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Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

El pastor Miguel Núñez continua hoy su serie Poder En La Debilidad con el sermón El Poder Del Perdón, basado en la segunda carta del Apóstol Pablo a los Corintios, capitulo 2, versículos del 5 al 11, los cuales tratan acerca de las instrucciones que Pablo nos deja sobre el perdón y/o restauración del ofensor arrepentido.

El Apóstol deseaba que la persona que había hecho mal criticándolo y llamándolo falso maestro, y que también había sido puesto en disciplina, fuera recibida nuevamente por los corintios, porque tenía conciencia de su falta y estaba muy afligido por el castigo, por su separación de la congregación. 

Pablo veía el peligro de que Satanás sacara ventaja tentando al ofensor y penitente, llevándolo a pensar mal de Dios, y así llevarlo a la desesperación, y pensara contra las iglesias y los ministros de Cristo, dando una mala imagen de los cristianos por no perdonar. De este modo causaría divisiones e impediría el éxito del ministerio.
Al igual que en otras áreas, la sabiduría debe usarse para que el ministerio no sea culpado por permitir, por un laxo el pecado, y por el otro, por ser exageradamente severos contra los pecadores. Hasta la tristeza por el pecado no debe impedir otros deberes ni llevar a la desesperación.

En estos pasajes el Apóstol trata tres personajes. El ofensor arrepentido, Pablo propiamente y la congregación de la iglesia de Corinto. Pablo no menciona el nombre del ofensor, pero está claro que habla de personas que lo han acusado de falso maestro y de ser inconsistente. Releva que la ofensa no solo ha sido causada sólo para él, sino más bien para toda la congregación. Pablo dice que lo ha perdonado, que lo hizo por amor a ellos, a toda la congregación, y lo ha hecho en presencia de Cristo y está mediando, intercediendo, por esa persona, para que todos lo perdonen y consuelen, y vuelva a la congregación. 

Adicionalmente, Pablo trata en estos versículos que el perdón extendido a los hermanos es parte de la estrategia para vencer a Satanás, ya que a través del perdón cerramos las puertas para que Satanás no entre a crear confusión con las ofensas. La falta de perdón destruye el testimonio cristiano, destruye relaciones de amistad, matrimonios, iglesias, y hasta destruye la paz interior de la persona que no perdona, le roba el gozo de la salvación. La falta de perdón niega el evangelio, endurece el corazón, me aleja de Cristo y de la iglesia que es el instrumento de gracia para mi.

El perdón de Cristo destruyó el poder de las tinieblas, destruyó el poder del pecado. El perdón te libera y te beneficia, a ti y a los que están a tu alrededor, ya sea que necesites perdonar a los demás o que necesites perdonarte a ti mismo. 

Que existe en nuestro corazón que no existía en el de Cristo, que no permite que nosotros perdonemos como Cristo lo hizo? ORGULLO. La biblia nos manda a perdonar como Dios nos perdonó. En Efesios 4:32dice: ^Sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo^. Igualmente Cristo nos enseña en su ejemplo de oración, pidiéndole a Dios que perdone nuestras ofensas como nosotros también perdonamos a los que nos ofenden.

La expresión de arrepentimiento y perdón es el reflejo del amor de Cristo. Perdonar es no demandar justicia por el daño recibido. Es no tomar en cuenta la ofensa. La gloria del hombre es pasar por alto las ofensas. Es una decisión que debemos tomar diariamente. 
Que Dios nos ayude a ser más grande que las ofensas. Bendiciones.

El pastor Miguel Núñez continúa hoy su serie El Poder En La Debilidad, con el sermón El Testimonio De Dios Que Llama, basado en la segunda carta del Apóstol Pablo a la iglesia de Corinto, capitulo 1, versículos del 18 al 24 y capitulo 2, versículo del 1 al 4.

En estos versículos el Apóstol se defiende del cargo de liviandad, vacilante e inconsistencia que le formularon los corintios al no ir a visitarlos. Pablo les recalca que tanto él, como Timoteo y Silvano ( Silas ) no han hablado en la carne para que sea Si y No, porque nada puede volver más ciertas las promesas de Dios, que están dadas por medio de Cristo, que son siempre Si y Amen. Porque Dios demostró que sus promesas son siempre Si, cumplidas a través de Cristo, cuando envió a Su hijo a morir por todos, para darnos salvación y vida en abundancia.

Aunque como pecador el Apóstol solo podía regocijarse y gloriarse en Cristo, como creyente podía regocijarse y gloriarse en ser realmente lo que confesaba. La conciencia atestigua acerca del curso y tenor constante de la vida. Por eso podemos juzgarnos y no por este o aquel acto aislado. Lo que conversamos tiene que ser bien ordenado, cuando vivamos y actuemos bajo el principio de la gracia en el corazón.

