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Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

El pastor Miguel Núñez tituló su mensaje de hoy: El Nuevo Pacto, La Gloria Del Ministro De La Palabra, basado en 2 Corintios 3:6-11, el cual forma parte de su serie El Poder En La Debilidad sobre la segunda carta del  apóstol Pablo a la iglesia de Corinto. Hoy se leyó hasta el versículo 18 por ser parte integral del mensaje, pero por asunto del tiempo sólo se predicó hasta el versículo 11.

Debemos recordar que el interés primario de Pablo en este capítulo es defender su ministerio del nuevo pacto contra los ataques de los falsos maestros que habían entrado a la iglesia de Corinto.  En estos versículos Pablo utiliza el argumento que el ministerio del nuevo pacto es más glorioso porque refleja la gloria de Cristo y, por naturaleza, la gloria le pertenece a él. Es una gloria permanente, que Cristo comparte con todos los que se vuelven hacia Él, quien tiene el poder para transformarlos.

Pablo utiliza la figura de la comparación o contrastación de su ministerio del nuevo pacto con el del antiguo pacto, por lo que debemos interpretar lo dicho por Pablo acerca de la Ley o mandamientos dentro de ese contexto apologético y polémico del momento.

En estos versículos el apóstol les recuerda que la dispensación del Antiguo Testamento era ministración de muerte, pero la del Nuevo Testamento, de vida, ya que la ley dio a conocer el pecado y la ira de Dios, pero el evangelio da a conocer la gracia y a Emanuel, Dios con nosotros. En ello se revela la justicia de Dios por fe, y esto nos muestra que el justo vivirá por la fe; esto hace conocer la gracia y la misericordia de Dios por medio de Jesucristo para obtener el perdón de pecados y la vida eterna.

Igualmente, nos dice que el evangelio excede tanto la ley en gloria, que eclipsa la gloria de la dispensación legal. Pero que aún el Nuevo Testamento será una letra que mata si se muestra sólo como un sistema o forma, sin dependencia del Santo Espíritu de Dios para dar poder vivificador. Es un ministerio de justicia, un ministerio del Espíritu.

Finalmente hace una comparación con el Antiguo Testamento, diciendo que si el antiguo pacto, que perece, tuvo gloria, mucho más glorioso será el nuevo pacto que permanece, que procede de Cristo que resucitó de entre los muertos.

Por lo tanto, tenemos dos pactos, dos glorias, dos ministros y dos formas de vivir bajo estos  pactos.

Tenemos el pacto de la Ley y el pacto de la gracia. El pacto de la Ley fue dado por Dios a Moisés a través de los mandamientos, los cuales nunca han podido ser cumplidos a cabalidad, por eso se le dice el pacto de muerte, porque al no poder cumplir con toda la Ley todos fuimos condenados, porque la paga del pecado es la muerte. Mientras que el pacto de la gracia, basado en la misericordia de Dios, abolió este antiguo pacto, y fue dado por Dios a través de Cristo, y por el sacrificio de éste en la cruz, y que promete salvación a través de la obra y sacrificio de Cristo.  Es un pacto sellado con la sangre de Cristo.

Las dos glorias que menciona Pablo son: la gloria del pacto de la Ley, y la gloria del pacto de la gracia. La gloria del primer pacto está representado en que la ley representaba el carácter justo de Dios. Porque la Ley y los mandamientos son santos y justos. Su gloria se reflejaba en el rostro de Moisés. La gloria del nuevo pacto de Cristo es mayor porque representa el pacto de la gracia, justicia y misericordia. El primer pacto pereció, mientras que este segundo pacto es permanente porque fue firmado por Cristo, la segunda persona de la trinidad y por quien venció la muerte en la cruz y resucitó.

Moisés fue el ministro del primer pacto, seguido por Aarón. En estos versículos Pablo hace una diferenciación con Moisés, porque él no tiene velo sobre su rostro, y los pastores actuales y todos los creyentes que somos sacerdotes, ministros de la palabra.  La gloria del nuevo pacto ha sido transferida por Cristo a todos nosotros que fuimos declarados linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para que anunciemos las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a la luz admirable.

La reacción a estos pactos es totalmente diferente. En el primer pacto la gente reaccionó con temor, temían al reflejo de la gloria de Dios en el rostro de Moisés; mientras que la reacción nuestra en el segundo pacto, el pacto de la gracia y misericordia, debería ser en plena confianza, ya que el Señor perdona nuestros pecados de una sola vez y no vuelve a recordarlos. Ahora nos acercamos a Dios a través del mediador, a través de Cristo.

Tenemos dos maneras de vivir bajo estos pactos. Una es con el velo puesto, y otra es sin el velo. Es posible vivir en el nuevo pacto, pero con el velo puesto. El velo representa la ceguera espiritual que acompaña un endurecimiento del corazón, el cual solo es quitado al volverse al Señor a través de Cristo, porque el espíritu de Dios abre los ojos espirituales,  ablanda el corazón y otorga libertad.

