IBI top movil

 

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

03 de Febrero de 2019

La Necesidad del Evangelio

Este domingo, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón “La Necesidad del Evangelio” el cual está basado en Hechos 17:22-34 y forma parte de la serie “Hasta los confines de la tierra”.

Una de las preguntas que me hacen más frecuentemente es acerca de la salvación de aquellas personas que nunca han escuchado del Evangelio de Jesucristo. Hacen esa pregunta con cierto grado de preocupación, pareciendo estar preocupados por las personas que viven en lugares remotos sin posibilidad de ser alcanzadas, pero no muestran preocupación hacia el prójimo que trabaja en su oficina o por su vecino. Mi respuesta siempre ha apuntado a la revelación general de Dios. La revelación general de Dios es la manifestación que Dios ha hecho de sí mismo a todos los hombres acerca de Su persona hecha en la creación y en la conciencia del hombre (Romanos 1:19-23). La creación habla de los atributos de Dios: Su sabiduría, poder, providencia, eternidad y más. Dios también se ha revelado al hombre en Su conciencia (Romanos 2). Por tanto, cada ser humano ha recibido revelación acera de que Dios existe. Entonces, el indio de la jungla no se condena porque no ha oído del Señor Jesucristo, sino que se condena porque no responde a la revelación general de Dios.

La revelación especial de Dios difiere de la revelación general en que la revelación especial es hacia un grupo más limitado. La aparición de Dios a Abraham, Moisés, Pablo y a otros fueron revelaciones especiales. De esa misma manera, la Biblia misma corresponde a la revelación especial de Dios porque no todo el mundo tiene una Biblia en su propio idioma. El evangelio, como lo conocemos en la Biblia, corresponde a la revelación especial de Dios. El hombre se condena por no responder a la revelación general de Dios pero para ser salvo, necesita escuchar las buenas nuevas del Señor Jesucristo porque nadie va al Padre sino es a través de Jesús. Una cosa es lo que condena y otra cosa es lo que salva.

Hechos 17:22-34 habla mucho de la revelación general de Dios y muy poco de la revelación especial. Pablo, había llegado a Atenas y fue a la plaza pública donde se encontró con los epicúreos y estoicos con los cuales comenzó a debatir. Llegó un punto cuando ellos tomaron a Pablo y lo llevaron hasta la Areópago, el lugar donde el concilio de la ciudad se reunía para escuchar casos relativos a religión, educación, y moralidad. Ahí Pablo compartió su mensaje. Fue un sermón muy distinto a los demás mensajes que habíamos visto en el libro de los Hechos; habíamos visto que los mensajes consistían en una presentación del evangelio desde el principio hasta el final. En el caso de las audiencias judías, Pablo trató de mostrar como Jesús representaba el cumplimiento de muchas de las profecías del Antiguo Testamento. El mensaje de Pablo siempre giraba en torno a la persona de Jesús desde el principio hasta que llegó al Areópago. Aquí, Pablo no comienza en el Antiguo Testamento ni con el evangelio; esta era una audiencia pagana que no tenía la menor idea de los patriarcas del libro del Génesis ni de los profetas. Quizás esto hizo que Pablo comenzara con un mensaje un tanto filosófico. Pablo comienza encontrando un punto de contacto y comienza reconociendo que ellos eran muy religiosos; temían a muchos dioses distintos. Conociendo esta realidad, Pablo aprovecha la ocasión y les dice: Pues lo que vosotros adoráis sin conocer, eso os anuncio yo.”Con esa introducción, Pablo comienza a presentar nuestro Dios a los atenienses, comenzando por la revelación general de nuestro Dios.

Ni los epicúreos, ni los estoicos creían en nuestro Dios; los epicúreos eran materialistas, por tanto, para ellos, Dios no existía mientras que, para los estoicos, lo que existía era una fuerza impersonal que organizó el universo, el cual existía desde la antigüedad, pero no un Dios. Pero Pablo presenta a Dios como Creador (Hechos 17:24), hablando como si hubiese comenzado por Génesis 1:1: “En el principio, Dios creó los cielos y la tierra.” De ese Dios Creador, Pablo dice dos cosas: que es Señor sobre lo creado y que es infinito. Pablo declara el Señorío de nuestro Dios sobre todo lo creado lo cual habla de su soberanía, control, y autoridad sobre toda vida humana. Eso nos dice que Él no habita en templos hechos por manos humanas, como los templos de los atenienses. Pablo dice que nuestro Dios no necesita de nada que podamos darle (Hechos 17:25); Dios depende de Él mismo a diferencia de la criatura que depende de Dios. Desde el momento en que comenzamos a pensar que Dios necesita algo, estamos pensando como paganos. Recuerda que Dios es autodependiente (Hechos 17:25). Pero nuestro Dios no es egoísta como algunos piensan; sino que nuestro Dios es dador. Él es el dador de vida a todo lo que está fuera de Él. Por eso Pablo les dice en el versículo 28: “Porque en él vivimos, y nos movemos, y existimos, así como algunos de vuestros mismos poetas han dicho: “Porque también nosotros somos linaje suyo.”