El Espíritu Santo confirma a los creyentes en la fe del Evangelio, porque el despertar del Espíritu es una primicia de la vida eterna. Los consuelos del Espíritu son una primicia del gozo eterno.
También les recuerda que mediante una carta que no fue guardada, les reprendía fuertemente por sus conductas y que su visita en esta oportunidad sería de mucha tristeza, porque tendría que continuar con las reprimendas, y que no quería tristezas ni para ellos ni para él, quería que su visita fuese de alegría, porque los amaba mucho.

Con la expresión de que tan cierto que Dios es fiel, Pablo apela al carácter y característica de Dios. Igual como Dios es fiel en el cumplimiento de Sus promesas, él es fiel en sus palabras. Por eso no considera justo que lo acusen de liviandad, vacilante e inconsistente. Dios es su testigo de que no quiso crearles más angustias y tristezas, y que su estilo de vida ha sido consistente con los propósitos de Dios, e invoca a Dios como testigo de su vida, de su caminar y de su alma.

Los corintios eran muy carnales, y por eso interpretaban el comportamiento de Pablo como de vacilante e inconsistentes. Porque nuestro carácter hace que veamos las situaciones de una manera particular, como somos, y el ver las situaciones de esa manera particular nos hace actuar. Actuaron contrario a Cristo, que vio pecadores y almas que salvar en vez de asesinos que lo estaban crucificando.

Negar la veracidad de las enseñanzas y predicaciones del Evangelio de Pablo, era negar las bases de la salvación de los corintios, por eso no era justo que lo acusaran de falso maestro.

El rol y responsabilidad de un pastor y ministro del Evangelio es cuidar las almas de las ovejas para proveerles la vida abundante que promete Dios a través de Cristo, y una manera de cuidar las almas es la confrontación y reprender las actuaciones de algunos. Por tanto, para Pablo era de mucha tristeza tener que volver a confrontar y reprender a los hermanos de Corinto, y sabia que le seria de mucha tristeza para ellos también. Y no queriendo eso para ellos, no quiso volver en ese tiempo, sino luego cuando las cosas cambiaran, ya que su alegría provenía de que ellos estuvieran alegres.
Dios es fiel a aquellos a quienes llama y ha sido fiel con Pablo. La fidelidad de Dios con el pastor o ministro y con las ovejas, es lo que permite ir lidiando diariamente con las particularidades de una congregación.
Que el Señor nos ayude a ser fieles como El ha sido fiel con nosotros y que nos de la fortaleza que necesitamos para no ser vacilantes, a fin de ser sal y luz en este mundo. Bendiciones.

Después de tres mensajes del Pastor Salcedo sobre la nueva vida en Cristo, el Pastor Miguel Núñez retoma su serie sobre la segunda carta del Apóstol Pablo  a la iglesia de Corinto, titulada Poder En La Debilidad. Hoy el mensaje está basado sobre los versículos del 12 al 19, por lo que ha sido titulado: El Testimonio De Una Limpia Conciencia.

En el mensaje anterior vimos que Pablo se refiere a las misericordias de Dios y al consuelo que nos proporciona para que nosotros consolemos a los demás con la misma consolación que recibimos, y nos exhorta a ir directamente al trono de la gracia para hallar gracia  y misericordia en momentos de necesidad.

En los versículos analizados hoy, Pablo defiende su apostolado y a la vez los exhorta a permanecer fieles a la gracia recibida, combinando los momentos de la apología apostólica y de la advertencia. Les recuerda que él es un pecador y solo se regocija en Cristo Jesús. Manifiesta que la conciencia atestigua acerca del curso y tenor constantes de la vida, y por eso podemos juzgarnos y no por actos aislados.

Pablo también se defiende del cargo de liviandad e inconsistencia al no ir a Corinto, diciéndoles que los hombres buenos deben tener cuidado de mantener su reputación de sinceridad y constancia, que no deben resolver sino basados en la reflexión.

Les recuerda que la resurrección y la ascensión de Cristo confirman la fe. El Espíritu Santo afirma a los cristianos en la fe del evangelio. Pablo deseaba ahorrarse la culpa que se temía sería inevitable si hubiera ido a Corinto antes de saber qué efecto produjo su carta anterior. Nuestra fuerza y habilidad se deben a la fe, y nuestro consuelo y gozo deben fluir de la fe. Los temperamentos santos y los frutos de la gracia que asisten a la fe, aseguran contra el engaño en una materia tan importante.

