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Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es médico de profesión y pastor de vocación, con una maestría en Teología del Southern Baptist School for Biblical Studies. Desde el año 1998 ha sido pastor titular de la Iglesia Bautista Internacional de Santo Domingo, República Dominicana, y en la actualidad dirige su cuerpo de pastores. Adicionalmente es fundador y presidente de Ministerios Integridad Sabiduría®, una organización sin fines de lucro que tiene la visión de contribuir a cambiar la sociedad de nuestros días sembrando la Palabra de Dios por medio de recursos audiovisuales y literarios.

El Dr. Núñez es presidente y fundador del Instituto Integridad y Sabiduría, donde también es profesor de diferentes materias que componen el programa de estudios. También dirige y participa en la conducción del programa televisivo semanal Respuestas, Verdades absolutas para un mundo relativo®. Está casado con la Dra. Catherine Scheraldi.

 

13 de Septiembre de 2020

Cristo, compasivo y confrontador

Este domingo, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón “Cristo, compasivo y confrontador” basado en Juan 6.

06 de Septiembre de 2020

Cristo, el orquestador de tormentas

Este domingo, el pastor Miguel Núñez retomó la serie “Él es, el Cristo que predicamos" predicando el sermón “Cristo, el orquestador de tormentas” basado en Marcos 6:45-54.

Cada uno de nosotros ha pasado por dificultades, adversidades, pruebas y tormentas de diferentes tipos en algún momento de su vida. De la misma manera, es fácil admitir que todos hemos experimentado temor, ira, frustración e impotencia en medio de esas tormentas. De alguna manera nosotros hemos olvidado que Dios se declara responsable de todo cuanto ocurre en su universo y de manera especial de cuanto ocurre en nuestras vidas como vemos a lo largo de la historia bíblica. Por tanto, Dios es el responsable de todas y cada una de tus tormentas (Isaías 45:7; Amós 3:6; Lamentaciones 3:38)

Desafortunadamente, en vez de someterse a la voluntad de Dios, muchos luchan contra la tormenta que ha llegado a su vida, pasando por alto que la tormenta ha sido orquestada por Dios. Por tanto, luchan contra Dios y no contra la tormenta.

En su comentario sobre el libro de Mateo, Warren Wiersbe nos dice que hay dos tipos de tormentas que Dios orquesta:

1. tormentas de corrección cuando Dios nos disciplina  y

2. tormentas de perfección cuando Dios simplemete quiere hacernos crecer.

Ambos tipos de tormentas son necesarias. Las tormentas de corrección nos quiebran el orgullo, la rebeldía, la autosuficiencia y el espíritu de desobediencia y nos forzan a someternos a Su voluntad. Las tormentas de crecimiento nos fortalecen el carácter,   debilitan mis emociones negativas como lo es el temor y la ira, y nos enseñan a confiar solo en Dios y no en el hombre.

El pasaje de hoy narra un evento de tormenta que parece ser una tormenta de corrección y de perfeccion a la vez.

La primera vez que Cristo calma una tormenta es en Marcos 4 y la respuesta de los discípulos simplemente fue ¿y quien es este que hasta los vientos le obedecen? Pero ahora, la segunda vez, la respuesta es en “Entonces los que estaban en la barca le adoraron, diciendo: En verdad eres Hijo de Dios.” (Mateo 14:33)

Notemos que lo último que ocurrió ese día fue que ellos se postraron y le adoraon y dijeron verdaderamente tú eres el Hijo de Dios. Ahí era exactamente donde Cristo quería llevarlos: a un mejor conocimiento de quien Él es, para que eso produzca una mejor adoración. La única adoración que Dios quiere es la adoración en espíritu y en verdad la cual depende de lo que yo conozca de Él.

Este fue el entrenamiento del Senor:

• Primero una tormrenta en medio del mar donde el Señor estaba presente en la misma barca con ellos (En Marcos 4).

• Luego una tormenta también en el mar donde el Señor NO estuvo visiblemente con ellos inicialmente (En Marcos 6).

• Posteriormente al morir Cristo, sufrieron una tormenta emocional con la pérdida de su esperanza. 

• Y luego después de la muerte de Cristo se produjo entonces la tormenta de la persecución. Pero para entonces los discípulos estaban preparados para resistir los embates.

Donde tú estás ahora mismo?

• ¿En medio de la tormenta que Dios ha levantado, luchando en contra de la voluntad de Dios? La respuesta es arrepentimiento.

