de que todos estamos en la condición de la mujer pecadora porque al igual que a ella es mucho lo que se nos ha condonado. Por tanto, nuestra actitud para con el Salvador debería ser de gratitud abundante, así como esta mujer. Una gratitud por Su gracia incomprensible sobre nosotros, una gratitud que ignore las opiniones de los demás y que solo se enfoque en Aquel que nos amó primero.

Pertenece a la serie Ocasiones Especiales

Todos nosotros tendemos a sobredimensionar nuestras capacidades como lo hizo Pedro al afirmar que nunca abandonaría al Señor. El pastor Miguel Núñez nos presenta un sermón confrontador acerca de la realidad de que debido a nuestra caída todos somos unos traidores mentirosos capaces de cometer más males de lo que creemos. Pedro fue sorprendido por la criada… el pastor nos explica que la respuesta que damos en la sorpresa representa lo que verdaderamente somos: a veces en la sorpresa nos justificamos, a veces nos airamos, a veces nos quedamos callados, pero muy frecuentemente, mentimos. La otra persona nunca es la causa de cómo reaccionamos, sino que solo es el disparador que pone de manifiesto lo que somos. 

Pertenece a la serie El Evangelio de Marcos
10 de Agosto de 2014

Traición y perdón

El pastor Miguel Núñez nos explica en este sermón cómo la traición y el perdón se sientan en una misma mesa; nos describe cómo Jesús amó y perdonó a hombres pecadores hasta el fin. Cristo conocía que todos sus discípulos lo dejarían, pero su abandono no provocaría el abandono de Jesús. Los acontecimientos de la última cena, nos enseñan: que no hay pecado que la sangre de Jesucristo no pueda cubrir, que cada uno de nosotros somos capaces de hacer cosas que no nos creíamos capaces de hacer, que ciertamente es la gracia de Jesús la que nos mantiene en el camino, que Dios conoce de antemano de qué manera le negaremos y aún  así, nos ama.

Pertenece a la serie El Evangelio de Marcos
20 de Abril de 2014

Resurrección e incredulidad

Aprovechando la ocasión de la celebración de la resurrección de nuestro Señor Jesús, el pastor Miguel Núñez nos trae una reflexión basada en este hecho histórico usando el texto del evangelio de Marcos. En este sermón, él explica cómo la resurrección de Cristo no implica que nuestras luchas contra el pecado (incredulidad, temor) han terminado. Y cómo nosotros, al igual que los discípulos, nos negamos a creer lo que no nos conviene, lo que no entendemos y lo que no controlamos. Finalmente, el pastor Miguel nos recuerda que Jesús comprende nuestras debilidades humanas en su misericordia, pero las reprende en su santidad. Jesús “celebró” su resurrección con sus discípulos, pero no sin antes confrontar su pecado de incredulidad y dureza de corazón.

Pertenece a la serie El Evangelio de Marcos