Para vivir de la manera que vivió Pablo queda demostrado que fue porque saturó su mente con la verdad de la Palabra de Dios y bajó sus conocimientos a su corazón para realizar los cambios necesarios de su carácter.

Reconoció que vivió con una conciencia limpia. Si pensamos en la verdad viviremos en la verdad, si vivimos en lo digno, viviremos dignamente. Luego podremos tener una conciencia limpia.

Los corintios juzgaron a Pablo sobre la base de una percepción y no en la realidad. No juzgaron sus acciones, juzgaron  lo que ellos creyeron eran sus motivaciones.  El estaba convencido de haberse comportado en el mundo y especialmente con ellos en santidad, correctamente.

Pablo les menciona que en sus cartas y mensajes no había otro trasfondo que lo expresado, que hablaba con claridad y transparencia.

De igual manera, recuerda que Dios lo ha usado para la ministración de ellos y que no habla en la carne sino por medio de Dios. Que se gloríen en lo aprendido a través de él porque no era en la carne que enseñaba, sino en el espíritu.

Pablo muestra su corazón pastoral, ya que aun conociendo de las críticas de los corintios les dice que tiene planes de visitarlos dos veces, que los bendeciría dos veces. Pero esos planes no se pudieron ejecutar y no los pudo visitar y los corintios lo mal interpretaron.

Dios es su testigo de que sus palabras no oscila entre el si y el no.

Cómo Pablo mantiene sus afectos hacia los corintios aun conociendo de sus criticas? Ejerciendo el amor incondicional, y esto solo se logra en el Señor. Ejerciendo el amor incondicional es que podremos perdonar y no perder el afecto de nuestra pareja, de familiares y amigos.

Pablo entendió que Dios amo tanto al mundo que dio lo más preciado que tenia, Su hijo unigénito para salvación del mundo. No reclamó, no se quejó, al contrario, dio lo que más quería en sacrificio de todos.

Dios Padre, ayúdanos a imitarte amando incondicionalmente , a vivir en transparencia y en santidad. Que nuestro obrar sea claro y correcto, que no digamos si cuando queremos decir no, que no seamos de doble ánimo. Bendiciones para todos.

La semana pasada el Pastor Miguel Núñez inició una serie de prédicas sobre la segunda carta del Apóstol Pablo a los Corintios. Comenzó con los versículos del 1 al 11 del capítulo 1, pero no pudo terminar, por lo tanto esa prédica fue únicamente la primera parte de dichos versículos, y hoy nos presenta la segunda parte.


En la primera parte de dichos versículos, Pablo hace hincapié en nombrar a Dios como el consolador, porque por medio de Su amor nos consuela en nuestras aflicciones con el propósito de que el que recibe tal consolación pueda consolar a otros de la misma manera, es decir, con la misma consolación que recibió.


Recordamos que los propósitos de esta carta son presentar al Dios de toda consolación, completar la organización de una ofrenda que pretendía recoger para los hermanos de Jerusalen que estaban en dificultades y, por último, la defensa de su apostolado.


El apóstol Pablo nos presenta la consolación desde 5 ángulos diferentes. Es perfecta, paternal, con propósitos, proporcional y propicia.


Las circunstancias de Pablo fueron pruebas más allá de las posibilidades humanas. El mismo se sintió al borde de la muerte, se dio por muerto, pero al momento de morir Dios lo rescata. La misericordia y consolación es propicia y precisa. El fin de nuestra fortaleza es el inicio de la Suya.


Por eso le servimos a un Dios que de la nada hizo todo, de la oscuridad hizo la luz, a los muertos los resucita y a los muertos en delitos y pecados les da vida eterna.


Cada uno está en circunstancias ajenas del conocimiento de otros, y uno piensa que no hay salidas, que es terminal. Sin embargo, eres hijo del Dios de toda consolación. La resurrección de Lázaro muestra que para Dios no hay circunstancias terminales. Cuando crece la carga en uno, El hace crecer la gracia.


Uno de los propósitos de Dios al permitir las aflicciones es que conozcamos Su misericordia y consolación, y demos gracias a El. El se complace y uno está más en paz, y por lo tanto podemos consolar a otros, aumentar la gratitud y oraciones.
Nuestra responsabilidad es no solo ayudarnos unos a otros con oración, sino en la alabanza y la acción de gracias y, por ellas, retornar los beneficios recibidos.