Ahora podemos ver la gracia y la misericordia de este nuevo pacto. Dios ha quitado el velo sobre nuestros ojos y podemos ver claramente que sólo a través de Cristo podemos encontrar salvación y vida eterna para nuestra alma.  Bendiciones. 

En la continuación de la serie Poder En La Debilidad sobre la segunda carta del apóstol Pablo a la iglesia de Corinto, el mensaje de hoy del pastor Miguel Núñez fue titulado: La Suficiencia Del Ministro De La Palabra, el cual se basó en 2 Corintios 3:1-6, esencialmente el versículo 5 donde Pablo dice que su competencia no viene de sus fuerzas, sino que proviene de parte de Dios.

En estos versículos Pablo hace defensa de su ministerio al comenzar diciendo en forma de preguntas retóricas que no necesita cartas de recomendaciones, aunque eran muy comunes en esta época por la cantidad de impostores que aparecieron, ya que su ministerio era ampliamente conocido por los corintios. Por lo que su defensa se basa en los siguientes elementos fundamentales:

1.- Presentación del ministro de la palabra. Las preguntas que hace Pablo tienen como respuesta un rotundo no. El no se está auto-recomendando, solo ponía delante de sus ojos las cosas que había hecho por ellos. Les llevó el evangelio de salvación. Y tampoco necesitaba cartas de presentación y/o recomendación porque la mayor evidencia de que lo conocían eran ellos mismos, sus vidas transformadas. Su obra de ministerio era la mejor carta de presentación.

2.- El autentificador del ministro de la palabra. Pablo les dice que Cristo, a través de Su evangelio de salvación, es la carta de presentación. Que ellos son su carta de presentación, la cual está escrita en sus corazones, no en tablas de piedras como la Ley de Moisés. Les dice que la ley de Cristo fue escrita en sus corazones, y el amor de Cristo fue derramado en ellos ampliamente. No fue escrita en tablas de piedras, como la Ley de Moisés, sino sobre las tablas de carne del corazón. Significa que había una confirmación en el corazón de Pablo en cuanto a la validez de su ministerio por las vidas cambiadas de los corintios. El estilo de vida que llevaron resaltó en gran contraste con la cultura secular, inmoral y malvada de Corinto. Sus vidas dieron gran evidencia de una divina transformación, tanto a Pablo como al mundo. Sus propias vidas autentificaban y eran testigos del ministerio de Pablo.

3.- La suficiencia del ministro de la palabra. La confianza de Pablo para predicar el evangelio y sustentar su ministerio proviene de su relación con Cristo, y hacia Dios. Su confianza y seguridad no procede de él, no es el fruto de las suficiencias de sus talentos y dones, proceden del Espíritu Santo. Pablo le atribuye toda la gloria a Dios, porque toda nuestra dependencia es del Señor, así toda la gloria le pertenece solo a Él. Solo el Espíritu de Dios pudo haber transformado la vida de los mundanos corintios, Pablo no se la acredita a él mismo. Dios siempre desea equiparnos con la habilidad de hacer cualquier cosa que Él requiera. Cuando reconocemos que Dios es la fuente de toda nuestra habilidad, Él recibe toda la alabanza y toda la gloria. Porque Él nos prepara para la obra y prepara la obra para nosotros.

4.- La diferencia entre un ministro de la gracia y un ministro de la ley. Pablo les dice a los corintios que Dios lo hizo suficiente para el ministerio del nuevo pacto. Dios lo hace suficiente a través de darle salvación y haber transformado su corazón. Pablo es un ministro del nuevo pacto, había dejado de ser ministro de la ley cuando Dios lo hizo abandonar las persecuciones a la iglesia y equiparlo para servirle a Cristo. Este nuevo pacto es el pacto de la gracia, por el derramamiento de la sangre de Cristo en la cruz para el perdón de los pecados.

Este compromiso no se apoya en la Ley, sino en el Espíritu de Dios. Porque la ley condena al pecador a muerte, porque no hay quien cumpla a cabalidad la ley, sólo Cristo, pero el Espíritu de Dios da nueva esperanza, da vida, vida eterna.

Cristo, El Aroma Del Ministro De La Palabra, es el título del sermón de hoy del pastor Miguel Núñez, basado en la segunda carta del apóstol Pablo a los corintios, versículos 12 al 17, en la continuación de la serie Poder En La Debilidad, sobre segunda de Corintios.