Entonces, Pablo ha presentado a nuestro Dios como creador, infinito, Señor del cielo y de la tierra, eterno, dador, y sustentador. Además de todo esto, Dios es soberano (Hechos 17: 26). Dios ha prefijado el orden de los tiempos; estamos viviendo los tiempos que Dios predeterminó que así ocurrieran. Si no crees eso, vivirás sin propósito de vida. Si Dios nos creó y soberanamente determinó donde viviríamos y cuando naceríamos es natural que el propósito de todo eso fuera que le conociéramos. En Hechos 17:27 (NTV) dice, “Su propósito era que las naciones buscaran a Dios y, quizá acercándose a tientas, lo encontraran; aunque él no está lejos de ninguno de nosotros.” Pero el hombre no ha querido buscar a Dios, sino que más bien se ha alejado de Dios.

Dios tuvo paciencia con los pueblos paganos y aún con el pueblo judío, durante la época de la ley, pero las cosas cambiaron a partir de cuando Cristo vino. Por eso, en Romanos 3, Pablo habla de que Dios “manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” porque llegará el día cuando El juzgará el mundo por medio de un hombre quien Dios levantó a ese hombre de entre los muertos. Tan pronto Pablo pronunció estas palabras, algunas se burlaron y otros dijeron que lo oirían en otra occasion (Hechos 17:32). El texto continúa, “Y así Pablo salió de en medio de ellos. Mas algunos creyeron, juntándose con él; entre los cuales estaba Dionisio el areopagita, una mujer llamada Dámaris, y otros con ellos.” Pablo habló mucho del Dios Creador y de la revelación general de nuestro Dios, pero no habló de la revelación especial que está relacionada al evangelio y así vemos que apenas hay dos personas mencionadas al final de este capítulo que llegaron a creer.

El domingo pasado, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón El Evangelio alborota a unos y hace sedientos a otros (Parte II) el cual forma parte de la serie Hasta los confines de la tierra basado en Hechos 17:1-15.

Uno de los grandes males que siempre ha afectado iglesia es la falta de hambre por la Palabra, un hambre que es cultivada por la misma Palabra. Dios había intentado causar hambre por la Palabra en el pueblo hebreo de múltiples maneras y finalmente lo hizo, haciéndolos pasar hambre para llamar su atención a lo que realmente es prioritario. Hoy en día, la situación no es diferente; existe una gran ignorancia entre personas que confiesan ser cristianos profesantes.

En el mensaje anterior vimos el alboroto que causó la predicación del Evangelio en la ciudad de Tesalónica. Allí, Pablo tuvo la oportunidad de predicar, lo cual causó celos de parte de algunos judíos quienes organizaron una turba, alborotando la ciudad. Es en este punto es donde estamos retomando el texto del libro de los Hechos para ver lo que el Evangelio produjo en la próxima ciudad, Berea (Hechos 17:10-15).

Una vez mas, Pablo comenzó su tarea de evangelización en una sinagoga. Esta era la estrategia de Pablo: predicar primero a los judíos en las sinagogas y luego a los gentiles en cualquier otro lugar que fuera posible. Los judíos de Berea tenían una actitud diferente a los demás judíos que Pablo había encontrado en su camino; recibieron la Palabra, escudriñaron las Escrituras y la (Hechos 17:11-12). Los bereanos tuvieron una disposición de espíritu extraordinaria. No eran fácil de engañar; tenían un deseo de escudriñar el Antiguo Testamento para ver si lo que Pablo enseñaba era congruente con lo que hoy nosotros conocemos como el Nuevo Testamento. Si los bereanos, no hubiesen creído en la autoridad del A.T., no lo hubiesen usado como medida de comparación para juzgar las enseñanzas de Pablo. Si no hubiesen creído en su infalibilidad, no hubiesen tenido confianza para afirmar o negar las nuevas enseñanzas. Si no hubiesen creído en la claridad de las Escrituras no se hubiesen atrevido a estudiarlas por sí solos sin la ayuda de un escriba o un fariseo.

Pablo les presentó a los bereanos una nueva forma de estudiar las Escrituras: verlas todas a través de Cristo. Pablo estaba presentando el cumplimiento de las Escrituras en la persona de Jesús como el Mesías judío. Por eso decimos que la Biblia entera es Cristo-céntrica: el A.T. apuntaba al Mesías que vendría y el N.T. gira en torno al Mesías que ya vino. En vez de ser apáticos, los bereanos tenían interés en conocer este nuevo ángulo; no eran fácil de engañar, pero tampoco estaban prejuiciados para no escuchar a Pablo. Gracias a esto, muchos judíos y griegos, y mujeres y hombres bereanos de distinción luego creyeron en el Evangelio. Otra vez, Lucas nos está dejando ver de que manera los estratos sociales de poder y de influencia: fueron poco a poco alcanzados y eso es lo que hace que la sociedad cambie. En el siglo I, el Evangelio llegó a alcanzar a la gente que creaba opinión en ese entonces.