Que Dios ponga en nuestros corazones el deseo de consolar a los hermanos, familiares y amigos, con la misma consolación con que El nos ha sabido consolar cuando tuvimos experiencias o aflicciones donde clamamos por Su misericordia y consolación. Bendiciones.

Corinto es una ciudad del peloponeso, al sur de Grecia. Tuvo una gran prosperidad comercial desde la época clásica. Pablo fundó esta iglesia en su segundo viaje misionero y estuvo con ellos unos 18 meses. Antes de llegar a Corinto pasó por Atenas donde predicó acerca del Dios desconocido que ellos adoraban sin saber de quién se trataba. En esta ciudad, además de su prosperidad comercial, practicaban juegos atléticos, igual que los olímpicos de Atenas, pero los llamaban juegos del itsmo, con un anfiteatro con capacidad para 18,000 personas. Como ciudad cosmopolita, así como era de creciente su actividad comercial, así era de inmoral, con su atracción a la adoración de la diosa Afrodita.

Así como la ciudad, de igual manera era la iglesia, poco madura, con tendencia a la bebida y a las inmoralidades, hasta el punto que en la celebración de la santa cena muchos se emborrachaban con el vino y comían el pan para saciar el hambre, dejando a muchos sin este elemento.

Se sabe con certeza que Pablo había escrito ya tres cartas a los corintios ( dos de las cuales no fueron preservadas ), y en 1 de Corintios, que es la segunda de estas cartas, usó palabras enérgicas para corregir y enseñar. Una gran parte de la congregación respondió en el espíritu correcto, sin embargo, hubo quienes ponían en duda la autoridad de Pablo y cuestionaron sus motivos. Por esto, el propósito fundamental de esta segunda carta es afirmar el ministerio de Pablo y defender su autoridad como apóstol, así como refutar a los falsos maestros de Corinto, lo que deja de último por su espíritu humilde. Adicionalmente, y con lo que comienza la carta, es presentar a Dios como el padre de misericordias y Dios de toda consolación y, también, completar los detalles de la colecta que estaba promoviendo para los cristianos en Jerusalén que estaban en gran necesidad. Fue escrita alrededor de los años 55 - 57 de nuestra era, desde Macedonia.

En el inicio de esta carta se habla del consolador y de la consolación, por eso este mensaje se llama carta consoladora. Hoy se predicó sobre los versículos del 1 al 11 del primer capítulo, en los cuales se nos exhorta a ir directamente al trono de la gracia para obtener misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro en tiempo de dificultad. El Señor es capaz de dar paz a la conciencia turbada y de calmar las pasiones rugientes del alma. Toda consolación viene de Dios y da paz a las almas otorgando remisión gratuita de pecados, y las consuela por la influencia del Espíritu Santo. Además es capaz de dar esperanza y gozo en las aflicciones más pesadas. El envía consuelos suficientes para sostener a los que confían en El. 

Nuestro deber es no solo ayudarnos unos a otros con oración, sino en la alabanza y la acción de gracias, y por ellas, dar retorno adecuado a los beneficios recibidos. De esta manera, las pruebas y las misericordias terminaran bien para nosotros y el prójimo.
Pablo identifica a Dios como el consolador, el Dios bendito de toda consolación. Es también el padre de misericordias, de donde emana toda la misericordia que vemos diariamente, que va desde la eternidad pasada a la eternidad futura. 
La consolación significa estar al lado del otro. Ser el Dios de toda consolación implica que El está al lado nuestro en cada aflicción. Es alguien que es capaz de fortalecerme cuando estoy débil y abatido.

Dios trae una consolación perfecta. Nos consuela en cada una de las aflicciones por las que pasamos. Moldea Su consuelo a nuestras necesidades, la hace personal, paternal, particular. No hay debilidad que su gracia no pueda fortalecer. No hay enemistad que Su cruz no pueda sanar, sanó la nuestra con El.

El propósito de Su consolación es para que podamos consolar a otros con esa misma consolación. Estamos designados a consolar a hermanos que estén en aflicción. El Señor nos consuela para que consolemos a otros. Dios no hace nada sin propósito.

Dios a veces permite experiencias difíciles en nuestras vidas porque sabe que las necesitamos. El pasa Su mano sanadora y consoladora, y nuestra experiencia la usamos para consolar a otros. El quebrantamiento precede al uso. Dios quebranta primero al que usa con el propósito primero de ablandar su corazón.

Hermano, si has tenido experiencias dolorosas en tu vida, déjate usar por Dios para que puedas ser de consuelo para otros. Nadie mejor que tu para llevar consuelo aquel que está pasando por una situación similar a la que pasaste.