En estos versículos Pablo narra sus sentimientos de tristeza al llegar a Troas para predicar el Evangelio de Cristo y no encontrar a su hermano Tito, por quien sentía un gran afecto y de quien esperaba reportes de Corinto. Dice que aunque se abrieron puertas en el Señor, estos sentimientos le asaltaron, y así se despidió para ir a Macedonia.
Aún teniendo estos sentimientos, da gracias a Dios quien lo lleva siempre en triunfo en Cristo, quien por medio de él manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento, por lo que somos grato olor de Cristo para Dios. El conocimiento de Cristo es el aroma del apóstol. El predicador de la Palabra de Dios se convierte en fragancia o aroma que sube a Dios. Él se complace en ese aroma. Los triunfos del creyente son todos en Cristo, por eso a El sea la alabanza y la gloria. En los triunfos de la antigüedad se usaban muchos perfumes y olores gratos, de esta manera la salvación de Jesús simboliza un ungüento derramado, era un olor grato esparcido en todo lugar.

Para los que reciben el mensaje, este tiene olor a vida, y vida eterna; sin embargo, para los que lo rechazan tiene olor a muerte, están perdidos y muertos en sus delitos y pecados. Los triunfos del creyente son todos en Cristo, por eso a El sea la alabanza y la gloria.
El Evangelio de Cristo es un olor de vida. Nos lleva de estar muertos en nuestros delitos y pecados a tener vida eterna. Esta gran obra no es por nuestras fuerzas, sino que toda nuestra suficiencia viene de Dios.

Luego Pablo se encuentra con Tito y éste le cuenta sobre el remordimiento y arrepentimiento que han tenido los corintios por las cosas que habían dicho de Pablo, por lo que Pablo sintió tranquilidad por el avance espiritual que mostraban los corintios.

Al finalizar, Pablo defiende su predicación diciendo que no es como muchos que medran falsificando la Palabra de Dios, que comercian con ella, sino que con sinceridad, como de parte de Dios mismo, y delante de Dios, habla siempre en Cristo y de Cristo. Pablo predicaba a los hombres un mensaje con consecuencias cósmicas, para vida para algunos y para muerte para otros, pero delante de Dios.

Al finalizar, el pastor reflexiona sobre el mensaje y hace la pregunta: El Evangelio que escuchamos, qué aroma tiene para ti? Podemos dar gracias a Dios por el Evangelio de salvación?

Busquemos el testimonio de nuestra conciencia, sometidos a la enseñanza del Espíritu Santo, para que con sinceridad hablemos igual que Pablo para edificación, en Cristo y de Cristo. Bendiciones.

Por motivo de la navidad, el pastor Miguel Núñez predicó hoy sobre el capítulo 9 del libro de Isaías, versículos 6 y 7, titulando este mensaje: Un Niño Nos Ha Nacido.

El profeta Isaías vivió y ejerció su ministerio durante los reinados de Uzias, Jotam, Acaz y Exequias, cerca de 750 años antes de Cristo. Se le llamó el profeta evangelista por las innumerables veces que profetizó acerca de la venida, el carácter, el ministerio y la predicación, los sufrimientos y la muerte del Mesías, así como de la extensión y la continuación de su reinado.

En estos versículos, Isaías anuncia el nacimiento del Mesías como algo que ya había sucedido, el Hijo ha nacido. Este hijo nació para provecho de nosotros los hombres, nosotros los pecadores, de todos los creyentes, desde el inicio hasta el final del mundo.

A este hijo se le llama Admirable, porque El es Dios y hombre. Su amor es la admiración de los ángeles y los santos glorificados. Es admirable en su entrega Y su servicio, dejó su gloria para venir a este mundo. Sirvió sin prejuicios, sin títulos y sin cobrar. El es el Consejero, porque conoce los consejos de Dios desde la eternidad; y El da consejos a los hombres, consejos en que consulta nuestro bienestar.

Nos aconseja en medio de nuestras pruebas y angustias y luego nos consuela. Como Príncipe de Paz nos reconcilia a Dios, es el Dador de paz en el corazón y la conciencia. Cuando su reino este plenamente establecido, los hombres no aprenderán mas a guerrear.

La armonía completa de estas profecías con la doctrina del Nuevo Testamento, demuestra que los profetas judíos y los maestros cristianos tenían el mismo punto de vista de la persona y la salvación del Mesías.

Hoy domingo, antes de la celebración de la navidad es propicio para este mensaje, ya que podemos celebrar su venida a este mundo, la llegada del Mesías para salvación de todos nosotros, para nuestra liberación de la esclavitud del pecado.

En reflexión podemos notar que este niño fue dado por Dios, El dio a Su hijo, el unigénito, porque amó tanto el mundo que envió a su hijo para reconciliar el mundo con El, ya que por nuestros pecados nos habíamos alejado de Dios, nos habíamos hecho enemigos de Dios. Pero este niño, al crecer, viviría sin pecados y seria sacrificado para la expiación y perdón de nuestros pecados, y darnos vida eterna en Su presencia. En medio de su sacrificio, en el momento de mayor debilidad humana, derrotó a Satanás, derrotó al mundo de las tinieblas, por eso se le llama Dios Poderoso.

