IBI top movil

 

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

Continuando con la serie Hasta Los Confines De La Tierra que el pastor Miguel Núñez lleva sobre el libro de Los Hechos, hoy nos trae el mensaje titulado: Una Comunidad Llena Del Espíritu,  basado en el capítulo 2, versículos del 41 al 47.

La semana pasada el pastor Núñez concluyó el mensaje sobre Hechos 2:36-41 titulado Predicación Bajo La Unción Del Espíritu Santo, parte II, en el cual vimos que la primera predicación del apóstol Pedro el día de Pentecostés estaba bajo la unción del Espíritu porque también estaba llano de la Palabra y lleno de Cristo, por lo que la cosecha de almas arrepentidas y que aceptaron a Jesús como su Señor y Salvador, fueron 3,000. Fue un texto corto pero lleno de significado que revela varios temas, como fueron: 1.- Los presentes, que en su mayoría eran Judíos, les llamaron hermanos, lo que significa que en sus mentes y corazones  el Espíritu Santo ya había trabajado.  2.- La convicción de pecados cuando Pedro les exhorta al arrepentimiento de sus pecados, principalmente el haber sido cómplices de la crucifixión de Cristo. 3.- Solo hay una autoridad para el perdón de los pecados, que es Jesucristo, y sólo se reconoce si el Espíritu Santo hace su trabajo en el corazón del nuevo creyente.  4.- El cumplimiento de la promesa, que aquellos que se hallan arrepentidos reciben el don del Espíritu Santo.  5.- Pedro exhorta a los que seguían en incredulidad para que se arrepintieran de sus pecados y perversidad en que vivían. Y, 6.- Finalmente vimos que fruto de este sermón y del trabajo del Espíritu Santo hubo una gran cosecha. Más de 3,000 personas se arrepintieron y aceptaron a Cristo como su Señor y Salvador. 

Las personas y comunidades que han recibido el Espíritu Santo sufren cambios en su forma de pensar y de ser, asumen nuevas características que son evidencias de la llenura del Espíritu Santo, en cuyos cuerpos mora el Espíritu Santo.

Este sermón de Pedro en Pentecostés fue el primer mensaje apostólico y evangelístico, y donde se derramó el Espíritu Santo, y fruto del mismo hubo una gran cosecha. Este sermón se considera el mensaje inaugural de la iglesia. 

En los versículos de hoy veremos cómo el Espíritu Santo transformó estas personas y la comunidad, tenemos la historia de la iglesia  primitiva, de la formación de la iglesia, de sus primeros tiempos. Se mantuvieron cerca de las ordenanzas santas y abundaron en piedad y devoción; porque el cristianismo, una vez que se admite, dispone el alma a la comunión con Dios para que nos encontremos con Él,  porque Él ha prometido reunirse con nosotros. La grandeza de lo que estaba sucediendo los elevó por encima del mundo, y el Espíritu Santo los llenó con tal amor que hizo que cada uno fuera para otro como para sí mismo, y, de este modo, hizo que todas las cosas fueran en común, sin destruir la propiedad, sino suprimiendo el egoísmo y provocando el amor. El Señor, de día en día, inclinaba más los corazones a abrazar el evangelio; no  eran simples profesantes, sino  que eran realmente llevados a un estado de aceptación ante Dios, siendo partícipes de la gracia regeneradora. Los que Dios ha designado para la salvación eterna, serán eficazmente llevados a Cristo hasta que la tierra sea llena del conocimiento de su gloria.

La llenura  del Espíritu Santo que recibieron fue producto de la entrega de sus corazones, la entrega de sus vidas a Jesús. Se dieron a Dios, y Dios se dio a ellos. A partir de este sermón se dedicaron continuamente a la oración, apegados a las ordenanzas santas, ya no realizaban las labores a que estaban acostumbrados, cambiaron sus estilos de vida. Se dedicaron a las enseñanzas de las Escrituras.

Estas enseñanzas, y la llenura del Espíritu, produjo en ellos el deseo de comunión, de koinonia, con los demás hermanos que también habían recibido el Espíritu Santo. Porque el cristianismo, una vez que se admite,  dispone el alma a la comunión con Dios, elimina nuestro egoísmo. Ellos estaban juntos, unánimes, compartían el pan y vendían sus bienes para compartir el fruto con los necesitados. Vendían sus propiedades para hacer tesoro en los cielos. Debemos estar cerca de los hermanos para conocer sus necesidades y saber cómo ayudarlos.  Igualmente se dedicaban a la oración, a fin de escudriñar el corazón de Dios, conocer Su carácter para entrar en Sus propósitos y participar de Su gloria. En la oración lo importante es lo que está en el corazón de Dios, no lo que está en nuestros corazones. 

Estos hermanos tenían un espíritu de gozo, alegría y sencillez que se los produjo  la llenura del Espíritu Santo.  Podemos ver que gente sencilla es gente llena de gozo.

Igualmente pasaban el día en adoración al Señor. La adoración es el ofrecimiento de mi vida a Dios. Esta iglesia no solo ofreció sus bienes materiales, ofrecieron sus vidas a Dios. Eran el reflejo de lo que adoraban, por eso sus vidas reflejaban a Cristo.

El Señor dio gracia a esa iglesia para con el pueblo, encontraron gracia con el pueblo, y así inclinaba el corazón de muchos día a día, y  llevaba los que iban siendo salvos. Era una comunidad que el Señor llenó de su Santo Espíritu. Se involucraron en el evangelismo, en las misiones, alcanzando a todo el mundo. Fue una comunidad llena del Espíritu y a la vez testigos de Cristo.

Padre celestial, aumenta y  fortalece nuestra fe. Pon en nuestro corazón el deseo de ser testigo Tuyo y de dar a conocer Tu evangelio.  Que podamos alcanzar al mundo dando a Tu Palabra y Tu carácter. Bendiciones.

