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Luis Méndez

Luis Méndez

Hoy predicó el pastor Luis Méndez sobre 2 de Crónicas, capítulo 7, versículo  14, titulando su mensaje: Procurando la Bendición de Dios.

El segundo libro de las Crónicas narra el desarrollo y final del reino de Judá; también comenta el regreso de los judíos del cautiverio en Babilonia. Aunque se desconoce su autor la tradición judía lo atribuye al escriba Esdras, por lo que se observa que estos libros están muy enfocados en los aspectos del sacerdocio de ese periodo. En este segundo libro se hace una evaluación de la historia religiosa de la nación y narra hechos históricos que permiten enlazar muchos de los versículos.

El pastor Méndez introdujo el versículo base leyendo desde el versículo 11 del capítulo 7, pero el versículo base de este mensaje nos dice textualmente: " Y se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran, buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré desde los cielos, perdonaré su pecado y sanare su tierra ". LBLA.

Estas palabras están dirigidas al pueblo de Israel de ese tiempo, y al pueblo del Israel espiritual, a los cristianos de hoy día, ese es Su pueblo. Dios dio una respuesta de gracia a la oración de Salomón  que  hizo en la consagración y dedicación al terminar la construcción del templo, fue un servicio extraordinario donde el Señor mostró Su gloria. Las misericordias de Dios para con los pecadores se dan a conocer en una manera buena para impresionar con su majestad y santidad a todos las que las reciben. Y quien contemple con fe verdadera al Salvador que agoniza y muere por el pecado del hombre, por esa visión, halla agrandada su piadosa tristeza, aumentado su odio por el pecado, su alma se hace mas vigilante y su vida más santa. Este versículo nos llama a la reflexión diaria sobre qué estamos haciendo mal, qué conductas pecaminosas debemos abandonar para expresar un verdadero arrepentimiento. Debemos pedir perdón a Dios y esforzarnos por cambiar nuestra manera de vivir, a fin de parecernos más a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Todos queremos ser bendecidos y en cada bendición que recibimos Dios debe ser parte de ella, la cual no tiene que ser necesariamente material.  Cuando Dios bendice no se mide por lo que disfrutamos externamente, sino por la bendición interior. Por lo que Su bendición nos hace acercarnos más a Él.

En este evento, la consagración y dedicación del templo a Dios, es la segunda vez que la biblia recoge una visita de Dios a Salomón,  cuando se le aparece en la noche y le dice  las condiciones, el trato, para bendecir, perdonar los pecados del pueblo y sanar la tierra, como lo establece este versículo 14. 

En tal sentido, el mensaje ha sido dividido en tres partes, el llamado de Dios, la promesa de Dios y la aplicación práctica.

1.- El llamado de Dios. 

El pueblo que experimenta la bendición de Dios es porque tiene un llamado especial de parte de Dios, por lo que Él espera que el pueblo se humille, que sea consciente de la grandeza de Dios. El pueblo que Dios bendice espiritualmente es aquel que se inclina ante Su perfecta voluntad y proclama constantemente Su grandeza.

Un llamado a la oración. Un pueblo que ora constantemente es porque ya se ha humillado y Jesús nos manda a orar en todo tiempo. El pueblo bendecido por Dios se mantiene en comunión con Dios a través de la oración.

Un llamado a buscar el rostro de Dios. Significa mostrar deseo por Dios, de depender totalmente de Dios. Él se convierte en lo más importante de nuestra vida. El verdadero tesoro de un hombre se mide por lo que busca con insistencia.  Si buscas a Dios insistentemente tendrás un gran tesoro en el corazón.  El pueblo a quien Dios bendice espiritualmente es un pueblo que encuentra su mayor deleite y pasión en Dios.

Un llamado a la santidad. Es un llamado muy claro. Dios quiere que reflexionemos sobre nuestras vidas y paremos y eliminemos las actitudes pecaminosas, eliminar el pecado de nuestras vidas. Un pueblo que se ha humillado, ora constantemente, busca su rostro con insistencia, entonces,  en arrepentimiento,  debe desechar el pecado.  Es un pueblo que aborrece el pecado, y elige una vida santa.  

Es un llamado a la humildad, a orar, buscar Su rostro y lograr una vida santa.

2.- La bendición que Dios promete.  

En la primera parte del versículo el Señor establece sus condiciones. Ahora Él establece lo que hará. Escuchará las oraciones del pueblo y responderá. Perdonará nuestros pecados. Que Dios escuche nuestras oraciones y perdone nuestros pecados, eso sólo es una gran bendición.  Adicionalmente, también sanará nuestra tierra. 

