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Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

El pastor Miguel Núñez retoma su serie Poder En La Debilidad, basada en la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios después de tres semanas. Hoy su mensaje lo ha titulado: Un Enemigo Astuto Y Un Hombre Engañado,  basado en 2 Corintios 11:1-15, aunque hoy solo se está revisando hasta el versículo 4.

El mensaje anterior sobre 2 Corintios 10:7-18, el apóstol Pablo hacia una defensa fuerte de su apostolado, defendiéndose de falsos maestros que habían llegado a Corintios con un falso evangelio y que lo criticaban constantemente, queriendo ridiculizarlo hasta en su forma de escribir y hablar. Pablo defiende más el evangelio de Cristo que su persona, y al finalizar muestra su humildad, y recomienda que nadie se gloríe de sí mismo, sino en lo que hace el Señor, y esto se hace reconociendo que los dones y talentos que tienes los ha dado Dios para ser usados para Su gloria.

En estos versículos que vemos hoy, Pablo continua con la defensa de su apostolado dando razones para recomendarse a sí mismo, ya que ha predicado el evangelio puro gratuitamente. El deseaba resguardar a los Corintios de ser corrompidos por falsos apóstoles. Les explicaba que no hay sino un Jesús, un Espíritu y un Evangelio para ser predicado y recibido por ellos. Les recuerda que él fue el primero en enseñarles en la fe, y que ellos no deben escuchar a los hombres que, sin causa alguna, los alejarán de quienes fueron el medio de su conversión, y que no se formen malos juicios sobre él basados en invenciones de un adversario.

Pablo pide paciencia con su insensatez a los hermanos de Corinto, porque sabe que lo que les dirá no tiene mucho sentido. Sabe que dejará salir su orgullo para defender su apostolado, y comienza a explicar sus motivaciones, las cuales son: 

1.- Celo por la salud espiritual de los Corintios. Pablo tiene un cuidado especial por este  pueblo. Se considera el padre espiritual de los Corintios porque fue el primero en predicarles el evangelio de Cristo. 

2.- La preocupación y temor de Pablo es por los creyentes que pudieran desviarse por la astucia de Satanás a través de los falsos apóstoles. Pablo sabía que si Satanás pudo engañar a Adán, su astucia y habilidad haría caer a los hermanos de Corinto. Satanás es el instrumento número uno en la seducción del ser humano, a través de preguntas que distorsionan la verdad pero que parecen inocentes. Pablo tenía el temor que capturara sus mentes y distorsionara la fe de los Corintios. Pablo procura que la verdad no sea distorsionada. 

3.- Falsos apóstoles. Pablo tenia preocupación por los falsos maestros que predicaban a otro Jesús, otro evangelio, y que ellos los recibieran con sencillez. Predicaban otro Jesús que él no había predicado, y que traían otro espíritu que él no había traído. Eran falsos maestros que traían un evangelio distorsionado.

A Pablo le dolía y preocupaba que en Corinto estaban apartándose del verdadero evangelio y recibiendo un evangelio distorsionado, que se perdiera el esfuerzo y sacrificio que se había hecho para que se presentaran ante Cristo igual que una novia pura. Por esto Pablo hace defensa de su apostolado.

Al finalizar, el pastor lee una definición de  evangelio, y lo explica para que aquellos que no conocen bien el evangelio de Cristo, no salgan de la iglesia con una idea distorsionada o confundidos.  Luego, hace un llamado a aquellos que a quienes Dios ha quitado el velo del entendimiento del evangelio y quieran pedir perdón por sus pecados. Se levantaron muchos haciendo profesión de fe. 

Padre celestial, fortalece nuestra fe. Que este mensaje llegue a lo más profundo de nuestro corazón y podamos aplicarlo a nuestra vida y circunstancias, que no nos dejemos engañar por Satanás y falsos maestros y sus tentaciones. Bendiciones.

Poder En La Debilidad es el título sombrilla de la serie del pastor Miguel Núñez que viene realizando sobre la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios. Hoy el mensaje ha sido sobre los versículos del 7 al 18 , del capítulo 10, el cual ha sido titulado: El Testimonio Personal, La Defensa De Un Ministro Del Evangelio.

La semana pasada, a través del mensaje Las Armas De Nuestra Contienda, enfocado en los versículos del 1 al 6 de este capítulo 10, vimos que lo esencial fue reforzar el concepto de que las armas de nuestras batallas no son carnales, sino espirituales. Cuando tenemos conflictos con hermanos, no se trata de meros conflictos, son batallas para desacreditar el evangelio desacreditando la persona. Personas engañadas por el enemigo que pone ideas malignas en la mente. Pero el uso de la verdad del evangelio es el arma poderosa en Dios que destruye la mentira. Esta batalla la libramos poniendo en cautiverio todos nuestros pensamientos a los pies de Cristo. Reconociendo la verdad, estando firmes en ella. La verdad es la Palabra de Dios.

