lo que creemos

afirmamos y enseñamos

Nuestra Declaración Doctrinal

Lo que creemos no es opcional ni negociable: es el fundamento sobre el que descansa todo lo que somos y hacemos como iglesia. El cuerpo pastoral de la Iglesia Bautista Internacional, reunido en tiempos de retiro, reflexión y oración, ha elaborado una Declaración Doctrinal a partir del estudio serio de las Santas Escrituras. Su fundamento es la Palabra de Dios, escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo, y su marco de referencia es la ortodoxia cristiana sostenida a lo largo de dos mil años de historia.

En esta página encontrarás un extracto de esa declaración — los puntos esenciales que definen nuestras convicciones como comunidad de fe.

"El fundamento de esta iglesia es el Señor Jesucristo (1 Corintios 3:11; Colosenses 1:16-20) y la autoridad máxima para juzgar toda doctrina, práctica o controversia es y siempre será la Biblia con sus 66 libros. Existimos para proclamar la gloria de Dios; para exaltar el Señorío de Jesucristo sobre todas las cosas; para proclamar y expandir el evangelio como testigos de Él; y para promover la adoración en espíritu y en verdad de nuestro Dios en todas las esferas de la vida."

1. Sobre la Biblia

  • Toda Escritura fue inspirada por Dios. Cada autor fue movido y dirigido por el Espíritu Santo —preservando sus personalidades y estilos— para escribir la Palabra de Dios, libre de error en sus escritos originales (2 Pedro 1:20-21; 2 Timoteo 3:16). Su inspiración es verbal, inerrante e infalible, y constituye nuestra única autoridad en materia de fe y práctica; sus verdades son absolutas y eternas (Mateo 24:35). Las Escrituras son el único estándar por el cual debemos medir todo lo que hacemos dentro y fuera de la iglesia (Hechos 20:32; Hebreos 4:12). Por ello afirmamos la "Sola Scriptura", como fue proclamada por los reformadores.
  • La Biblia contiene 66 libros: 39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento, tal como ha sido reconocido desde la iglesia primitiva.
    • Antiguo Testamento: Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Ester, Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantares, Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías.
    • Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Hechos, Romanos, 1 Corintios, 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 Tesalonicenses, 2 Tesalonicenses, 1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito, Filemón, Hebreos, Santiago, 1 Pedro, 2 Pedro, 1 Juan, 2 Juan, 3 Juan, Judas y Apocalipsis.
  • La autoridad de la Biblia no depende del testimonio de ningún hombre o institución, sino exclusivamente de la Palabra de Dios misma (2 Pedro 1:19, 21; 2 Timoteo 3:16; 1 Juan 5:9; 1 Tesalonicenses 2:13). Sus enseñanzas deben ser creídas y obedecidas.

2. Sobre Dios

  • Dios es uno en esencia y tres en personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14). Cada persona tiene roles distintos en el plan redentor de Dios, y las tres merecen igual adoración y obediencia.
  • No hay más que un solo Dios (Deuteronomio 6:4; 1 Corintios 8:4), vivo y verdadero (1 Tesalonicenses 1:9; Jeremías 10:10), quien es santo, inmutable, eterno, inmortal, inescrutable, omnipresente y todopoderoso — Creador y soberano sobre todo el universo, que gobierna activa y providencialmente todo cuanto ocurre.
  • El Dios de la Biblia es trascendente e inmanente sobre todo lo creado. No está limitado en conocimiento, poder ni atributo alguno.
Dios Padre
  • Ordena y dispone todas las cosas conforme al consejo de su voluntad. Su control soberano se ejerce providencialmente sobre toda la creación.
  • Desde la eternidad ha elegido por gracia a aquellos que tendría como suyos, y salva del pecado a todos los que llama por medio de Jesucristo.
  • Ordenó libre e inalterablemente todo cuanto existe y acontece. Sin embargo, el hombre es plenamente responsable de sus acciones, y Dios no es autor del pecado.
Jesucristo
  • Es la segunda persona de la Trinidad, el Unigénito de Dios y único mediador entre Dios y los hombres. Como Profeta reveló al Padre; como Sumo Sacerdote nos representa; como Rey gobierna sobre todas las cosas.
  • Se encarnó, fue concebido por el Espíritu Santo y nació de María siendo virgen. Es verdadero hombre y verdadero Dios.
  • Es el agente y el propósito de toda la creación.
  • Vivió sin pecado, murió por nuestros pecados, resucitó corporalmente, ascendió al cielo y volverá. Es nuestro representante ante Dios.
Espíritu Santo
  • Es la tercera persona de la Trinidad y existe desde la eternidad.
  • A través de Él somos regenerados. Convence al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
  • Habita en cada creyente, santificándolo y guiándolo a toda verdad. Glorifica a Cristo en todo.
  • Distribuye soberanamente dones espirituales por gracia para edificar el cuerpo de Cristo.