El sanado de nuestra tierra significa el cuidado de Dios para Su pueblo. Será nuestro escudo de protección.  Además de escuchar nuestras oraciones y súplicas, perdonará nuestros pecados y sanará nuestra tierra. Seremos bendecidos con el perdón de los pecados y la sanidad de nuestra tierra.

3.- Aplicación práctica.  Es la reflexión diaria sobre los siguientes aspectos:

Cómo vamos a responder como pueblo?,  

Cómo vamos a eliminar el pecado de nuestras vidas?, 

Cómo vamos a depender de Dios para cultivar vidas que Lo glorifique? 

El versículo nos llama a que diariamente  reflexionemos  sobre qué pecados estamos cometiendo y que debemos abandonar,  para expresar un verdadero arrepentimiento. Nos llama a pedir perdón a Dios y esforzarnos por cambiar nuestra manera de vivir, a fin de parecernos más a nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

Padre celestial, fortalece y agranda nuestra fe. Ayúdanos a ver Tu gracia inmerecida, reconocer y confesar nuestros pecados y no volverlos a cometer, a fin de andar siempre en Tus mandamientos y cada día parecernos más a Cristo. Ayúdanos a glorificar Tu nombre con nuestra vida. Bendiciones.

05 de Marzo de 2017

El Dios que responde

Ha predicado en la IBI el pastor Luis Méndez el mensaje: El Dios Que Responde, basado en los versículos 23, 24 y 25 del capítulo 2 del libro de Éxodo.

El libro del Éxodo narra la formación de los hijos de Israel en iglesia y nación. Narra los efectos de la religión en los asuntos de reinos y naciones. Éxodo significa La Salida, siendo el hecho principal narrado la salida del pueblo judío de Egipto y el abandono de su esclavitud, guiados por Moisés. Señala claramente el cumplimiento de diversas promesas y profecías hechas a Abraham respecto de su simiente y establece proféticamente la situación de la iglesia en el desierto de este mundo hasta su llegada a la Canaan celestial, el reposo eterno.

A manera de introducción, dice el pastor Méndez que lo que creemos acerca de Dios definirá nuestra visión de la vida. Si creo firmemente en el Dios creador, entonces mi vida gira en torno a Dios. Por tanto, necesitamos la fe que nos ayuda a conocer y creer a Dios.

En los versículos escogidos para el mensaje de hoy se narra uno de los momentos más importante del pueblo de Israel, vemos que el Señor, a veces, tolera que la vara de los males caiga larga y pesada sobre la suerte del justo, y el pueblo judío pasó 400 años de esclavitud en Egipto. Al final, sometidos a sus tribulaciones, el pueblo empezó a pensar en Dios. Esta es una señal que el Señor viene a nosotros con liberación cuando se inclina y hace que clamemos a Él. Dios oyó sus gemidos; dejó en claro que había tomado nota de sus gemidos. Él recordó su pacto, del cual nunca se olvida. Esto estuvo en consideración y no algún mérito de ellos. Moisés los miró y los compadeció pero, ahora, Dios los miró y los ayudó. Él tuvo respeto hacia ellos. Sus ojos estaban ahora fijos sobre Israel para mostrarse en favor de ellos. Dios siempre es así, una muy pronta ayuda en las tribulaciones. Esto nos anima a nosotros, en este tiempo, que conscientes de culpa y servidumbre, esperamos en Él para ser liberados. Dios en Cristo Jesús también nos mira y una llamada de amor se une a una promesa del Redentor expresada en Mateo 11:28: Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo los haré descansar.

La intención del pastor Méndez con este mensaje es examinar los hechos que estaban sucediendo, qué hizo el pueblo de Israel, qué hizo Dios, y la aplicación para nosotros:

1.- Lo que sucedía. Contexto histórico. Con el nuevo rey de Egipto crecía una corriente de pensamiento que comenzó a torturar y poner en esclavitud al pueblo de Israel. Tanto así que hasta ordenaron la matanza de los niños varones que nacían. Ya tenían unos 400 años como esclavos de Egipto.

2.- Lo que hizo el pueblo de Israel. El texto dice que el pueblo gemía, se quejaba por la servidumbre siendo esclavos mal tratados. Además de gemir, clamaban. Unidos como pueblo, buscaban respuesta a su situación, clamaban, unían fuerzas. Clamaron pidiendo ayuda a Dios.
Clamar por ayuda a Dios es en acto intencional. Su fe los llevó a clamar a Dios por esa ayuda que era necesaria y que ellos sabían que Dios los podía ayudar.