Muchas de estas ideas malignas y del mundo son propagadas a través de falsos maestros, predicadores del evangelio de la prosperidad y de guerras espirituales, por eso Pablo nos presenta la forma como debemos rechazar las ofertas del mundo, y es a través de las escrituras que destruyen las fortalezas, pensamientos arrogantes, que es el poder de Dios para vencer en la batalla.

En las explicaciones  y argumentos que está dando Pablo a los Corintios para defender su apostolado y autoridad, en estos versículos de hoy hace énfasis en que no es a su persona que defiende, sino al evangelio de Cristo, por lo que debemos mirar el interior de las personas, no  su aspecto físico, y que al igual como nosotros somos de Cristo, otras personas también son de Cristo. 

La primera acusación que recibe Pablo de parte de los falsos maestros es acerca de su apariencia física y su forma de hablar, por lo que Pablo lo rechaza diciendo que no debemos mirar lo externo de la gente, sino el interior, sus sentimientos, su carácter, su testimonio de vida. Los falsos maestros muestran un evangelio de mentiras con buena apariencia para engañarnos, igual como lo hizo Satanás con Adán y Eva.

También lo acusan de que Pablo no es un verdadero ministro. Por eso trae evidencias a través de su testimonio personal para que observen que él es un verdadero ministro de Dios. Su autoridad apostólica dada en Cristo ha sido para edificación y unificación de la iglesia, no para destrucción, por eso es un verdadero ministro de Dios.

Otra acusación que hacen es que Pablo escribe severamente. Pero Pablo responde que sus cartas no han sido para destrucción de la iglesia, al contrario han sido para edificación, corrección y unificación de la iglesia. Y asegura que lo que dice por carta también lo diría personalmente, que no tiene doble cara, lo que dice por cartas lo sustenta con su testimonio, que es la mejor defensa de su ministerio.

Pablo estaba en una encrucijada tal con las críticas que le hacían estos falsos maestros, que muchas veces decía que él mismo se sorprendía de sus argumentos, hasta decía que pensaba que había perdido el juicio haciendo comparaciones. Pero él conoce sus límites, no se gloría a sí mismo, y tiene la esperanza que cuando crezca la fe en ellos, podrán ver mejor su testimonio. 

Y finalmente recomienda que nadie se gloríe de sí mismo, sino en lo que hace el Señor. Y esto se hace reconociendo que todo eso lo hace el Señor, reconociendo al hacedor de las cosas. Reconociendo que los dones y talentos que tienes, los ha dado Dios. La paciencia, el carácter y personalidad para que hagas cosas para Dios, es Dios que lo ha dado.

El apóstol se establece una buena regla de conducta a través de su testimonio de vida, y es no jactarse de cosas sin su medida, que fue la medida que Dios le asignó a él. No hay mayor error que juzgar a las personas y sus opiniones por nuestros propios prejuicios, o halagarnos a nosotros mismos. Por tanto, en vez de alabarnos a nosotros mismos y buscar la alabanza de los hombres, debemos esforzarnos por ser aprobados por Dios y deseemos solo la honra que procede de Dios. Si nos vamos a gloriar, debemos gloriarnos en las cosas hechas por Dios, en la cruz vacía, en nuestra conversión.

Padre celestial, aumenta y afirma nuestra fe. Que podamos pensar gozosamente en todo lo que has hecho en nuestra vida. Bendiciones.

Continuando con su serie El Poder En La Debilidad sobre la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, el pastor Miguel Núñez predicó hoy sobre los versículos del 1 al 7 del capítulo 10, titulando dicho mensaje: Las Armas De Nuestra Contienda.

Al finalizar el capitulo 9 la semana pasada con el mensaje El Dios Proveedor II, vimos que el tema del mensaje era el dar a los hermanos que estaban en necesidad, pero detrás de esta acción está el carácter dadivoso de Dios, el cumplimiento de su fidelidad, temas que sólo se observan en los capítulos 8 y 9.

Ahora el apóstol, en estos primeros versículos del capítulo 10, reconoce que estamos en contienda y que existen armas para dicha contienda, por lo que establece su autoridad con mansedumbre y humildad. Mientras otros tenían al menos a Pablo, y hablaban de él con desprecio, él pensaba y hablaba humildemente de sí mismo. Recomienda estar consciente de nuestros males y pensar humildemente sobre nosotros mismos, aunque los hombres nos lo reprochen. Es decir, en esta tercera etapa de esta carta, Pablo entra en defensa de su apostolado en contra de falsos maestros que lo quieren destruir. Reconoce que es una guerra espiritual. Esta guerra comenzó en el jardín del Edén, donde Satanás, personalmente, confunde a Eva acerca de la verdad de Dios. Esta guerra se produce en la mente, es real y continua, y se libra a través de la Palabra de Dios.