18 de Octubre de 2015

Laodicea, la iglesia tibia

Laodicea, anteriormente conocida como Diospolis ( Ciudad de Zeus ), es una ciudad del antiguo imperio Seléucida, establecida entre el 261 y el 245 años antes de Cristo por el rey Antioco II y nombrada en honor a su esposa Laodice. Estaba ubicada a unos 6 km al norte de la actual ciudad turca de Denise, cerca de la aldea de Eskihisar, en Asia Menor. Fue una ciudad de mucha prosperidad comercial, y famosa por sus textiles de lana y algodón. Igualmente era un centro comercial y bancario clave. La cosmovisión de la ciudad fue muy influyente en la cosmovisión de la congregación esta iglesia.

En esta carta pastoral, la última de las dirigidas a estas iglesias, Cristo se presenta a sí mismo como el Amén de Dios, lo que en hebreo significa : es verdad. Porque Cristo es el sí de Dios, lo es en el principio y lo es en el final. Es la afirmación de Dios, el testigo fiel y verdadero, por lo que está en condiciones de conocer y de hablar.

Después de decirles que conoce sus obras, el Señor recrimina la forma de vivir muy acomodada de la gente de la ciudad, tanto en su forma de vivir como en su fe en Cristo. Compara esta tibieza espiritual a la tibieza de las aguas termales que tenían sus piscinas de gran influencia romana. Recrimina que no son fríos ni son calientes, que El prefiere que sean una cosa u otra. El prefiere una devoción apasionada, calurosa.

Los tibios no pueden reflejar el carácter de Cristo en sus vidas, son como los fariseos.
Aunque esta iglesia le resulta repulsiva, el Señor se toma la molestia de darles algunos consejos:

- Que obtengan de Cristo oro refinado. Aludiendo al proceso de pasar por el fuego el oro para su purificación, lo que es igual al proceso de aumentar su fe en Cristo y eliminar el orgullo de autosuficiencia obtenido por la prosperidad económica. La tribulación nos pasa por el fuego de la purificación de nuestra fe. Además del orgullo por su autosuficiencia, tenían la condición de no darse cuenta de que esa autosuficiencia los llevaba a una gran pobreza espiritual, ignoran su pecado.

- Que consigan ropas blancas, para que su vergonzosa desnudez no quede al descubierto. Esto significa que no tenían nada con que ocultar su vergüenza espiritual ante Dios, y más aun en sus casos que eran muy orgullosos por su producción de textiles. De modo pues, no pueden entrar al reino de los cielos con esa desnudez espiritual. No habían entregado sus vidas a Cristo. Esta vestidura blanca solo se consigue al pie de la cruz.

- Que consigan un colirio para que puedan ver. En contradicción a su orgullo de ser productores de colirios y ungüentos para los ojos. Eran famosos por sus medicinas oftalmológicas. Cristo les dice que necesitan un colirio celestial que les de discernimiento y visión. Aquí la ceguera física se utiliza como metáfora de la ceguera espiritual. El colirio de Cristo es Su gracia y misericordia.

Al final el Señor les dirige una advertencia sumamente tierna que incluye una declaración de amor. Les dice que El reprende y disciplina a todos los que ama. Se trata de aplicar disciplina para enseñar obediencia porque los ama. A pesar de su condición espiritual deplorable y de la amonestación que reciben, siguen siendo objeto del amor de Cristo y El los trata como si fueran Sus hijos. Les pide que sean celosos y se arrepientan.

Esta iglesia había desarrollado un nivel tan alto de autosuficiencia que Jesús les dice que está a la puerta y llamando, que si ellos abren El entrará y establecerá una estrecha comunión. Es decir, Cristo no estaba dentro de la iglesia, ellos consideraban que no era necesario, que ellos se bastaban por si solos.

A pesar de todos los quebrantos de esta iglesia, la esperanza de vencer permanece, y el Señor les ofrece una maravillosa promesa. Aquellos que venzan, Cristo les dará el derecho a sentarse con El en Su trono, así como El ha vencido y está sentado con Su Padre en Su trono.

Esta promesa tiene que ver con que Cristo habiendo completado Su obra está sentado a la diestra del Padre, en posición de honor, lo que El promete a esta iglesia. Los vencedores serán incluidos en los privilegios de los miembros de la familia de Dios.

Como en todas las cartas, termina con el desafío de todo aquel que tenga oídos a escuchar lo que el Espíritu dice de las iglesias. Es un llamado al arrepentimiento.

