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Héctor Salcedo

Héctor Salcedo

Economista de profesión y pastor de corazón. Posee una maestría en Estudios Bíblicos en el tradicional Moody Bible Institute de Chicago. Como economista, cursó estudios de Maestría en Macroeconomía Aplicada en Chile a mediados de los 90's para ejercer dicha profesión durante casi 15 años en el medio económico-empresarial.

Ha laborado desde los inicios de la IBI, pasando por diversas asignaciones conforme el crecimiento lo requirió. Desde 2006 es uno de los pastores de la IBI, y desde 2009 lo ha sido a tiempo completo. Su mayor pasión es la enseñanza de la Palabra de Dios y sobretodo su aplicación práctica a la vida. Está casado con Chárbela El Hage y tiene dos hijos: Elías y Daniel.

 

06 de Septiembre de 2015

el ABC de la crianza cristiana

El Pastor Héctor Salcedo predicó en base a Deuteronomio 6:4-9, y lo tituló: EL ABC DE LA CRIANZA CRISTIANA.

Estos versículos narran el mandato de Dios a Su pueblo cuando le dictó los mandamientos a Moisés, y al bajar les dice que esos son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová mandó que se enseñaran y que los pongan por obra. En estos mandamientos tenemos el primero y el más grande: Y Amaras A Jehová Tu Dios De Todo Tu Corazón, Y De Toda Tu Alma, Y Con Todas Tus Fuerzas.

Les manda a que estas palabras estén sobre sus corazones y se las repetirán a sus hijos y a los hijos de sus hijos, y que hablen de ellas en sus casas y fuera de ellas, en todo momento y que sean escritas en el frente de sus casa, en lugares visibles.

El propósito principal de estos pasajes es la preservación del pueblo de Israel antes de entrar a la tierra prometida, sin embargo son muy utilizados en la crianza y formación de los hijos.

Este es el primer principio sobre la fe y la obediencia, es un detonador de la ley moral, ya que así como Moisés enseñó al pueblo estos mandamientos, así los ministros de las iglesias deben enseñarlos a las ovejas, y los padres a sus hijos y nietos, porque el temor de Dios es el principio más poderoso para la obediencia.

En estos pasajes vemos tres grandes principios o pilares fundamentales para una buena crianza cristiana. Los cuales son:

1.- Los padres deben hacer suyos lo que enseñan. Deben meditar, valorar y amar las instrucciones y enseñanzas que pasan a los hijos. Nuestros hijos deben ver que amamos y valoramos la Palabra de Dios. Predicar también con el ejemplo.

2.- Los padres deben comprometerse con una vida de enseñanza cristiana. Diligentemente enseñar a nuestros hijos la Palabra de Dios, las verdades espirituales, de manera diaria y sistemática, ser constantes. Procurar enseñarles que amen a Dios con todo su corazón y sus fuerzas. Estas enseñanzas debemos hacerlas a través del Evangelio. Debemos convertirnos en el evangelista de nuestros hijos y que puedan ver su necesidad de salvación.

3.- La presencia de los padres. Para ser constantes en las enseñanzas y que ellos puedan ver que los padres les predican con el ejemplo, debe haber presencia de los padres, dedicarles tiempo en cantidad y calidad.

Nuestro trabajo fundamental con nuestros hijos es pasarles un legado moral y espiritual, para que en el mañana sean los hombres que dirijan la sociedad y el país por los caminos del Señor. Debemos formar su carácter y darles una cosmovisión que les permita amar a Dios con todo su corazón, su alma y sus fuerzas.

Las iglesias y colegios cristianos no son los responsables de guiar a los niños. La responsabilidad primaria recae sobre los padres, y cuando la iglesia o el colegio difieren de nuestras enseñanzas debemos tomar medidas.

Este es el primer y gran mandamiento de la ley de Dios, que le amemos con todo nuestro corazón, nuestra alma y con todas nuestras fuerzas, con un amor sincero, fuerte, superlativo, inteligente y entero. Para esto debemos meditar sobre la Palabra diariamente y repetirla a los hijos constantemente, para que nuestros hijos sean formados en el temor de Jehová nuestro Dios.