Ahora detengámonos aquí para comparar la experiencia de Pablo en Tesalónica con lo ocurrido en Berea. Los de Berea fueron mas nobles que los de Tesalónica al recibir la Palabra de manera que, si hacemos un poco de especulación santa, se pudiese decir que el efecto en Berea fue aún mayor. Veamos algunas las cosas que Pablo dice de los tesalonicenses. En 1 Tesalonicenses 2 vemos que ellos recibieron la Palabra de Dios, no la recibieron como la Palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la Palabra de Dios. Sin embargo, los bereanos fueron mas nobles que ellos (1 Tesalonicenses 4:1; 2 Tesalonicenses 1:3-4). Pablo sentía orgullo de los tesalonicenses, porque su fe aumentaba grandemente, su amor hacia los demás abundaba mas y mas y por su perseverancia en medio de todas las persecuciones y aflicciones que soportáis. Ese fue el efecto que el Evangelio tuvo en la iglesia de Tesalonicenses; y pensar que los de Berea fueron aún mas nobles que ellos por el hecho de que escudriñaron las Escrituras y se expusieron mas y mas a ellas.

Escudriñar la Palabra produce varios efectos. Las Escrituras y de manera particular, el Evangelio, producen y cultivan la fe. Además, revelan el carácter de Dios; revelan como Dios piensa y siente con relación a lo creado y hasta lo no creado. Las Escrituras revelan lo que a Él le agrada y desagrada; Su voluntad, Su plan de salvación y aún mas allá porque revelan como terminará la creación. La Palabra hacen sabio al sencillo (Salmos 19); a través de ellas, el hombre puede saber como evaluar la vida y como vivir la vida por encima del sol. Las Escrituras restauran el alma (Salmo 19:7), alegran el corazón (Salmo 19:7), alumbran los ojos (Salmo 19:8), proveen contentamiento, restauran al cansado, y fortalecen al entristecido. Las Escrituras proveen esperanza para el día de mañana y para el mañana en la eternidad.

Algo extraordinario estaba ocurriendo en Berea lo cual llevó a los judíos de Tesalónica a irritarse. No se sintieron satisfechos con haber provocado un alboroto en la ciudad de Tesalónica entonces bajaron a Berea para producir allí un alboroto similar. Una vez más podemos ver como el Evangelio avanzó en contra de la oposición.

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie Hasta los confines de la tierra con el sermón El evangelio alborota a unos y hace sediento a otrosbasado en Hechos 17:1-15.

¿Alguna vez te has preguntado porqué el evangelio convierte a unos y otros lo rechazan airadamente? El Evangelio es como el fuego, que derrite la cera, pero endurece el ladrillo; el mismo fuego causa reacciones diferentes en materiales distintos. De esa misma forma, el evangelio produce reacciones distintas en los oyentes. La pregunta es, ¿Qué causa estas reacciones tan distintas?

Hay un componente humano que causa la oposición y un componente divino que vence la oposición del hombre. Jesús ilustró el componente humano en la parábola del sembrador (Mateo 13:18-23). Claramente, Jesús explicó como la condición del corazón determina la respuesta quedamos a la predicación de la palabra, desde el punto de vista humano. En el texto que tenemos por delante, Hechos 17:1-15, la predicación de la Palabra en la ciudad de Tesalónica causó un tremendo alboroto y la misma Palabra predicada en la ciudad de Berea produjo sed por la palabra.

Pablo y Silas fueron liberados de la cárcel en Filipo y se propusieron ir a Tesalónica, la capital de toda la región. Luego fueron a Tesalónica que estaba cerca de Filipo; las dos ciudades estaban comunicadas por una carretera que iba directamente de una ciudad a la otra.

Pregunta #1: ¿Dónde inició Pablo la presentación del Evangelio?

Aparece al final de Hechos 17:1 que iniciaron en la sinagoga buscando a los judíos para predicar allí primeramente y luego a los gentiles. Era lógico pensar, que la sinagoga sería el mejor lugar donde presentar el Evangelio porque ahí acudía mucha gente cada día de reposo y aquellos que acudían estaban familiarizados con el Antiguo Testamento. En la sinagoga, Pablo les enseñó durante tres días de reposo—tres semanas.

Pregunta #2: ¿Cuál fue la metodología de su enseñanza?

Pablo enseñó de manera interactiva y discutió o razonó con ellos. La palabra en el original es “dialegomai” que tiene que ver con presentar argumentos. 1 Pedro 3:15 dice “que estemos siempre preparados para presentar defensa de la fe que hay en nosotros.” Por un lado, presentamos defensa porque Dios usa esa defensa en algunos casos para traer convencimiento en el otro y traerlos a sus pies. En otros casos, presentamos defensa porque si no lo hacemos, nuestra fe parecería un asunto de sentimientos solamente en vez de ser una fe racional. Finalmente, presentamos defensa para silenciar la boca de los necios que no tienen temor de Dios (Proverbios 26:5).

Pregunta #3: ¿Cuál fue la fuente de autoridad a la que Pablo apeló?

El Hechos 17:2 nos dice que Pablo se basó en las Escrituras. No usó argumentos filosóficos para convencer al incrédulo porque el poder no está en la sabiduría humana; sino en la palabra de Dios. La fe viene por el oír y el oír por la palabra de Cristo (Romanos 10:17). Dios ha investido Su palabra con poder; representa Su misma esencia y es una extensión de Su ser. Pablo siempre rechazó la sabiduría humana porque la sabiduría humana es deficiente.La sabiduría humana tiene que ver con una forma terrenal y temporal de ver la vida y de vivir la vida. Es egoísta y carnal; es una sabiduría que busca la exaltación del hombre y por tanto le roba la gloria a Dios. Es de esa sabiduría que Pablo estuvo lleno cuando era perseguidor de la iglesia. Por eso Pablo hizo su defensa; discutió con ellos (v.2) y luego explicó (Hechos 17:3), presentando las evidencias que existían en las escrituras.