3.- Qué hizo Dios. La respuesta de Dios fueron cuatro acciones: Dios escuchó su gemido, Dios se acordó de su pacto con Abraham, Dios miró su pueblo y Dios los tuvo en cuenta.
Dios había hecho esas promesas en el capítulo 15 de Génesis, por lo que para Él no era nada nuevo. Recordó su pacto y liberó su pueblo. Dios siempre recuerda sus promesas, es siempre fiel.
También Dios miró a los hijos de Israel. Porque el que formó el oído e hizo el ojo, siempre oirá y verá, Dios siempre estará presente en nuestras vidas.
Además de Dios haber oído a los hijos de Israel, Dios los tomó en cuenta. Dios los sacó de la esclavitud. Dios conoce las debilidades y limitaciones de su pueblo, sabe todo, hasta las más íntimas intenciones del corazón. Nuestras vidas están en Sus manos.

4.- Cómo todo esto puede ayudarnos? Dios escucha nuestro clamor y recuerda cada promesa hecha, que son siempre si y amen en Jesucristo. Él nos eligió como hijo y obrará para la gloria de Su nombre.

Padre celestial, fortalece nuestra fe. Ayúdanos a recordar tus promesas. Ayúdanos a vivir con la esperanza de verte frente a frente sabiendo que estás con cada uno de nosotros. Bendiciones.

Desafiados A Una Mejor Vida ( segunda parte ), el domingo 22 de enero, el pastor Luis Méndez continua con la segunda parte de este sermón en la IBI, el cual está basado en la carta a los Hebreos, capítulo 13, versículos 5 y 6.

La semana pasada, en la primera parte del mensaje, vimos la exhortación del autor de Hebreos al decirnos de manera imperativa: Sea vuestro carácter sin avaricia. Con relación a este mandato vimos tres ilustraciones bíblicas sobre la avaricia y codicia, las cuales fueron:  1.- En 2 Reyes 5 en la historia de Amaán , 2. En Mateo 26 y 27 vimos la historia de Judas , y 3. En Hechos 5 vimos la narración de lo sucedido con Ananías y Safira. 

Aprendimos que la dinámica de una vida excelente debe ser vivir bien ahora, disfrutando de lo que Dios nos ha dado,  y deseando aún más lo que Dios nos ha prometido.  Ese es el desafío.  De ahí es el título de este mensaje ( Desafiados A Una Mejor Vida ). Debemos aprender a estar satisfechos y confiados en Dios. Es la mayor exhortación. Sea nuestro carácter sin avaricia.

La avaricia nos hace miserables. Por eso el autor de Hebreos nos exhorta  a tener un carácter sin avaricia.

El efecto más dañino que tiene el mal de la avaricia es que apaga el temor de Dios. En vez de vivir deleitándonos en sus promesas, vivimos provocando sus juicios. Por eso debemos combatirla porque enfría nuestro deleite en Dios. El contentamiento es el antídoto contra la avaricia. Contentamiento con lo que Dios nos ha dado ahora. Tener a Jesús en el corazón es el verdadero gozo, es la fuente del contentamiento, es todo lo que necesitamos.

Después de aprender a vivir bien deleitándome en lo que Dios ya me ha dado, somos desafiados por Dios a una mejor vida. A tener una vida de contentamiento. Una de las demandas más extraordinarias de la vida cristiana es aprender a estar confiados en Dios. Cómo balancear la tranquilidad y gozo con lo que Dios nos ha dado, con mis deseos y aspiraciones.

Por confiados debemos entender que se refiere a depositar toda nuestra confianza en Dios. Esta confianza está sustentada en las promesas de Dios, las cuales están establecidas en Deuteronomio 31, versículo 6. Por tanto, no podremos vivir contentos si no confiamos en Sus promesas que nos dice que nunca nos abandonará.  La mayoría de nuestros problemas es porque no vemos a Dios en nuestras circunstancias. 

Debemos aprender a ver a Dios, y no vernos tanto a nosotros mismos. Aprender a deleitarnos en la Palabra.  La presencia de Dios la podemos verificar en la vida práctica a través de su regalo para nosotros en Jesucristo, en Número23:19 y en Romanos 8 podemos verificar esto, y en adición tenemos el Salmos 73:21.