Este niño nació en un pueblo lejano, Nazaret, bajo condiciones difíciles, en un pesebre rodeado de animales. Expresamente Dios Padre dispuso que el Rey de reyes, el mismo Dios, viniera en condiciones de pobreza física, para que desde el inicio de su vida conociera los sufrimientos y tentaciones humanas. Quién pensaría que el gobernador del cielo y la tierra naciera en esas condiciones? Los que esperaban al Mesías esperaban un guerrero, un rey, que naciera por lo menos en Jerusalén, pero Dios dispuso otra cosa.
Por qué tuvo que ser El quien murió en la cruz y no yo, si el que pecó fui yo?

Porque el celo del Señor hará que Su imperio sea dilatado, y la paz no tendrá límites, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre.
Señor, date a conocer a tu pueblo por todo nombre de amor y en todo carácter glorioso. Incrementa Tu gracia en todo corazón de tus redimidos en la tierra. Bendiciones.

El pastor Miguel Núñez continua hoy su serie Poder En La Debilidad con el sermón El Poder Del Perdón, basado en la segunda carta del Apóstol Pablo a los Corintios, capitulo 2, versículos del 5 al 11, los cuales tratan acerca de las instrucciones que Pablo nos deja sobre el perdón y/o restauración del ofensor arrepentido.

El Apóstol deseaba que la persona que había hecho mal criticándolo y llamándolo falso maestro, y que también había sido puesto en disciplina, fuera recibida nuevamente por los corintios, porque tenía conciencia de su falta y estaba muy afligido por el castigo, por su separación de la congregación. 

Pablo veía el peligro de que Satanás sacara ventaja tentando al ofensor y penitente, llevándolo a pensar mal de Dios, y así llevarlo a la desesperación, y pensara contra las iglesias y los ministros de Cristo, dando una mala imagen de los cristianos por no perdonar. De este modo causaría divisiones e impediría el éxito del ministerio.
Al igual que en otras áreas, la sabiduría debe usarse para que el ministerio no sea culpado por permitir, por un laxo el pecado, y por el otro, por ser exageradamente severos contra los pecadores. Hasta la tristeza por el pecado no debe impedir otros deberes ni llevar a la desesperación.

En estos pasajes el Apóstol trata tres personajes. El ofensor arrepentido, Pablo propiamente y la congregación de la iglesia de Corinto. Pablo no menciona el nombre del ofensor, pero está claro que habla de personas que lo han acusado de falso maestro y de ser inconsistente. Releva que la ofensa no solo ha sido causada sólo para él, sino más bien para toda la congregación. Pablo dice que lo ha perdonado, que lo hizo por amor a ellos, a toda la congregación, y lo ha hecho en presencia de Cristo y está mediando, intercediendo, por esa persona, para que todos lo perdonen y consuelen, y vuelva a la congregación. 

Adicionalmente, Pablo trata en estos versículos que el perdón extendido a los hermanos es parte de la estrategia para vencer a Satanás, ya que a través del perdón cerramos las puertas para que Satanás no entre a crear confusión con las ofensas. La falta de perdón destruye el testimonio cristiano, destruye relaciones de amistad, matrimonios, iglesias, y hasta destruye la paz interior de la persona que no perdona, le roba el gozo de la salvación. La falta de perdón niega el evangelio, endurece el corazón, me aleja de Cristo y de la iglesia que es el instrumento de gracia para mi.

El perdón de Cristo destruyó el poder de las tinieblas, destruyó el poder del pecado. El perdón te libera y te beneficia, a ti y a los que están a tu alrededor, ya sea que necesites perdonar a los demás o que necesites perdonarte a ti mismo. 

Que existe en nuestro corazón que no existía en el de Cristo, que no permite que nosotros perdonemos como Cristo lo hizo? ORGULLO. La biblia nos manda a perdonar como Dios nos perdonó. En Efesios 4:32dice: ^Sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo^. Igualmente Cristo nos enseña en su ejemplo de oración, pidiéndole a Dios que perdone nuestras ofensas como nosotros también perdonamos a los que nos ofenden.

La expresión de arrepentimiento y perdón es el reflejo del amor de Cristo. Perdonar es no demandar justicia por el daño recibido. Es no tomar en cuenta la ofensa. La gloria del hombre es pasar por alto las ofensas. Es una decisión que debemos tomar diariamente. 
Que Dios nos ayude a ser más grande que las ofensas. Bendiciones.

El pastor Miguel Núñez continúa hoy su serie El Poder En La Debilidad, con el sermón El Testimonio De Dios Que Llama, basado en la segunda carta del Apóstol Pablo a la iglesia de Corinto, capitulo 1, versículos del 18 al 24 y capitulo 2, versículo del 1 al 4.