La obra del ministerio es una guerra espiritual contra los enemigos espirituales. El poder exterior no es el método del evangelio, sino las persuasiones sólidas, por el poder de la verdad y la mansedumbre de la sabiduría. La conciencia es responsable de rendir cuentas sólo a Dios; y a la gente se le debe convencer sobre Dios y su deber, sin forzarlos. De este modo, son muy poderosas las armas de nuestra milicia; la evidencia de la verdad es convincente. A pesar de la oposición que hace los poderes del pecado y Satanás contra el evangelio, se observa la victoria que obtiene la Palabra de Dios. Los medios señalados, por débiles que puedan parecerles algunos, serán poderosos por medio de Dios. La predicación de la cruz hecha por hombres de fe y oración siempre ha resultado fatal para la idolatría, la impiedad y la maldad.

El foco de este mensaje es reforzar el concepto de que las armas de nuestras batallas no son carnales, sino espirituales. Cuando tenemos conflictos con hermanos, no se trata de meros conflictos, son batallas para desacreditar el evangelio desacreditando la persona. Y el uso de la verdad del evangelio es el arma poderosa en Dios que destruye la mentira. Esta batalla la libramos poniendo en cautiverio todos nuestros pensamientos a los pies de Cristo. Reconociendo la verdad, estando firme en ella. La verdad es la Palabra de Dios.

Pablo nos presenta la forma como debemos rechazar las ofertas del mundo, y es a través de las escrituras que destruyen las fortalezas, pensamientos arrogantes, que es el poder de Dios para vencer en la batalla.

Pablo era vil y despreciable para algunos, en cuanto a su apariencia externa, pero esta era una regla falsa para juzgar. No debemos pensar que nadie, salvo nosotros, pertenece a Cristo. No miremos las cosas por su apariencia externa, como si la falta de tales cosas demostrara que un hombre no es un cristiano real, o un ministro fiel y capaz del humilde Salvador.

Padre celestial, fortalece nuestra fe. Que estemos siempre firmes en Tu Palabra, Tu verdad, y en Cristo que es la roca firme, para que nada ni nadie pueda confundir nuestros pensamientos. Bendiciones.

El pastor Miguel Núñez continúa hoy con su serie El Poder En La Debilidad basada en la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios. En esta ocasión completa el capitulo 9 con los versículos del 9 al 15, siendo la segunda parte del mensaje de la semana pasada, ahora con el titulo El Dios Proveedor II.

La semana pasada, en los versículos del 1 al 8, vimos que el apóstol estimula a los Corintios para la ofrenda recordándoles que ya les había escrito sobre este tema. Les recuerda que una ofrenda es un ministerio, es un servicio a los santos. Se hace para llenar necesidades de los santos que glorifican a Dios. Los anima diciéndoles que se gloria con la buena disposición de ellos en la recolección de la ofrenda. También les recuerda que envía a Tito y a dos hermanos de confianza de Corintos para recoger la ofrenda, se asegura de que se haga la recolección y a la vez guarda su testimonio. Se observa que al recoger las ofrendas como un ministerio demuestran que esta gente conoce a Dios de una manera que la mayoría de los hijos de Dios no lo conoce. Mientras más conoces a Dios más quieres imitarlo. Cristo es el ejemplo por excelencia, ha sido el que más ha dado, dio su vida, y ha sido el que más ha conocido a Dios.

Pablo explica que la gracia de Dios es capaz de suplir para que todo abunde para la buena obra. Dios tiene el deseo de suplirte para que completes la buena obra que te asigne. Por eso es el gran proveedor.

En estos versículos del 9 al 15 vemos que las donaciones y ofrendas serán para mérito de nuestra confesión y para la alabanza y la gloria de Dios. Por eso debemos hacer el esfuerzo de imitar el ejemplo de Cristo, sin cansarnos de hacer el bien, y considerando que más bienaventurado es dar que recibir. Bendito sea Dios por el don inefable de su gracia, por la cual capacita e inclina algunos de su pueblo a dar a los demás, y a otros a estar agradecidos por ello; y bendito sea para toda la eternidad su glorioso nombre por Jesucristo, el don de valor inapreciable de su amor, por medio del cual estas y todas las otras cosas que pertenecen a la vida y la piedad, nos son dadas gratuitamente, más allá de toda expresión, medida o límite.

Podemos ver dos temas de enseñanzas importantes en estos versículos:
1.- El carácter dadivoso de Dios me invita a ser dadivoso también. Nuestro dar debe iniciar pensando en glorificar a Dios que ha sido dadivoso para conmigo. Mi generosidad debe estar anclada en la generosidad de Dios.
2.- Las bendiciones que resultan de mi obediencia a su invitación. Nuestro dar enseña a otros a tener gratitud, cultiva la gratitud en otros. También estas bendiciones sirven para glorificar a Dios. Tanto el que da como el que recibe están mostrando el carácter dadivoso de Dios, glorifican a Dios. Para ambos representa una prueba, en unos Dios forma un corazón dadivoso, mientras que en otros crea un corazón de gratitud. Es un trabajo de Dios en ambos sentidos.

El tema de este mensaje es el dar a hermanos que están en necesidad, pero detrás está el carácter dadivoso de Dios, el cumplimiento de Su fidelidad.