El punto principal no es lo que pasa aquí, sino lo que pasa en la eternidad. Nuestra bendición en Dios. Dios es la fortaleza de mi corazón.  La clave no es vivir por lo que yo siento, sino por lo que Dios ha prometido. El efecto de la promesa de Dios es crear confianza. Aprender a escucharnos menos a nosotros mismos y escuchar más a Dios a través de lo revelado en Su palabra. Para esto tenemos múltiples pasajes en los Salmos que sustentan Sus promesas.

La paz es un fruto del Espíritu y vendrá a mi corazón porque he confiado en Dios, no porque posea bienes o por lo que piense de mí mismo.  Lo veo en cada día de mi vida porque Su palabra lo establece y que Él es grande y poderoso más que mis circunstancias. Porque el enemigo de nuestras almas siempre está trabajando para presentarnos la bondad de Dios como una crueldad. Muchas veces Dios permite un mal menor para librarnos de un mal mayor, porque Dios siempre es bueno y siempre está a mi favor.

La única manera de crecer y confiar en Dios es si aprendemos, meditamos y reflexionamos más en Dios y Su Palabra. Al abrazar sus promesas y confiar más en El, entonces Dios me libera del temor, y soy más ayudado por Él. Al finalizar,  el pastor Méndez leyó una porción del salmo 118  y reflexionó sobre esta confianza en Dios, reconociendo la bondad de Dios. Por lo que hizo la siguiente pregunta: ¿Cuál es la base de nuestra confianza en la vida?, e inmediatamente responde: nuestra confianza debe estar en Dios y sus promesas que están en Su palabra. Dios nos desafía hoy para que nos rindamos más a Él, rendir nuestros temores, que tengamos una mejor vida en Él.

Padre celestial, fortalece y aumenta nuestra fe. No queremos seguir iguales, cambia nuestra visión, para que Tú seas lo primero en nuestras vidas. Ayúdanos a ver tu desafío para nuestra vida, y poder cumplir el propósito para lo cual  Tu nos has creado. Bendiciones.

En la IBI  predicó hoy el pastor Luis Méndez  con el mensaje  titulado Desafiados A Una Mejor Vida ( Primera Parte ), basado en los versículos 5 y 6 del capítulo 13 de la carta a los Hebreos.

Hebreos está dirigida a creyentes judíos que conociendo las Escrituras, estaban sometidos a persecución y manifestaciones de intolerancia entre quienes les rodeaban.  El tema principal del libro es la superioridad de Cristo y del cristianismo sobre la religión judía. Se dirigió, como ya anotamos, a personas que tenían conocimiento de la Ley. Algunos estaban tentados a volver atrás, pero el autor sale al paso para alentarlos al resaltar la obra de Jesucristo que les salva, restablece la relación con el Padre y vela por Su pueblo.

El inicio de cada año es tiempo de establecer propósitos de vida, pero lo más importante es tener a Dios presente siempre, a fin de que si no se cumplen esos propósitos o deseos, no se origine una situación perjudicial, que sea dañina para nuestras vidas, y evitar que haya incertidumbre, amargura o frustración.  Por lo tanto, como cristianos debemos aprender a poner todas nuestras aspiraciones en completa alineación con las promesas de Dios.

Estos versículos muestran exhortaciones a diversos deberes cristianos y a estar contentos con lo que asigna la providencia.  Los cristianos tienen razón para estar contentos con su situación actual. Esta promesa contiene la suma y la sustancia de todas las promesas: No te desampararé ni te dejaré.  En el lenguaje original hay no menos de cinco negativas juntas para confirmar la promesa:  el creyente verdadero tendrá la presencia bondadosa de Dios consigo en la vida, en la muerte, y por siempre. Los hombres no pueden hacer nada contra Dios, y Dios puede hacer que resulte para bien todo lo que los hombres hacen contra su pueblo.

La dinámica de una vida excelente debe ser vivir bien ahora disfrutando de lo que Dios nos ha dado y deseando aún más lo que Dios nos ha prometido.  Ese es el desafío. De ahí es el título de este mensaje ( Desafiados A Una Mejor Vida ). Debemos aprender a estar satisfechos y confiados en Dios.  Es la mayor exhortación. Sea nuestro carácter sin avaricia.

Esta exhortación está dirigida a nuestro carácter, está dirigida a nuestra forma de vivir, a nuestra vida completa, a nuestro estilo de vida. Que no estemos controlados por un deseo fuerte de acumular cosas materiales que Dios no nos ha dado, deseando cosas de otras personas. La avaricia es un gran mal. Nos gobierna y afecta nuestra vida.