Pregunta #4: ¿Cual fue el centro o columna vertebral de su enseñanza?

Pablo no solo habló de la muerte y resurrección de Jesús, sino que también enseñó que era necesario que estos dos eventos ocurrieran. La cruz y la resurrección de Cristo eran necesarias para que se cumplieran las escrituras; ambas habían sido profetizadas. Si Cristo no cumple dichas promesas, Dios hubiese quedado como alguien infiel y entonces, no sería Dios. La cruz también fue necesaria para propiciar la ira de Dios y demostrarnos Su amor por nosotros a la misma vez; demuestra justicia y misericordia.Por otro lado, la resurrección de Cristo era necesaria porque un redentor muerto no nos sirve de nada (1 Corintios 15); si Cristo no resucita, aún estaríamos en nuestros pecados.

Pregunta #5: ¿Cuál fue el resultado de la predicación? 

Hubo dos resultados: algunos fueron persuadidos y creyeron (Hechos 17:4) mientras que otros se llenaron de envidia (Hechos 17:5-9). El segundo grupo consiguió a algunos hombres malvados que estaban dispuestos a alborotar la ciudad por una suma de dinero. Estos “asaltaron la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo”, pero no encontraron a Pablo ni a Silas. Entonces “arrastraron a Jasón y a algunos de los hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Esos que han trastornado al mundo han venido acá también; y Jasón los ha recibido, y todos ellos actúan contra los decretos del César, diciendo que hay otro rey, Jesús”. Ante las autoridades, ellos hicieron lo mismo que hicieron con Jesús: cambiaron la acusación y en vez de presentar una acusación de índole religiosa, presentaron una acusación política y social.

El evangelio que Pablo proclamó produjo un gran alboroto en Tesalónica y sin embargo, cuando Pablo llega a la próxima ciudad, a Berea, allí el mismo evangelio produjo sed de la Palabra entre quienes el evangelio fue proclamado.

30 de Diciembre de 2018

¿Y Si Cristo viniera hoy?

Como celebración y para reflexión del año nuevo, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón ¿Y Si Cristo viniera hoy? basado en 2 Pedro 3:1-13.

El domingo 23 de diciembre, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón ¿Y qué si Cristo no hubiese venido?  como una reflexión de la navidad. Este sermón fue basado en varios pasajes bíblicos, pero se enfoca primordialmente en Juan 15:22.

Veinte años han transcurrido desde que Dios inició esta obra de gracia, denominada la Iglesia Bautista Internacional o simplemente la IBI. Nunca imaginamos que en apenas dos décadas el impacto de esta obra sería tan profundo a lo largo y ancho del continente Latinoamericano. Lo que sí podemos decir es que desde un inicio soñamos con una iglesia que fuera un ente de impacto y de transformación en esta generación. Por eso nuestra visión habla de “desarrollar una iglesia sin muros compuesta de discípulos comprometidos con la verdad de Dios para transformar su esfera de influencia”.

Quizás una de las realidades que más me llena de gozo y satisfacción es ver la mano de Dios sobre nosotros, y haber palpado el impacto producido por el ministerio de una iglesia local y no simplemente el fruto de un solo hombre. Esto es cierto del púlpito de la iglesia; del ministerio de adoración, de los eventos Por Su Causa, del Instituto Integridad y Sabiduría que esta noche celebra su 10ª graduación y más recientemente, hemos comenzado a verlo en la influencia del ministerio de Ezer que empieza a impactar a las mujeres del continente con la verdad de Dios. Esto no es simplemente una impresión, sino la evidencia de lo que hemos visto cada vez que viajamos a las naciones de la región: A Dios le ha placido usarnos como instrumentos.

Veinte años después me sigue sorprendiendo hasta donde el ministerio ha producido huellas en nuestra región. No decimos esto con sentido de orgullo, sino con sentido de asombro, gratitud y con un gran peso sobre nuestros hombros. Reconocemos nuestra necesidad de permanecer fieles al evangelio si deseamos continuar siendo de algún uso para nuestro Dios.

Hoy más que nunca estoy convencido de que la motivación de toda buena obra es la gracia de Dios. Esa misma gracia es el motor de todo cuanto ocurre en y a través de nosotros. Dicha gracia no es simplemente el favor inmerecido de Dios, aunque lo es; su gracia es también la causante de todo impacto o transformación que nuestros ojos pueden ver. Esta es una de las muchas lecciones aprendidas en el terreno de la práctica y no solo a nivel teológico.

Dos décadas después del inicio, mis ojos pueden ver a un Dios más grande, no porque Él haya crecido, sino porque nuestra visión espiritual hoy, es más clara. Y 20 años más tarde yo puedo ver Su mano de gracia sobre el ministerio de manera abrumadora.

En todo este tiempo, no ha faltado el recurso humano; ni el recurso económico; no han faltado los ministerios externos con quienes hemos hecho alianzas que han permanecido en el tiempo. Tampoco han faltado los pastores amigos que nos han animado y apoyado en gran manera. Dios aún ha suplido amigos que sin pertenecer a la comunidad cristiana han reconocido el valor de lo que Dios está haciendo, y nos han extendido la mano. Definitivamente que su gracia es suficiente.