Al final de la prédica, el pastor hace una reflexión sobre nuestras vidas, y nos ofrece algunos temas de aplicación para disciplinar nuestra vida y mantener el calor de la fe:

1.- Leer y estudiar la Palabra, y aplicar a mi vida lo estudiado.
2.- Aumentar mi vida de oración para intensificar mi relación con Dios.
3.- Vivir en arrepentimiento, que me ayuda a mantener el fervor de mi fe.
4.- Hacer rendición de cuentas. Pasar tiempo con los hermanos de la congregación y que puedan ver mi estilo de vida.

¿Cómo está tu vida espiritual, fría o caliente? Es tiempo de arreglar nuestros asuntos con el Señor.

04 de Octubre de 2015

Filadelfia, la iglesia amada

La ciudad de Filadelfia, cuyo nombre significa amor fraternal, fue fundada por el rey Atalo de Pergamo alrededor del año 150 antes de Cristo al sudeste de la ciudad de Sardis, y era la más joven de las 7 ciudades a las cuales se les dirige estas cartas de parte de nuestro Señor Jesucristo.

Luego, el emperador romano Cesar Tiberio ayudó grandemente a la ciudad a recuperarse de su destrucción después de un gran terremoto en el año 17 de muestra era, y por eso le cambiaron el nombre por el de Neocesareo, pero luego volvió a llamarse Filadelfia hasta nuestros días.

La iglesia de Filadelfia es única entre las 7 iglesias de Asia Menor, porque es la única contra la cual el Señor no tiene queja alguna. El Señor se identifica claramente al comenzar la carta, se nombra el Santo y Verdadero, y el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cierra y el que cierra y nadie abre.

La santidad es el principal atributo de Jesús, y así es como se identifica al comenzar esta carta. Igualmente se dice ser el verdadero, otro gran atributo de Jesús. Siempre fue veraz y enseñaba el camino de Dios con verdad.

El Señor reconoce el trabajo y fidelidad de esta iglesia, la cual siendo de poco poder ha guardado Su Palabra y no ha negado Su nombre, por lo tanto le promete que abrirá puertas de ministerio y de servicio que nadie podrá cerrar, y su mensaje es más bien de amor, ánimo y de promesa a ser protegida por su fidelidad en medio de la calamidad y la prueba, por lo que debemos recibirla con alegría. Esta carta es muy parecida a la enviada a la iglesia de Esmirna, que también fue fiel.

A esta iglesia le fue reconocida su obediencia a Cristo al guardar Su nombre bajo circunstancias difíciles. La obediencia es un acto de reacción de la fe y es compensada con nuevas y mayores responsabilidades en el ministerio, se abren puertas grandes para la predicación de la Palabra y expansión de la obra de Dios. Cristo abrió esta puerta grande para esta iglesia.

Por lo tanto, podemos aplicar esta característica en nuestra vida personal: La obediencia. Debemos ser obedientes a los estatutos de Dios para recibir las promesas del Señor, las cuales son siempre si y amen.

Al final de la carta Jesús hace promesas a esta iglesia por su obediencia y fidelidad, pero la pregunta es: ¿ Que hacer en lo que viene el Señor? El le respondió a Filadelfia diciéndoles que perseveren y guarden lo que tienen, que es Su Palabra. Y sus nombres serán inscritos en la nueva ciudad de Jerusalén.

Es tiempo de obedecer y ser fiel a nuestro Señor y Salvador. Es tiempo de arrepentimiento y ser parte de ese grupo privilegiado donde nuestro nombre estará inscrito en el libro de la vida.

20 de Septiembre de 2015

Sardis, la iglesia muerta

Sardis fue una antigua ciudad de Asia Menor, fundada por el rey lidio Giges, entre los años 680 y 644 antes de Cristo como capital del antiguo reino de Lidia. Actualmente se conoce como Sart, en Turquía.

En estos versículos el Señor le dice a esta iglesia que conoce sus obras, pero está muerta. Le recomienda que sea vigilante, y afirme las demás cosas que están por morir. Que se acuerde de lo que han recibido y oído, y que lo guarde y se arrepienta. Les advierte que si no vela el Señor los reprenderá de sorpresa.

Los acusa de hipocresía y permitir el deterioro de la religión. Había una gran mortandad en sus almas, y otros vivían vidas hipócritas de manera desordenada. El Señor los llama al arrepentimiento y a depender de la gracia del Espíritu Santo.

En adición, el Señor les dice que hay personas que no se han manchado, por lo que a esos los tendrá junto a El y no borrará sus nombres del libro de la vida e intercederá ante Dios por ellos. Les promete gracia.

