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José Mendoza

José Mendoza

Pastor de la IBI y director del Instituto Integridad y Sabiduría. En más de veinte años ha estado trabajando en el ministerio pastoral y la educación teológica en países como Perú, Chile, Canadá y ahora en República Dominicana.

Hoy ha predicado el Pastor José Mendoza ( Pepe ), quien ha sido prestado por la IBI a The Southern Baptist Theological Seminary, de Louisville, Kentucky,  que preside el Dr. Albert Mohler, para desarrollar un importante proyecto de alcance para toda América Latina. El pastor Mendoza se encuentra en el país precisamente culminando detalles de este gran proyecto, y nos ha traído un mensaje de Dios titulado: Sus Caminos No Son Los Nuestros, basado en Lucas 19:1-10.

Estos pasajes tratan acerca del encuentro de Jesús con Zaqueo, y de las críticas recibidas por Jesús por parte de los fariseos por éste haber ido a almorzar a la casa de Zaqueo, ya que lo consideraban un gran pecador ( era recaudador de impuestos ). Después de Zaqueo haber vencido muchos obstáculos para ver a Jesús, éste lo llamó por su nombre y le pidió ir a su casa. Luego del almuerzo y conversaciones, Zaqueo le dijo al Señor: he aquí Señor, la mitad de mis bienes la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Viendo esto Jesús contestó: hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Los caminos de Dios son siempre invisibles a los ojos de los seres humanos.  Todos los que con sinceridad desean ver a Cristo, igual que Zaqueo, vencerán cualquier obstáculo y se esforzaran para lograrlo. Cristo ofrece visitar la casa de Zaqueo y donde Cristo va abre el corazón y lo inclina a recibirlo. Zaqueo dio pruebas públicamente de haber llegado a ser un verdadero convertido. No busca ser justificado por sus obras como el fariseo, pero por sus buenas obras demostrará la sinceridad de su fe y del arrepentimiento por la gracia de Dios. Ahora que es salvo de sus pecados, de su culpa y del poder de ellos, son suyos todos los beneficios de la salvación. Cristo ha venido a su casa a traer salvación, igual como vino a este mundo perdido a buscarlo y salvarlo. Su objetivo era salvar, donde no había salvación en ningún otro. Él busca a los que no lo buscan, a los que están perdidos en sus delitos y pecados.

Isaías 55 nos muestra que tenemos un Dios que vive por encima de nuestras expectativas, y en los evangelios vemos también como el Señor se cruza en nuestros caminos cuando Él quiere alcanzarnos.

Los caminos del Señor no los vemos en el ruido de la ciudad, muchas veces nuestros caminos son contrarios a los del Señor, otras veces vemos que nuestros caminos son pasajeros, muchas veces solo queremos ver pasar a Jesús, por curiosidad.

Vemos como el Señor miro hacia arriba, hacia el árbol, y llamó a Zaqueo por su nombre. Así es el Señor, conoce tu nombre y siempre está presente, Él te busca, nosotros no lo buscamos a Él, porque Él pone el querer y el hacer en nuestro corazón. Él cruza sus caminos con los nuestros para transformar nuestra vida.

En el caso de Zaqueo hubo una transformación reconstructiva y pública. De igual manera sucede con nosotros. Inmediatamente tenemos un encuentro con Cristo en nuestra vida se observan cambios públicos, notables, porque Cristo ataca el centro de nuestra desviación y  lo que nos mantiene en esclavitud del pecado. Nos hace cambiar de actitud, nos hace cambiar de caminos, porque nuestros caminos conducen a la muerte, mientras los Suyos conducen a la vida eterna.

El acercamiento con Cristo nos trae transformación de nuestra vida y salvación de nuestra alma. Que el Señor nos muestre Sus caminos y Su voluntad. Bendiciones.

La prédica estuvo a cargo del Pastor José Mendoza, quien lo tituló La Pérdida de Vista de lo Esencial, basado en 2 Reyes 2:19-22. Estos pasajes narran un gran tiempo de confusión en Israel durante el siglo 9 antes de Cristo. Era el tiempo del profeta Eliseo en Jericó. Esta ciudad tiene una gran importancia en la historia de Israel, ya que fue la primera ciudad vista al momento de entrar a la tierra prometida. La confusión era tal que consideraban la ciudad como buena, sin embargo el agua era mala y la tierra estéril, una gran contradicción. Pero Eliseo fue enviado por Dios a sanar esta tierra y modificar la conducta y ritos paganos de sus habitantes. Cuando hay confusión todo se afecta. El pueblo de Israel se aferró a la mentira en vez de la verdad. Cuando perdemos de vista lo esencial, se afecta nuestra espiritualidad, retrocedemos, perdemos las cosas que hemos ganado, sucede un retroceso espiritual. Nuestra vida se pone en juego.  Se pierde la solidaridad, se produce un profundo egoísmo.  Se pierde la capacidad de tomar decisiones, no podemos distinguir entre la verdad y la mentira. Ahora, en este tiempo, estamos viviendo un retroceso espiritual, todos somos egoístas, no distinguimos entre la verdad y la mentira. Estamos viviendo tiempos similares a los de Eliseo. Hemos perdido de vista lo esencial, por lo que se produce la degradación política, económica y social que vemos en nuestros días.