Pablo termina con una doxología dando gracias a Dios por su abundante gracia. Agradece a Dios por su don inefable, por los beneficios recibidos a través de Cristo, haciendo cosas por nosotros y en nosotros.

Padre celestial, aumenta nuestra fe, y damos gracias por todo lo recibido por Cristo. Pon en nuestro corazón el deseo de ser dadivosos, a reconocer las bendiciones espirituales recibidas antes de las materiales. Bendiciones.

Continuando con su serie El Poder En La Debilidad sobre la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, el pastor Miguel Núñez predicó hoy sobre los versículos del 1 al 8 del capítulo 9 de esta carta, con el título: El Dios Proveedor.

En los versículos del 10 al 24 del capítulo 8 expuestos en el último sermón con el título El Dinero Prueba Mi Integridad, vimos como Pablo daba las gracias a las iglesias de Macedonia por el esfuerzo desinteresado en la recolección de ofrendas para los hermanos de las iglesias de Jerusalén que estaban en necesidad y bajo persecución. Además, Pablo muestra su integridad en el manejo del dinero diciendo que la recolecta de esta ofrenda es una obra de gracia que Dios, no un asunto personal, le ha permitido administrar, pero que aún así va a rendir cuentas, y por eso manda a Tito a recogerla, y junto con Tito envía a otros dos hermanos de excelentes testimonios, probados frecuentemente y encontrados muy diligentes y de confianza para los de Corintos. Pablo cuida de su testimonio.

En esta segunda carta a los Corintios, Pablo enfatiza el principio de dar por gracia. Expresa que dar por gracia revoluciona la vida, y aclara de  forma convincente nuestras intenciones y principios de dar, ya que el ministerio de dar se centra en la gracia. Es una expresión de ese sacrificio precioso de Cristo.

En estos versículos el apóstol nos dice que cada uno de cómo nos dicta el corazón.  Debemos hacer lo que sentimos que Dios nos conduce hacer, puesto que Él nos ha bendecido abundantemente, de igual manera debemos seguir como propuso en nuestro corazón para hacerlo. Y no hacerlo por obligación, de manera triste o a regañadientes, como si estuviéramos sufriendo por la pérdida. Al contrario, que el dar venga de un corazón que rebosa de una gracia maravillosa de Dios y el amor. Es un tema de actitud. Dios ama al dador alegre. Él quiere que seamos dadores responsables que dan de un corazón que rebosa de la gracia de Dios.

Tenemos un tema importante: el estímulo para recoger la ofrenda.  El apóstol comienza el estímulo para la ofrenda recordando a los Corintios que ya les había escrito sobre este tema. Les recuerda que una ofrenda es un ministerio, es un servicio a los santos. Se hace para llenar necesidades de los santos que glorifican a Dios. Pablo los anima diciéndoles que se gloría con la buena disposición de ellos en la recolección de la ofrenda. También les recuerda que envía a Tito y a dos hermanos de confianza de Corintios para recoger la ofrenda, se asegura de que se haga la recolección y a la vez guarda su testimonio.

El sembrar y cosechar, aunque esta dicho en el contexto de la recogida de una ofrenda, es una metáfora dicha a un pueblo agricultor, no es un pacto con Dios, que si le das mucho Dios te devolverá mucho, es estrictamente una retribución agrícola. Los predicadores de la prosperidad lo usan para perdición de ellos y de muchos.

En el reino de los cielos, la cantidad no es lo que cuenta, lo que cuenta es la condición y la motivación del corazón. Por eso Dios se alegra con el dador alegre. No dice que sea por haber dado mucho, dice que es por haber dado alegremente, como propuso su corazón. Al dar,  recibo una bendición, la bendición de participar en la expansión del reino de Dios. Un corazón en buena salud espiritual da abundantemente, con alegría y para ayudar al hermano. Esta gente conoce a Dios de una manera que la mayoría de los hijos de Dios no lo conoce. Mientras más conoces a Dios mas quieres imitarlo. Cristo es el ejemplo por excelencia, ha sido el que más ha dado, dio su vida, y ha sido el que más ha conocido a Dios.

Pablo explica que la gracia de Dios es capaz de suplir para que todo abunde para la buena obra. Dios tiene el deseo de suplirte para que completes la buena obra que te asigne. Por eso es el gran proveedor.

Padre celestial, aumenta nuestra fe y pon en nuestro corazón el deseo, la gracia y la actitud de dar en abundancia, no sólo para la obra de expansión de Tu reino, sino para el hermano necesitado en la calle. Que nuestra actitud y comportamiento sea luz para el resto del mundo. Bendiciones.

En la continuación de la serie El Poder En La Debilidad del pastor Miguel Nuñez sobre la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, hoy se predicó sobre los versículos del 10 al 24 del capítulo 8, con el título: El Dinero Prueba Mi Integridad.

La semana pasada el mensaje estuvo centrado en el versículo 9 que trata sobre  la transformación de Cristo de rico a pobre por amor, el cual se utiliza como uno de los principales argumentos de los representantes del evangelio de la prosperidad.