Esta es la carta más triste de las escritas a las iglesias de Asia Menor por parte de Cristo. Les dice que es una iglesia muerta.
Es interesante ver la similitud de la vida de la ciudad y de la iglesia. Así como tuvieron grandes momentos, también entraron en un letargo y muerte, una comercial y la otra espiritual. Sus historias iban de la mano. En el primer siglo de nuestra era, la ciudad dejó de ser próspera y comenzó a vivir de su historia, del recuerdo de su pasado. Igualmente esta iglesia vivía de su pasado, recordando lo que era.

Las iglesias comienzan a morir cuando se deja de predicar la palabra de Dios, y aquí se observan dos causas principales que comenzaron a matar la iglesia: 1.- Dejaron de predicar la Palabra de Dios, por lo que fueron desviándose; y 2.- La mundanalidad. Permitieron que las cosas del mundo y su afán fueran sacando los temas espirituales.

En una iglesia viva encontramos las siguientes características:
Vive sin mirar al pasado, vive el presente y mirando el futuro.
La gente nace de nuevo, porque el Espíritu que da vida está presente en esa iglesia.
La gente quiere bautizarse y dar testimonio de lo que Dios ha hecho en ellos.
La gente se arrepiente de sus pecados, lo hace cuando profesa fe y se mantiene en arrepentimiento.
La congregación tiene hambre por la Palabra de Dios. Los muertos no comen, no tienen hambre.

Aunque Cristo les dice que la iglesia esta muerta, que su situación es crítica, no los abandona, les ordena arrepentimiento, ponerse en vela, que se despierte de la mediocridad, que afirmen las cosas que quedaban, que recuerden lo que habían oído y recibido a través de las instrucciones y conocimiento. Hace hincapié que recordemos, porque en medio del pecado olvidamos. Además de recordar, debemos aplicar a nuestras vidas lo aprendido. Y también pidió arrepentimiento de parte de la congregación.

La principal característica de un cristiano es el reconocimiento de su pecado para arrepentirse y corregir lo que hizo mal.
Al finalizar el mensaje, el Pastor hizo una corta exhortación para que todo aquel que haya escuchado se arrepienta de sus pecados y los confiese a Dios, porque este es el momento de hacer las paces con el Señor, y dejarlo para después puede ser demasiado tarde.

Tiatira fue una antigua ciudad fundada unos 250 años antes de Cristo sobre el río Lico, en la parte norte de Lidia, muy cerca de Misia, en Asia Menor, a unas 35 millas de Pergamo. Una ciudad pequeña pero de mucho movimiento comercial, en la cual los comerciantes debían estar inscritos en sindicatos que controlaban todo el comercio y con tanto poder que en las iglesias, además de adorar a su dios Apolo, también lo hacían por los jefes de los sindicatos. Bajo este panorama fue fundada esta iglesia por alguno de los discípulos de Pablo.


El propósito de esta carta fue la purificación de la iglesia y llevarlos al arrepentimiento.
En las primeras palabras de esta carta, Jesucristo se identifica como El Hijo de Dios, siendo la única vez que se idéntica de esta manera en Apocalipsis. 
Las primeras líneas implican al mismo tiempo juicio y aprobación. Les dice que conoce sus obras, que son hechas en amor, fe, celo y paciencia. Que sus obras postreras son mejores que las primeras. Pero tiene algo contra ella, y es que esta iglesia convivía con una seductora, que se hacía llamar profetiza, que seducía y engañaba a la congregación, a Sus siervos. Menciona el nombre de Jezabel, aquella mujer del Antiguo Testamento esposa de Acab, de origen babilónico, una seductora de mal comportamiento. Y como Dios es conocido por los juicios que ejecuta, sobre estos falsos profetas, muestra su certero conocimiento de los corazones de los hombres, de sus principios, designios, disposición y temperamento. 


Muchos se desviaron y se dejaron seducir por esta falsa profetiza, y la iglesia permitió esta mundanalidad entre sus miembros. Esta iglesia amó tanto a los hermanos que perdió la verdad, y muchos hermanos entraron en inmoralidad e idolatría, cosas que Cristo no está dispuesto a tolerar, y esas cosas les reprochó. Elevaron el amor por encima de la verdad. En Tiatira hubo una gran tolerancia al pecado, por amor.
El problema de esta mujer era que enseñaba y seducía a la inmoralidad y la idolatría a los siervos de Cristo, a personas que habían sido comprados con la sangre de Cristo. Dios le había dado tiempo para que se arrepintiera y no lo hacía.