3. Sobre el Hombre

  • El ser humano fue creado por Dios a su imagen y semejanza, varón y hembra. La Biblia enseña únicamente dos géneros.
  • Es un ser espiritual, moral, racional y emocional, dotado de voluntad propia.
  • Está compuesto de cuerpo y espíritu (o alma), y fue creado para glorificar al Señor con todo su ser.
  • Fue constituido representante de Dios en la tierra y regente de su creación.
  • Fue creado sin pecado, pero pecó por decisión propia. Como resultado, el hombre en su estado natural no puede salvarse a sí mismo ni elegir a Dios por sus propias fuerzas.
  • Las consecuencias de la caída son: vergüenza, temor, pérdida de comunión con Dios, muerte física, enemistad con Dios y esclavitud al pecado.

4. Sobre la Salvación del Hombre

  • Origen: Es una soberana intervención de Dios, motivada por su amor y gracia. Se recibe por fe en Cristo y redunda enteramente en la gloria de Dios.
  • Tiempos: Abarca el pasado (Justificación), el presente (Santificación) y el futuro (Glorificación).
  • Solo Cristo: La fe que salva descansa únicamente en la obra redentora de Jesucristo.
  • Solo a Dios la gloria: La salvación es obra de la voluntad soberana de Dios, no del mérito humano.
  • Elección: Fuimos escogidos en Cristo antes de la fundación del mundo para ser santos y sin mancha delante de Él.
  • Responsabilidad humana: Aunque la salvación es decisión soberana de Dios, el hombre es plenamente responsable de sus acciones y dará cuenta de ellas.

5. Sobre la Iglesia

  • Universal: Está compuesta por todos los que han puesto su fe en Jesucristo. Es el cuerpo de Cristo.
  • Local: Se expresa en creyentes congregados en iglesias locales para adorar, proclamar el evangelio, crecer y discipular.
  • Autoridad y liderazgo: Cristo es la cabeza de la iglesia. Sus líderes — pastores/ancianos/obispos y diáconos — deben ser hombres de carácter irreprensible.
  • Roles: Los pastores ejercen el liderazgo espiritual; los diáconos asisten en la administración y organización de la congregación.
  • Cuerpo pastoral: Está formado por hombres llamados por Dios y confirmados por la congregación.
  • Sumisión: La congregación se somete piadosamente a la dirección de sus pastores.
  • Mujeres: Tienen un papel fundamental en la enseñanza, el discipulado de mujeres y niños, y múltiples áreas del ministerio. Reconocemos que pueden servir como diaconisas.
  • Misión: La iglesia está llamada a ser santa, a proclamar el evangelio y a ser columna y baluarte de la verdad.

6. Sobre las Ordenanzas

La Santa Cena

Instituida por Jesús. Celebrada por creyentes bautizados. Recordatorio de su sacrificio. Pan y vino simbolizan cuerpo y sangre.

El Bautismo

Por inmersión, tras creer. Representación de unión con Cristo (muerte y resurrección). Testimonio público, no vía de salvación.

7. Sobre los Últimos Tiempos

  • El retorno de Cristo será personal, súbito, visible y corporal.
  • El momento de su venida es desconocido; debemos esperarlo con expectativa y fidelidad.
  • Su venida estará precedida por señales y una Gran Tribulación, que incluirá la aparición de falsos profetas, apostasía generalizada y el surgimiento del Anticristo.
  • La iglesia será arrebatada para estar con el Señor.
  • Los incrédulos serán juzgados y los creyentes recibirán su recompensa.
  • Cristo reinará durante el Milenio, y Satanás será derrotado definitivamente.
  • La cronología exacta de estos eventos está sujeta a discusión académica dentro de la ortodoxia cristiana.