En estos versículos el Apóstol se defiende del cargo de liviandad, vacilante e inconsistencia que le formularon los corintios al no ir a visitarlos. Pablo les recalca que tanto él, como Timoteo y Silvano ( Silas ) no han hablado en la carne para que sea Si y No, porque nada puede volver más ciertas las promesas de Dios, que están dadas por medio de Cristo, que son siempre Si y Amen. Porque Dios demostró que sus promesas son siempre Si, cumplidas a través de Cristo, cuando envió a Su hijo a morir por todos, para darnos salvación y vida en abundancia.

Aunque como pecador el Apóstol solo podía regocijarse y gloriarse en Cristo, como creyente podía regocijarse y gloriarse en ser realmente lo que confesaba. La conciencia atestigua acerca del curso y tenor constante de la vida. Por eso podemos juzgarnos y no por este o aquel acto aislado. Lo que conversamos tiene que ser bien ordenado, cuando vivamos y actuemos bajo el principio de la gracia en el corazón.

El Espíritu Santo confirma a los creyentes en la fe del Evangelio, porque el despertar del Espíritu es una primicia de la vida eterna. Los consuelos del Espíritu son una primicia del gozo eterno.
También les recuerda que mediante una carta que no fue guardada, les reprendía fuertemente por sus conductas y que su visita en esta oportunidad sería de mucha tristeza, porque tendría que continuar con las reprimendas, y que no quería tristezas ni para ellos ni para él, quería que su visita fuese de alegría, porque los amaba mucho.

Con la expresión de que tan cierto que Dios es fiel, Pablo apela al carácter y característica de Dios. Igual como Dios es fiel en el cumplimiento de Sus promesas, él es fiel en sus palabras. Por eso no considera justo que lo acusen de liviandad, vacilante e inconsistente. Dios es su testigo de que no quiso crearles más angustias y tristezas, y que su estilo de vida ha sido consistente con los propósitos de Dios, e invoca a Dios como testigo de su vida, de su caminar y de su alma.

Los corintios eran muy carnales, y por eso interpretaban el comportamiento de Pablo como de vacilante e inconsistentes. Porque nuestro carácter hace que veamos las situaciones de una manera particular, como somos, y el ver las situaciones de esa manera particular nos hace actuar. Actuaron contrario a Cristo, que vio pecadores y almas que salvar en vez de asesinos que lo estaban crucificando.

Negar la veracidad de las enseñanzas y predicaciones del Evangelio de Pablo, era negar las bases de la salvación de los corintios, por eso no era justo que lo acusaran de falso maestro.

El rol y responsabilidad de un pastor y ministro del Evangelio es cuidar las almas de las ovejas para proveerles la vida abundante que promete Dios a través de Cristo, y una manera de cuidar las almas es la confrontación y reprender las actuaciones de algunos. Por tanto, para Pablo era de mucha tristeza tener que volver a confrontar y reprender a los hermanos de Corinto, y sabia que le seria de mucha tristeza para ellos también. Y no queriendo eso para ellos, no quiso volver en ese tiempo, sino luego cuando las cosas cambiaran, ya que su alegría provenía de que ellos estuvieran alegres.
Dios es fiel a aquellos a quienes llama y ha sido fiel con Pablo. La fidelidad de Dios con el pastor o ministro y con las ovejas, es lo que permite ir lidiando diariamente con las particularidades de una congregación.
Que el Señor nos ayude a ser fieles como El ha sido fiel con nosotros y que nos de la fortaleza que necesitamos para no ser vacilantes, a fin de ser sal y luz en este mundo. Bendiciones.

Después de tres mensajes del Pastor Salcedo sobre la nueva vida en Cristo, el Pastor Miguel Núñez retoma su serie sobre la segunda carta del Apóstol Pablo  a la iglesia de Corinto, titulada Poder En La Debilidad. Hoy el mensaje está basado sobre los versículos del 12 al 19, por lo que ha sido titulado: El Testimonio De Una Limpia Conciencia.

En el mensaje anterior vimos que Pablo se refiere a las misericordias de Dios y al consuelo que nos proporciona para que nosotros consolemos a los demás con la misma consolación que recibimos, y nos exhorta a ir directamente al trono de la gracia para hallar gracia  y misericordia en momentos de necesidad.

En los versículos analizados hoy, Pablo defiende su apostolado y a la vez los exhorta a permanecer fieles a la gracia recibida, combinando los momentos de la apología apostólica y de la advertencia. Les recuerda que él es un pecador y solo se regocija en Cristo Jesús. Manifiesta que la conciencia atestigua acerca del curso y tenor constantes de la vida, y por eso podemos juzgarnos y no por actos aislados.

Pablo también se defiende del cargo de liviandad e inconsistencia al no ir a Corinto, diciéndoles que los hombres buenos deben tener cuidado de mantener su reputación de sinceridad y constancia, que no deben resolver sino basados en la reflexión.