18 de Enero de 2015

El poderoso gigante

El pastor José Mendoza nos comparte de libro de Jeremías 20:7-18. El profeta Jeremías menciona un proceso de formación de su carácter en un permanente doblegamiento ante la Grandeza de Dios. El Señor frecuentemente forma nuestro carácter a través de 3 confrontaciones constantes: 1) La confrontación interior entre el reino del yo y el Reino de Dios.  2) La confrontación entre las expectativas delante de los hombres y las expectativas delante de Dios. 3) La confrontación entre la confianza y la seguridad en los hombres y la confianza y la seguridad en Dios. A través de cada una de estas confrontaciones el Señor se presenta como más grande que nuestros pensamientos, más fuerte que nuestra voluntad, más poderoso que mis temores, más potente que mis ansiedades, más seguro que todas mis seguridades. En medio de las burlas, presiones, luchas y tentaciones debemos perseverar en la proclamación del evangelio, más el carácter necesario para dicha labor es solamente obtenido después de nuestro encuentro frente al Poderoso Gigante.

09 de Noviembre de 2014

Perdonado completamente

El pastor José (Pepe) Mendoza nos recuerda a través de este sermón que hemos sido absolutamente perdonados por Cristo. A pesar de que él conoce muy bien de qué estamos hechos, nos limpia y nos permite portar Su vestimenta justa. Si somos honestos nos daremos cuenta de que todos estamos en la condición de la mujer pecadora porque al igual que a ella es mucho lo que se nos ha condonado. Por tanto, nuestra actitud para con el Salvador debería ser de gratitud abundante, así como esta mujer. Una gratitud por Su gracia incomprensible sobre nosotros, una gratitud que ignore las opiniones de los demás y que solo se enfoque en Aquel que nos amó primero.

El pastor José Mendoza nos explica cómo la realización de los deberes cristianos de Hebreos 13 es un reflejo del cambio que produce un encuentro con el Salvador.  Él abarca tres puntos fundamentales: 1) Un amor práctico es eje fundamental en la manifestación evidente de nuestro encuentro con el Dios vivo 2) Un desamor práctico es eje fundamental en la manifestación evidente de nuestro encuentro con Jesús 3) Una absoluta lealtad a una fe que descansa en la inmutabilidad de nuestro Dios y en la fidelidad de nuestros antepasados. Un verdadero cristiano se caracteriza por tener amor hacia los suyos, amor a los extraños, amor hacia los necesitados, desamor hacia lo material y fidelidad al Señor, a la doctrina que Él sostiene y a los siervos que nos antecedieron. 

El pastor José Mendoza comparte con nosotros las luchas que Asaf experimentó para recobrar la perspectiva divina: frustración al intentar hacer lo correcto y ver todo en contra, dificultad para entender lo que estaba sucediendo y amargura de corazón. Asimismo el pastor José nos presenta los remedios que sanaron el corazón del salmista, los cuales pueden curarnos también a nosotros: saber que no estamos solos en la batalla, pues Dios y su pueblo están con nosotros, entrar a la presencia del Señor (ver las cosas desde su perspectiva) y reconocer la compañía incondicional de Dios (su presencia continua a pesar de quienes somos). Luego de que Asaf reenfocó su ojos hacia arriba pudo comprender que Dios era su fortaleza y que solo en él está el bien.

06 de Abril de 2014

Cerca no es suficiente

El pastor José Mendoza nos ilustra a través de la historia del buen samaritano que todo acto compasivo requiere determinación. Nos explica que nuestra fidelidad a Dios no sustituye la misericordia que él nos demanda para con nuestro prójimo. En este sermón se resalta el hecho de que la compasión no se tiene, se hace, pues el llamado del Señor Jesús es “ve y haz tú lo mismo”. Finalmente, el pastor Mendoza nos invita a ser agentes de gracia, no solo receptores.

30 de Marzo de 2014

El drama del desenfreno

El pastor José Mendoza nos habla sobre cómo nuestros deseos insatisfechos nos esclavizan. Tomando en cuenta el caso del rey Acab en la historia de la viña de Nabot, nos muestra las características de una vida desenfrenada: I. Nunca está satisfecha con lo que tiene. II. Nunca considera como más importante las razones que los deseos. III. Nunca sabe cómo manejar la frustración. IV. Nunca es capaz de medir las consecuencias negativas que el desenfreno por satisfacer un deseo puede traer consigo. En este sermón el pastor Mendoza nos invita a contener nuestros deseos con las barreras que nos provee el Señor en su Palabra.

El Pastor José Mendoza nos ofrece la segunda parte del sermón “La nobleza de un llamado superior”. En esta oportunidad nos presenta las enseñanzas principales de las parábolas de Mateo 25. 1) La parábola de las diez vírgenes destaca el principio de la preparación puntual ante la fidelidad de Dios (estar listos para servirle). 2) La parábola de los talentos nos demanda que seamos valientes para llevar a cabo la obra del Señor y que le conozcamos para servirle mejor. 3) La parábola del juicio final revela cómo el Dios compasivo espera que sus hijos extendamos compasión al necesitado, al igual que él.

El Pastor José Mendoza nos explica el glorioso llamado que el Señor hace a sus seguidores sobre el entendido de que ser cristianos en este mundo nunca será una tarea fácil. Este sermón gira en torno a dos actitudes fundamentales que Dios espera de nosotros como sus hijos: 1. Perseverancia con propósito. El Señor espera que recurramos a Él para encontrar las fuerzas para ser constantes hasta el fin. 2. Vigilancia (velar) con preparación, cuidando el tesoro valioso que se nos ha confiado. La Palabra nos advierte que las condiciones en esta tierra serán grandemente adversas, pero nos alienta al mostrarnos que más grande será el Señor que nos ha convocado a vivir con Él.

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