• ¿En tu barca lleno de temor? La solución es llegar a conocerle mejor.

• ¿Fuera de la barca, y en medio de la tormernta, pero lleno de pánico? Lo que necesitas es clamar a Él y Él te responderá.

• ¿Fuera de la barca confiando en Jesús? Ahora, no te dejes seducir, ni distraer.

• ¿O estás de rodilla adorándole después de haber pasado la tormenta y de haberle conocido mas íntimamente a través de la tormenta?

Este domingo, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón "Cristo frente al poder político y religioso" basado en Juan 18:28 - 19:12.

21 de Junio de 2020

Cristo bajo tentación

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie "Él es, el Cristo que predicamos" con el sermón "Cristo bajo tentación" basado en Lucas 4:1-13.

Este domingo, el Pastor Miguel Núñez predicó el sermón “Cristo, la verdad que te hace libre” basado en Juan 4:1-19.

Este mensaje es una buena continuación de los mensajes de los dos domingos anteriores donde vimos de que manera la mentira esclaviza al ser humano. Como dijimos, la serpiente le vendió una mentira a Adán y desde entonces sus descendientes han vivido en mentiras cubriéndolas con otras mentiras que sofocan la libertad que trae la verdad de Cristo. Creo que el pasaje de hoy ilustra perfectamente bien esta enseñanza.

En el pasaje de hoy, hay dos personajes principales: Jesús y una mujer cuyo nombre desconocemos. La historia es narrada en el capítulo 4 del evangelio de Juan. Es un pasaje muy familiar, pero no creo que la mayoría de las personas esté tan familiarizada con sus enseñanzas.

En el capítulo 3, Juan nos narra el encuentro de Jesús con un miembro honorable del sanedrín y ahora la narración gira en torno a una mujer aparentemente con una reputación deshonrosa. Juan nos da el nombre del miembro del Sanedrín: Nicodemo; pero esta mujer permanece anónima. Como miembro del Sanedrín, Nicodemo debió haber sido educado en la ley de Moisés y, por tanto, era un hombre académico e importante; pero esta mujer, aparentemente no tenía ninguna importancia o distinción. Él era judío, mientras que esta mujer era samaritana, una raza rechazada por los judíos. Nicodemo pertenecía a los fariseos, pero esta mujer no pertenecía a ningún grupo religioso, ni a ningún otro grupo que pudiera darle sentido de importancia.

Nicodemo escondió su pecado de orgullo viniendo a Jesús de noche y la samaritana escondió su pecado de promiscuidad, viniendo a buscar agua al mediodía cuando nadie estaría en el pozo buscando agua. El Salmo 139 dice que “las tinieblas y la luz son iguales para el Señor.” De nada nos sirve tratar de esconder nuestro pecado durante la noche o durante el día; los ojos del Señor penetran la luz del día al igual que la noche.

En fin, a pesar de estas diferencias enormes, ambos tenían algo en común y es que ambos estaban viviendo una mentira. Nicodemo creía tener salvación al tratar de cumplir la ley mientras que la samaritana, creía que encontraría en brazos de hombres, lo que solo Jesús podía proveerle. Lo increíble de estas historias es que ni Nicodemo ni esta mujer samaritana pensaban que estaban mal.

07 de Junio de 2020

Cristo, tu lugar de descanso

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Él es, el Cristo que predicamos” predicando el sermón “Cristo, tu lugar de descanso” basado en Mateo 11:28-30.

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Él es, el Cristo que predicamos” predicando el sermón “Cristo, el libertador por excelencia” basado en Lucas 4:14-22.

Si alguien te pidiera definir en una sola palabra la condición de la raza humana a partir de la caída de Adán y Eva, ¿Cuál palabra usarías? Yo hice el ejercicio esta semana y llegué a la conclusión que esa palabra es esclavitud. La gente vive esclavizada pensando todo el tiempo que es libre. La gente vive prisionera de su pasado (tropiezos, caídas y fracasos), de sus pasiones y de sus temores.

La gente vive con un falso concepto de lo que es la libertad, encadenada  y rebelándose continuamente pensando que libertad es poder realizar lo que quiere. De ahí que Cristo dijera: “Al que el Hijo del hombre hace libre es verdaderamente libre.”

Lucas 4:14-22 nos habla de la misión para la cual Jesús vino. Esa misión fue definida por el mismo Jesús de diferentes maneras en diferentes ocasiones pero esta vez, estando en la sinagoga de Nazaret, donde Él creció, dijo que Él vino a una misión de proclamación del evangelio que traería ciertos resultados sobre la tierra.