Les recuerda que la resurrección y la ascensión de Cristo confirman la fe. El Espíritu Santo afirma a los cristianos en la fe del evangelio. Pablo deseaba ahorrarse la culpa que se temía sería inevitable si hubiera ido a Corinto antes de saber qué efecto produjo su carta anterior. Nuestra fuerza y habilidad se deben a la fe, y nuestro consuelo y gozo deben fluir de la fe. Los temperamentos santos y los frutos de la gracia que asisten a la fe, aseguran contra el engaño en una materia tan importante.

Para vivir de la manera que vivió Pablo queda demostrado que fue porque saturó su mente con la verdad de la Palabra de Dios y bajó sus conocimientos a su corazón para realizar los cambios necesarios de su carácter.

Reconoció que vivió con una conciencia limpia. Si pensamos en la verdad viviremos en la verdad, si vivimos en lo digno, viviremos dignamente. Luego podremos tener una conciencia limpia.

Los corintios juzgaron a Pablo sobre la base de una percepción y no en la realidad. No juzgaron sus acciones, juzgaron  lo que ellos creyeron eran sus motivaciones.  El estaba convencido de haberse comportado en el mundo y especialmente con ellos en santidad, correctamente.

Pablo les menciona que en sus cartas y mensajes no había otro trasfondo que lo expresado, que hablaba con claridad y transparencia.

De igual manera, recuerda que Dios lo ha usado para la ministración de ellos y que no habla en la carne sino por medio de Dios. Que se gloríen en lo aprendido a través de él porque no era en la carne que enseñaba, sino en el espíritu.

Pablo muestra su corazón pastoral, ya que aun conociendo de las críticas de los corintios les dice que tiene planes de visitarlos dos veces, que los bendeciría dos veces. Pero esos planes no se pudieron ejecutar y no los pudo visitar y los corintios lo mal interpretaron.

Dios es su testigo de que sus palabras no oscila entre el si y el no.

Cómo Pablo mantiene sus afectos hacia los corintios aun conociendo de sus criticas? Ejerciendo el amor incondicional, y esto solo se logra en el Señor. Ejerciendo el amor incondicional es que podremos perdonar y no perder el afecto de nuestra pareja, de familiares y amigos.

Pablo entendió que Dios amo tanto al mundo que dio lo más preciado que tenia, Su hijo unigénito para salvación del mundo. No reclamó, no se quejó, al contrario, dio lo que más quería en sacrificio de todos.

Dios Padre, ayúdanos a imitarte amando incondicionalmente , a vivir en transparencia y en santidad. Que nuestro obrar sea claro y correcto, que no digamos si cuando queremos decir no, que no seamos de doble ánimo. Bendiciones para todos.

La semana pasada el Pastor Miguel Núñez inició una serie de prédicas sobre la segunda carta del Apóstol Pablo a los Corintios. Comenzó con los versículos del 1 al 11 del capítulo 1, pero no pudo terminar, por lo tanto esa prédica fue únicamente la primera parte de dichos versículos, y hoy nos presenta la segunda parte.


En la primera parte de dichos versículos, Pablo hace hincapié en nombrar a Dios como el consolador, porque por medio de Su amor nos consuela en nuestras aflicciones con el propósito de que el que recibe tal consolación pueda consolar a otros de la misma manera, es decir, con la misma consolación que recibió.


Recordamos que los propósitos de esta carta son presentar al Dios de toda consolación, completar la organización de una ofrenda que pretendía recoger para los hermanos de Jerusalen que estaban en dificultades y, por último, la defensa de su apostolado.


El apóstol Pablo nos presenta la consolación desde 5 ángulos diferentes. Es perfecta, paternal, con propósitos, proporcional y propicia.


Las circunstancias de Pablo fueron pruebas más allá de las posibilidades humanas. El mismo se sintió al borde de la muerte, se dio por muerto, pero al momento de morir Dios lo rescata. La misericordia y consolación es propicia y precisa. El fin de nuestra fortaleza es el inicio de la Suya.


Por eso le servimos a un Dios que de la nada hizo todo, de la oscuridad hizo la luz, a los muertos los resucita y a los muertos en delitos y pecados les da vida eterna.


Cada uno está en circunstancias ajenas del conocimiento de otros, y uno piensa que no hay salidas, que es terminal. Sin embargo, eres hijo del Dios de toda consolación. La resurrección de Lázaro muestra que para Dios no hay circunstancias terminales. Cuando crece la carga en uno, El hace crecer la gracia.


Uno de los propósitos de Dios al permitir las aflicciones es que conozcamos Su misericordia y consolación, y demos gracias a El. El se complace y uno está más en paz, y por lo tanto podemos consolar a otros, aumentar la gratitud y oraciones.
Nuestra responsabilidad es no solo ayudarnos unos a otros con oración, sino en la alabanza y la acción de gracias y, por ellas, retornar los beneficios recibidos.