El pastor Miguel Núñez continuó hoy el mensaje titulado  Predicación Bajo la Unción del Espíritu Santo que inició la semana pasada, es decir la segunda parte, ahora basado en Hechos 2:36-41, dentro del marco de la serie sobre el libro de Los Hechos llamada Hasta los Confines de la Tierra

La semana pasada vimos en los versículos del 14 al 36 el primer sermón del apóstol Pedro a miles de personas, y el derramamiento del Espíritu Santo el día de Pentecostés,  después de haber sido testigo de la ascensión de nuestro Señor Jesucristo.  Vimos que la predicación de Pedro estuvo bajo la unción del Espíritu Santo, por el poder y denuedo con se ejecutó, y hasta los extranjeros que asistieron pudieron escuchar el mensaje en sus propios idiomas, para  que a su vez llevaran el mensaje del evangelio a sus respectivos lugares de origen, y de ahí surge el llamado don de lenguas.  También vimos que se en este hecho se observan tres elementos importantes que se repiten en los 15 mensajes registrados después de la ascensión, comenzando con Pedro. Se reconoce el verbo, la palabra y el carácter y  pasión con que el orador habla. Con esos elementos a manos fue que  vimos el mensaje de Pedro lleno del Espíritu.  Es notable que  el hombre bajo la unción del Espíritu no teme al hombre, solo a Dios.  La predicación bajo la unción del Espíritu Santo está llena de la palabra inspirada por Dios. Pedro estaba lleno del Espíritu, lleno de la Palabra y lleno de Cristo. Fue una predicación cristocéntrica. También les recordó que ellos habían sido lo que crucificaron a Jesús, que eran culpables, por lo que tuvieron convicción de pecado y muchos se arrepintieron.

En los versículos que vemos hoy observamos que fruto de este sermón de Pedro unas tres mil almas se convirtieron, se bautizaron y recibieron el don del Espíritu Santo. Desde la primera entrega del mensaje se vio que en él había poder divino; miles fueron llevados a la obediencia de la fe. Pero ni las palabras de Pedro ni el milagro presenciado pudieron producir tales efectos si no se hubiera dado el Espíritu Santo. Cuando los ojos de los pecadores son abiertos, no pueden sino sentir remordimiento de corazón por el pecado, no pueden menos que sentir una inquietud interior. El apóstol les exhorta a arrepentirse de sus pecados y confesar abiertamente su fe en Jesús como el Mesías, y ser bautizados en su nombre.  Así, pues, profesando su fe en Él, iban a recibir la remisión de sus pecados, y a participar de los dones y gracias del Espíritu Santo.  Por gracia de Dios tres mil personas aceptaron la invitación del evangelio. No puede haber duda que el don del Espíritu Santo, que todos recibieron, y del cual ningún creyente verdadero ha sido jamás exceptuado, era ese Espíritu de adopción, esa gracia que convierte, guía y santifica, la cual se da a todos los miembros de la familia de nuestro Padre celestial.

Hoy tenemos un texto corto pero lleno de significado.  Nos revela varios temas que a continuación se desarrollan:

1.- Lo primero que vemos es que los presentes, que en su mayoría eran Judíos, les llamaron hermanos, lo que significa que en sus mentes y corazones el Espíritu Santo ya había trabajado. Muestran el dolor de su corazón producto de la convicción de pecado. La predicación de Pedro traspasó sus corazones.

2.- Vemos la convicción de pecados cuando Pedro les exhorta al arrepentimiento de sus pecados, principalmente el haber sido cómplices de la crucifixión de Cristo. Pedro muestra el poder del Espíritu, se muestra osado, con valentía al llamarlos culpables y exhortarlos al arrepentimiento. Les exhorta a realizar un cambio importante en sus vidas, cambiar sus mentes, dar un giro de 180 grados de la dirección en que iban. 

3.- El sermón de Pedro muestra que solo hay una autoridad para el perdón de los pecados. Esta autoridad, que es Jesucristo, solo se reconoce si el Espíritu Santo hace su trabajo en el corazón del nuevo creyente.  El Padre le dio autoridad desde la creación, autoridad para eliminar pecados.

4.- Vemos en el texto el cumplimiento de la promesa, que aquellos que se hallan arrepentidos reciben el don del Espíritu Santo. Esta promesa la hizo el Padre desde la creación, y Cristo lo repitió en el momento de la ascensión cuando dijo que se iba pero que enviaría el consolador, el Espíritu Santo, que a su vez  es el agente de la santificación.  El Espíritu de Dios es la promesa de Dios, para convicción de pecados, nos convence de nuestra necesidad de Cristo, nos hace mansos y humildes, nos guía a toda verdad.

5.- Pedro exhorta a los que seguían en incredulidad para que se arrepintieran de sus pecados y perversidad en que vivían. La sociedad de aquellos días era igual a la que vivimos hoy, nos hemos desviado de la verdad, no creemos en las verdades de la Palabra. Pedro los llama, y nos llama a nosotros, a ser salvos de esta generación perversa e incrédula, a ser salvos de la ira de Dios, arrepintiéndonos y corriendo a Dios.

6.- Fruto de este sermón y del trabajo del Espíritu Santo hubo una gran cosecha, fue el fruto de esta predicación osada de Pedro. Más de 3,000 personas se arrepintieron y aceptaron que a partir de ese momento Cristo era su Señor y Salvador.  Este grupo aceptó el llamado de realizar cambios en sus vidas.

Este sermón de Pedro es el primer mensaje evangélico y donde se derramó el Espíritu Santo, y fruto del mismo hubo esta gran cosecha.  

Padre celestial, fortalece nuestra fe en Cristo. Ayúdanos a fortalecer nuestro carácter para rechazar las tentaciones del mundo y arrepentirnos con sinceridad de nuestros pecados, y no volver a cometerlos. Bendiciones.

En la IBI predicó hoy el pastor principal, Miguel Núñez,  para continuar su serie Hasta los Confines de la Tierra basada en el libro de Los Hechos. El mensaje ha sido titulado: Predicación Bajo La Unción Del Espíritu, basado en los versículos del 14 al 36 del capítulo 2 de este libro de Los Hechos.

La semana pasada el pastor trajo  el mensaje: La llegada del Espíritu Transformó la Iglesia, basado en los versículos del 1 al 13 de este segundo capítulo, en los cuales se narra el derramamiento del Espíritu Santo el día de Pentecostés. De estos versículos se extrajeron cinco grandes enseñanzas, que fueron: la ocasión de la llegada del Espíritu Santo, las manifestaciones del Espíritu Santo, la razón por la que Dios envió Su Espíritu, los testigos presenciales de la llegada del Espíritu Santo y, el significado de la llegada del Espíritu Santo.  Se hizo evidente con este evento tan importante en la historia universal que fue el punto de partida de la formación de la iglesia,  y que con los extranjeros que estaban presentes representaba el inicio de La Gran Comisión, ya que escucharon el mensaje de las maravillas de Dios en sus propios idiomas para que lo transmitieran en sus lugares de origen, hasta los confines de la tierra. Se convirtieron en mensajeros de Dios.

