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El mensaje del Miguel Núñez fue basado en 2 Tesalonicenses 2:6-12, titulado La Venida Del Señor Y El Hombre De Pecado, es la continuación del mensaje de la semana pasada.
En el mensaje pasado se habló acerca de la confusión en esta iglesia sobre el tiempo de la venida del Señor, lo que obviamente era una herejía porque pensaban que era en su tiempo, por lo que Pablo les escribió aclarándoles sobre los eventos que deben suceder antes de la venida del Señor, que son la caída o apostasía y el surgimiento del hombre de pecado o anticristo.

Se mencionó que en la actualidad estamos viviendo dos de las mayores apostasía, como es el evangelio de la prosperidad y el movimiento LGBT, los cuales están contradiciendo la palabra de Dios y han sido introducidos al mundo entero, y muchas iglesias los han abrazado. Entonces debemos darle estrecho seguimiento para observar si estos movimientos realmente se convierten en la caída o gran apostasía, y luego el surgimiento del anticristo.

En los versículos de hoy el Apóstol Pablo describe como inicia la caída y el surgimiento del hombre de pecado. Se falsifican señales y prodigios, visiones y milagros, pero son señales falsas que sustentan doctrinas falsas, todo para engañar a la gente. Dice que serán notorias las obras diabólica que el estado anticristiano ha estado sustentando. Este hombre de pecado vendrá a cumplir la voluntad de Satanás

Los que se pierden serán los engañados, porque se niegan a aceptar la verdad que los salvaría, y esa verdad es el evangelio de Jesucristo. Por un lado tenemos la soberanía y voluntad de Dios, pero por otro lado también tenemos la responsabilidad humana o libre albedrío, y si en nuestra responsabilidad elegimos no aceptar la verdad, entonces estaremos perdidos.

Este sistema de maldad, el misterio de la iniquidad, ha estado en funcionamiento desde que Satanás fue destituido e hizo su primer engaño en el jardín del Eden.
El Apóstol se refiere a que el pecado es este: no amaron la verdad, y por tanto, no la creyeron, se agradaron con nociones falsas, por lo tanto Dios los deja entregados a sí mismos, y a los juicios espirituales en este mundo, y los castigos eternos en el más allá.
La caída del estado anticristiano está declarada. La pura palabra de Dios denunciará a este misterio de la iniquidad, y en su debido momento, será destruido por el resplandor de la venida de Cristo. Porque sabemos que la iglesia prevalecerá, porque las puertas del hades no prevalecerán contra ella. Es la garantía que ofrece la Palabra de Dios.

Pablo completa este tema diciendo que aún quedan por cumplirse estas y otras profecías antes de que llegue el final. Todavía tenemos un poco de tiempo para arreglar nuestros asuntos con Dios y ser parte de Su pueblo.

Solo hay una forma de no ser engañados. Nuestra responsabilidad, y es abrazar la revelación de Dios escrita y encarnada. La Palabra de Dios es la revelación escrita y Jesucristo es la revelación encarnada, y El es la verdad, la vida y el camino, y creyendo en El seremos salvos.

La Exhortación, una Señal De Madurez. Es el título del sermón de Miguel Núñez, basado en 1 Tesalonicenses 5:12-13. Aunque no hay evidencias de conflictos entre la congregación y pastores o lideres de Tesalónica, en estos versículos el Apóstol Pablo los exhorta a que reconozcan a los que trabajan con diligencia entre ellos y los dirigen e instruyen en el Señor, y además les pide que les tengan en alta estima, y al final les dice que vivan en paz.

 

Imparte instrucciones que son parte del deber de los cristianos y que los ministros honren al Señor a través de su servicio en la congregación, el cual es advertir y reprobar lo que estuviera mal, además de los buenos consejos.  Porque los ministros procuran el bienestar de las alma de la congregación, y por ellos deben ser honrados y afirmados.

 

La congregación tiene responsabilidades frente a los líderes, porque es parte del carácter cristiano que debemos conformar. Y a la vez es una señal de crecimiento y madurez de la congregración. La congregación debe honrar a sus líderes espirituales, para de esa manera honrar a Dios. De igual manera se nos ordena honrar a padres y madres, a nuestras autoridades y a nuestra esposa. Es un mandato.

 

Nuestro propio orgullo nos dificulta, pone obstáculos, para que no honremos a nuestro líder. Por eso reconocemos más a personas que están fuera de nuestro círculo, porque no representa una amenaza a nuestro orgullo. Porque consideramos que nos humillamos cuando honramos a otro.

 

La razón por la que debemos honrar a los pastores y líderes no es porque sean superiores, sino porque nos dirigen, instruyen y nos ayudan a crecer en el Señor. Es un trabajo para Dios.

13 de Enero de 2013

Parados en la Brecha

Pertenece a la serie Ocasiones Especiales