Que Dios ponga en nuestros corazones el deseo de consolar a los hermanos, familiares y amigos, con la misma consolación con que El nos ha sabido consolar cuando tuvimos experiencias o aflicciones donde clamamos por Su misericordia y consolación. Bendiciones.

Corinto es una ciudad del peloponeso, al sur de Grecia. Tuvo una gran prosperidad comercial desde la época clásica. Pablo fundó esta iglesia en su segundo viaje misionero y estuvo con ellos unos 18 meses. Antes de llegar a Corinto pasó por Atenas donde predicó acerca del Dios desconocido que ellos adoraban sin saber de quién se trataba. En esta ciudad, además de su prosperidad comercial, practicaban juegos atléticos, igual que los olímpicos de Atenas, pero los llamaban juegos del itsmo, con un anfiteatro con capacidad para 18,000 personas. Como ciudad cosmopolita, así como era de creciente su actividad comercial, así era de inmoral, con su atracción a la adoración de la diosa Afrodita.

Así como la ciudad, de igual manera era la iglesia, poco madura, con tendencia a la bebida y a las inmoralidades, hasta el punto que en la celebración de la santa cena muchos se emborrachaban con el vino y comían el pan para saciar el hambre, dejando a muchos sin este elemento.

Se sabe con certeza que Pablo había escrito ya tres cartas a los corintios ( dos de las cuales no fueron preservadas ), y en 1 de Corintios, que es la segunda de estas cartas, usó palabras enérgicas para corregir y enseñar. Una gran parte de la congregación respondió en el espíritu correcto, sin embargo, hubo quienes ponían en duda la autoridad de Pablo y cuestionaron sus motivos. Por esto, el propósito fundamental de esta segunda carta es afirmar el ministerio de Pablo y defender su autoridad como apóstol, así como refutar a los falsos maestros de Corinto, lo que deja de último por su espíritu humilde. Adicionalmente, y con lo que comienza la carta, es presentar a Dios como el padre de misericordias y Dios de toda consolación y, también, completar los detalles de la colecta que estaba promoviendo para los cristianos en Jerusalén que estaban en gran necesidad. Fue escrita alrededor de los años 55 - 57 de nuestra era, desde Macedonia.

En el inicio de esta carta se habla del consolador y de la consolación, por eso este mensaje se llama carta consoladora. Hoy se predicó sobre los versículos del 1 al 11 del primer capítulo, en los cuales se nos exhorta a ir directamente al trono de la gracia para obtener misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro en tiempo de dificultad. El Señor es capaz de dar paz a la conciencia turbada y de calmar las pasiones rugientes del alma. Toda consolación viene de Dios y da paz a las almas otorgando remisión gratuita de pecados, y las consuela por la influencia del Espíritu Santo. Además es capaz de dar esperanza y gozo en las aflicciones más pesadas. El envía consuelos suficientes para sostener a los que confían en El. 

Nuestro deber es no solo ayudarnos unos a otros con oración, sino en la alabanza y la acción de gracias, y por ellas, dar retorno adecuado a los beneficios recibidos. De esta manera, las pruebas y las misericordias terminaran bien para nosotros y el prójimo.
Pablo identifica a Dios como el consolador, el Dios bendito de toda consolación. Es también el padre de misericordias, de donde emana toda la misericordia que vemos diariamente, que va desde la eternidad pasada a la eternidad futura. 
La consolación significa estar al lado del otro. Ser el Dios de toda consolación implica que El está al lado nuestro en cada aflicción. Es alguien que es capaz de fortalecerme cuando estoy débil y abatido.

Dios trae una consolación perfecta. Nos consuela en cada una de las aflicciones por las que pasamos. Moldea Su consuelo a nuestras necesidades, la hace personal, paternal, particular. No hay debilidad que su gracia no pueda fortalecer. No hay enemistad que Su cruz no pueda sanar, sanó la nuestra con El.

El propósito de Su consolación es para que podamos consolar a otros con esa misma consolación. Estamos designados a consolar a hermanos que estén en aflicción. El Señor nos consuela para que consolemos a otros. Dios no hace nada sin propósito.

Dios a veces permite experiencias difíciles en nuestras vidas porque sabe que las necesitamos. El pasa Su mano sanadora y consoladora, y nuestra experiencia la usamos para consolar a otros. El quebrantamiento precede al uso. Dios quebranta primero al que usa con el propósito primero de ablandar su corazón.

Hermano, si has tenido experiencias dolorosas en tu vida, déjate usar por Dios para que puedas ser de consuelo para otros. Nadie mejor que tu para llevar consuelo aquel que está pasando por una situación similar a la que pasaste.