Que Dios bendiga nuestros hijos.

Estos pasajes (Filipenses 1:21-24) relatan un párrafo de la carta del apóstol Pablo a los filipenses, en la cual les refiere que no tiene otra razón de vivir que no sea glorificar a Cristo, por eso les dice que para él vivir es Cristo y morir es ganancia. 

Mientras para el hombre natural la muerte es dolorosa porque pierde las bendiciones terrenales y esperanzas, para el creyente verdadero es ganancia, porque es el final de sus debilidades y miserias, le libra de todos los males terrenales y lo lleva a poseer el bien principal, que es la vida eterna al lado del Señor.  Para Pablo, la disyuntiva no era el vivir en este mundo y servir a Cristo o morir físicamente y pasar a disfrutar de Su presencia eterna, porque no hay comparación. La disyuntiva era cómo vivir sirviendo a Cristo o estar con El. Pero en lo que pasa lo segundo debemos continuar viviendo para Cristo, y todo lo que hacemos hagámoslo para El, para Su gloria.

Para el apóstol el propósito de vida es Cristo. Si vive, vive para Cristo, y si muere, pasa a Su presencia, lo que para él era mejor. Tenía una vida basada en Cristo.

El primer interés de Pablo era el conocer profundamente a Cristo. En medio de las dificultades es cuando se conoce mas a Cristo y su carácter por la dependencia de El que tenemos.

También, quería experimentar el poder de Cristo. En sus debilidades sabia que Cristo manifestaba su poder.

Otro interés era proclamar Su evangelio. Siempre expresaba que se gloriaba en presentar el evangelio de Cristo, presentar Su palabra para que todos creyeran las buenas nuevas para salvación.

De igual manera el obedecer a Cristo. Todo lo que hacía era para la gloria de Cristo y vivir de acuerdo a Su voluntad.

Mi nivel de angustia en medio de la aflicción será menor mientras menos me enfoque en mí mismo. Debo enfocarme en Dios porque El ha prometido que todo obra para bien para los que aman al Señor.

Para Pablo tanto la vida como la muerte le eran atractivas. La vida le atraía porque quería ser útil para el Señor, ser Su servidor, deseaba cumplir  los propósitos de Dios en este mundo. Su vida es Cristo. Y la muerte le era atractiva porque sabía que vería el rostro de Cristo, y para él eso sería lo mejor, era ganancia. Cuando parta de este mundo, llegará al lugar donde esta Cristo y donde él quiere estar.

Como ves el momento de la muerte? Tienes miedo o estas ansioso a lo que te enfrentas? 

Si estas escapando o tienes temor, tienes la opción de venir a Cristo en arrepentimiento, porque El dijo que era el camino, la verdad y la vida, y nadie va al Padre si no es a través de El. Y estando en El no tendrás esos temores, por el contrario esperaras la muerte cantando.

El sermón anterior del Pastor Héctor Salcedo fue basado en Romanos 8:28-29, y trató sobre la soberanía y la providencia de Dios en nuestras vidas, y por eso todas las cosas cooperan para bien, para los que aman a Dios, y ese bien es la formación de la imagen de Cristo en nosotros.

 

Este mensaje está basado en el Salmo 57 , titulándolo Confiando en que todo está bajo su control. El salmo 57 nos muestra las oraciones de David en momentos que era perseguido por Saúl para matarlo por celos, por ver como Dios estaba con David. Aun bajo estas circunstancias de tanta adversidad, David siempre se mantuvo en comunión con Dios. El Señor era su refugio.

 

En este salmo notamos que David experimenta sentimientos de abandono, confusión y desilusión, pero continúa confiando en Dios, porque sabía que todo lo que le sucedía estaba bajo el control de Dios, y tenía un propósito para su vida. Observamos como David responde al saber, al estar consciente, que Dios tiene total control de su vida, y que de El depende.