En los versículos expuestos hoy, tal como se dijo la semana pasada, Pablo agradece a las iglesias de Macedonia su actitud y sus gestiones libres para recolectar ofrendas para los hermanos de Roma que estaban en necesidad.  Además, los anima y exhorta a completar la obra de la recolección de las ofrendas que habían suspendido un año antes y para eso les envía a Tito. También les habla acerca de la forma de dar, y de manera personal, él mismo expresa que como administrador de esas ofrendas es extremadamente pulcro, porque no solo debe ser transparente para con Dios, sino también para con los hombres, debe tener siempre buen testimonio. Porque el deber de todo cristiano es actuar con prudencia para evitar, dentro de las posibilidades, toda sospecha injusta.  El carácter puro y la conciencia limpia son un requisito para ser útiles al reino de los cielos. La buena opinión que el prójimo tenga de nosotros debería ser un argumento para que nosotros hagamos el bien siempre.

El corazón del hombre está dispuesto a ser exhortado y animado, pero cuando le tocan uno de sus ídolos se niega. Y el dinero es uno de los grandes ídolos del hombre, no es sólo un medio de intercambio, representa un logro, representa algo importante para él, y se niega a regalarlo, a darlo por algo intangible.  Él cree que al obtener dinero  le suma valor a su persona y quiere disponer de ese dinero como le dicte su corazón, ya sea para gastarlo o guardarlo. Por eso se tituló este mensaje El Dinero Prueba Mi Integridad.

Esta ofrenda la inició la iglesia de Corintos un año antes y Pablo los está exhortando y animando a completar la recolección de dicha ofrenda. Esta exhortación es una opinión personal de Pablo, y les dice que es conveniente para ellos mismo. Es conveniente para ellos porque como tenemos la costumbre de iniciar los proyectos y dejarlos, el completar esta ofrenda sería de buen testimonio para estas iglesias, porque sería destinada al sostenimiento de hermanos de Roma que estaban en necesidad. Además, el Señor se complace en el dador alegre, por lo que era conveniente completar de buena voluntad, libremente, esa ofrenda.

Pablo muestra su integridad en el manejo del dinero diciendo que la recolecta de esta ofrenda es una obra de gracia que Dios, no  un asunto personal, le ha permitido administrar, pero que aún así va a rendir cuentas y por eso manda a Tito a recogerla, y junto con Tito envía otros dos hermanos de excelentes testimonios, probados frecuentemente y encontrados muy diligentes y de confianza de los Corintios, para que ellos no tuvieran pensamientos contrarios . Pablo cuida de su propio testimonio. 

Así como Pablo cuida de su testimonio, también nosotros debemos cuidar el nuestro igual.  Manejar los recursos financieros, dones y talentos que Dios nos da debe ser con pulcritud.

Padre celestial, aumenta nuestra fe y fortalece nuestro carácter para rechazar las tentaciones, vivir pulcramente, siendo de buen testimonio tanto para Ti como para los hombres. Que pongas en nuestro corazón el deseo de seguir creciendo y amando al prójimo para mostrar Tu propio amor. Bendiciones.

Continuando con la serie Poder En La Debilidad, la cual está basada sobre la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, el pastor Miguel Núñez ha predicado hoy sobre los versículos del 9 al 15 del capítulo 8 de esta carta, titulando este mensaje: Cristo, Nuestro Ejemplo Para Dar. Sin embargo, en el día de hoy solo se expondrá el versículo 9 por ser de suma importancia para desmontar los argumentos del evangelio de la prosperidad basados en este versículo.

La semana pasada el mensaje se basó en los primeros 8 versículos del capítulo 8, el cual, junto con el capitulo 9, son los únicos de esta carta donde encontramos el tema de las donaciones, las ofrendas y la actitud de dar. En estos versículos el apóstol le agradece a las iglesias de Macedonia  su actitud al recoger ofrendas libremente para los hermanos que estaban en las iglesias perseguidas de Jerusalén en necesidad, y específicamente a los hermanos de Corintios que habían suspendido estas gestiones por cerca de un año y él les recodaba la necesidad de completar estas ofrendas. De igual manera les desea que, a todas sus cosas buenas, también agreguen la gracia de abundar en caridad para los pobres, considerando esta actitud de dar como una gracia de parte de Dios.

En el versículo que vemos hoy, observamos que los mejores argumentos de los deberes cristianos se extraen de la gracia y del amor de Cristo, quien aún siendo rico, siendo Dios, igual en poder y gloria con el padre, no solo se hizo hombre por nosotros, sino también se hizo pobre. Se despojo a sí mismo, como si se vaciara, para rescatar las almas de todos a través de su sacrificio en la cruz.