Estos versículos de hoy narran el primer sermón de Pedro, que se realizó  inmediatamente después del derramamiento del Espíritu Santo y muestra que estaba completamente recuperado de su caída y cabalmente restaurado al favor divino.  Porque el que había negado a Cristo, ahora lo confesaba osadamente. Su relato del derramamiento del Espíritu Santo estaba concebido para estimular a sus oyentes a que abrazaran la fe de Cristo y se unieran a Su Iglesia.  Aunque Pedro estaba lleno del Espíritu Santo y hablaba en lenguas conforme al Espíritu le daba que hablase, no pensó en dejar de lado las Escrituras, porque el Espíritu es dado, no para suprimir las Escrituras, sino para capacitarnos para entenderlas, aprobarlas y obedecerlas.  A partir de este don del Espíritu Santo, Pedro les predica a Jesús: y  la historia de Cristo. Les relata  su muerte y sus sufrimientos, que ellos presenciaron unas pocas semanas antes. Su muerte es considerada como acto de Dios y de maravillosa gracia y sabiduría. De manera que la justicia Divina debe ser satisfecha, Dios y el hombre reunidos de nuevo, y Cristo mismo glorificado. En cuanto al acto de la gente; fue un acto de pecado y necedad horrendos en ellos. La resurrección de Cristo suprime el reproche de su muerte; Pedro habla mucho de esto. Cristo era el Santo de Dios, santificado y puesto aparte  para su servicio en la obra de redención. Este hecho tuvo lugar según estaba profetizado y los apóstoles fueron testigos.

La resurrección no se apoyó sobre esto solo; Cristo había derramado dones milagrosos e influencias divinas sobre sus discípulos, y ellos fueron testimonio de sus efectos. Mediante el Salvador se dan a conocer los caminos de la vida  y se nos exhorta a esperar la presencia de Dios y su favor para siempre. Todo esto surge de la creencia segura que Jesús es el Señor y el Salvador ungido.

En el libro de Los Hechos puede observarse que después del día de Pentecostés estos hombres mostraron  denuedo en la  predicación del mensaje.  Pasaron de ser hombres intimidados a intimidantes,  de inmaduros a sensatos, de temerosos a valientes, de imprudentes a sabios.  Esa fue la labor del Espíritu Santo para que el mensaje de Dios fuera llevado hasta los confines de la tierra.

En esencia, en este discurso de Pedro tenemos dos puntos importantes. Primero tenemos el punto  neumatológico, que tiene que ver con el ministerio del Espíritu Santo, y el segundo es referente al punto  cristológico, que tiene que ver con el ministerio de Cristo. Los demás temas son secundarios.

Tres elementos tenemos en los 15 mensajes registrados después de la ascensión del Señor, comenzando con Pedro. Se reconoce el verbo, que es la Palabra, el carácter y la pasión con que el orador habla. Pedro habla enteramente bíblico y enteramente cristocéntrico. También sale a relucir el carácter de Pedro. Con esos elementos a manos veremos el mensaje de Pedro lleno del Espíritu. El hombre bajo la unción del Espíritu no teme al hombre, solo a Dios. Pedro está predicando bajo la unción del Espíritu. 

La predicación bajo la unción del Espíritu Santo está llena de la palabra inspirada por Dios. Pedro estaba lleno del Espíritu, lleno de la Palabra y lleno de Cristo. Era una predicación cristocéntrica.  Muestra valentía, coraje, carácter y conocimiento, algo nuevo que Pedro no tenía antes.

Pedro comienza presentando la vida de Jesús. Muestra pasión por el mensaje, hace referencia a las Escrituras, además de la vida de Jesús les habla de la crucifixión, porque aunque lo vieron, y vieron sus milagros, pero no lo conocieron y lo mataron. Porque la experiencia de Pedro en la negación de Jesús, sirvieron para vaciarlo de él mismo y llenarlo del Espíritu.

Con relación a la cruz tenemos dos lecturas. Una que vemos de manera horizontal, que vemos que los romanos y judíos clavaron a Jesús en un hecho horrendo y pecaminoso, pero la vertical, celestial, nos dice que Dios fue orquestando las circunstancias para que esto pasara porque tenía un plan de redención y salvación para beneficio de los hombres. La cruz tuvo el diseño de Dios.  Les recordó  que el Dios padre lo resucitó de entre los muertos porque Cristo no podía estar bajo el poder de la muerte, bajo el poder de ellos. Eso ocurrió porque era imposible que el poder de la muerte venciera el poder de Dios.  Sin la resurrección todos estaríamos en pecado todavía. Por lo que el día grande del Señor, el día del juicio, todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo. 

También habla de la ascensión de Cristo. Después de la ascensión el Padre lo sienta a Su derecha, le confiere el mayor poder. Vemos a Pedro lleno del Espíritu llamando la atención de los israelitas, diciéndoles que a éste que crucificaron ahora está sentado al lado del Padre, que es el Señor y Cristo, Mesías, el ungido.

Pablo confirma este evento diciéndonos que Cristo se humilló tomando la forma de hombre, de siervo, estuvo dispuesto a morir por los hombres y dispuesto a morir en la cruz, una muerte horrible y vergonzosa. Representó la humanidad lleno del Espíritu. Por estas razones Cristo cumplió los propósitos de Dios, y por eso Dios mismo lo exaltó hasta lo sumo  y lo sienta a Su derecha y lo ha hecho Señor.

Con este discurso Pedro inaugura su ministerio de predicación con este mensaje. Inaugura la era de la gracia Esta era está llena de Cristo y del Espíritu.

Padre celestial fortalece nuestra fe en Cristo. Perdona nuestros pecados y ayúdanos a ver que mis necesidades de perdón sólo pueden ser satisfechas por Tí. Fortalece nuestro carácter para rechazar las tentaciones y copiar Tu vida. Bendiciones.

Con el título: La llegada del Espíritu transformó la iglesia, el pastor Miguel Núñez predicó hoy en la IBI para continuar con su serie Hasta Los Confines de la Tierra sobre el libro de Los Hechos. El mensaje de hoy está basado en los versículos del 1 al 13 del capítulo 2.