Todo lo anterior solo nos lleva a sentirnos cada vez más pequeños ante la majestad y grandeza de nuestro Dios y sus planes y nos lleva a abrazar un mayor compromiso con la causa de Cristo.

Como dice J. Stephen Yuille en su libro, A Labor of Love, (Una labor de amor):

“Si Dios considera a Su pueblo digno de sangre, nosotros debiéramos considerarlo digno de nuestro sudor,”.

A quien mucho se le da, mucho se le demandará. Así habló nuestro Señor Jesucristo. Cada uno de los pastores de nuestra iglesia dará cuenta a Dios por las almas de aquellos que Él ha puesto en nuestras manos, pero también dará cuenta por el uso hecho de los recursos puestos a nuestra disposición de parte de Dios. Estos recursos han sido muchos.

No podemos estar continuamente saciados mientras otros mueren de hambre espiritual esperando comer migajas. Eso no sería justo, ni sería pasado por alto en los cielos. La hambruna espiritual en nuestras naciones es otra de las realidades vividas y de las lecciones aprendidas. Por esta razón te lanzo un reto hoy: Que puedas comprometerte aún más con alcanzar nuestra región. La comodidad es conveniente, pero no es bíblica. Como dijera el pastor Hershael York en una de sus visitas a nuestra iglesia: Cristo no dijo, toma tu almohada y sígueme, sino, toma tu cruz y sígueme.

Viendo hacia atrás, tengo que decir que, si tuviera que iniciar de nuevo, comenzaría de la misma manera: un estudio bíblico en una casa, exclusivamente dedicado al estudio de las escrituras. Así iniciamos y a partir de un grupo de 10 o 12 personas, Dios fue añadiendo aquellos que iban siendo salvos para constituirse en una comunidad de unas 2,500 personas en el día de hoy.

El énfasis hecho en la proclamación de la verdad de nuestro Dios para dar a conocer Su carácter, revelado en Su Hijo y en Su evangelio, respaldado por un testimonio de integridad, no lo cambiaríamos en lo más mínimo.

Hoy en día el Señor no solamente ha abierto mis ojos para ver más claramente, sino que ha ensanchado mi corazón pastoral y por tanto veo multitudes más grandes como ovejas sin pastor en muchas de las naciones latinoamericanas por las cuales mi corazón llora y se carga.

Otro aprendizaje de estos 20 años: lo que muchos damos por sentado en nuestra iglesia o en nuestro país, otros muchos aún lo añoran.

Muchos me han hablado del trabajo arduo y tenaz que debió haber implicado el desarrollo de esta obra de Dios, pero con sinceridad de corazón hoy testifico que debido a la abundancia de la gracia de Dios para con nosotros, no hemos sentido que el trabajo haya sido arduo ni tenaz, sino más bien un recorrido montados en la mano del Dios que va delante de nosotros abriendo las puertas de obras que Él preparó de antemano y en las cuales nosotros no solamente hemos caminado, sino que también nos hemos deleitado.

Ha habido algunas aflicciones de cierta magnitud, pero al igual que el apóstol Pablo, tenemos que decir que estas no son más que leves y pasajeras, que no valen la pena ser comparadas con la gloria que ha de venir.

Mientras trato de contemplar los próximos 20 años del ministerio:

- Me imagino nuestra iglesia apoyando grandemente un ministerio hacia fuera encargado de preparar pastores para toda Latinoamérica que estén dispuestos a pagar el precio necesario para desplegar la gloria de la revelación de Dios para la redención de toda la región.

- Sueño con ver personas de nuestra iglesia que hoy están en la periferia, pero que deberían estar en el núcleo de lo que está ocurriendo aquí en IBI y fuera de IBI.

- Sueño no solamente con hacer más de lo mismo que hemos hecho: predicar fielmente la palabra, sino con hacer mucho más de lo que hasta ahora se ha podido hacer. Pero queremos seguir la cronología del plan soberano de nuestro Creador. Él dirige la orquesta, nosotros seguimos Sus instrucciones.

- Sueño con ver un ministerio de adoración que siga sirviendo de ejemplo en la región de lo que implica adorar a nuestro Dios de una manera reverente y de una forma contextualizada que permita la honra de Su nombre y la intimidad con Él. Queremos que la influencia que hemos alcanzado hasta ahora, llegue mucho más lejos.

- Sueño con iglesias locales plantadas o apoyadas por nuestro ministerio que sean agentes regionales de transformación de la comunidad.

- Sueño no solamente con la evangelización de los perdidos, sino con la transformación de las comunidades donde los antes perdidos, pero ahora convertidos, puedan crear un impacto más allá de los cuatros muros de sus iglesias. Damos gracias a Dios por los alcanzados, pero los no alcanzados son muchos más.

- Sueño con un ministerio que ayude en el futuro a otros ministerios a plantar sus propios institutos de formación académica. Queremos ver multiplicados y fortalecidos los acuerdos hechos con iglesias de diferentes regiones.

- Sueño con una iglesia capaz de enviar misioneros a diferentes regiones del planeta y que sirva de inspiración para que otras iglesias puedan hacer lo mismo. Los primeros ya han salido, pero queremos ver necesitamos miles más en los continentes porque la mies es mucha y los obreros son pocos.