Por un lado, Pablo muestra la manera como Cristo dio de sí mismo, y por otro lado, muestra la motivación y amor de Cristo, la abundancia de su gracia. Nosotros no damos de esa misma manera porque simplemente no amamos de igual manera. Tenemos falta de amor y no damos de manera proporcional a como hemos recibido, porque hemos recibido Su gracia, Su amor, Su perdón y Sus bendiciones que se traducen en bienes materiales.

El apóstol también nos recuerda que el Dios Padre nos ha dado el universo para que lo administremos, luego por amor a nosotros y por nuestra rebeldía nos dio lo más preciado, nos dio a Su propio hijo,  para redimir nuestros pecados y reconciliarnos con Él mismo a través del sacrificio de Cristo en la cruz. Hizo un intercambio, Su hijo por nosotros.

Muchos piensan, principalmente los de la doctrina de la prosperidad, que con dar a Dios ganan puntos con Él, pero éstos reciben simplemente el aplauso de los hombres. Mientras que el que da con sinceridad para la obra de Dios, recibe la gracia de Dios. 

Cuando Pablo dice que Cristo siendo rico se hizo pobre para hacernos ricos, es estrictamente en términos espirituales, trata de explicar que Cristo dejó su gloria, dejó de ser Dios, dejó de ser adorado por ángeles,  arcángeles y querubines,  para ser hombre y en vez de ser adorado ser acusado, perseguido, azotado y crucificado. De ser bendito a ser maldito en la muerte de cruz. Fue rechazado para que yo fuera aceptado. Este fue un bendito intercambio, Él cambió Su gloria por nuestras vidas. Y por eso, los que pierden todo serán coherederos con Cristo.

La razón principal de tratar este tema es porque este texto nos ayuda a reflexionar sobre mí mismo, porque estamos en medio de la mayor apostasía de la historia, el hombre es extremadamente egoísta, centrado en sí mismo y en la obtención de bienes materiales, lo que nos hace rechazar el dar para la obra de Dios. Y los promotores del evangelio de la prosperidad han aprovechado este versículo sacándolo de contexto para decirles a sus feligreses  que  necesario ofrendar para que Dios los bendiga, siendo esto falso.  

Padre celestial, aumenta mi fe en Ti y Tus promesas, y hazme generoso de Tu gracia, que yo pueda ser géneros con los demás. Gracia por tu gran misericordia. Bendiciones.

Una Generosidad Ejemplar, es el título del mensaje de hoy del pastor Miguel Núñez, el cual está  basado en los versículos del  1 al 8, del capítulo 8 de la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, en la continuación de su serie Poder En La Debilidad, sobre esta segunda carta a los Corintios.

En los primeros 7 capítulos vimos el amor y consuelo de Dios.  En los capítulos 8 y 9 Pablo cambia completamente el tema de la carta, y en ella ahora encontramos suficientes instrucciones acerca de las ofrendas, del dar a la obra de Dios.  Pero veremos lo importante que es trabajar nuestro orgullo, ya que es uno de los mayores obstáculos para aceptar este tema. En estos primeros versículos del capítulo 8 el apóstol les recuerda a los Corintios la ofrenda para los hermanos pobres que estaban en Jerusalen, haciendo cumplir esto por sus donaciones, y por el amor y la gracia de Cristo, por lo que agradece esa gran generosidad. Reconociendo la gracia de Dios como la fuente de todo bien en nosotros, o hecho por nosotros, en todo momento. El apóstol elogia la caridad de los macedonios ( iglesias de Filipos, Acaya, Berea y Corintos ),  porque lejos de necesitar que Pablo los exhortara, le rogaron que recibiera la dádiva que le enviaron. Cualquier cosa que usemos o dispongamos para Dios, es tan solo darle lo que es suyo. Todo lo que demos con fines caritativos no será aceptado por Dios, ni será para ventaja nuestra, a menos que, primero, nos demos nosotros mismos al Señor. Esto lo hacemos por fe, que es la raíz; y sin fe es imposible agradar a Dios, de modo que los que abundan en fe, abundarán también en otras gracias y buenas obras.

Un autor desconocido dijo que después de muerto, el único dinero que volvemos a ver es el invertido en el reino de Dios. Pensando en algo parecido Pablo enfatiza no solo el carácter de los macedonios ( en la actualidad Grecía ), en lo referente a su misericordia, sino que enfatiza la gracia de Dios. Porque todo lo que pensamos y hacemos es porque Dios ha puesto esa gracia en nuestro corazón. Ellos recibieron abundancia de gracia que les permitió compartir los pocos recursos que habían recibido. Tuvieron un gozo abundante y generosidad en medio de una profunda pobreza, sin embargo la pobreza aumentó la liberalidad  de la ofrenda.

Es una paradoja que estos hermanos  hayan sentido un gran gozo en medio de la aflicción, y es debido a que las cosas materiales no representan ídolos para los corazones que creen en Dios. La gratitud y fe en el Señor son necesarios para ofrendar abundantemente en medio de la pobreza. 