Hace dos semanas el pastor predicó el mensaje Como Viviremos sobre los versículos del 12 al 26 del capítulo 1, en la cual se mencionó el mandato que le había dado Jesús a los discípulos durante los 40 días que estuvo con ellos después de su resurrección, sobre quedarse en Jerusalén hasta que llegara la promesa del derramamiento del Espíritu Santo. Durante esos días, y estando en el aposento alto en Jerusalén, en lo que esperaban, se dedicaron a la oración y a la convivencia juntos, por lo decidieron reemplazar a Judas, el que traicionó a Jesús. Este hecho cambió la vida de los discípulos por completo, cultivaron una vida llena del Espíritu de Dios.

En estos versículos de hoy, del 1 al 13 del capítulo 2, se narra el momento del día de Pentecostés donde ocurre el derramamiento del Espíritu Santo, y cómo este hecho ejerció grandes influencias en la creación y transformación de la iglesia. Estaban viviendo juntos, habían orado juntos mucho más que antes, y habían podido superar las diferencias que tenían, por lo que había unanimidad y gran amor unos con otros.

Ese día de Pentecostés un viento recio llegó con mucha fuerza. Esto era para significar las influencias y la obra poderosa del Espíritu de Dios en las mentes de los hombres, y por medio de ellos, en el mundo. De esta manera, las convicciones del Espíritu dan lugar a sus consolaciones; y las ráfagas recias de ese viento bendito preparan el alma para los vientos fructificadores, suaves y amables. Hubo una aparición de algo como llamas o lenguas de fuego, que iluminó a cada uno de ellos, según lo que Juan el Bautista decía de Cristo, que Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego. Fueron llenos del Espíritu Santo más que antes. Fueron llenos de la gracia del Espíritu, y más que antes, puestos bajo su influencia santificadora; más separados de este mundo, y más familiarizados con el otro. Se regocijaron más que antes con las consolaciones y el amor de Cristo. Fueron llenos de los dones del Espíritu Santo; tuvieron poderes milagrosos para el avance del evangelio. Hablaron, no de pensamientos o meditaciones previos, sino como el Espíritu les daba que hablasen. Los instrumentos que el Señor empleó primero para difundir la religión cristiana, no podrían haber progresado sin este don, lo cual probó que su autoridad era de Dios.

Se hace evidente que después de las manifestaciones del Espíritu, el Señor siempre habla. Esto lo vemos desde el capítulo uno de Génesis, sucedió en el monte Sinaí y el día que Jesús fue bautizado. 

En estos versículos tenemos cinco grandes enseñanzas: 

1.- La Ocasión de la llegada del Espíritu Santo, 

2.- Las Manifestaciones del Espíritu, 

3.- La Razón por la que Dios envió Su Espíritu, 

4.- Los Testigos presenciales de la llegada del Espíritu y 

5.- El Significado de la llegada del Espíritu Santo. Estas enseñanzas las vamos a desarrollar brevemente.

1.- La ocasión de la llegada del Espíritu Santo se produce el día de Pentecostés. Este día importante porque se celebra a los 50 días después de la Pascua, de la fiesta por la recogida de granos en el Antiguo Testamento.  Coincide con la entrega de parte de Dios de la ley, la Tora, al pueblo judío.  Estaban a los 50 días después de la crucifixión de Cristo.  Este día de Pentecostés representa el inicio de la iglesia cristiana, su nacimiento, siendo Cristo el centro y dirigida por el Espíritu Santo. 

2.- La manifestación del Espíritu Santo fue evidente, Dios utilizó elementos de la naturaleza para manifestarse.  Utilizó el viento recio, de manera impetuosa y utilizó el fuego que iluminaba a todos los que fueron llenos del Espíritu. Eran como lenguas de fuego que se repartieron sobre los presentes.

3.- La razón primaria para la que Dios envió su Espíritu es para que fueran testigos. Los que fueron llenos del Espíritu salieron luego con fortaleza, denuedo y conocimiento a predicar la Palabra. Se hizo en diferentes lenguas para que todos los presentes y los que recibieran el evangelio pudieran entenderlo en sus propias lenguas. Es obvio que estas lenguas son humanas porque no requirieron de traductores, fueron recibidas por diferentes personas y pudieron entenderlas. 

4.- Los testigos de la llegada del Espíritu Santo fueron de múltiples regiones, oyeron en sus propios idiomas el mensaje. Como era el día de Pentecostés era obligatoria la presencia de todos los mayores de 20 años, se celebraba 50 días después de la Pascua, cuando fue crucificado Jesús, por eso había tanta gente reunida cuando sucedió la llegada del Espíritu. Estos testigos se sintieron asombrados, desconcertados y entusiasmados por la presencia del Espíritu y que estaban escuchando el mensaje en sus propios idiomas. Maravillados se preguntaban, ¿qué quiere decir todo esto que está sucediendo? 

5.- El significado de la llegada del Espíritu Santo. Es la respuesta de la pregunta anterior sobre qué quería decir, el significado, de todo lo que estaba sucediendo ese día. La llegada del Espíritu fue para regenerar la iglesia, y para crear y mantener la unidad de los hermanos. La unidad de los hermanos es una actividad, una manifestación sobrenatural que solo el Espíritu de Dios lo puede lograr. 

Los extranjeros que estaban reunidos en ese lugar representaban el inicio de La Gran Comisión. Escucharon el mensaje de las maravillas de Dios en sus propios idiomas para que lo transmitieran en sus lugares de origen, hasta los confines de la tierra. Se convirtieron en mensajeros de Dios. 

Padre celestial, fortalece nuestra fe. Ayúdanos a ser dignos de recibir Tu Santo Espíritu y dejarnos guiar por Él. Que el Señor nos lleve al lugar que quiera para ser testigo Suyo. Bendiciones.

17 de Abril de 2017

Entonces, ¿cómo viviremos?

El pastor Miguel Núñez predicó hoy sobre los versículos del 12 al 26 del capítulo 1 del libro de Los Hechos, continuando con su serie Hasta Los Confines De La Tierra, titulando el mensaje: Como Viviremos.

Los discípulos comenzaron a enfrentar problemas y peligros de persecución después de la resurrección de Jesús, por lo que decidieron obedecer las instrucciones de Cristo de irse a Jerusalén, al aposento alto, para orar y esperar la promesa del derramamiento del Espíritu Santo. Ellos sabían que los que están en oración están en mejor situación para recibir bendiciones espirituales. 

La gran cosa de la que los apóstoles debían atestiguar ante el mundo era la resurrección de Cristo, porque era la gran prueba de que Él es el Mesías, y el fundamento de nuestra esperanza en Él.  Ellos fueron ordenados para predicar a Cristo y el poder de su resurrección.