18 de Octubre de 2015

Laodicea, la iglesia tibia

Laodicea, anteriormente conocida como Diospolis ( Ciudad de Zeus ), es una ciudad del antiguo imperio Seléucida, establecida entre el 261 y el 245 años antes de Cristo por el rey Antioco II y nombrada en honor a su esposa Laodice. Estaba ubicada a unos 6 km al norte de la actual ciudad turca de Denise, cerca de la aldea de Eskihisar, en Asia Menor. Fue una ciudad de mucha prosperidad comercial, y famosa por sus textiles de lana y algodón. Igualmente era un centro comercial y bancario clave. La cosmovisión de la ciudad fue muy influyente en la cosmovisión de la congregación esta iglesia.

En esta carta pastoral, la última de las dirigidas a estas iglesias, Cristo se presenta a sí mismo como el Amén de Dios, lo que en hebreo significa : es verdad. Porque Cristo es el sí de Dios, lo es en el principio y lo es en el final. Es la afirmación de Dios, el testigo fiel y verdadero, por lo que está en condiciones de conocer y de hablar.

Después de decirles que conoce sus obras, el Señor recrimina la forma de vivir muy acomodada de la gente de la ciudad, tanto en su forma de vivir como en su fe en Cristo. Compara esta tibieza espiritual a la tibieza de las aguas termales que tenían sus piscinas de gran influencia romana. Recrimina que no son fríos ni son calientes, que El prefiere que sean una cosa u otra. El prefiere una devoción apasionada, calurosa.

Los tibios no pueden reflejar el carácter de Cristo en sus vidas, son como los fariseos.
Aunque esta iglesia le resulta repulsiva, el Señor se toma la molestia de darles algunos consejos:

- Que obtengan de Cristo oro refinado. Aludiendo al proceso de pasar por el fuego el oro para su purificación, lo que es igual al proceso de aumentar su fe en Cristo y eliminar el orgullo de autosuficiencia obtenido por la prosperidad económica. La tribulación nos pasa por el fuego de la purificación de nuestra fe. Además del orgullo por su autosuficiencia, tenían la condición de no darse cuenta de que esa autosuficiencia los llevaba a una gran pobreza espiritual, ignoran su pecado.

- Que consigan ropas blancas, para que su vergonzosa desnudez no quede al descubierto. Esto significa que no tenían nada con que ocultar su vergüenza espiritual ante Dios, y más aun en sus casos que eran muy orgullosos por su producción de textiles. De modo pues, no pueden entrar al reino de los cielos con esa desnudez espiritual. No habían entregado sus vidas a Cristo. Esta vestidura blanca solo se consigue al pie de la cruz.

- Que consigan un colirio para que puedan ver. En contradicción a su orgullo de ser productores de colirios y ungüentos para los ojos. Eran famosos por sus medicinas oftalmológicas. Cristo les dice que necesitan un colirio celestial que les de discernimiento y visión. Aquí la ceguera física se utiliza como metáfora de la ceguera espiritual. El colirio de Cristo es Su gracia y misericordia.

Al final el Señor les dirige una advertencia sumamente tierna que incluye una declaración de amor. Les dice que El reprende y disciplina a todos los que ama. Se trata de aplicar disciplina para enseñar obediencia porque los ama. A pesar de su condición espiritual deplorable y de la amonestación que reciben, siguen siendo objeto del amor de Cristo y El los trata como si fueran Sus hijos. Les pide que sean celosos y se arrepientan.

Esta iglesia había desarrollado un nivel tan alto de autosuficiencia que Jesús les dice que está a la puerta y llamando, que si ellos abren El entrará y establecerá una estrecha comunión. Es decir, Cristo no estaba dentro de la iglesia, ellos consideraban que no era necesario, que ellos se bastaban por si solos.

A pesar de todos los quebrantos de esta iglesia, la esperanza de vencer permanece, y el Señor les ofrece una maravillosa promesa. Aquellos que venzan, Cristo les dará el derecho a sentarse con El en Su trono, así como El ha vencido y está sentado con Su Padre en Su trono.

Esta promesa tiene que ver con que Cristo habiendo completado Su obra está sentado a la diestra del Padre, en posición de honor, lo que El promete a esta iglesia. Los vencedores serán incluidos en los privilegios de los miembros de la familia de Dios.

Como en todas las cartas, termina con el desafío de todo aquel que tenga oídos a escuchar lo que el Espíritu dice de las iglesias. Es un llamado al arrepentimiento.

Al final de la prédica, el pastor hace una reflexión sobre nuestras vidas, y nos ofrece algunos temas de aplicación para disciplinar nuestra vida y mantener el calor de la fe:

1.- Leer y estudiar la Palabra, y aplicar a mi vida lo estudiado.
2.- Aumentar mi vida de oración para intensificar mi relación con Dios.
3.- Vivir en arrepentimiento, que me ayuda a mantener el fervor de mi fe.
4.- Hacer rendición de cuentas. Pasar tiempo con los hermanos de la congregación y que puedan ver mi estilo de vida.

¿Cómo está tu vida espiritual, fría o caliente? Es tiempo de arreglar nuestros asuntos con el Señor.

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