Inicio Sermones Ocasiones Especiales Orando a la manera de Dios

Orando a la manera de Dios

98

Este domingo en La IBI, el pastor Joan Veloz predicó el sermón “Orando a la manera de Dios” basado en Lucas 11:1-13.

Lucas comienza este texto diciéndonos que Jesús estaba en cierto lugar orando. Probablemente luego de visitar a sus amigos, Lazaro, Martha y Maria en la región de Betsaida el decidió hacer algo que era muy común en Su vida, apartarse a orar. Cuando termino uno de sus discípulos, “Probablemente Pedro”, aunque texto no lo dice le pide a Jesús que les enseñe a Orar al igual que Juan el Bautista también lo hacia con los suyos. Aparentemente Juan enseñaba a sus discípulos ciertas oraciones y de la misma manera los discípulos de Jesús querían que Jesús también les enseñara a ellos cómo orar. Jesús, conociendo la importancia de la oración instruye a sus discípulos y comienza enseñándoles qué orar (Lucas 11:2).

Muchos han interpretado que Jesús ha dejado esta oración como un modelo repetitivo de oración. Cuando oren, esto es lo que van a orar. Sin embargo, lo que nos encontramos aquí mas que una oración a ser repetida es un modelo de que debemos orar. El contenido de nuestras oraciones debe contar un una estructura mínima de 6 partes.

  1. “Padre” es un reconocimiento ante quien estamos y a quién es que le estamos orando.
  2. “Santifiquen, exalten su nombre.” Esto es un acto de adoración. Jesús enseña que los ciudadanos del reino deben reconocer la grandeza del Nombre de Dios y por consiguiente darle la gloria debida a Su nombre.
  3. Venga Tu reino” o anhelen Su venida. La segunda petición es una extensión lógica de la primera. Señala ese deseo de que el reino de Dios se establezca sobre la tierra. Todo hijo de Dios debe anhelar el día que nuestro Señor regrese. Este es el momento en que el pecado, la tristeza y Satanás serán expulsados del mundo. El tiempo cuando ya no habrá mas pecado ni dolor. En donde estaremos por primera vez bien. 
  4. Danos hoy el pan nuestro de cada día.” Confiésenle como el dador de todas las cosas.
  5. “Clamen por Su perdón.” El sentirnos perdonados es la mayor necesidad del corazón humano y solo Dios puede concedernos el perdón del castigo y la culpa.
  6. “No nos metas en tentación” o rueguen para ser guardados de cualquier tentación.

Esa es la manera como Jesús quiere que vengamos en oración con insistencia, con hambre, sin vergüenza. Nosotros siempre estamos en necesitad. Simplemente variamos y fluctuamos en cuanto a nuestra conciencia de esa necesidad. Nuestra vida pende de un hilo las 24 horas, los 7 días de la semana. Tú y yo somos mendigas, que necesitamos ser alimentados por Dios. Por esto el nos dice “pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá.” (v.9)

Jesús deja claro que TODOS los que piden reciben. Ahora interesantemente Jesús no esta diciendo que yo voy a recibir, exactamente lo que pedí, o que voy a encontrar exactamente lo que ando buscando o que al llamar, la puerta que se abrirá traerá lo que yo anhelo. La garantía es que siempre tendremos respuestas y debido al BUEN PADRE a quien lo oramos, esas respuestas siempre serán mejores que nuestros deseos.

Tristemente muchos han visto este texto y querido ver a Dios como en un sirviente super poderoso capaz de responder cualquier deseo en vez de verlo como un Padre amoroso que quiere lo mejor de sus hijos. Cuando amamos a Dios como nuestro Padre, venimos delante de el trayendo nuestras todas peticiones con desesperación pero diciendo: Yo quiero… “pero que se haga tu voluntad”. 

Esa es la manera cómo Cristo quiere que oremos, con desesperación bajo dependencia de Él. 

Artículo anteriorEstrategia de la batalla del enemigo (clase especial)
Artículo siguienteLa batalla por el control de la humanidad
Conoció la gracia de Dios y fue llamado a salvación en la IBI en el año 2005. Desde su conversión sintió un profundo deseo de servir al Señor impactando e instruyendo a los jóvenes y las familias de la Iglesia. Actualmente se desempeña como coordinador del Ministerio de aplicación bíblica - MAB e inicitiva de discipulado. Su pasión es dar a conocer al Señor Jesucristo y ver crecer la iglesia para la Gloria de Dios. Él es graduado en Derecho y tiene una Maestría en Gerencia y Productividad con Especialidad en Alta Gestión Empresarial. En la actualidad tiene un cargo directivo en una empresa farmacéutica. Joan es graduado de la primera promoción del Instituto Integridad & Sabiduría. Recientemente tuvo el privilegio de graduarse y completar una Maestría en Estudios Teológicos (MATS) en el Seminario Teológico Bautista del Sur y una Maestría en Divinidad (MDiv) en la misma institución. Está casado desde el 2009 con Michelle Suzaña y tienen tres hijos, Daniella, Camila y Miguel Andrés.