La resurrección es la base de toda la esperanza cristiana porque resume todo el poder divino, por lo que en vista de este suceso debemos hacernos la pregunta:  Cómo Viviremos?  Después de la resurrección de Cristo debemos ver como vivieron sus discípulos, lo que podría ser una guía para nosotros en esta época. Esto sirvió de introducción para leer el texto de hoy.

En la muerte de Cristo los discípulos tuvieron una fuente para cambiar su estilo de vida, pero la resurrección les dio el poder y motivación para vivir en obediencia al Señor. Por lo que la respuesta a la pregunta Cómo Viviremos? Es sin lugar a dudas una vida de oración y obediencia, y habitar en unidad y en armonía entre los hermanos, de un solo sentir y corazón. 

La crucifixión y la resurrección cambió la vida de los discípulos. Fueron humillados. A partir de ahí cambiaron su carácter y tuvieron fe, y se dedicaron a la oración y a ser obedientes.  Si la traición del hombre nos paraliza, la resurrección de Cristo nos moviliza.

También comenzaron a vivir juntos, en unidad, compartiendo sus cosas para el sustento de todos. Estaban en el aposento alto entregados a la oración y unidos. La oración nos recuerda que somos dependientes de Dios, nos da poder de lo alto, nos coloca en posición de Dios bendecirnos si es Su voluntad. 

Cómo viviremos después de la resurrección? Debemos cultivar una vida de oración. Además de los apóstoles, ahora en el aposento alto están los hermanos de Jesús que no habían creído en Él, quienes cambiaron después de la resurrección, eran cerca de 120 personas.

También debemos cultivar una vida en la Palabra. Los discípulos manifestaron su crecimiento al involucrarse  profundamente en la Palabra. El vivir la Palabra nos lleva a mejorar nuestra vida de oración y obediencia. 

El poder de la resurrección cambia todos los estilos de vida del pasado, modifica la conducta de la persona, los pecados son eliminados y da paso a una vida de oración y obediencia.

Debemos cultivar una vida del Espíritu de Dios y de la providencia de Dios. Después de los discípulos haber orado se dieron a la tarea de elegir al sustituto de Judas. Y de ahí en adelante, todo lo hacían en oración y obediencia, esperando la respuesta del Señor.

En resumen y para concluir, después de la resurrección y antes de la segunda venida de Cristo debemos vivir en oración, en obediencia, en unidad, en la Palabra y en el Espíritu de Dios.

Continuando con la serie Hasta Los Confines De La Tierra sobre el libro de Los Hechos, el pastor Miguel Núñez hoy nos trae el mensaje titulado: El Que Es y Que  Era y Que Ha De Venir, en base a los versículos del 8 al 11 del capítulo 1 de este libro.

La semana pasada vimos que los discípulos se habían apresurado  a preguntar a Jesús sobre el tiempo de su segunda venida y la restauración del reino de Israel, algo que Jesús nunca les mandó ni les animó a buscar. Nuestro Señor sabía que su ascensión y la enseñanza del Espíritu Santo pronto pondrían fin a esas expectativas y, por tanto, sólo los reprendió; pero esto es una advertencia para su Iglesia de todos los tiempos: cuidarse de desear conocimientos  prohibidos. También vimos que les había dado instrucciones para que cumplieran su deber, tanto antes de su muerte y desde su resurrección, y este conocimiento basta para el cristiano. Es suficiente que Él se haya propuesto dar a los creyentes una fuerza igual a sus pruebas y servicios; que, bajo el poder del Espíritu Santo, sean de una u otra manera testigos de Cristo en la tierra, mientras en el cielo Él cuida con perfecta sabiduría, verdad y amor de sus intereses.

Hoy vemos que la ascensión de Jesús le devuelve a su trono celestial a la derecha de Dios, del cual vino a la tierra, y permanecerá allí hasta que regrese en la gloria.  La presencia de dos ángeles con vestiduras brillantes es poner seguro que fueron testigos de la ascensión.

El tema  más importante que los apóstoles debían atestiguar ante el mundo era la resurrección de Cristo, porque era la gran prueba de que Él es el Mesías, y el fundamento de nuestra esperanza en Él. Los apóstoles fueron ordenados, no para asumir nimiedades y poderes mundanales, sino para predicar a Cristo y el poder de su resurrección.

Al Jesús no revelarles el tiempo de su segunda venida y por el contrario les dijo que el Espíritu Santo les daría poder para que fueran testigos de Él, es algo como que les dijera que se enfocaran en el presente y no en conocer el futuro.  El conocimiento del futuro nos podría sacar de la realidad de arrepentimiento en nuestro tiempo.

Jesús fue elevado, no se elevó, es decir que el Padre lo elevó, Él no se elevó por sí solo. Y los apóstoles y discípulos se quedaron observando de manera sorprendente, y mientras Él era elevado ellos adoraron para luego irse a Jerusalén para cumplir con las instrucciones de Jesús.

El color blanco de la ropa de los ángeles que se les aparecieron simboliza la pureza y brillantez de la gloria de Dios.  Los ángeles  llamaron la atención a los discípulos para que dejaran de ver al cielo y se enfocaran en las responsabilidades y misión que les dejó Jesús para que les fueran testigos.

De acuerdo a lo que hemos visto podemos hacernos la siguiente pregunta:

¿Cuál es el estado de Jesús en este momento, mientras nosotros esperamos su segunda venida?  En Hechos 7 nos dice algo.  Esteban cuando fue apedreado y antes de morir dice que los cielos se abrieron viendo a Jesús parado a la diestra del Padre. Está en funciones de abogado nuestro ante el Padre. Igualmente, tenemos varios versículos que nos demuestran lo mismo. Jesús es exaltado hasta lo sumo, Él le da un nombre sobre todo nombre y le da poder y autoridad sobre toda cosa creada debajo de la tierra y encima de la tierra.

El Padre hizo un trabajo con Jesús, lo levantó de los muertos, lo levantó de esta tierra para llevarlo a Su lado, le dio poder y autoridad sobre todas las cosas y lo dio a la iglesia como cabeza en todo. Y Jesús recibió todo esto con humildad, nunca reclamó nada para sí. Pero  El dirige todo de manera universal por los siglos de los siglos. El tiene el dominio eterno.

Así como una nube envolvió a Jesús para llevárselo, de igual manera una nube lo traerá de regreso. Y aunque fue llevado sólo, ahora no vendrá sólo, vendrá con Su ejército, y los que durmieron en el Señor primero se levantarán y vendrán con Él, y los que estemos con el Señor también vendremos con Él. Formaremos parte de Su séquito celestial. Y lo veremos como es Él y nosotros seremos como Él es.