 

Aunque estaba en una cueva, que la utilizaba como refugio físico, clamaba a Dios diciendo que El era el refugio de su alma.

 

El salmo completo es una oración. La oración intensa es una demostración de la confianza de David en Dios. La oración es el lenguaje para comunicarse con Dios y expresar la confianza y el grado de dependencia en El. La oración es el instrumento a través del cual Dios provee todas las cosas. Porque Dios cumple lo que promete, El nunca deja las cosas incompletas. Por eso David confía en Dios aunque este en medio de adversidades. Le había prometido que haría grandes cosas para Su pueblo, y así sucedió.

 

Esta decisión de David de orar y alabar a Dios en medio de la adversidad es fundamental en la vida del cristiano, porque Dios responde las súplicas.

12 de Abril de 2015

Todo está bajo control

El sermón estuvo a cargo del pastor Héctor Salcedo, con el título Todo Está Bajo Control, el cual fue basado en Romanos 8:28-29. La carta del apóstol Pablo a los romanos establece claramente que la manera en que  Dios acepta al pecador, o lo justifica ante sus ojos, es solo por gracia,  por medio de la fe en la justicia de Cristo. Es una carta llena de doctrinas, y por eso se le llama el Evangelio de Pablo.

 

Estos versículos nos dicen que todo, absolutamente todo lo que nos sucede es para bien, para la santidad de nuestra alma, para el bien espiritual, apartándonos del pecado y acercándonos a Dios para equiparnos para el cielo. Por eso cuando actuamos fuera de la voluntad de Dios somos corregidos para devolvernos a Sus caminos, porque sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito. Estas cosas las sabemos, tenemos la certidumbre, porque hasta la cruz que en su época fue un instrumento de aflicción y vergüenza, Dios lo convirtió en un instrumento de salvación. Esta promesa de que todas las cosas cooperan para bien es grandiosa. La vida es muy compleja, y pensamos muchas veces que el mundo está sin control, y este aparente desorden que vemos es incongruente con la afirmación de la biblia de que Dios está en control todo el tiempo de todo cuanto ocurre en Su creación. No entendemos como un Dios todo poderoso y benevolente permite todas las cosas que suceden, por eso la misma biblia nos llama a vivir por fe y no por vista, porque la fe puesta en Dios nos provee un propósito en todo lo que sucede, y es la providencia, porque Dios gobierna el mundo providencialmente. No todos los habitantes del planeta son beneficiarios de las promesas de la biblia. Dice que todas las cosas cooperan para bien, para todos los que aman a Dios. Los que aman a Dios son todos aquellos que han sido llamados y han aceptado a Dios como su salvador, a quienes les ha dado salvación eterna y debido a esto han cambiado su estilo de vida, los que han nacido de nuevo.

 

Este sentimiento de amor por Dios se manifiesta en la obediencia a Su Palabra. Esta obediencia se traduce en vivir haciendo y cumpliendo Su voluntad. Ciertamente, amas a Dios? Este amor por Dios es un llamado que El hace a las personas, es una gracia, un regalo de parte de Dios. Lo amamos porque El nos amó primero, nos amó tanto que sacrificó a Su hijo para reconciliarnos con El. Las cosas que Dios hace que cooperan para bien a los que lo aman, y que han sido llamados, son todas. Las pequeñas y grandes cosas de nuestra vida, aún aquellas que son dolorosas, nada se escapa en nuestra vida del control de Dios. El tiene un propósito en cada cosa que nos sucede, y este propósito es para nuestro bien, nuestro bien espiritual. Este bien es reflejar la imagen de Su hijo Jesucristo a través de nuestra vida Si Dios dejara de tener control de una sola de las molécula de Su creación, dejara de ser Dios. Ayúdame Señor a tener la fe suficiente para ver que todas las cosas cooperan para bien de mi vida.