La escasez no es un obstáculo para ofrendar. Las iglesias de macedonia que eran pobres dieron porque quisieron, libremente ofrendaron, porque tenían una visión correcta de la vida, valoraban más la vida venidera que la actual. Sentían que es un privilegio dar para Dios. Ellos suplicaron tener el privilegio de aportar para el sostenimiento de los santos. Pablo no les pidió, parece que les dijo que no aportaran por su precaria situación, pero ellos le suplicaron tener ese privilegio. Es una demostración de que la escasez no es un obstáculo para dar.

Para ser como los hermanos de macedonia, que ofrendaron aun siendo pobres, primero lograron entregarse al Señor antes que nada. Primero debo darme por entero a Dios, y luego podré dar libremente para Su obra, porque lo que hemos recibido por gracia, por gracia debemos dar. El ofrendar es una obra de gracia que Dios pone en nuestro corazón. No es una obligación, es voluntario, es motivado por el amor. 

El amor es el gran motivador de la vida cristiana. Por amor Dios da a su própio hijo. Por amor Cristo se sacrificó en la cruz. Dios dice que si lo amas debes cumplir sus mandamientos, amarlo es lo único que pide. El amor verdadero da sin medida.

Finalmente, ser rebelde al dar es un problema de fe. No creemos que Dios está con nosotros, que nos sostiene y que por Su gracia tenemos las cosas que tenemos, y que siempre nos da lo que necesitamos, no lo que queremos, pero si lo que necesitamos.

Padre celestial, aumenta nuestra fe. Que podamos verte en cada acto de nuestra vida. Que podamos tener misericordia para el prójimo como Tú la has tenido para con nosotros. Bendiciones.

Ayer domingo 26 el pastor Miguel Nuñez retomó su serie El Poder En La Debilidad, basada en la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, con el mensaje Un Pastor En Necesidad De Consuelo, exponiendo los vesiculos del 5 al 16 del capitulo 7 de esta carta.

Al final del mensaje anterior vimos que el apóstol exhortaba a los Corintios  a buscar la santidad, porque si esperamos en Dios como Padre nuestro, debemos procurar ser santos como El es santo. Les dice que era el afecto por ellos lo que le hizo hablar tan libremente, y gloriarse de ellos, en todas partes y en todas las ocasiones. Se refería a una carta enviada con su discípulo Tito en la que les confrontaba con términos muy fuertes.

En los versículos que se expondrán hoy, Pablo les dice que hubo dos situaciones que le llamaron mucho la atención y le preocupaban durante su viaje por Macedonia. Las muchas luchas externas con judíos y gentiles, y los temores internos por aquellos que habían abrazado la fe cristiana. Sin embargo, estaba tranquilo porque sabia que Dios consuela a los que están abatidos, y en su caso lo consoló con la visita que le hizo su discípulo Tito, para darle respuesta de aquella carta que había enviado, pues debemos mirar a Dios por encima de todos los medios, porque Él es el autor de todo consuelo y bien que disfrutamos. Además, sentía mucho gozo y  confianza en los frutos que ellos darían, por lo que les decía que los pastores deben alivianar los problemas del oficio pastoral, por medio del respeto y la obediencia. El pastor debe dar una respuesta adecuada por medio del cuidado hacia la congregación, sus ovejas, y con su preocupación y aprecio por ellos, y con testimonios de satisfacción, gozo y ternura. Pablo se sentía doblemente consolado, primero por la visita de Tito, y segundo por la respuesta que trajo de su carta, en la que los Corintios le hacían ver que lo amaban y se preocupaban por él.

 

En este mensaje veremos tres puntos esenciales, como son: La tristeza de Pablo, la consolación de Dios y la reconciliación de Pablo con los Corintios.

 

1.- La tristeza de Pablo. El apóstol esta muy atribulado por los conflictos que se le presentaban a su vida. Tanto las presiones externas con los judíos y gentiles, como por los temores por las almas de los convertidos. Estas situaciones lo tenían deprimido. Todos tenemos preocupaciones y temores, son reacciones típicas de un ser humano al sentir presiones en contra de lo que uno hace o piensa. Pablo sentía tristeza porque sus compatriotas no apoyaban lo que hacía y lo rechazaban. Y por otro lado, esos mismos compatriotas perseguían a los que se convertían al cristianismo.

2.- Consolación de Dios. Aún en medio de esas presiones  que le producían tristezas y temores, Pablo da gracias a Dios por Su consuelo, por el Dios de toda consolación. Fue consolado doblemente. Primero con la visita de Tito, y luego con el reporte que éste le trajo sobre la reacción de los Corintios de su carta. Ellos sentían agradecimiento de Pablo por hablerlos confrontado y ahora son mejores cristianos y mejores ciudadanos. Porque Dios utiliza las debilidades, el dolor y la desilución para consolarte, y para que tu utilices esa consolación para consolar a otras personas.