Padre celestial, fortalece nuestra fe.  Señor, que nuestra expectativa sobre tu segunda venida sea constante y jubilosa, poniendo diligencia en la limpieza de nuestro corazón para ser hallados irreprensibles por Tí.

27 de Marzo de 2017

Esperando en el Señor

El pastor Miguel Núñez continuando hoy con la serie Hasta los Confines de la Tierra, predicó sobre los versículos del 4 al 8 del capítulo 1 del libro de Los Hechos titulando el mensaje Esperando en el Señor.

La semana pasada el mensaje  se  refirió  a los 40 días que pasó Jesús junto con sus discípulos antes de su ascensión y durante los cuales les impartió instrucciones de lo que debían hacer.

El versículo 3  narra el contenido de las conversaciones de Jesús.  Les habló del Reino de Dios, del mismo Reino que  habló  cuando nos enseñó a orar. Este Reino y Su trono esta en el corazón de cada creyente.  El reino de los cielos es una realidad entre nosotros. En los cielos se cumple a cabalidad, pero no es así en la tierra. Aquí en la tierra se abre paso poco a poco, porque Dios no reina en el corazón de cada individuo, porque no todos han entregado su corazón al Señor. Concluyendo ese mensaje, el pastor expresó que para pasar del reino de las tinieblas al reino de la luz debemos confesar fe en Cristo, reconocer que Cristo murió por el perdón de mis pecados, la resurrección es la garantía de sus promesas y la vida de Cristo que nos muestra que vivió toda su vida cumpliendo la ley.

Hoy el pastor Núñez continúa con su serie  revisando los versículos del 4 al 8 mencionados anteriormente, los cuales demuestran la resurrección de Cristo y tratan sobre el mandato de Jesús a sus discípulos de que no salieran de Jerusalén, ya que habría un derramamiento del Espíritu Santo en pocos días. Ellos,  intrigados,  le preguntaban si el reino de Israel sería restaurado, a lo que Jesús les respondió que no les correspondía conocer el tiempo ni la época que el Padre ha fijado en su autoridad, pero que recibirán poder cuando el Espíritu Santo venga sobre ellos, y entonces le serán testigos en Jerusalén, Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra, por lo que los discípulos no tuvieron otra opción que no fuera esperar en el Señor. Durante estos días Cristo les enseñó que este reino de que hablaba era del cielo, no terrenal como ellos esperaban.

Esto sería un bautismo por el Espíritu Santo, que les daría poder para hacer milagros e iba a iluminar y a santificar sus almas. Esto confirma la promesa divina y nos anima para depender de ella, porque la oímos de Cristo y en Él todas las promesas de Dios son sí y amén. Por esta razón este mensaje fue  titulado: Esperando En El Señor.

Los discípulos tenían mucho que entender y aprender, y estos 40 días fueron esenciales para esos fines. Una de las enseñanzas clave en la fe cristiana, es que si quieres caminar con Dios,  y está en el versículo 4, debes aprender a esperar en el Señor. 

En este caso específico se trata de esperar el bautismo del Espíritu Santo. Ellos debían ser cubiertos por el poder de Dios, ya que vendrían muchas persecuciones y vejaciones.  El tiempo de Dios es diferente al nuestro, y para nosotros entender Sus cosas, nos pone a esperar. Tenemos los ejemplos de la promesa del hijo a Abraham, que pasaron unos 25 años, igual con Noé que le pidió que construyera el Arca y fue mucho después que comenzó a llover. Y así está llena de ejemplos la historia. Por lo que los discípulos, y nosotros, debemos aprender a esperar en el Señor.

La segunda enseñanza es que Dios siempre cumple sus promesas. Juan el Bautista lo dijo en una ocasión mientras bautizaba en el Jordán, al decir que él bautizaba con agua, pero que después de él llegaría uno que bautizaría con el Espíritu Santo. Igualmente en el Antiguo Testamento se profetiza ( Isaías ) el derramamiento del Espíritu Santo. El rol del Espíritu en la vida de los discípulos fue vital, les ayudó a entender las cosas del reino de Dios y les dio poder para hacer muchos milagros. El Espíritu Santo, a quien Cristo le llamó el otro Consolador, les enseñó desde adentro, porque mora en cada uno de nosotros. El Espíritu toma de Dios y se lo hará saber a cada creyente. El ministerio del Espíritu es glorificar a Dios y al Hijo, por lo que jugó un papel fundamental en el crecimiento de la iglesia.

La tercera enseñanza es que el reino de Dios no es terrenal. Debemos pensar más en términos celestiales, en términos de la eternidad,  y menos terrenalmente. Para los discípulos y para nosotros no nos corresponde conocer los tiempos en que  Dios restaurará Su reino

La evangelización del mundo requiere el poder y el equipamiento necesarios. Por eso Cristo los manda a ser Su testigo en Jerusalén, Judea y Samaria, y los confines de la tierra. Igualmente nosotros debemos ser testigos de Cristo. Entonces el pastor pregunta: ¿Has sido tú testigo de Cristo con tu vida después que has sido redimido?

Porque el ser testigo de Cristo para llevar Su Evangelio es la gran comisión ordenada por Cristo.  Tanto en Mateo 28, como en Hechos 1:8 se refiere al mismo mandato, y para ir a predicar Su Evangelio debe ser con el poder del Espíritu de Dios. Es el plan de Dios que tiene una gran continuidad, un hilo conductor. Las naciones deben ser alcanzadas, y esto se hace predicando Su palabra siendo testigos de Cristo.

A manera de aplicación, y para concluir el mensaje,  el  pastor hace referencia que este llamado, esta ordenanza, es para todos aquellos que han sido redimidos. Si es cierto que el llamado a ir a las naciones no es para todo el mundo, pero si es cierto que todos podemos ser testigos frente a amigos, familias, compañeros de trabajo, etc. Necesitamos mostrar más amor por Cristo, por Aquel que tomó el sacrificio personalmente en la cruz. Así como los cristianos de principios de la iglesia llenaron todos los lugares del imperio romano, así debemos nosotros llenar todos los lugares de nuestros tiempos y áreas de influencia.

Padre celestial, gracias por Tu reino que es controlado por Ti y no por nosotros. Fortalece nuestra fe. Ayúdanos a llevar Tu Evangelio donde quiera que vayamos. Equípanos y envíanos donde Tú quieras. Bendiciones.