Este pasaje se puede dividir en 3 partes:

1) La presentación del predicador

2) El mensaje del predicador

3) La reacción al predicador

24 de Mayo de 2020

Cristo, el Cordero de Dios

Este domingo, el pastor Miguel Núñez inició la serie “Él es, el Cristo que predicamos” con el sermón “Cristo, el Cordero de Dios” basado en Juan 1:29-34.

Este domingo, el pastor Miguel Núñez predicó el sermón “Cristo, ¡anunciado, llegado y esperado!” como continuación de la serie “Volveos a Mí”. Este sermón fue basado en dos pasajes: Malaquías 4 & Mateo 17:1-13.

El tema central de todo el libro de Malaquías es una apelación poderosa y apasionada para que el pueblo se arrepienta de su pecado y regrese a Dios. Es una súplica acompañada de una rica promesa si respondían y de una severa advertencia si se negaban.

El profeta Malaquías cierra el Antiguo Testamento anticipando la primera venida de Cristo y apuntando a la segunda venida de Nuestro Señor. De ahí el título del mensaje: Cristo, ¡anunciado, llegado y esperado!

El pueblo acusa o refuta a Dios unas seis veces a lo largo de este libro como vimos. La última acusación del pueblo contra su Dios en Malaquías 3:14-15: “Ustedes han dicho: “En vano es servir a Dios. ¿Qué provecho hay en que guardemos Sus ordenanzas y en que andemos de duelo delante del Señor de los ejércitos?”

Parte de nuestro problema como seres humanos caídos con una mente limitada es que tendemos a concluir a mitad de la historia. En el tiempo de Malaquías, el liderazgo del pueblo y el pueblo mismo concluyó que servir a Dios no valía la pena; que no había ningún provecho en guardan Sus mandamientos. Si hubiésemos juzgado la vida de Cristo por lo que pasó el viernes en la tarde, en la noche de ese día hubiésemos estado concluyendo de la misma manera: que Jesús sirvió a Su Padre en vano. Así concluimos nosotros muchas veces en medio de nuestras propias historias porque no podemos ver los propósitos de Dios en medio del dolor que experimentamos.

Luego, en Malaquías 3:15b de el pueblo agregó, “No solo prosperan los que hacen el mal, sino que también ponen a prueba a Dios y escapan sin ser castigados.” Estos versículos son notables porque en Malaquías 4, Dios se propone refutar tales acusaciones y mostrar lo que el futuro traerá: un juicio severo para los incrédulos que se han rebelado contra Dios y enormes bendiciones para aquellos que le han creído a Dios. Esa es la ira que Dios descargó sobre los hombros de Su Hijo para que no caiga sobre los tuyos; la ira que angustió a la Segunda Persona de la Trinidad en la cruz hasta clamar “Dios mío, Dios mío porqué me has desamparado.”

El que Dios haya sido paciente y retenido Su juicio no implica que Dios haya sido insensible a la maldad de los hombres. Más bien, Dios ha sido misericordioso, no deseando que nadie se pierda y postergando Su juicio mientras se sigue predicando un mensaje de arrepentimiento para que muchos que hoy están bajo condenación pudieran estar bajo salvación mañana.

Este domingo, el pastor Miguel Núñez continuó la serie “Volveos a Mí” predicando el sermón “Cristo, la ofrenda que puso fin a las malas nuevas” basado en Malaquías 3:6-18.

En el día de hoy estaremos leyendo una gran parte del final de la narración del profeta Malaquías. Como es típico de los libros proféticos, todos ellos contienen un doble mensaje. Hay una primera parte que consiste en denuncias de parte de Dios con relación al pecado del pueblo. Luego hay una segunda parte donde Dios trae consolación y esperanza para aquellos que escuchan su llamado al arrepentimiento.

Podemos observar el mismo patrón en la narración que hemos estado siguiendo en las últimas semanas, escrita por el último profeta del Antiguo Testamento, Malaquías. Como hemos mencionado en mensajes anteriores, el pueblo de Dios había llegado a un grado de deterioro tal que supo contradecir a Dios en múltiples ocasiones. En el texto de hoy, específcamente en Malaquías 3:8, Dios dice:
“vosotros me estáis robando” en los diezmos y las ofrendas. Dios continúa diciendo en el versículo 13, “Vuestras palabras han sido duras contra mi.”

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