Para ver el gran mal que es la avaricia podemos traer tres (3) ilustraciones bíblicas:

1.- En 2 Reyes 5 encontramos la historia de Naamán, quien siendo un capitán del ejército muy querido y popular por las grandes batallas que había ganado, enfermó de lepra, por lo que le recomendaron ir al profeta Eliseo para que lo curara. Al llegar donde Eliseo, se sintió rechazado, ya que éste no lo había tratado con la importancia que pensaba de sí mismo y trató de marcharse, pero uno de sus ayudantes lo convenció de que hiciera lo que Eliseo le había dicho. Lo hizo y fue curado de la lepra. Inmediatamente fue donde Eliseo a entregarle regalos y ofrendas, pero el profeta lo rechazó. Para él no era tiempo de aceptar dinero. Pero Giezi, criado de Eliseo, pensaba diferente y cuando Naamán salió, inmediatamente Giezi le fue detrás para pedirle la ofrenda.  

Al regresar le mintió a Eliseo y éste lo maldijo diciéndole que la lepra de Naamán se le pegaría a él y su descendencia para siempre. 

La codicia de Giezi fue capaz de cambiar las bendiciones de Dios viviendo al lado de Eliseo, por el dinero que Eliseo había rechazado.

2.- En Mateo 26 y 27 vemos la narración de lo sucedido a Judas, quien llevaba las finanzas del  grupo de los discípulos  de Cristo, un discípulo muy querido. Su avaricia vendió a Jesús, luego su arrepentimiento lo llevó al suicidio ahorcándose.  

La codicia fue tan fuerte en el corazón de Judas que fue capaz de vender al hombre que más lo había bendecido.

3.- En Hechos 5 tenemos la narración de lo sucedido con Ananías y Safira, quienes ayudaban en la formación de la iglesia de Cristo, y mintieron al Espíritu Santo para no entregar el producto de la venta de una propiedad. 

La avaricia los llevó a quedarse con esa porción y cuando fueron confrontados murieron.

El efecto más dañino que tiene el mal de la avaricia es que apaga el temor de Dios. En vez de vivir deleitándonos en sus promesas, vivimos provocando sus juicios.  Por eso debemos combatirla, enfría nuestro deleite en Dios.

La avaricia nos hace miserables. Por eso el autor de Hebreos nos exhorta a tener un carácter sin avaricia.   Es importante señalar que el tener dinero no es pecado, el pecado es amar el dinero sobre todas las cosas. Lo importante es hallar un balance en nuestra vida entre la satisfacción y agradecimiento con lo que Dios nos ha dado, y nuestros deseos y aspiraciones.

El contentamiento es el antídoto contra la avaricia. Contentamiento con lo que Dios nos ha dado ahora. Tener a Jesús en el corazón es el verdadero gozo, es la fuente del contentamiento, es todo lo que necesitamos. 

De estos pasajes podemos aprender a llevar nuestras aspiraciones y deseos a la palabra de Dios. Estar seguros que nuestros deseos y aspiraciones traerán satisfacciones espirituales más que materiales.   Aprendamos a confiar más en 

Dios. Él nos llama a una vida diferente.

Padre celestial, fortalece nuestra fe. Ayúdanos con Tu gracia a poder responder cuando nos llames a otra vida.  Queremos crecer  con el gozo de Tu presencia, y no con las cosas materiales de este mundo. Bendiciones.

18 de Diciembre de 2016

¿Cómo terminar el año bien?

El predicador en la IBI hoy fue el pastor Luis Méndez, quien nos trajo un mensaje basado en la carta del apóstol Pablo a los Filipenses. Desarrolló los versículos 12 al 14 del capítulo 3, titulando el mensaje: ¿Cómo Terminar El Año Bien?.

Esta carta del apóstol Pablo tiene la intención de afirmar en la fe de Jesucristo a los Filipenses y animarlos a andar como corresponde al evangelio de Cristo. Esta es la única epístola de las escritas por Pablo en que no hay censuras, en toda la carta se observa la confianza y la felicitación plena, y los Filipenses son tratados con un afecto peculiar.

En estos versículos el apóstol expresa el ferviente deseo de ser hallado en Cristo; además sigue adelante en búsqueda de la perfección y recomienda su propio ejemplo a otros creyentes.