La semana pasada el Pastor Miguel Núñez, inició su nueva serie de sermones titulada Hasta Los Confines de la Tierra, basada en el libro de Los Hechos, pero sólo pudo tratar la introducción. Dentro de esta serie encaja el sermón de hoy, el cual ha sido titulado: “El reino de Dios en cuarenta días”, y está basado en Hechos 1, versículos del 1 al 3.

Vimos la semana pasada que el libro de Los Hechos narra como la iglesia iba creciendo; entonces la iglesia gozaba de paz, y aunque sufrió la muerte de Jacobo seguía creciendo y las iglesias eran fortalecidas. Y al final narra sobre el arresto domiciliario de Pablo donde predicaba la Palabra libremente a todos los que lo visitaban. En esos años los discípulos crecían en número. Este crecimiento de la iglesia siempre ha sido el producto o función de la predicación de la Palabra. La iglesia cristiana es el único movimiento que se forma y crece sobre la muerte de su líder; es el único movimiento que crece a través de la predicación.

Ciertamente el Libro de los Hechos es la narración de la gran comisión. Y así como la Palabra fue llevada hasta los confines de la tierra, ahora en nuestro tiempo debemos seguir llevándola a otras comunidades tal como Latino América. Es un libro histórico que revela el plan de Dios. Narra el ministerio de los apóstoles empoderados por el Espíritu Santo.

En estos versículos de hoy el evangelista Lucas muestra pruebas de la resurrección de Cristo. Nuestro Señor dijo a los discípulos la obra que tenían que hacer. Los apóstoles se reunieron en Jerusalén, habiéndolos mandado Cristo que no se fueran de ahí, pero que esperasen el derramamiento del Espíritu Santo. 

El versículo 3 narra el contenido de las conversaciones de Jesús durante los 40 días que estuvo con los apóstoles antes de su ascensión. Durante 40 días les habló del Reino de Dios, del mismo Reino que habló cuando nos enseñó a orar. Este Reino y Su trono esta en el corazón de cada creyente. 

El reino de los cielos es una realidad entre nosotros. En los cielos se cumple a cabalidad, pero no es así en la tierra. Aquí en la tierra se abre paso poco a poco, porque Dios no reina en el corazón de cada individuo, porque no todos han entregado su corazón al Señor.

En la tierra tenemos dos reinos. El de Dios que es el reino de los cielos o el reino de la luz, y el de Satanás que es el de las tinieblas. Y ambos tienen metas y objetivos diferentes, así como ciudadanos e hijos que hacen sus obras. Esto está documentado en la Parábola del Sembrador, en la cual Jesús menciona a los hijos del reino de Dios como el buen terreno donde cae la semilla y crece, y la cizaña representa a los hijos de las tinieblas. Hasta que no venga Cristo por segunda vez, ambos estaremos juntos en la tierra, pero esto no será por siempre. Cuando Cristo venga será para quedarse por el resto de la eternidad y Satanás será echado por el resto de la eternidad.

Debemos observar que los cristianos ocupamos territorio enemigo, somos soldados de Cristo que hemos invadido el terreno de Satanás y donde somos luz vamos sacando las tinieblas. Y a medida que pasa el tiempo debemos dejar atrás las evidencias del viejo reino, y mostrar las evidencias del nuevo reino y que Cristo, que gobierna nuestro corazón, sea mostrado a todos a través de las nuevas maneras de hacer justicia, evaluar las situaciones y un comportamiento diferente.

El Padre Nuestro es la oración modelo que enseñó Jesús, por lo que debe haber una relación íntima entre la expresión ”Venga a nosotros Tu reino” , y la gran comisión que Cristo ordenó antes de subir al reino de los cielos. Cristo estuvo 40 días hablando con sus discípulos acerca de esta gran comisión que les encomendaba.

Para pasar del reino de las tinieblas al reino de la luz debemos confesar fe en Cristo, reconocer que Cristo murió por el perdón de mis pecados, la resurrección es la garantía de sus promesas y la vida de Cristo que nos muestra que vivió toda su vida cumpliendo la ley.

A la luz de lo que se  ha predicado,  el Pastor hace las siguientes preguntas para que podamos reflexionar. ¿Estás viviendo tú el señorío de Cristo en cada área de tu vida?, ¿Qué estás haciendo para que otros vean lo que el Señor ha hecho en tu vida?, ¿Compartes con amigos y relacionados la vida, obra, muerte y resurrección de Cristo? 

Padre celestial, gracias por Tu reino, por Tu señorío. Fortalece nuestra fe y ayúdanos a ver si realmente en nuestro corazón Tú reinas.  Si no ha sido así, perdona nuestros pecados, limpia nuestro corazón, pedimos perdón por los pecados que hemos cometido, y ayúdanos a tener una nueva vida de hoy en adelante, mostrando Tú Señorío y que hemos nacido de nuevo. Bendiciones.

El libro Hechos de Los Apóstoles realmente no es la descripción de la primera historia eclesiástica, no estuvo en el propósito de su autor Lucas escribir dicha historia. Lucas nos muestra el crecimiento y el progreso de la iglesia como resultado de la predicación del evangelio. Nos relata lo acontecido desde la ascensión del Señor y mucha información de los viajes misioneros del apóstol Pablo, así como su conversión, con el propósito de predicar, más que de enseñar.  Sobre este importante libro el pastor Miguel Núñez inicia hoy una nueva serie de sermones que ha titulado: Hasta Los Confines De La Tierra.
 
Lucas nos da a conocer en su evangelio cómo la salvación fue revelada, y luego describe, en Hechos, claramente la relación entre aquel evangelio y las generaciones posteriores. El evangelio echa raíces en la iglesia, es confirmado por los apóstoles y también por Dios mismo a través de sus hechos poderosos, las señales y milagros.
 
El libro tiene tres propósitos fundamentales:
a)  Contar los hechos poderosos realizados por el Señor Jesús cuando estaba en esta tierra ( el evangelio ), y ahora en su estado de elevación ( los hechos ), a fin de que los interesados en el evangelio estén bien informados acerca de la persona de Jesucristo.
b)  Fortalecer a las iglesias de las ultimas decenas del primer siglo en la época post-apostólica, relatando que así como el Señor Jesucristo guió a la iglesia en sus inicios, así seguirá haciéndolo con las generaciones posteriores que forman parte de Su pueblo, dándoles Su consuelo y ayuda, y
c)  Escribir una apología con el fin de hacer ver que los cristianos no son un peligro para el Estado. 
 