- Sueño con ver un número creciente de profesionales cristianos que abrazan la causa de Cristo como Su causa, que prestan sus “maletines” y lugares de trabajo como púlpito desde donde pueda resonar la voz de Cristo. Algunos lo han hecho, muchos más necesitan hacer lo mismo.

En los próximos veinte años no te conformes con ser un observador de lo que pasa… conviértete en uno de los responsables de que las cosas pasen.

Recuerda que el único esfuerzo y dinero que vuelves a ver es el que inviertes en el reino de los cielos; todo lo demás se queda de este lado de la gloria.

Sé sabio… vive para la eternidad.

Sé bíblico… comprométete con la Gran Comisión

¡Sé un hombre y una mujer de Su causa y no de la tuya!

 

Reflexión del pastor Miguel Núñez
en ocasión de la Noche de Celebración y Acción de Gracias
por los 20 años de la IBI
Miércoles 12 de diciembre del 2018

Este domingo el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Hasta los confines de la tierra” predicando el sermón “Engaño, persecución y gozo al mismo tiempo” basado en Hechos 16:16-25.

¿Cuál dirías tú que es la estrategia número uno de Satanás para evitar que el hombre llegue a conocer a Dios? Si nos remontamos al jardín del Edén podemos concluir que la estrategia por excelencia de Satanás fue el uso de la mentira y el engaño; incluso, en el Nuevo Testamento el es llamado el Padre de toda mentira. Satanás es tan astuto que es capaz de engañarnos aún haciendo uso de la verdad como veremos en el texto de hoy. Su segunda estrategia contra la iglesia fue persecución por 20 siglos y el antídoto con el que la iglesia ha respondió con gozo.

En Hechos 16:16-25 vemos el engaño de Satanás a través de una joven poseída. Pablo y sus compañeros volvieron al lugar de oración el día después del día de reposo y de camino hacia allá, se encuentran con una muchacha que tenía un espíritu de adivinación. Ella es descrita como una esclava de Satanás y de sus amos quienes percibían una gran ganancia por medio de sus supuestas adivinaciones. Eso fue así hace miles de años atrás, sigue siendo así y seguirá porque cuando el hombre cambia la verdad de Dios por la mentira, él termina adorando la criatura en vez del Creador (Romanos 1:25). El texto nos dice que esta mujer traía grandes ganancias a sus dueños y que seguía a Pablo diciendo, “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación.” Esta mujer poseída, o mas bien, el demonio, decía la verdad porque los demonios conocen la verdad; su problema es que no se someten a ella. Por otro lado, este demonio está usando la verdad para ocultarse y evitar ser expulsado y lo logró por muchos días (Hechos 16:18). Días mas tarde, Pablo se cansó de oír la misma verdad para lograr un engaño y por eso dice, “¡Te ordeno, en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella! Y salió en aquel mismo momento.”

Veamos ahora la persecución contra Pablo y su equipo misionero. Desde Hechos 16:19-23 se narra la acusación contra Pablo y lo que ellos padecieron. Los dueños de la mujer esclava se percataron de que ahora en adelante no percibirían mas ganancia a través de esta joven. Eso los llevó a perseguir a Pablo y Silas: “Pero cuando sus amos vieron que se les había ido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los arrastraron hasta la plaza (del mercad), ante las autoridades.” Satanás cambió su táctica de oposición y ahora en vez de decir la verdad para ocultarse, él usa la persecución para evitar que la fe cristiana se propague. Pero cuando Satanás usa la persecución como un mecanismo de oponerse al cristianismo, siempre ha fallado porque la iglesia se ha fortalecido y ha crecido.

La acusación fue que Pablo y su equipo habían alborotado toda la ciudad porque siendo judíos “proclaman costumbres que no nos es lícito aceptar ni observar, puesto que somos romanos” (Hechos 16:21). Roma permitía que cada grupo practicara su propia religión, pero no veía con buenos ojos el querer convertir a otros a tu religión por temor a que la gente dejara de ser leal al poder de Roma. El cristianismo pasó a ser una religión odiada en el imperio porque se oponía a la adoración del César o del emperador. Entonces, toda la multitud de Filipo apoyó la acusación como ocurrió en los tiempos de Jesús cuando toda la multitud gritó crucifícale, crucifícale. Las autoridades ordenaron que los azotaran con varas muchas veces y luego los colocaron en el calabozo. Esta fue una de las múltiples ocasiones cuando Pablo sufrió por causa del evangelio.  Cuando Pablo escribe a los corintios les dice en 2 Corintios 11:23-25 que él había estado en azotes un sinnúmero de veces, a menudo en peligros de muerte. Pablo explica sus convicciones en 2 Corintios 5 diciendo que estaba consciente que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo; eso lo motivaba a evangelizar. Pablo conocía el temor del Señor y por tanto sentía reverencia por Dios, pero a la vez sabía cuan severo es el castigo del infierno y deseaba que nadie fuera allá por la eternidad. Pablo estaba consciente que Cristo había muerto para que los que ahora vivimos ya no vivamos para nosotros mismos y sabía que Cristo no conoció pecado y, sin embargo, fue hecho pecado para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en Él.

