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Predicador Invitado

Predicador Invitado

El pastor Miguel Núñez suspende hoy su serie Poder En la Debilidad basada en la segunda carta del apóstol Pablo a los Corintios, para dar paso a la prédica del Dr. Hershael York, del Seminario Teológico Bautista del Sur, de Louisville, Kentucky, quien vino invitado por IBI a impartir una serie de conferencias para matrimonios junto a su esposa Tanya. El Dr. York predicó sobre Hebreos 12:3-17, concentrando el mensaje en los versículos del 12 al 17, por lo que ha titulado su mensaje Respondiendo A La Disciplina De Dios.

La carta a los Hebreos muestra a Cristo como fin, fundamento, cuerpo y verdad de las figuras de la ley, las que por si mismas no eran de virtud para el alma. La gran verdad expresada en esta carta es que Jesús es el Dios verdadero. Se muestra la superioridad del Hijo de Dios, y los beneficios de sus sufrimientos y muerte como sacrificio por el pecado.  El objetivo principal de esta carta es procurar que los cristianos progresen en el conocimiento del evangelio, y así establecerlos en la fe; así como también descubrir como concuerdan y se unen ambos Testamentos en torno a Jesucristo.  Esta carta es una exhortación para que el creyente continúe en la gracia de Jesucristo, ya que es rica en fundamentos de doctrina cristiana.

Los versículos del 3 al 17 del capitulo 12 que vemos hoy, hacen una exhortación a ser constante y perseverar, por lo que se presenta el ejemplo de Cristo, y el designio de la gracia de Dios en todos los sufrimientos que soportan los creyentes a través de las disciplinas que recibimos, y también se recomiendan la paz y la santidad con advertencia contra el desprecio de las bendiciones espirituales.

Las mejores disciplinas son las que se usan para mejorar la dirección de tus pasos, aunque las disciplinas correctivas por alguna mala práctica ayudan también a mejorar nuestros caminos, nuestra conducta. Pero es importante escuchar con atención los consejos y correcciones que nos hacen, y tener en nuestro corazón la actitud de hacer las correcciones necesarias.

Todo creyente debe responder de manera correcta a la disciplina de Dios, porque nos acerca más a la santidad, y sin santidad no veremos la cara de Dios, no tendremos vida eterna.

Tenemos tres aspectos que debemos tener en cuenta respecto a la disciplina, las cuales son:

1.- Debo responder a la disciplina de Dios de manera personal. Nadie aceptará por mi la disciplina del Señor, es algo completamente personal. Nos ayuda a enfrentar la fatiga de la lucha contra el poder del pecado, nos renueva las fuerzas para que podamos perseverar, ser persistente en esta carrera para lograr la paz. La paz es el objetivo de la disciplina del Padre, obtenemos el fruto de la paz. 

2.- La vida cristiana no es solitaria. Dios nos ha puesto en una congregación, con hermanos que tienen las mismas luchas que nosotros, por lo que debemos ayudarlos a terminar bien sus propias carreras. Dirigirlos a la gracia de Dios. En el versículo 15 nos exhorta a ayudar a los demás, y nos advierte al mismo tiempo para que no surjan raíces de amargura. Eliminemos las amarguras que al final es contra Dios, quien nos ha puesto en medio de esas circunstancias.

Por lo tanto, si vamos a responder a las disciplinas del Señor de manera individual y como congregación, el tercer aspecto es importante.

3.- Debemos atesorar nuestra herencia de Cristo. No cambies lo importante por lo trivial. No cambies tu herencia en Cristo por un apetito o un deseo pasajero. No cambies la eternidad por un momento. Las mayores decisiones de tu vida estarán influenciadas por tus mayores deseos. Por lo tanto, si tus deseos están basados en Cristo, tus decisiones serán para la gloria de Dios.

Cristo, durante su tiempo en este mundo, no cambio la gloria de Dios en su vida por las tentaciones que se le presentaron. Por lo tanto, Imitemos a Cristo, y exhortemos a los demás también a imitar a Cristo, a fortalecer sus manos y sus rodillas.

Padre celestial, fortalece nuestra fe y condúcenos a una vida en santidad en Ti. Ayúdanos a aferrarnos a Tu gracia para tener una mejor vida. Bendiciones.

Jonás es un personaje histórico mencionado en 2da de Reyes, el cual lo trata como un profeta que ejercía su ministerio en Israel, en los días del reinado de Jeroboan. El mismo Jesucristo lo menciona en Mateo 12:40: Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.


El libro de Jonás muestra un gran contraste entre la bondad y misericordia de Dios, y la rebeldía, impaciencia y belicosidad de su siervo. A través del ejemplo de los ninivitas nos muestra cuán grande es la paciencia y la tolerancia divina para con los pecadores, ya que Jonás se rebeló contra el mandato de Dios de ir a Nínive a predicar Su Palabra, y por el contrario, queriendo huir de Dios se embarcó hacia Tarsis. Sin embargo Dios levantó una enorme tempestad y él tuvo que ser echado al mar donde un gran pez se lo tragó, y al cabo de tres días de vivir en el estomago dicho pez lo vomitó entero en una playa de Nínive después que Jonás en oración reconoce que la salvación es del Señor.


Veremos hacia el final del libro como Jonás se encuentra yendo a Nínive, tal como Dios le había ordenado hacerlo originalmente y proclamando el mensaje que Dios le había enviado a proclamar. Este libro define que la salvación le pertenece al Señor
Jonás conocía a Dios, pero quería huir de su presencia y no hacer lo que Dios le había pedido. Así mismo somos nosotros, que nos escondemos de Dios para hacer lo que queremos. Pero Dios envió una tormenta, no como castigo, sino para detener a Jonás y hacerlo arrepentirse.