Esta sencilla dependencia y fervor del alma de Pablo no se mencionan como si hubiera alcanzado el premio, o ya fuera perfecto a semejanza del Salvador. Menciona que olvida lo que queda detrás para no darse por satisfecho por las labores pasadas o las actuales medidas de gracia. Se extiende hacia adelante, prosigue hacia la meta; expresiones que demuestran gran interés por llegar a ser más y más como Cristo.

El pastor Méndez inicia su reflexión acorde con la época que estamos viviendo, ya que estamos muy cerca de ver terminar el año, y casi todos hacemos reflexiones. Unos con tristezas por pérdidas y aflicciones pasadas, y otros con alegrías por situaciones que han vivido que marcaron sus vidas para mejorar o tienen promesas para mejorar el próximo año. Entonces la pregunta sería: Cómo nosotros, como cristianos, debemos responder al final del año 2016?, cuál debe ser la actitud que debemos presentar ante estas situaciones de fin de año?.

Estos tres versos de Filipenses nos presentan la actitud que debemos tener al final de este año. Para esto debemos ver dos temas importantes: Evaluación y Resolución.

Para una buena evaluación debemos ver dos aspectos también: humildad e identidad.

El apóstol Pablo tuvo la oportunidad de recibir grandes bendiciones, sin embargo siempre mantuvo una gran humildad al referirse que él mismo no ha llegado a su meta final.

Para cada uno de nosotros es difícil admitir que no hemos llegado a la meta. En lo económico, en el aspecto laboral, en nuestro matrimonio, etc. Es difícil admitir que todavía tenemos ira, celo y envidias.

Cómo podemos llegar ahí?. Además de la humildad, también debemos tener identidad. Debemos reconocer las virtudes de Jesús y saber que Él nos hizo suyo, nos adoptó. Y esta adopción costó la sangre de Jesús. Esa es nuestra identidad en Cristo. Pablo reconoce que no ha llegado, pero quiere conocer más a Jesús.

También debemos tener una buena resolución, y para esto debemos tener en cuenta tres aspectos: 1.- un buen enfoque. Pablo no se diluía en muchas cosas a la vez, tenia un solo enfoque, y era cumplir con el propósito de Dios para su vida. 2.- Una buena meta. Pablo reconoce no haber llegado a la meta y por eso la persigue. Su meta es parecerse cada vez más a Jesús. Y, 3.- Una buena dinámica. Si tenemos un enfoque y una meta, debemos tener un plan de acción. Para esto debemos olvidar cosas viejas, nuestros fracasos, nuestros temores, nuestras derrotas temporales, los ataques del enemigo, las ofensas de amigos. Aprender de Dios a perdonar. Nosotros perdonamos porque Dios lo ordena, no porque la otra persona se lo merece. El perdón es una parte importante de esa dinámica. Es imposible crecer en Dios si vivimos en el pasado, si vivimos en luchas y amarguras.

El apóstol prosigue, sigue avanzando en su crecimiento espiritual, olvidando lo que queda atrás. Deja atrás las cosas dolorosas de su vida.

Para terminar el año bien, debemos hacer una buena evaluación de lo sucedido en el año, reconocer las circunstancias con humildad e identidad en Cristo, y tener una resolución adoptando una buena actitud

Finalmente, el pastor Méndez nos exhorta a que copiemos del apóstol Pablo, que aprendamos que debemos ser humildes, agradecidos y depender más de Dios. El día final de este año acordémonos de Dios, agradeciendo las muchas cosas que nos ha dado, y en humildad reconocer nuestra dependencia de Él.

Padre celestial, Padre eterno, fortalece nuestra fe. Te pedimos que en estos días de fin de año pongas en nuestro corazón el deseo de reflexionar sobre nuestra carrera en el cristianismo, los frutos que hemos dado y lo mucho que nos falta por alcanzar la meta deseada. Que también pongas la humildad necesaria para reconocer nuestras fallas y pecados cometidos, así como la fortaleza para pedir perdón y perdonar a otros y no volverlos a cometer. En el nombre de Cristo Jesús pedimos estas cosas. Bendiciones.

13 de Noviembre de 2016

El Evangelio En Comunidad

Debido a indisposiciones de salud del pastor Miguel Nuñez que le impidieron predicar, de improviso hoy ha predicado en la IBI el pastor Luis Mendez, con un mensaje  basado sobre el libros de Los Hechos De Los Apóstoles, capítulo 2, versículos del 42 al 47, el cual tiene por titulo: El Evangelio En Comunidad.  Como el evangelio nos reta  a compartir sus enseñanzas y vivir en comunidad. 