Representa un gran desafío para el pastor Núñez el introducir esta serie, ya que hay que dar una serie de detalles para dar a conocer de qué se trata el libro de Los Hechos. Su deseo y motivación es que esta serie de sermones provoque en la congregación el deseo de desarrollar la Misión Antioquia que él ha propuesto para la iglesia, y que muchos quieran aplicarla y llevar el evangelio a otras comunidades, ya que el evangelio es lo único que puede hacer cambiar las condiciones espirituales y económicas de esas comunidades, tal como sucedió después de la Reforma de Martín Lutero porque Dios nos nombró embajadores de Cristo.
 
La razón del título de la serie, Hasta los Confines de la Tierra, es porque el versículo 8 del primer capítulo lo menciona en la gran comisión, a través del poder del Espíritu.  El libro de los hechos es la narración del inicio de la gran comisión. Inicia con la ascensión del Señor y 10 días después vino el poder del Espíritu, a lo que se llamó el día de Pentecostés.  Es la historia de Dios con Su iglesia. 
 
El personaje central del libro no es el apóstol Pedro ni Pablo, es el propio Cristo. Nos brinda un panorama del poder de la Palabra para transformar vidas y sociedades.  Cambia la cosmovisión de los individuos y éstos producen cambios en las sociedades. La proclamación del evangelio puso en contradicción la cultura greco-romana, hasta que provocó un cambio radical. Este libro inicia con la predicación del evangelio bajo persecución en Jerusalén y termina con la predicación del evangelio por parte de Pablo en Roma de manera libre.
 
Lucas narra los primeros 30 años de la iglesia, y de su crecimiento. Desde el inicio se evidencia que Dios es el eje central de esta historia, ya que después de la ascensión de Cristo, Pedro predica su primer sermón sobre varios pasajes del antiguo testamento, confrontó la vida de pecado del pueblo, y 3,000 personas se convirtieron. Es evidente que este cambio se produjo por el poder de la Palabra de Dios. Después de un tiempo, Lucas no menciona más la cantidad de personas que se convertían con cada predicación, solo dice que la Palabra de Dios crecía, el numero de los discípulos se multiplicaba, o muchos de los sacerdotes obedecían o abrazaban  la fe. Estas conversiones eran genuinas, se mantenían firmes en la Palabra.
 
Luego el libro narra acerca de Saulo, tal vez el mayor persecutor de la iglesia, y su encuentro con el Señor donde se produce su conversión,  y cambio de nombre a Pablo. Después personas del gobierno, comerciantes y personas prominentes se convertían. Personas que hicieron cambiar la sociedad. 
 
La persecución no limitó la predicación, mientras la iglesia de Jersusalen era devastada, en Samaria había gozo por la predicación de la Palabra. De igual manera sucede con nosotros, mientras estamos en tinieblas devastados, con la predicación de la Palabra recibimos gozo.
 
Se narra como la iglesia iba creciendo, entonces la iglesia gozaba de paz, y aunque sufrió la muerte de Jacobo seguía creciendo y las iglesias eran fortalecidas. Y al final narra del arresto domiciliario de Pablo donde predicaba la Palabra libremente a todos los que lo visitaban. En esos años los discípulos crecían en números.  Este crecimiento de la iglesia siempre ha sido el producto o función de la predicación de la Palabra. La iglesia cristiana es el único movimiento que se forma y crece sobre la muerte de su líder, es el único movimiento que crece a través de la predicación. 
 
Ciertamente el libro de los hechos es la narración de la gran comisión. Y así como la Palabra fue llevada hasta los confines de la tierra, ahora, en nuestro tiempo,  debemos seguir llevándola a otras comunidades como  es el caso de Latino América.
12 de Febrero de 2017

Consumado es

Consumado Es fueron las últimas palabras de Jesús antes de morir en la cruz, de acuerdo al relato del apóstol Juan, quien fuera testigo presencial de ese momento, en el capítulo 19, versículo 30 de su evangelio, y es el título del sermón de hoy del pastor Miguel Núñez de la IBI. 

El pastor Núñez inició su mensaje recordando el tema de la Reforma de Martín Lutero hace 1,500 años, pero que para él la Reforma para Latino América había comenzado hace 2,000 años en la cruz del Calvario, porque la frase Consumado Es, es lo que inicia esta Reforma.

Esta expresión de Consumado Es narra un momento muy específico y a la vez significativo de Jesucristo en la cruz. Significa la culminación de algo.  Cristo culminó la obra para lo que fue enviado a la tierra. Su vida, su muerte y su resurrección hizo realidad las profecías que se indican en el Antiguo Testamento.  Es una frase clave donde se unieron la ira y la misericordia de Dios. Culminó un gran final, pero también significó el inicio de un gran pacto.

Nótese especialmente la palabra de moribundo conque Jesús entregó Su Espíritu.  Las cosas que culminó fueron las siguientes:

Consumado es; esto es, los consejos del Padre en cuanto a sus sufrimientos estaban ahora cumplidos. El Salmos 22 nos indica lo que Cristo sufrió en la cruz. Muestra sus sentimientos.

Consumado es: se cumplieron todos los tipos y las profecías del Antiguo Testamento que apuntaban a los sufrimientos del Mesías. 

Consumado es: la ley ceremonial es derogada; ahora vino la sustancia y todas las obras se disipan. El pacto de la ley se hizo inoperante.

Consumado es: se puso fin a la transgresión y se ha introducido la justicia eterna. Sus sufrimientos ahora terminados, tantos los del alma como los de su cuerpo. 

Consumado es: la obra de la redención y salvación del hombre está ahora completada. Su vida no le fue quitada  por la fuerza; fue libremente entregada. 

La cruz es importante y necesaria porque simboliza el que Cristo asume la culpa de la humanidad, asume la ira de Dios sobre El por el pecado de la humanidad. Pone de manifiesto la bondad de Dios, Su misericordia.

La razón de este mensaje es que Cristo terminó su obra, cumplió con los requerimientos de Dios. Y Lutero, con este conocimiento, lo puso en sus tesis, y sirvió de inicio la Reforma Protestante que ha vuelto la iglesia a la cruz de Cristo.

Padre celestial, fortalece nuestra fe. Te pedimos perdón por nuestros pecados, los cuales contribuyeron a llevar a Cristo a la cruz. Pero por eso también te damos gracias por es sacrificio y obra de Redención y Salvación de nuestras almas.

Página 1 de 33