A modo de aplicación, el Pastor hizo la siguiente pregunta: es posible que entre nosotros haya alguien a quien Dios le haya dado tiempo para que se arrepienta de sus pecados y no haya respondido a Su voz? Piénselo y hable con Dios directamente.
En esta carta hay un grupo de creyentes, el cual está exento permanentemente de las consecuencias del pecado, porque no pierde la salvación, pero si pasa por diferentes pruebas, dificultades y tribulaciones. Dios te pone en disciplina con la intensión de sacarte del fango en arrepentimiento.


Igualmente, hubo un grupo a los que Cristo dice que los mataré con pestilencias. Esos no tuvieron tiempo para el arrepentimiento.
Otro grupo no incursionó en las profecías de la mujer de Tiatira. Fueron perseverantes y fieles. A esos no les impusieron mayores cargas. Solo les pide retener lo que tienen hasta que El vuelva, a los cuales, que son vencedores, les dará autoridad sobre las naciones y el lucero de la mañana, porque Cristo trae consigo al alma el día, la luz de la gracia y la gloria en su presencia y su gozo.
Como Dios es el que escudriña los corazones, el juicio final será por nuestras obras y las intenciones de nuestro corazón al hacer esas obras. La salvación no es por las obras que hacemos, es por la misericordia de Dios, viendo las intenciones de nuestro corazón al realizar esas obras.
El que tiene oído oiga, es el final de la carta.


Cuidémonos de las profundidades de Satanás, para que podamos vencer y mantener las obras de Cristo hasta el final.

PÉRGAMO, LA IGLESIA QUE COMPROMETIO LA VERDAD. Es el título del mensaje del Pastor Miguel Núñez, continuando su serie sobre los tres primeros capítulos de Apocalipsis, y está basado en el capítulo 2, versículos del 12 al 17.

La ciudad de Pérgamo estaba ubicada en el noroeste de Asia Menor, lo que hoy conocemos como Turquía. No hay registros de la fundación de su iglesia, pero se piensa que fue fruto de misioneros que salieron de Efesos. Para la fecha en que se les envió esta carta, la ciudad era la más importante del área, era la capital. Igualmente, era un centro de intelectuales, compitiendo con Grecia y Alejandría. Así como era de intelectual, también era reconocida por su alta liberalidad e inmoralidad. La iglesia se formó en medio de esta intelectualidad, inmoralidad e idolatría.

Estos pasajes tratan sobre la carta dictada al Apóstol Juan por el propio Señor donde se identifica como el de la espada de doble filo y que conoce donde moran, junto a Satanás, en su trono. Les reconoce que han guardado fielmente Su nombre y no han negado Su fe, aun en las persecuciones.

Cristo es quien tiene en su boca la espada de doble filo. Su Palabra corta y discierne los corazones y los pensamientos, y al final de los tiempos es el juez final de de todos los hombres y todos los reinos. El conoce donde mora la iglesia de Pérgamo, donde está el trono de Satanás, porque le rendían tributo y honra al gobernador, y que está en medio de persecuciones. Sin embargo, estos cristianos mantenían su fe, no negaban la fe. Pero les recrimina algunas cosas, tales como haber permitido en la congregación falsos maestros con falsas doctrinas, así como la inmoralidad, y a los nicolaitas, es decir, la idolatría y falsas doctrinas, lo que el Señor aborrece. Al final les pide arrepentimiento y les dice que serán juzgados porque debieron sacar a esos nicolaitas. Pero serán recompensados con nombres nuevos para iniciar esta nueva relación con la eternidad.

Dentro de la iglesia muchos dicen ser cristianos. Un número menor dice ser fiel al evangelio de Cristo, y un número mucho menor defiende la fe en Cristo en medio de dificultades y persecuciones.

En este tiempo han vuelto las persecuciones, inclusive en occidente. De acuerdo a datos del propio Vaticano, el cristianismo es el grupo de mayor persecución en el mundo. Más aún cuando la persecución es apoyada por el Estado, tal como sucedió en Pérgamo. Esto sigue pasando en la actualidad en el Medio Oriente, Korea del Norte, etc. 
Qué te ha costado vivir la vida cristiana? Te has comparado con los cristianos que viven en esos países donde existe una verdadera persecución?

En Pérgamo sucedió que la iglesia tuvo una asimilación de las costumbres de la ciudad. Asimilaron sus idolatrías e inmoralidades, así comprometieron la verdad. 

Si hoy tienes prácticas inmorales a través del internet, u otras prácticas pecaminosas, igual que los nicolaitas, es decir que tienes tus idolatrías y tus propios tronos, y dices ser cristiano, debes venir a los pies de Cristo en arrepentimiento para eliminar esas prácticas, y que afectan tu relación directa con Dios.

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