En este capítulo se narra que después de la ascensión de Jesús a los cielos, se había reunido una multitud el día de pentecostés. Gente con diferentes culturas y diferentes idiomas, pero todos estaban adorando al Señor. Todos adoraban a Dios en sus propios idiomas. Pedro al ver esto comenzó a explicar cual es el milagro que estaba sucediendo, que es lo que estaba pasando en ese momento, proclamando que el Jesús que habían crucificado es el Señor de Señores. 

Luego de escuchar el mensaje de Pedro fueron añadidos unas 3,000 almas a la fe. Fue el nacimiento de la iglesia cristiana. Esta primera iglesia de Jerusalén crearon el modelo de vivir juntos.

En estos versículos vemos 7 características de cómo vivían en comunidad, la forma de iglesia bíblica. Podemos observar el inicio de la iglesia como ejemplo.  Las características son las siguientes:

1.- Centrada en la Biblia. Se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles. Este fue el mensaje que Pedro proclamó, es el evangelio puro. También Pablo se lo exhorta a Tito para que las enseñanzas continúen de generación en generación.

2.- Promovía la comunión. Además del estudio de las Escrituras se dedicaban a la comunión entre ellos, compartían lo que tenían. Esta iglesia del inicio nos reta a vivir en comunidad. Vive como familia, a vivir juntos.  Porque el vivir juntos en la iglesia es parte del proceso de santificación.  Es imposible la santificación sin congregarnos.  Por eso Dios tiene un propósito con cada persona en particular que lleva a una congregación, y los dones y talentos de esa persona, que son dados por Dios, son para ser usados en esa congregación.

3.- Saturada de oración. Esta iglesia tenia como primer objetivo la oración. Aunque la oración no es para informar a Dios, si es para Glorificarlo, y reconocer Su grandeza delante de nuestras debilidades. Una iglesia sana es una iglesia que ora. Esta iglesia se mantenía junta, unánime, en oración.

4.- Apoderada del Espíritu Santo. En Hechos nos indica que todos tenían temor, referencia, sus corazones estaban dolidos por la crucifixión de Cristo. Entonces Pedro los exhorta al arrepentimiento y que se bauticen en el nombre del Jesucristo, para que reciban la promesa de que el Espíritu Santo morará en ellos, para que reciban el poder del Espíritu Santo. En esa ocasión 3,000 personas se arrepintieron y fueron bautizados en el Espíritu. Esta iglesia vivía el poder de Dios, el poder del Espíritu Santo.  Porque Dios solo puede transformar cosas ordinarias en extraordinarias.

5.- Compartía todo lo que tenían. Vendían todos sus bienes para compartirlo con los demás. Continuaban viviendo en comunidad, compartían el pan diario, y se mantenían orando. Los creyentes debemos pensar en plural, no en singular, eliminar el individualismo que hoy existe.

6.- Era una iglesia gozosa. Una iglesia que es generosa es una iglesia gozosa. Vivían agradecidos de lo que Dios les había dado, compartiendo lo que Dios les había dado. Vivían juntos en oración, contentos y gozosos.

7.- Bendecida por Dios. Era una iglesia muy bendecida. El Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos. La iglesia ganó el favor de la comunidad. 

Haciendo una mirada en retrospectiva, con las características revisadas, podemos ver como es una buena iglesia. Por lo tanto, podemos aprender de ella y copiarla. La IBI es semejante, tiene muchas de las característica de esta primera iglesia. Además de copiar a esta primera iglesia, lo importante es que el nombre de Cristo sea glorificado.

Padre celestial, fortalece nuestra fe. Que esta fe nos mueva a vivir como los primeros creyentes y con nuestra vida podamos glorificar a Dios.

Hoy en la IBI tuvimos como predicador invitado al pastor Luis Méndez con el mensaje  Cómo Acercase A Dios, basado en el capítulo 15 del Evangelio de Lucas.

El pastor Méndez tiene más de 10 años pastoreando la comunidad latina de la iglesia que dirige John Piper en Minnesota. En esta ocasión fue traído por la IBI a impartir una serie de charlas dirigidas a los matrimonios, tituladas Una Pareja En Crecimiento, ya que el pastor Méndez tiene una maestría en consejería, lo que además de su pasión, es una de sus principales responsabilidades en la iglesia que pastorea. Y por supuesto, se aprovechó para que hoy predicara.