Uno pensaría que si Dios escoge a alguien para llevar a cabo la evangelización de los perdidos que Dios pondría una valla de protección alrededor de esa persona. Pero ese no fue el caso; la fidelidad a Dios en medio del dolor, sufrimiento, y escasez hablan mas elocuente que la fidelidad en los buenos tiempos. Dios permite el sufrimiento en las vidas de sus hijos porque sin dolor nuestras vidas no adquieren profundidad; ninguna vida alcanza profundidad en la prosperidad y en medio de la felicidad. El conocimiento moldea tu mente; pero el dolor moldea tu corazón.

Ahora en Hechos 16:25 vemos el gozo en medio de la persecución: “Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban.” Este fue el primer concierto que los presos de Filipos escucharon; nunca antes un prisionero había cantado detrás los barrotes. A pesar de las heridas sangrantes en sus espaldas, todavía quedaba un canto en sus corazones. Y luego, ocurre un terremoto el cual vemos narrado en Hechos 16:26-30. Como nuestro Dios controla todos los eventos de la naturaleza, sin duda que este terremoto no fue fortuito, sino que estuvo diseñado para producir la salida de Pablo y Silas de la cárcel, pero sobretodo la conversión del carcelero. El carcelero despertó atemorizado Y sacó su espada estuvo a punto de matarse asimismo creyendo que, al abrirse las puertas, todos los presos habían escapado lo cual, conllevaba la pena de muerte. Pero al ver esto Pablo clamó a gran voz “No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí”, el carcelero “…temblando, se postró ante Pablo y Silas, y después de sacarlos, dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?” Pablo y Silas respondieron de forma sencilla: solo por fe: “Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa.” Este el punto cumbre del evangelio: si depositas tu fe en Cristo Jesús puedes ser salvo.

11 de Noviembre de 2018

El Dios que va delante

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Hasta los confines de la tierra” predicando el sermón El Dios que va delante el cual está basado en Hechos 16:1-15.

Este domingo, el pastor Miguel Núñez predicó un sermón especial reflexionando en el décimo aniversario del incendio de nuestro templo titulado “Para conocer a Dios íntimamente requiere sufrir proporcionalmente”.

El 14 de agosto del año 2008, la IBI fue sorprendida con la noticia de que hubo un incendio que destruyó el templo por completo. Lo único que no fue afectado fue el púlpito y una Biblia que estaba abierta sobre dicho púlpito. Fue uno de esos sucesos que nadie esperaba y que levantó todo tipo de preguntas en nuestras mentes; pero pudimos ver la gracia de Dios en medio de la destrucción. Hubo pérdidas materiales, pero ninguna pérdida humana; la membresía se volcó en ayuda y seis meses después, dada la providencia de Dios, estábamos reunidos nuevamente en el mismo lugar básicamente con los mismos elementos. El fuego no era un mero accidente; creemos en un Dios de propósito quien, en Su soberanía estaba buscando enseñarnos o hacer algo en nosotros. La pregunta no era si Dios tenía o no un propósito con esto que había ocurrido, pero, ¿cual era ese propósito? El fuego sirvió para ayudarnos revisar nuestras vidas y ponernos a cuenta con Dios, así como también nos llevó a no invertir en una facilidad que nos iba a agregar 100 sillas y nos forzó a comenzar a construir en el lugar donde estamos hoy más rápidamente.

Conocer a Dios íntimamente requiere sufrir proporcionalmente ya que, a mayor sufrimiento, mayor conocimiento de Él, siempre y cuando hayamos aprendido a sufrir bien. En Filipenses 3:10, Pablo dice que la única forma de llegar a conocer el poder que levantó a Cristo de entre los muertos era si él pasaba por experiencias tan debilitantes en su vida que solo el poder de Dios pudiera sostenerlo. Aquí, la palabra “conocer” significa conocer a alguien más íntimamente a través de vivir experiencias cercanas con esa persona. Pablo quiere tener nuevas experiencias con Cristo, cada vez mas íntimas y más profundas, pero está consciente que esas experiencias solo pueden ser vividas siendo capacitado por medio del poder que resucitó a Cristo entre los muertos.

El poder de su resurrección no es un hecho histórico del pasado solamente. Es un poder dinámico que Cristo ejerce sobre nosotros vía la morada de Su Espíritu y que pone a nuestra disposición precisamente para formar Su imagen en nosotros; a esto es que llamamos santificación. Pablo parece insinuar que la manera como yo experimento el poder de Su resurrección es a través de la participación en Sus padecimientos. Es ese poder que me permite soportar y conquistar las dificultades por las que atravesamos (2 Corintios 4 7-10). Romanos 5:3-4b dice, “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado…”

Quisiera ver un aspecto del personaje Job. Todos conocemos la historia de Job de cómo lo perdió todo en un solo día y todavía responde adorando al Señor.Luego Satanás afecta la salud de Job y lo atormentaba severamente durante las noches (Job 4:13).Eventualmente, los tres amigos de Job que estaban supuestos a ser sus muletas se convirtieron en sus acusadores estando seguros de que sus argumentos teológicos eran los correctos (Job 42:7). Durante los argumentos, las opiniones de Job sonaban débiles; pero al final, Dios afirmó que el único que opinó bien de Dios fue Job y Dios termina reprendiendo a sus amigos. Job formó esa idea de Dios que sus amigos no tuvieron a través de sus experiencias de dolor.