 

14 de Diciembre de 2014

Cristo es suficiente

El pastor Héctor Salcedo nos explica que Cristo es suficiente para estar contentos. Define el contentamiento como un estado del corazón que produce vidas agradecidas y una alabanza constante a nuestro Dios. Además, nos muestra cómo la Palabra indica que ya Dios ha provisto todo lo necesario para nuestro gozo presente. El contentamiento es una virtud y un mandato; la razón del mismo es que tenemos al Señor. La vida de Pablo revela que el contentamiento se desarrolla, se aprende. El corazón contento no es el que no desea nada, sino aquel para el que su mayor anhelo es Jesucristo. El pastor Héctor nos exhorta a no buscar cosas para estar contentos, sino a Cristo, quien nos llena y fortalece. Finalmente, nos deja una de tres lecciones que Pablo aprendió en cuanto a la suficiencia de Jesús: Cristo habilita al creyente para confiar plenamente en la providencia de Dios. Las dos lecciones restantes, las veremos en el sermón próximo.

30 de Noviembre de 2014

Deuda de gratitud

La gratitud se muestra en el ser que valora lo recibido, nos indica el pastor Héctor Salcedo en este sermón. El constante agradecimiento debería caracterizar a cada creyente en Jesucristo. El salmo 100 nos presenta básicamente dos llamados: 1) Alabar alegremente al Señor 2) Rendirle acciones de gracias. Alabanza sin gozo es obligación; la verdadera alabanza conlleva gozo (por el gran regalo que tenemos en Cristo). La razón para servir al Salvador con alegría es que “pueblo suyo somos y ovejas de su prado”. Las acciones de gracias implican expresiones audibles de la alabanza de nuestros corazones.  Dios es digno de gratitud porque Él “…es bueno; para siempre es su misericordia, y su fidelidad por todas las generaciones”. El evangelio es más que suficiente para generar en nosotros alabanzas y acciones de gracias, en todo tiempo, en toda circunstancia.

21 de Septiembre de 2014

Y entonces, ¿cómo viviremos?

El pastor Héctor Salcedo nos trae un mensaje reflexivo acerca de los tiempos por los que estamos atravesando. A la luz de Efesios 5:15-17, nos ofrece tres recomendaciones que nos ayudarán a aprovechar al máximo el corto paso por esta vida. 1) Vivir sabiamente en días malos requerirá tener mucho cuidado. La vida sabia requerirá de mucha reflexión. 2) Vivir con sabiduría en días malos requiere que hagamos lo que tenemos que hacer tan pronto tengamos la oportunidad. 3) Vivir con sabiduría en días malos requerirá que conozcamos y aceptemos la voluntad de Dios para nuestras vidas.

29 de Junio de 2014

La fe bajo presión

El pastor Héctor Salcedo nos comparte acerca de lo que debemos esperar al vivir nuestra fe en una tierra que no es la nuestra: 1- Persecución, crítica o aislamiento. 2- Conflicto entre la Ley que gobierna nuestras vidas y la ley que gobierna el mundo. 3- La complacencia de Dios. 4- Que el Señor sea glorificado a través de nuestra fidelidad a él. La vida de Daniel nos enseña que nuestra fe cristiana será puesta bajo presión, sin embargo, aún en las peores circunstancias Dios la preservará para el cumplimiento de sus propósitos.

11 de Mayo de 2014

Unidad en la diversidad

El pastor Héctor Salcedo nos comparte acerca de la común unión que debe preservar el cuerpo de Cristo aún en medio de sus múltiples diferencias. Él nos enseña en este sermón sobre cuatro condiciones que necesitamos observar en aras de salvaguardar la unidad: 1) Aceptar y valorar la diversidad que existe en la iglesia de Cristo. 2) Tener disposición para conversar acerca de las diferencias. 3) Prestar atención a lo que Dios está haciendo y a lo que él ha dicho en la Escritura. 4) Ceder en aquello en lo que sea bíblico ceder. Es necesario que nos esforcemos intencionalmente para mantener la unidad del Espíritu.

 

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