 La intención de Lucas en su evangelio fue escribir un libro que  describiera fielmente los sermones y milagros de Jesucristo, los cuales les fueron contados por discípulos de Jesús, por actores de primera línea. Aunque el libro, o evangelio, está dirigido a una persona llamada Teófilo, como si fuera una carta, es obvio que estaba destinada para un público más amplio. Estaba destinado a los gentiles, como se le llamaba a los ciudadanos que no eran judíos. Es una fuente constante de alegría a todo el que escucha por primera vez, o a quien se le recuerda, de la gracia de Dios por medio del Mesías, el Redentor, quien logró la salvación para todos los que confían en la sangre que El derramó y así reciben la vida eterna.

En el capítulo 15 que estaremos revisando hoy, vemos varios temas, tales como las parábolas de la oveja y la pieza de plata perdidas, que se refieren al esfuerzo que se hace para encontrar lo perdido, ese mismo esfuerzo hace Jesús por buscar las almas perdidas y no descansa hasta encontrarlas. Igualmente la parábola del hijo pródigo, y el hermano mayor ofendido por las atenciones y fiesta que hizo el papá al regresar su hermano a la casa paterna en actitud de arrepentimiento, y la actitud del padre con su muestra de gracia y amor. De la misma manera hay fiesta en el cielo cuando un pecador se arrepiente. Tanto el encuentro de Jesús con nosotros, como nuestro arrepentimiento, están diseñados para  acercarnos a Dios, y  ese acercamiento transforma completamente nuestra vida. El mensaje se concentró en esta última parábola,  en la  del hijo pródigo.

Esta historia nos muestra nuestra tendencia a alejarnos de nuestro Padre creador. Comienza mostrando nuestra condición egoísta, egocéntrica, pidiendo lo que él pensaba le pertenecía. Y quería su proporción de las riquezas del padre para gastarlo en mujeres y bebidas. Con el tiempo lo gastó todo, hasta tuvo que buscar trabajo en una granja de cerdos, y pasó tanta hambre que llegó a considerar que la comida de los cerdos sería buena para él. Al verse así se sintió confrontado por lo que había hecho y había dejado,  por lo que se arrepintió.

Entre otras, tenemos 4 aspectos que debemos considerar para estar más cerca de Dios:

1.-  Tienes que experimentar cansancio del estilo de vida que llevas, 2.- Humillarte, 3.- Rendirte y 4.- Gozarte.

1.- Debes cansarte del estilo de vida que llevas. Darte cuenta que ese estilo de vida  no es el adecuado. Nada sucederá hasta que no estés insatisfecho de esa vida que llevas. Tu alma se cansa de vivir sin Dios. Si te arrepientes de esa vida, ahí comienza la transformación.

2.- Tengo que humillarme. Debo reconocer mis pecados, admitir mí pecado, y humillado pedir perdón. Pedir perdón a Dios y a todos lo que hemos ofendido. Y con la confesión y arrepentimiento de nuestros pecados, Dios se complace al perdonarlos.

3.- Debo rendirme. Se muestra un gran contraste en el carácter del hijo pródigo, al inicio pide y exige su parte, y ahora no exige restitución, solo pide un humilde trabajo. Se ofrece rendido a su padre. Así como lo recibió su padre, así Dios nos recibe.  Él nos perdona y olvida nuestros pecados.

4.- Debo gozarme. En mi vida anterior estoy perdido, muerto en mis pecados, y ahora he sido rescatado, he sido llevado de muerte a vida. En esta parábola el padre mandó hacer fiesta por este regreso del hijo y le agradece a Dios por traerlo con bien y ver el cambio en su carácter.

En la gracia de Cristo, estamos tan cerca de Dios como nosotros queramos. Y Dios se complace en recibirnos y perdonarnos, porque Dios está en el negocio de la transformación, está presto para cambiar nuestra vida al ver nuestro rendimiento y arrepentimiento.

¿Cómo está tu vida en estos momentos? ¿Cómo te sientes en tu relación con Dios?

Reflexionemos sobre nuestra vida, pidamos perdón arrepentido y humillado, y entreguémonos  a Cristo completamente para tener una vida nueva, una vida transformada y eterna. Bendiciones.

El viernes 29 y el sábado 30 será la Conferencia para Matrimonios “Una pareja en crecimiento” con el pastor Luis Méndez de la Iglesia Bethlehem en Minnesota. Con este evento damos inicio a los Grupos de Matrimonio. El precio es de RD$750 por pareja y las taquillas están a la venta en la Librería del Centro Ministerial. Este evento es solamente para matrimonios de la IBI (es decir, miembros y asistentes regulares).