Nosotros podemos tener preguntas; pero Dios no nos debe respuestas porque Su propósito número uno no es que yo conozca por qué Él hace lo que hace, sino revelar Su carácter porque es el conocerle lo que llena todas mis insatisfacciones y todas mis necesidades y anhelos. Dios gobierna el universo con una sabiduría inescrutable (Romanos 11). No sabemos lo que Dios está haciendo porque Él es indescifrable.  

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó con la serie Hasta los confines de la tierra predicando el sermón Lecciones de ayer para la iglesia de hoy basado en Hechos 15:1-21.

Hechos 15:1-21 habla de un tema que para nosotros puede parecer irrelevante hoy en día: el debate de la circuncisión de los gentiles para alcanzar salvación. Sin embargo, la palabra de Dios establece qué Dios registró los eventos de Su pueblo en el pasado para la enseñanza de nosotros hoy.

El primer problema que nosotros comenzamos a ver en este texto es que algunos provenientes de Judea, sin identificación y autorización, van hasta Antioquía y comienzan a enseñar que si no circuncidáis conforme el rito de Moisés no podéis ser salvos. Esta enseñanza amenazaba el evangelio porque contradice el anuncio de la salvación en Cristo Jesús por gracia, por medio de la fe sin la participación de ninguna obra. El segundo problema en este pasaje es que estos hombres comenzaron a opinar y enseñar una doctrina contraria al evangelio y a lo que la iglesia ya había enseñado sin haber consultado con sus líderes, así sembrando zancadillas y dividiendo a la iglesia (Tito 3:10). Finalmente, vemos el tercer problema, el cual es peor aún: que la doctrina enseñada ponía en juego el evangelio mismo o la salvación por fe solamente.

Hechos 15:2 nos dice que Pablo y Bernabé tuvieron gran disensión y debate con ellos. De ahí origina la decisión de subir a Jerusalén a los apóstoles y a los ancianos para tratar esta cuestión. De camino ahí, pasaron por Fenicia y Samaria, relatando detalladamente la conversión de los gentiles, y causaban gran gozo a todos los hermanos. Al llegar a Jerusalén (Hechos 15:4) fueron recibidos por la iglesia, los apóstoles y los ancianos, e informaron de todo lo que Dios había hecho con ellos. Como podemos ver, esta era una iglesia sometida a su liderazgo.

Pero al igual que en toda iglesia, había un grupo que disintió (Hechos 15:5), sin buena base doctrinal. Estos eran de la secta de los fariseos—lo que hoy llamaríamos “legalistas”—que habían creído y abrazado el evangelio, pero no estaban dispuestos a des-abrazar la circuncisión y la ley de Moisés. El evangelio corre peligro cada vez que alguien quiere quitarle o agregarle a su contenido. Si para salvarte necesitas hacer algo más que arrepentirte de tus pecados en base al sacrificio que Cristo hizo en la cruz y recibir Su perdón por gracia y depositar tu fe en Él como Señor y Salvador, ese no es el evangelio. Pedro establece que Dios permitió que los gentiles oyeran el Evangelio y creyeran (Hechos 15:7) y les concedió a los gentiles El Espíritu Santo al igual que a los judíos sin ningún otro requerimiento (Hechos 15:8). Dios no hizo distinción entre los gentiles y judíos (Hechos 15:9) y la salvo a ambos por gracia (Hechos 15:11).

Ya Pablo y Bernabé habían hablado en Antioquía y Jerusalén y ahora se levantó la cabeza de la iglesia de Jerusalén: Jacobo (Hechos 15:13-18). Jacobo menciona que Dios re-edificaría el tabernáculo de David, haciendo referencia al reinado de Cristo quien vino a reemplazar a David permanentemente. El habla de que Dios estaba haciendo esto para que “los hombres busquen al Señor, y todos los gentiles que son llamados por mi nombre”, algo que se sabía desde tiempos antiguos. Luego, reconociendo que la Iglesia estaba compuesta de judíos y gentiles, Jacobo recomienda cosas de las cuales los gentiles se debían abstener como ídolos, fornicación y violencia (Hechos 15:19-21) ya que podían ser de piedra de tropiezo para los judíos.

Este texto tiene algunos principios importantes de aplicación:

1. Cada creyente debe tener claro lo que es y lo que no es el evangelio, sobre todo en la medida en la medida en que el evangelio sigue avanzando hacia nuevos territorios.

2. Hay cosas de las cuales el cristiano tiene que abstenerse porque son puramente pecaminosas.

3. Pero hay otras de las cuales el cristiano tiene que abstenerse por amor a su hermano.

4. En toda iglesia, hay gente con mayor y menor grado de santificación y por tanto aquellos que son más maduros tienen que ser más pacientes con los que vienen detrás hasta que ellos vayan madurando y entendiendo.

5. Lo peor que un miembro de una iglesia puede hacer es comenzar a enseñar una doctrina contraria a la que los líderes de la iglesia han enseñado; eso es divisivo y Dios odia la división de Su iglesia.

6. Cristo rompió el velo de separación entre el hombre y Dios el día que murió; a partir de ahí, el hombre tiene acceso libre al trono de la gracia y no hay distinción entre judíos ni gentiles.

7. El agregar obras al sacrificio de Cristo en la cruz es como querer coser el velo nuevamente que ya fue quebrantado.

Página 3 de 41