3.- La reconciliación. Pablo recordaba una carta anterior que había enviado con Tito y que había producido arrepentimiento, el arrepentimiento que conduce a la salvación, que es diferente a la que viene del mundo que produce muerte. Esta tristeza que produce arrepentimiento es buena, porque hace cambiar nuestra vida. El verdadero arrepentimiento no mira la humillación que se sufre, lo que busca es la reconciliación, y a la vez produce frutos evidentes, como les dice Pablo a los Corintios que muestran sus frutos de arrepentimiento. Ahora muestran celo o lealtad hacia él, indignacion por su comportamiento, etc, Esta separación momentánea que tenia Pablo con los Corintios lo cargaba mucho, y así lo hace saber en esta carta al decirles que la intención de la carta anterior era buena delante de Dios. 

 

A modo de aplicación, para cuando nos toque vivir circunstancias como las descritas por Pablo en estos versículos, debemos tener en cuenta que Dios esta con nosotros. Muchas veces la tristeza es la forma como Dios produce cambios en nosotros, la decepción es la forma de mostrarnos que no hemos sido agradecidos por lo que Él nos da, el dolor es Su forma de ablandar nuestro corazón. Pero con toda la atribulación, tristeza o decepción que sufrimos, Dios está con nosotros y Su gracia nos sostiene. Y estamos donde estamos porque el mismo Dios nos ha llevado ahí, y Su amor y misericordia es mejor que cualquier otra cosa, y por eso, si está con nosotros nadie estará contra nosotros, por lo que  somos mas que vencedores en Él.

 

Padre celestial, te rogamos que podamos ver en tus correcciones y tribulaciones  tu mensaje de amor hacia nosotros, y que con el consuelo que pones en nuestro corazón podamos consolar a otros que sufren, y a la vez que estos esfuerzos sirvan para reconcilar relaciones rotas. Bendiciones.

El pastor Miguel Núñez retoma su serie Poder En La Debilidad sobre la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios. Hoy el mensaje está basado en el capítulo 6, versículos del 14 al 18, y el versículo 1 del capítulo 7, titulando dicho mensaje La Santidad Implica Separación.


En estos versículos el apóstol Pablo hace la exhortación y advertencia a no unirse en yugo desigual. Los efectos fatales de rechazar los preceptos de las Escrituras acerca de los matrimonios, de amistad y de negocios, se notan claramente. Cuando los creyentes establecen estas relaciones contrarias a las expresas advertencias de la palabra de Dios, deben esperar mucha angustia.


La cautela se extiende también a la conversación corriente. Aunque no podemos evitar por completo ver y oír opiniones desagradables, debemos hacer el esfuerzo de evitar esas amistades. No debemos corrompernos juntándonos con quienes se contaminan a sí mismos con pecado.


Las promesas de Dios son razones fuertes para que nosotros busquemos la santidad alejándonos, separándonos de los hacedores de maldad. Debemos limpiarnos de toda inmundicia de carne y espíritu. Si esperamos en Dios como Padre nuestro, debemos procurar ser santos como Él es santo.
Tanto los mandatos negativos como los imperativos positivos, son claros llamados para que el creyente se separe de la forma de vida mundana, de sus pecados, y que vivamos en santidad.


El pueblo de Dios históricamente ha tenido una gran resistencia en escuchar la voz de Dios. Desde la creación el hombre ha hecho caso a voces extrañas a la de Dios, y por eso ha tenido grandes tristezas. En esta época tenemos innumerables ejemplos de creyentes que luchan con las tentaciones de convivir con incrédulos, tanto en matrimonios como en sociedades comerciales.


El texto no dice que no debemos tener ningún tipo de asociación con incrédulos del mundo, porque tendríamos que salir de este mundo, se refiere a personas que dicen ser creyentes pero viven de una manera desordenada y en pecado, con doble vida.


Debemos entender estos conceptos y aplicarlos a nuestras vidas, debemos tener cuidado, ser cautelosos en no entrar en relaciones formales con personas de este tipo. Los conceptos y comportamientos sobre los preceptos de Dios son muy diferentes, los no creyentes pudieran ser idólatras, infieles, evasores de impuestos, etc., y estos temas pecaminosos no son congruentes con nuestros principios. Nosotros somos el templo de Dios, el templo del Espíritu Santo, el pueblo escogido de Dios, Su pueblo santo, y por eso debemos tener un comportamiento diferente.


Por lo tanto, de este lado de la gloria no tendremos la santidad perfecta, pero debemos hacer todo el esfuerzo y el sacrificio necesarios para alcanzar esa santidad, incluyendo la separación de personas, negocios, trabajos o situaciones que son piedra de tropiezos o tentaciones para nuestras vidas, debemos separarnos de todo lo que no se parece al carácter de Cristo. Debemos ser ejemplos para esas personas.


A manera de aplicación, debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿ mi manera de actuar, tanto en público como en privado, está reflejando el carácter de Cristo?
Padre celestial, Tú que pones el querer como el hacer, te pedimos que aumentes nuestra fe en Cristo y pongas la fortaleza necesaria para apartarnos de personas, lugares y situaciones que representen tentaciones. Que diariamente podamos reflejar el carácter de Cristo en nuestro comportamiento. Bendiciones.

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