El arrepentimiento empieza con el temor de Dios. Cuando conocemos Su santidad y Su carácter, reconocemos nuestros pecados, nos arrepentimos, nos rendimos a Dios y dejamos de huir. El pez no era el castigo de Jonás, era el instrumento de Dios para su salvación. De lo contrario hubiera muerto en el mar embravecido. Jonás clamó por misericordia y fue salvado, de igual manera nosotros los pecadores podemos clamar a Dios por esa misma misericordia, no por nuestros méritos, sino por los méritos de Cristo y su sacrificio.
Nínive era una ciudad grande, comercialmente muy activa, envuelta en una vida de pecados, por lo que Dios estaba airado con ellos, sin embargo, por su propia misericordia envía a Jonás para mostrar su gloria a los asirios y que estos se arrepintieran.


Los ninivitas somos nosotros, que no buscamos a Dios, y Jonás apunta a Cristo, que Dios lo envía a proclamar Su misericordia. Tal como Dios envía a Jesús para que su sacrificio sirviera de redención de nuestros pecados y culpas. El sacrificio de Cristo es salvación para los que creen en El.


Del mensaje del libro de Jonás podemos tener varias aplicaciones para nuestras vidas, tales como:
Cultivar un corazón con la misericordia que Dios ha mostrado en nuestra vida.
Orar e interceder por aquellos que para nosotros son difíciles de tener misericordia. Que merecen que Dios tenga misericordia por ellos.


Mostrar misericordia por aquellos que no lo merecen, por aquellos que nos han hecho mal. El llamado de Dios es una muestra de misericordia. Es el vehículo para la salvación. Si no cambias tu corazón, estas condenado a regresar a los malos caminos. El arrepentimiento es un cambio en nuestro corazón que provoca un cambio de actitud y de comportamiento.

Owen Strachan es el predicador invitado de este en IBI. Owen es el presidente del Concilio de Masculinidad y Feminidad Bíblica de Kentucky, vino al país para las conferencias Se Hombre de Integridad y Sabiduría. Su mensaje de hoy fue titulado Lo Único Que Tienes Que Arriesgar Es Todo, basado en Mateo 25:14-30.

Estos pasajes narran la parábola de los talentos que nos incentivan a no estar ociosos, ya que hemos recibido todo de Su parte, hasta su vida. Los dones y talentos que hemos recibido de parte de Dios son para ponerlos al servicio de Cristo.

Estos pasajes se utilizan muchas veces para predicar sobre el manejo de nuestras finanzas, pero tienen otras aplicaciones mayores, aplicaciones espirituales. Es una parábola que Jesús utiliza para mostrar el reino de los cielos, y lo más preciado en este mundo es el evangelio de Jesucristo.

En nuestra vida espiritual muchas veces sabemos dónde Dios quiere llevarnos, pero nos produce miedo y dejamos pasar esas bendiciones. Pero debemos poner en riesgo todo lo que tenemos para poder ser usados por Dios.

Esta parábola, que narra el arreglo de cuentas de este señor y sus siervos con los talentos que les entregó, apunta a la segunda venida del Señor, quien vendrá sin previo aviso y pasará juicio a todos, arreglará cuentas con todos; por lo tanto, debemos estar atentos y apresurarnos a arreglar nuestras cuentas con Dios mientras podamos, porque el día que venga no habrá más oportunidades.

Estos versículos muestran una gran teología sobre Dios, muestran su carácter. Si eres fiel a Jesús Dios El te dirá: bien hecho, si en lo poco fuiste fiel, en lo mucho te pondré. Esto sucedió con los dos primeros siervos y con diferentes talentos que les entregaron.
Sin embargo, el tercer siervo, que tuvo miedo de invertir el talento recibido y lo enterró para devolverlo íntegro, es llamado siervo inútil.

Su miedo lo llevó a paralizarse y no hacer nada, hasta el punto que le quitaran el talento y lo echaron a las tinieblas. Esta parábola nos dice que aquellos que reciben el mensaje del evangelio y no hacen caso, serán echados a las tinieblas, donde solo hay el crujir de dientes. Recibirán juicio.

En esta parábola encontramos las siguientes aplicaciones prácticas:

1.- Entregar tu vida completa a Dios. Debemos ser como los primeros dos siervos y comenzar a trabajar inmediatamente. Debemos invertir nuestros talentos y tiempo en la expansión de Su obra, de Su Palabra. Si no has vivido de esta forma, hoy es el día de cambiar el patrón de tu vida.

2.- Debemos construir cosas. En cada área de nuestra vida debemos construir algo, crecer en nuestra vida espiritual, construir una carrera. Si Dios te dio una fortaleza, un talento, construye sobre eso y hazlo crecer.

3.- Recuerda que el pecado siempre te va a defraudar. El pecado siempre incumple sus promesas, no satisface tanto como promete y siempre cuesta mucho más de lo que crees. Nunca te llenará ni te ayudará, al contrario, te llevará a donde nunca quisieras ir

4.- No necesitas algo porque vivir, necesitas algo porque morir. Algo que valga tanto que estés dispuesto a entregar tu vida. Sólo Cristo tiene ese valor, porque cuando lo tenemos a El lo tenemos todo, tenemos vida eterna.

Esta es la era de la gracia, un tiempo concedido por Dios para que a través del sacrificio de Jesús podamos reconciliarnos con El, arreglar nuestras cuentas con El y pasar a ser Su hijo y tener una vida plena y eterna. Bendiciones.

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